China lanzó el viernes su primer reactor nuclear producido localmente, el Hualong One, una etapa significativa en su voluntad de independencia frente a la tecnología occidental.
El reactor, que fue conectado el viernes a la red eléctrica nacional, puede producir 10.000 millones de KWh de electricidad cada año y reducir en 8,16 millones de toneladas las emisiones de carbono, según la Corporación nacional china nuclear (CNNC).
China rompe así “el monopolio de la tecnología extranjera en el ámbito nuclear”, se felicitó la CNNC en un comunicado.
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Las centrales nucleares chinas solamente han suministrado 5% de las necesidades eléctricas del país en el 2019, según la administración nacional de energía, pero esta cuota aumentará con el objetivo de China de llegar a la neutralidad en las emisiones de carbono antes del 2060.
La reducción de la dependencia a la tecnología occidental en sectores estratégicos, como el nuclear, es un objetivo central de la estrategia china definida en el plan “Made in China 2025”.
Miles de millones de dólares en ayudas públicas han sido entregados a las empresas chinas para lograr este objetivo, una política que irrita a los socios comerciales de China y generó una guerra comercial con Estados Unidos.
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China tiene 47 centrales nucleares con una capacidad total de 48,75 millones de KW, en tercer lugar después de Estados Unidos y Francia.
Fuente: AFP.
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Ruta de la Integración entra en fase clave y proyecta impacto económico
El proyecto, liderado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), se encuentra actualmente en etapa de diseño y estudios técnicos, donde se definen aspectos como el trazado, las intervenciones urbanas y la planificación de las obras. Esta fase resulta determinante para asegurar la viabilidad técnica y el impacto económico de la iniciativa.
En paralelo, el gobierno avanza en un enfoque participativo. El pasado 25 de marzo se realizó una jornada de socialización en la Gobernación de Caazapá, con la presencia de autoridades locales y representantes de comunidades. El objetivo fue presentar los avances del proyecto y recoger aportes para ajustar su ejecución a las necesidades del territorio.
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Los gobernadores Christian Acosta, Cesarito Sosa y César Torres coincidieron en la importancia de la coordinación entre instituciones y ciudadanía, como base para garantizar que la obra responda a la realidad local y genere beneficios concretos.
La ruta PY10 contempla más de 60 kilómetros de extensión, incluyendo travesías urbanas que impactarán directamente en varias localidades. La ejecución estará a cargo de dos consorcios, y se prevé que las obras en pista comiencen hacia finales del segundo trimestre del año, con un plazo estimado de 24 meses.
La pavimentación de esta vía apunta a reducir costos logísticos, mejorar el transporte de producción y facilitar el acceso a mercados, factores clave para dinamizar las economías regionales. Además, la obra tendrá impacto en el empleo durante su ejecución y en la actividad comercial una vez finalizada.
La “Ruta de la Integración” se perfila así como un proyecto estratégico que no solo mejora la infraestructura, sino que también fortalece la integración territorial y abre oportunidades de desarrollo sostenido en el interior del país.
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Según inteligencia de EE. UU., China no planea invadir Taiwán en 2027
China no planea actualmente invadir Taiwán en 2027, sino que busca tomar el control de la isla sin recurrir a la fuerza, según un informe anual de inteligencia de Estados Unidos publicado el miércoles. El gobierno chino, que considera a Taiwán como parte de su territorio, ha intensificado los últimos años la presión militar sobre la isla de gobierno autónomo.
La comunidad de inteligencia “estima que los dirigentes chinos no tienen actualmente previsto ejecutar una invasión de Taiwán en 2027, ni cuentan con un calendario fijo para lograr la unificación", según el informe de Evaluación Anual de Amenazas. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Lin Jian, dijo el jueves que “la cuestión de Taiwán es un asunto interno de China” e instó a Estados Unidos a “hablar y actuar con prudencia” respecto a la isla.
“Estados Unidos debería... corregir su percepción de China y dejar de inflar la teoría de la amenaza china”, declaró el portavoz en una rueda de prensa, en respuesta a una pregunta sobre el informe. El año pasado, funcionarios estadounidenses del Departamento de Defensa habían señalado 2027 como el posible año de un ataque.
Sin embargo, la comunidad de inteligencia ofreció un análisis matizado de la situación. “En 2026, es probable que Pekín continúe tratando de establecer las condiciones para una eventual unificación con Taiwán sin llegar al conflicto”, señaló el informe. Pero advirtió que los responsables chinos reconocen que una invasión anfibia de Taiwán “sería extremadamente compleja y conllevaría un alto riesgo de fracaso, especialmente en caso de una intervención de Estados Unidos”.
Los autores del informe consideraron que China insiste públicamente en que “la unificación con Taiwán es necesaria para alcanzar su objetivo de ‘rejuvenecimiento nacional’ para 2049”. Washington no reconoce oficialmente a Taiwán, pero es el principal respaldo militar de la isla, aunque el tono de ese apoyo se ha suavizado ligeramente bajo el presidente estadounidense Donald Trump.
Un alto funcionario de seguridad taiwanés advirtió el jueves que el informe “no significa que la amenaza contra Taiwán haya terminado”. China “ajusta constantemente sus objetivos y calendarios de agresión y expansión, de acuerdo con la situación estratégica general y las condiciones prácticas”, dijo el funcionario bajo condición de anonimato.
Fuente: AFP.
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Las defensas láser se aceleran con el auge de drones en las guerras
El aumento del uso de drones en conflictos en todo el mundo, vistos con mayor crudeza en Ucrania y Medio Oriente, acelerará la carrera por el desarrollo de sistemas láser superpotentes que puedan derribar estos dispositivos mucho más baratos que las tradicionales armas de defensa. Se trata de un asunto crítico para los gobiernos bajo esta amenaza. Los drones son de fácil acceso, de bajo costo y capaces de una destrucción desproporcionada, y para combatirlos por lo general se requieren misiles de alta tecnología muy costosos.
Actualmente, las armas de energía directa (DEWs, directed energy weapons) montadas en barcos o en vehículos blindados pueden disparar un rayo electromagnético de alta concentración y apuntar a blancos que están incluso a 20 kilómetros de distancia. “Estos sistemas han hecho un gran progreso en los últimos 10 a 15 años”, dijo Iain Boyd, director del Centro para Iniciativas de Seguridad Nacional en la Universidad de Colorado.
Rusia utiliza varias versiones contra drones de Ucrania, que prueba a su vez su propio sistema, mientras Israel ha desplegado la tecnología Rayo de Hierro de la empresa Rafael contra drones lanzados desde Líbano por militantes del grupo proiraní Hezbolá. Sin embargo, el ejército de Israel dijo la semana pasada al medio The Jerusalem Post que el Rayo de Hierro no estaba siendo desplegado en la actual guerra contra Irán, al señalar que no estaba listo para el uso regular.
China presentó su sistema LY-1 en septiembre, Reino Unido y Francia desarrollan sus propias versiones, y Estados Unidos empezó a equipar en especial naves de guerra con los sistemas Helios de Lockheed-Martin, y el LWSD de Northrop Grumman. “Hemos mostrado que esta tecnología tiene una amplia aplicación incluyendo operaciones militares y para la defensa del territorio nacional”, dijo Northrop a la AFP en una declaración.
¿Centavos por disparo?
El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo hace poco que “la tecnología láser que tenemos ahora es increíble” y podría ser pronto el reemplazo de misiles interceptores Patriot contra la amenaza de los drones.
Esto sería música para los oídos de los encargados de planes militares que usan el costoso Patriot y sistemas similares en los que un solo misil puede valer millones de dólares para derribar drones de solo algunos miles.
Un alto oficial del programa DragonFire de Reino Unido estima el costo de cada disparo con esta tecnología en unas 10 libras (13 dólares).
“El costo de disparar un láser o microondas es realmente el costo de la electricidad”, dijo a la AFP un experto en el diseño de los sistemas DEW bajo condición de anonimato.
Luego de que la inversión inicial está hecha “va a ser algo de solo peniques por tiro”, dijo el diseñador.
A ese precio, ni siquiera los drones Shahed iraníes cuyo costo estimado es de 20.000 dólares por unidad, o los drones interceptores desarrollados por Ucrania con valores desde los 700 dólares, pueden competir.
Otra ventaja de este sistema es que no requiere de una plataforma de lanzamiento, la capacidad de modular la intensidad del rayo y su ilimitada “munición”. Miles de millones de dólares se han invertido en esta tecnología y en 2018 la Marina estadounidense ordenó dos prototipos DEW por cerca de 75 millones de dólares cada uno.
Limitaciones
Pero los desafíos para conseguir que los láseres se utilicen más ampliamente en la lucha contra los drones son abrumadores. “Uno es tan solo apuntar, la capacidad de apuntar, de verdad necesitas mantener el punto del láser en la misma área para que haga efecto”, dijo Boyd de la Universidad de Colorado. “Si está moviéndose por todo el dron o algo así, no va a hacer nada”, agrega.
Los sistemas láser también son menos efectivos en un clima nublado, y también pueden ser un riesgo para otra aeronave en el área. En febrero, la agencia que regula la aviación estadounidense (FAA) cerró el espacio aéreo cercano a El Paso, en Texas, luego de que el ejército derribara por error un dron del gobierno con un láser cerca de la frontera con México.
Fuente: AFP.
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Sube mezcla de biodiésel y abre más oportunidades para la industria
La sanción del proyecto de ley que establece el aumento del porcentaje de mezcla de biodiésel es un paso importante y estratégico para consolidar la industria como política de Estado en Paraguay, destacan desde la Cámara Paraguaya de Biocombustibles y Energías Renovables (Biocap).
El vicepresidente del gremio, Francisco Jáuregui, dijo a La Nación/Nación Media que es una señal clara de que habrá más demanda y reglas más estables, lo que ayuda a las empresas a planificar mejor su producción de biocombustible e incentivará la inversión.
La Cámara de Diputados sancionó ayer el proyecto que modifica los artículos 5, 10 y 15 y abroga el 9 de la Ley 6389/19, que establece el régimen de producción para la elaboración sostenible y utilización obligatoria del biocombustible apto para uso en vehículos con motores diésel. Con esto se apunta a consolidar el 5 % como piso obligatorio y establecer un rango de mezcla entre el 5 % y el 20 %.
El empresario explicó que la sanción de esta normativa contribuye a reducir la dependencia del gasoil importado y a aprovechar mejor los recursos que ya se producen en el país.
“Para el sector, significa pasar de un esquema más restringido a uno con mayor previsibilidad, mayor escala y mejores condiciones para planificar producción y abastecimiento. El espíritu del proyecto es dar al mercado una señal clara de crecimiento, fortaleciendo la sustitución de importaciones de gasoil, el agregado de valor local en toda la cadena sojera y la seguridad energética del país”, expresó.
Por otra parte, resaltó que esta conquista del rubro es el resultado de un trabajo conjunto entre el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y el sector privado, y de una política impulsada por el Gobierno.
En cuanto al porcentaje, Jáuregui indicó a La Nación que de momento no hay una cifra oficial cerrada de incremento inmediato, porque eso dependerá del porcentaje finalmente implementado dentro del rango habilitado.
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Rango entre 7 % y 10 %
“Sí, puede decirse con claridad que, si el corte sube desde el nivel actual hacia el rango de 7% a 10%, la demanda interna de biodiésel aumentará de forma relevante y arrastrará un crecimiento proporcional de la producción. El efecto no sería marginal: implicaría una utilización mayor de capacidad ociosa y una mejora visible en la actividad de las plantas hoy operativas”, remarcó.
El representante del gremio sostuvo que se abre varias oportunidades para la industria, ya que, con una mayor mezcla, las plantas pueden usar más de su capacidad e incluso reactivarse algunas que hoy están paradas.
Inversiones y exportación
“Esto permite aumentar utilización de capacidad instalada, mejorar eficiencia, dar visibilidad a los productores, incentivar inversiones y generar mejores oportunidades de exportación”, expresó. En ese punto, añadió que desde el Ministerio Industria y Comercio (MIC) señaló que un rango mayor de mezcla busca dar visibilidad e incentivo a las empresas para ganar escala y competitividad.
Según la Biocap, actualmente son 9 plantas de biodiésel habilitadas, pero no todas operan a plena capacidad. Del total, 3 a 4 producen de manera efectiva, mientras que las demás se encuentran temporalmente inactivas, debido a condiciones de mercado y a la limitada demanda interna. La industria cuenta con una capacidad de producción de 240 millones de litros al año.
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