El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, que aspira a un tercer mandato en las elecciones anticipadas de este mes, fue blanco de la ira de un manifestante que le lanzó piedras durante un acto de campaña.
Esto ocurrió el lunes, cuando el líder del Partido Liberal salía de un acto político en una cervecería de London, ciudad situada al suroeste de Toronto, en la provincia de Ontario. Alguien entre la multitud lanzó lo que parecía ser un puñado de grava al primer ministro, según mostraron imágenes de televisión.
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Trudeau, los miembros de su equipo de seguridad y los periodistas habrían sido golpeados. Nadie resultó herido. El incidente suscitó el rechazo de la principal rival de Trudeau, la líder conservadora Erin O’Toole, y del líder del Nuevo Partido Democrático, Jagmeet Singh.
Trudeau -cuya popularidad ha bajado en las encuestas y ahora está en un empate estadístico con O’Toole- se ha enfrentado recientemente a lo que describió como “turbas antivacunas” enfadadas con su gestión de la pandemia de COVID-19, como la propuesta de inoculaciones obligatorias.
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La semana pasada se vio obligado a cancelar un acto por motivos de seguridad. “Sí, hay un pequeño elemento marginal en este país que está enfadado, que no cree en la ciencia, que arremete con ataques racistas y misóginos”, dijo Trudeau en un acto de campaña.
“Pero los canadienses, la gran mayoría de los canadienses, no están representados por ellos, y sé que no permitirán que esas voces, esos grupos de intereses especiales, esos manifestantes -ni siquiera quiero llamarlos manifestantes, esas turbas antivacunas- dicten la forma en que este país supera esta pandemia”, añadió.
Fuente: AFP.
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Canadá responde con aranceles tras fracaso de negociaciones
Falta de acuerdo provocó la entrada en vigor de nuevos aranceles estadounidenses del 50 % sobre mercancías valoradas en unos 20.000 millones de dólares.
- AFP
El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció ayer medidas de represalia contra el acero y los productos lácteos estadounidenses tras rechazar el “mal acuerdo” comercial propuesto por Washington, con quien las relaciones se encuentran en su punto más bajo.
Estas medidas, que también afectarán a la industria papelera, la maquinaria agrícola y la electrónica, entrarán en vigor el 8 de setiembre, declaró el jefe del Gobierno durante una conferencia de prensa.
Las negociaciones entre ambos países vecinos fracasaron el viernes en Washington, lo que permitió la entrada en vigor de nuevos aranceles estadounidenses del 50 % sobre mercancías valoradas en unos 20.000 millones de dólares, equivalentes al 5,5 % de las exportaciones canadienses a Estados Unidos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, había afirmado que Washington “debería poder llegar a un acuerdo con Canadá”, aludiendo a su “buena relación” con Carney.
DESACUERDO
“A principios de esta semana creíamos que avanzábamos hacia un acuerdo mutuamente beneficioso”, pero “en los últimos días Estados Unidos propuso nuevas condiciones económicamente inviables e injustas (...). En resumen: pidieron demasiado y ofrecieron muy poco”, afirmó Carney.
“No podemos aceptar lo que han ofrecido ni cederemos a lo que han pedido”, declaró Carney en Ottawa, acusando a Trump de iniciar una “guerra” comercial.
El viernes, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, declaró que Washington había ofrecido “reducciones arancelarias significativas en acero, aluminio, automóviles y madera” a cambio de concesiones por parte de Canadá.
Canadá ha buscado mitigar los efectos de los aranceles impuestos por Trump a automóviles, acero y aluminio, que han golpeado la economía del país, provocado la pérdida de empleos y tensado una relación comercial que antaño era inquebrantable.
Las relaciones bilaterales también se han visto afectadas por las reiteradas amenazas de Trump de convertir a Canadá en el estado número 51 de su país.
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Entran en vigor aranceles de 50 % de EE. UU. a Canadá tras fracasar negociaciones
Los nuevos aranceles estadounidenses del 50 % impuestos por el presidente Donald Trump a varios productos canadienses entraron en vigor este sábado tras el fracaso de negociaciones entre Washington y Ottawa.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, prometió que su país igualará los aranceles de Estados Unidos “dólar por dólar para proteger a nuestros trabajadores y empresas”, después de que los negociadores informaron que Washington y Ottawa no habían logrado cerrar un pacto.
Durante toda la semana, el ministro canadiense de Comercio, Dominic LeBlanc, estuvo en Washington en un intento por frenar esta crisis comercial entre los dos vecinos, cuya relación se ha deteriorado desde el inicio de la segunda presidencia de Trump.
Pero los negociadores cerraron sus reuniones el viernes sin un acuerdo, lo que dio paso a la implementación a las 00:01 locales (04:01 GMT) de las nuevas tarifas. La falta de un acuerdo definitivo supuso la entrada en vigor de nuevos aranceles del 50 %, que afectan a mercancías por valor de unos 20.000 millones de dólares, lo que representa el 5,5 % de las exportaciones canadienses a Estados Unidos.
Los productos afectados abarcan desde palos de hockey hasta cemento. “Pese a la oferta de Estados Unidos para que Canadá recibiera un mejor trato que cualquier otro exportador en nuestro mercado, nuevas demandas y retrocesos en otros compromisos de Canadá han alterado el frágil equilibrio alcanzado en los últimos días”, dijo el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer.
“Esta noche, Canadá se negó a cerrar el acuerdo comercial bajo los términos pactados a principios de esta semana”, añadió Greer. Aseguró que el gobierno estadounidense ofreció gravámenes más bajos en sectores específicos como el acero y el aluminio, el automovilístico y el maderero, a cambio de concesiones por parte de Canadá, las cuales no detalló.
“Trato discriminatorio”
Greer indicó que Canadá mantenía sus “represalias prolongadas” contra Estados Unidos, incluidas prohibiciones sobre ciertos bienes y servicios estadounidenses. Los líderes regionales de Canadá dijeron que Washington se mostró especialmente molesto por el retiro del alcohol y el vino estadounidenses de las tiendas.
La Casa Blanca alegó un “trato discriminatorio” de Canadá contra productos alcohólicos, automovilísticos y lácteos de Estados Unidos, a pesar de que Carney había pedido el miércoles a las provincias volver a surtir bebidas alcohólicas provenientes de su vecino.
“Los cambios de última hora en los términos propuestos por Estados Unidos eran injustos, antieconómicos y ponían en duda la fiabilidad de cualquier acuerdo”, dijo el líder en el texto, en el que explicó la negativa de Ottawa a firmar el acuerdo.
Carney también precisó que, si bien Washington y Ottawa lograron “avances importantes” en las últimas semanas, esto “no fue suficiente para cumplir nuestros objetivos en beneficio de los canadienses”.
Un alto funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, dijo que Canadá solicitó concesiones adicionales que Estados Unidos no podía otorgar. No obstante, añadió que las conversaciones fueron francas, que no estuvieron marcadas por la hostilidad y que, por el momento, no hay más reuniones programadas.
“Más difícil”
Ryan Majerus, exfuncionario de Comercio de Estados Unidos, declaró a la AFP que “si Canadá acordó imponer también aranceles de represalia, eso hará mucho más difícil rebajar la tensión” y agregó que “ambas partes se verán sometidas a una presión considerable en los próximos días para encontrar una salida”.
Christopher Padilla, exfuncionario estadounidense que actualmente trabaja para Brunswick Group, dijo a la AFP que existe “mucha esperanza entre las empresas de ambos lados” de alcanzar un acuerdo que permita “pasar página a dieciocho meses muy difíciles en la relación entre Estados Unidos y Canadá”.
Los nuevos recargos aduaneros de Estados Unidos, anunciados en julio, iban a entrar en vigor el miércoles pasado, pero Trump otorgó tres días adicionales a la luz del progreso en las conversaciones.
Más temprano el viernes, el republicano había expresado su confianza al asegurar que Estados Unidos “debería poder llegar a un acuerdo con Canadá”, al resaltar su “buena relación” con Carney.
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Ottawa buscaba un alivio de los aranceles de Trump, que han golpeado la economía canadiense con pérdida de empleos y tensionado la otrora próspera relación comercial entre ambos socios. Carney también dijo que el país necesita diversificarse y reducir su dependencia de Estados Unidos, que ostenta casi el 70 % de las exportaciones de Canadá.
Luego de estas infructuosas negociaciones, Estados Unidos y Canadá todavía deben ponerse de acuerdo sobre las revisiones al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el T-MEC, que Trump se negó a renovar el mes pasado y que comparten con México.
Fuente: AFP
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Trump frena nuevos aranceles para Canadá ante conversación de un acuerdo comercial
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la noche del martes la suspensión por tres días de los nuevos aranceles del 50 % sobre ciertos productos canadienses, después de que, según el mandatario, Washington y Ottawa alcanzaran un acuerdo de último minuto. El anuncio se produjo después de conversaciones con el primer ministro canadiense, Mark Carney, horas antes de la entrada en vigor de los aranceles originalmente programados para el miércoles.
“He suspendido los aranceles del 50 % contra Canadá (...) durante un período de tres días, basándome en el hecho de que Canadá y Estados Unidos, supeditados a la finalización de documentos, ¡tienen un ACUERDO!”, escribió Trump en su plataforma Truth Social. La oficina del Representante Comercial de Estados Unidos dijo en X que el pacto entre Washington y Ottawa busca “incluir un acceso amplio al mercado para todos los bienes estadounidenses, compromisos en materia de seguridad económica (y) alineación en el comercio digital”, entre otras medidas.
En una declaración, Trump agregó que la suspensión se produjo porque “Canadá ha expresado su compromiso de eliminar las discriminaciones o imposiciones irrazonables y desiguales en cuestión”. Sin embargo, el primer ministro Carney consideró el martes en un comunicado que, pese a “avances significativos”, aún queda un “trabajo importante por hacer”, y confirmó la suspensión de los gravámenes “hasta el día 21 de agosto”.
“Trato discriminatorio”
Los aranceles previstos por Trump afectan alrededor del 5,5 % de las exportaciones de Canadá a Estados Unidos, por un valor de unos 20.000 millones de dólares, según estimaciones de Oxford Economics. La entidad señaló en un informe reciente que los aranceles afectarán “más severamente al sector manufacturero del centro de Canadá”, incluyendo productos de papel, imprenta, madera, confección y equipos electrónicos.
Trump ordenó el mes pasado la imposición de aranceles de 50 % a diversos bienes canadienses, al alegar un “trato discriminatorio” a productos estadounidenses como el alcohol, los automóviles o los lácteos.
Los aranceles estadounidenses a Canadá se aplicarían a productos tan diversos como el vino, los bastones de hockey o incluso el cemento.
El enviado comercial de Trump, Jamieson Greer, dijo previamente que los aranceles tenían como objetivo “hacer que Canadá rinda cuentas” por sus represalias contra Estados Unidos.
Según Greer, las provincias de Canadá han retirado productos alcohólicos estadounidenses y “han dado un mejor acceso al mercado a los productos lácteos de la Unión Europea”, entre otras medidas.
Los negociadores canadienses han presionado por un acuerdo que evite los nuevos aranceles y que también asegure un alivio frente a los gravámenes sectoriales de Trump sobre industrias como el acero, la madera, el aluminio y el sector automotriz.
“No es inusual que una negociación comercial llegue justo hasta la fecha límite”, dijo a la AFP Christopher Padilla, exfuncionario de Comercio de Estados Unidos.
Señaló que el gobierno de Trump amenazó con imponer nuevos aranceles para intentar conseguir concesiones anticipadas de Canadá, país que integra, junto con México, el tratado de libre comercio T-MEC, después de que Washington anunciara el 1 de julio que no lo renovaría.
Sin entrar en detalles, Trump también dijo en su cuenta de Truth Social que “¡El gran oleoducto Keystone XL, hace tiempo aniquilado por Sleepy Joe Biden (Joe Biden el dormilón), podría resucitar de la tumba!”.
El mandatario estadounidense ya había pedido antes reactivar este polémico proyecto, rechazado por activistas medioambientales y bloqueado bajo el gobierno de su sucesor demócrata.
Fuente: AFP.
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EE. UU. establece nuevos aranceles del 50 % a algunos productos canadienses
El presidente estadounidense, Donald Trump, firmó el lunes decretos para imponer nuevos aranceles del 50 % a algunos productos canadienses, alegando un “trato discriminatorio” en los sectores de alcohol, automóviles y productos lácteos. Según la Casa Blanca, los aranceles entrarán en vigor dentro de 30 días. Cubrirán una amplia variedad de productos, entre ellos vino, palos de hockey y cemento, según la Casa Blanca.
Importaciones como productos del sector energético, la potasa y los bienes sujetos a derechos específicos por sector están excluidos. En general, los nuevos aranceles aplicarán a productos que ingresan al país en el marco del acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá.
Si bien Trump ha impuesto amplios aranceles a sus socios comerciales desde que regresó a la presidencia el año pasado, estos venían generalmente acompañados de exenciones para los bienes que ingresan bajo el tratado de libre comercio norteamericano (T-MEC).
“Intensificar” las conversaciones
El primer ministro canadiense, Mark Carney, dijo el lunes que Ottawa está dispuesto a “intensificar” las conversaciones con Estados Unidos. Agregó que ya ha presentado propuestas para resolver las disputas y modernizar el T-MEC. “Esta es la última de una serie de acciones comerciales unilaterales de Estados Unidos que comenzaron cuando ese país impuso una serie de aranceles en violación directa del Acuerdo entre Canadá, Estados Unidos y México”, dijo Carney.
“Canadá, como es su derecho, simplemente equiparó esas medidas”, agregó. La imposición de estos aranceles ocurre después de que Trump amenazara recientemente a Canadá con aranceles debido al humo de los incendios forestales descontrolados que se desplazó hacia Estados Unidos.
La Casa Blanca señaló que Canadá era uno de los dos países, junto con China, que han tomado represalias contra los amplios gravámenes de Trump desde 2025. También apuntó al hecho de que la mayoría de las provincias canadienses han detenido la compra de alcohol estadounidense. Las regiones canadienses han boicoteado los productos por las amenazas arancelarias de Trump y los repetidos llamados del presidente para anexar a Canadá como el “estado 51” de Estados Unidos.
“Canadá ha retirado los productos alcohólicos estadounidenses de las estanterías canadienses (...) e impuesto un tope a las exportaciones de vehículos estadounidenses a Canadá provenientes de empresas que están regresando su producción a Estados Unidos”, dijo en un comunicado Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos.
“Riesgo de litigio”
Trump recurrió a una disposición legal poco conocida para imponer los aranceles, la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930, que permite a las autoridades actuar contra países acusados de aplicar prácticas comerciales discriminatorias. Es la primera vez que se utiliza esa sección, dijo Scott Lincicome, del libertario Instituto Cato.
Ryan Majerus, exfuncionario comercial estadounidense, dijo a la AFP que la ley está “sujeta a un alto riesgo de litigio” y nunca ha sido puesta a prueba. Chris Swonger, presidente del Consejo de Licores Destilados de Estados Unidos, afirmó que el sector del alcohol agradecía el reconocimiento de las restricciones de Canadá.
“Esperábamos, sin embargo, que este problema pudiera resolverse sin una mayor escalada”, dijo Swonger. Aranceles elevados podrían conllevar un mayor riesgo de represalias “en un momento en que muchas empresas estadounidenses del sector de la hostelería siguen enfrentando dificultades financieras”, dijo e instó a una “solución negociada”.
Fuente: AFP.