Relator de la ONU solicita la liberación de Assange en espera de su posible extradición
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El relator de las Naciones Unidas sobre la tortura pidió el martes a las autoridades británicas que “liberen inmediatamente” a Julian Assange o lo coloquen bajo arresto domiciliario hasta que se resuelva la solicitud de extradición estadounidense.
“Assange no es un criminal y no representa ninguna amenaza para nadie, por lo que su aislamiento prolongado en una prisión de alta seguridad no es necesario ni proporcionado y carece claramente de fundamento jurídico”, declaró el suizo Nils Melzer en un comunicado.
La opinión de este experto, que tiene el mandato del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, no compromete a la organización. “A la luz de la decisión de primera instancia sobre su extradición, prevista para el 4 de enero”, Melzer reiteró además su llamamiento a las autoridades británicas para que no lo extraditaran a Estados Unidos debido a “graves problemas de derechos humanos” en ese país.
Estados Unidos quiere juzgarlo por la distribución de cientos de miles de documentos confidenciales. A la espera de la decisión británica, el fundador de WikiLeaks está encarcelado en la prisión londinense de alta seguridad de Belmarsh, donde sus condiciones de detención fueron denunciadas por Melzer.
Considera que su “aislamiento prolongado” equivale “no solo a una detención arbitraria, sino también a la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes”, y expresa su especial preocupación por “la exposición de Assange al COVID-19 debido a su estado médico preexistente”.
La justicia estadounidense quiere juzgar al australiano, de 49 años, por espionaje. Se enfrenta a 175 años de cárcel por haber difundido, a partir del 2010, más de 700.000 documentos clasificados sobre las actividades militares y diplomáticas estadounidenses, en particular en Irak y Afganistán.
Antonio Guterres pide apoyo para transición en Siria
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AFP
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió ayer respaldar la transición en Siria tras más de 13 años de guerra civil. Guterres es el primer jefe de Naciones Unidas en visitar Siria desde el comienzo de la guerra civil, en 2011, en la que murieron más de medio millón de personas.
“Subrayamos la importancia de respetar plenamente la soberanía, la independencia, la unidad y la integridad territorial de Siria”, declaró Guterres en una conferencia de prensa.
A su lado, el ministro de Relaciones Exteriores sirio, Asad al Shaibani, exigió una “retirada inmediata e incondicional” del sector al que avanzaron las fuerzas israelíes tras la caída de Al Asad.
Israel envió entonces tropas a la zona de amortiguamiento patrullada por la ONU en los Altos del Golán y ha llevado a cabo incursiones en territorio sirio.
Las autoridades israelíes dicen que quieren mantener fuerzas en una “zona de seguridad” en el sur de Siria y un área desmilitarizada más extensa. Pese a estas tensiones, Israel y Siria han mantenido varias rondas de negociaciones directas y han acordado establecer un mecanismo de intercambio de inteligencia.
“Estamos listos para apoyar su transición política, incluyendo sus esfuerzos por garantizar la justicia de transición, redactar una constitución permanente y celebrar elecciones libres y justas”, aseguró Guterres.
Michelle Bachelet, María Fernanda Espinosa, Rafael Mariano Grossi, Rebeca Grynspan, Carolyn Rodrigues y Macky Sall en el Salón de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, el 23 de julio de 2026. Foto: Leonardo Muñoz/AFP
Los seis candidatos para dirigir la ONU debatieron planes para recuperar la credibilidad
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Los seis candidatos que compiten para dirigir las Naciones Unidas subrayaron ayer jueves durante un debate la importancia de recuperar la credibilidad de una organización en crisis, una semana antes de que empiece oficialmente el proceso de selección. Los aspirantes se enfrentaron por casi dos horas a preguntas de diplomáticos, empleados de la ONU y representantes de la sociedad civil en un acto en el inmenso Salón de la Asamblea General, retransmitido por Bloomberg.
La chilena Michelle Bachelet, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, el argentino Rafael Grossi, la costarricense Rebeca Grynspan, la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett y el senegalés Macky Sall están en liza para suceder al secretario general saliente, António Guterres, que dejará el cargo el 31 de diciembre.
Cada candidato explicó por qué sería el mejor secretario general, destacando sus fortalezas para enfrentar una época particularmente difícil en materia de conflictos globales. “Dentro de cinco años, me gustaría que nadie me vuelva a preguntar: ‘¿dónde está la ONU?’. Ese será mi indicador. Me gustaría ver a una ONU que ha vuelto a sentarse a la mesa en los escenarios de conflicto” para ofrecer “resultados concretos”, afirmó Grynspan.
El director la agencia atómica de la ONU, Rafael Grossi, también señaló que cualquier miembro que desencadene una guerra o recurra a la agresión es un escenario lo suficientemente “grave como para que el secretario general intervenga”. La ONU enfrenta una profunda crisis financiera y de confianza, con el gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, acusando a la organización de gastar de forma imprudente y no lograr resultados satisfactorios.
Sin dar nombres, la expresidenta chilena Bachelet aseguró que se negaría a ceder a la presión de los poderosos países donantes. El 30 de julio, los 15 miembros del Consejo de Seguridad tienen previsto celebrar su primera votación a puerta cerrada y de forma anónima para expresar sus preferencias entre los candidatos. El elegido asumirá el puesto el 1 de enero de 2027. En virtud de una tradición de rotación geográfica que no siempre se respeta, América Latina reclama esta vez el puesto. Sall es el único candidato que no procede de la región.
Personal forense transporta una bolsa para cadáveres sobre los escombros de un edificio colapsado en Caraballeda, Venezuela, tras los terremotos del 24 de junio. Foto: AFP
Sube a más de 5.000 la cifra de fallecidos por doble terremoto en Venezuela
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El número de muertos por el doble terremoto que golpeó a Venezuela el 24 de junio aumentó a más de 5.000, según el balance que entregaron el viernes las autoridades.
Al menos 5.069 personas fallecieron por los letales sismos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5 que golpearon el norte del país, especialmente a La Guaira, un estado vecino de la capital, informó Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, en su cuenta de Telegram.
En La Guaira, un estado vecino de Caracas y el más golpeado por el desastre, rescatistas y familiares siguen cavando para encontrar los cuerpos de personas fallecidas que están bajo los escombros de edificios derrumbados.
Las autoridades evitan hablar de desaparecidos, pero según la ONU esa cifra podría llegar hasta los 50.000, en lo que se considera uno de los peores terremotos ocurridos en América Latina. El desastre afectó más de 800 edificios, de los cuales 190 colapsaron.
Rescatistas estadounidenses se retiran de la zona tras no encontrar supervivientes durante las operaciones de búsqueda en Caraballeda, estado de La Guaira, Venezuela. Foto: AFP
Sube a más de 4.800 la cifra de muertos por terremotos en Venezuela
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El balance por el doble terremoto que golpeó a Venezuela subió a más 4.800 fallecidos, informó el miércoles el gobierno, mientras una gran cantidad de familias viven en precarias condiciones en campamentos luego de perder sus hogares.
Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el 24 de junio provocaron hasta ahora la muerte de 4.829 personas, según el reporte diario que publica en su cuenta de Telegram, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional.
En La Guaira, un estado vecino de Caracas y el más golpeado por el desastre, rescatistas y familiares siguen cavando para encontrar los cuerpos de personas fallecidas que están bajo los escombros de edificios derrumbados.
Al menos 20.857 personas viven hacinadas en campamentos que en muchos casos carecen de suficiente agua y baños portátiles. Médicos desplegados en hospitales de campaña de la zona tratan de impedir que se propaguen enfermedades respiratorias e intestinales.
La cifra de personas heridas se mantiene en 16.740, de acuerdo con el reporte. Rodríguez dijo el fin de semana que la mayoría de los lesionados fueron dados de alta.
Las autoridades evitan hablar de desaparecidos, pero según la ONU esa cifra podría llegar hasta los 50.000, en lo que se considera uno de los peores terremotos ocurridos en América Latina. El desastre afectó más de 800 edificios, de los cuales 190 colapsaron.