Uno de los grandes anhelos de la recordada influencer Vita Aranda fue brindar asistencia a los niños que más necesitan. A dos años de su partida, su familia materializó ese gran deseo, realizando un agasajo en honor de la memoria de la mediática, donde se brindó alegría y asistencia a decenas de niños y niñas.
El último martes se cumplieron dos años de la muerte de la recordada influencer Cristina “Vita” Aranda, quien fue víctima colateral de un tiroteo ocurrido en un concierto en el anfiteatro José Asunción Flores (San Bernardino) el 30 de enero de 2022. La famosa siempre tuvo el deseo de tender una mano a los niños que más necesitan y, ayer, su familia finalmente concretó ese anhelo.
Para honrar la memoria de Cristina Vita Aranda, a dos años de su partida, su familia visitó el Comedor Asociación de Niños, llevando víveres y alegría a los niños y niñas. Posteriormente, se realizó un pequeño agasajo en Capiatá, cargado de amor y diversión para los más pequeños.
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“Un gran anhelo que Vita tenía era ayudar a los niños que necesitaban. Sentía una profunda debilidad por los más pequeños. En esa última semana, ella estaba viendo todo para organizar e ir a bendecir a niños, pero no se pudo concretar. Hace un tiempo sentía una gran inquietud de poder lo que ella tanto anhelaba y junto con mi familia decidimos hacerlo en esta fecha de los 2 años de su partida”, explicó en Instagram Emilia Aranda, hermana de Vita.
El noble gesto de la familia Aranda, para honrar la memoria de Vita, rápidamente se viralizó en redes sociales y recibió toda clase de mensajes de felicitación. “Qué hermosa manera de honrar su memoria, por siempre Vita” y “Vita siempre vivirá en nuestros corazones” fueron solo algunos de los comentarios que dejaron internautas.
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Presidente Franco: mujer denunció que su expareja amenazó con matarla y luego quemó la casa
Este jueves, una mujer denunció que su expareja llegó hasta su casa y la amenazó con matarla a ella junto con su hija de 15 años con un destornillador en la ciudad de Presidente Franco, departamento de Alto Paraná. Luego de agredirla en el brazo el hombre le prendió fuego a la precaria vivienda y huyó del sitio.
Según el reporte policial, el hecho se registró en la mañana de hoy, en la casa de la mujer identificada como Francisca Elizabeth Areco, de 39 años, ubicada en el asentamiento Tierra Hermosa en el kilómetro 10 Monday. Hasta allí llegó José Bogado Carballo, de 34 años, quien cuenta con orden de captura por supuesto hecho de reducción y hurto.
Bogado llegó a la vivienda de la mujer durante la madrugada y tomó a la mujer a quien supuestamente intentó apuñalar con un destornillado, pero la mujer logró zafarse. Así también, amenazó a una menor de 15 años, que sería hija de su expareja, quien logró salir de la casa.
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Cuando vio que la adolescente logró salir para pedir ayuda, el hombre decidió prender fuego a la precaria vivienda y luego huyó del sitio. La mujer junto con su hija quedaron con lo que tenían puesto, porque perdieron todo lo que había dentro. Esperan que las autoridades puedan dar con el presunto autor.
“Mi expareja quemó mi casa, desde que nos dejamos me viene amenazando y esta vez amenazó hasta a mi hija de 15 años. Todo el tiempo es así y ahora me dejó sin casa. Ahora vino con la intención de matarme porque intentó clavarme con un destornillador, solo que pude esquivarme”, detalló Francisca.
Apuntó que logró darle una estocada a la altura del brazo, pero que no revistió de gravedad y lamentó profundamente porque la dejó en la calle. “Quiero que lo agarren, porque ya tengo miedo de que me mate junto con mi hija, ambas estamos en peligro de muerte y queremos que la autoridades nos protejan”, puntualizó.
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Estudiantes de Medicina de la UNA regalan una jornada de alegría y esperanza a niños con cáncer
Estudiantes de Medicina de sexto año regalaron pelucas hechas con cabello de ingresantes a pacientes oncológicos de pediatría, como anticipo del Día del Niño, en un gesto de empatía y compromiso social, informaron desde la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA).
El cabello proviene de donaciones voluntarias realizadas por las estudiantes de primer año, conocidas como “bichas”, durante su tradicional bautismo de ingreso.
La actividad denominada “HOPe Day” consistió en un espacio de spa y esparcimiento en el que se entregaron 12 pelucas a pacientes del Departamento de Hemato-Oncología Pediátrica (HOPe).
En ese sentido, ofrecieron una experiencia integral de bienestar, transformando la rutina hospitalaria de las niñas beneficiarias en un día festivo.
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Asimismo, recibieron servicios de peluquería para el peinado y ajuste de las pelucas. También contaron con estaciones de glitter bar, manicura.
Por otro lado, se difundió un audiovisual sobre el proceso de elaboración de las cabelleras. Finalizó con un refrigerio donado por el Decanato de la Facultad. La elaboración profesional de las pelucas estuvo a cargo de la Fundación Ina Style, para alegría de las pequeñas pacientes.
Las estudiantes Yerutí Pereira, Paz Cáceres y Fernanda Gómez explicaron que la recuperación de un niño no depende exclusivamente del tratamiento farmacológico o la quimioterapia.
“También de su salud mental, su imagen y su estado emocional”, aspectos que el Departamento de Hemato-Oncología Pediátrica (HOPe) cuida mediante el acompañamiento psicológico y la continuidad de sus estudios escolares.
El evento tuvo por objetivo generar un impacto positivo en la vida de los pacientes y construir un entorno de esperanza.
Destacó la unión de toda la comunidad médica y hospitalaria, con la participación activa de médicos y licenciadas, estudiantes del primer y último año de la carrera, así como de las niñas beneficiadas y sus familias.
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Festejo especial: niños y niñas podrán ser bomberos por un día en Asunción
El 23 de agosto, en la ciudad de Asunción, está prevista la tradicional actividad denominada “Bombero por un día”, encuentro en el que invitan a los niños y niñas a formar parte de los voluntarios por el Día del Niño. Los chicos participarán de demostraciones, charlas y pasarán un día inolvidable con muchos juegos.
El encuentro será el próximo domingo, 23 de agosto, en el cuartel de la Primera Compañía (K1) del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay (CBVP), ubicado sobre las calles Rafael Barret y Capitán Román García del barrio Villa Aurelia. Se prevé que arranque a las 10:00 y se extenderá hasta las 17:00.
“Este día del niño queremos que los protagonistas sean los niños y tendremos grandes sorpresas para ellos y toda su familia. Los invitamos a que se pongan el casco, que se preparen para jugar, aprender y vivir una aventura llena de diversión por un día”, expresaron desde la K1.
Resaltaron que desarrollarán charlas de prevención, así como también actividades educativas sobre seguridad dentro y fuera del hogar, pero lo más importante es que puedan aprender con mucha diversión. Podrán tener nociones básicas de primeros auxilios, que son adaptadas especialmente para niños.
Así también, recorrerán las instalaciones, podrán participar de juegos interactivos, demostraciones de equipos y vehículos de emergencia. Además, de espacios de recreación, alimentos (almuerzo y merienda), juegos, sorpresas y podrán conocer todo el trabajo que desarrollan los bomberos voluntarios.
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Terremoto en Venezuela: “No preguntamos quién es, sino cómo ayudar”
Juan Carlos Dos Santos G. | X:@juancads
El mayor de reserva, Roni Kaplan, integrante de la delegación de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) enviada tras el doble terremoto del 24 de junio, relató a La Nación cómo el equipo diseñó el sistema de clasificación de estructuras que hoy guía la reconstrucción venezolana.
Un mes y medio después de que dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieran el centro-norte de Venezuela —el sismo más fuerte que ha golpeado al país en más de 125 años, con más de 6.100 muertos confirmados según cifras oficiales—, uno de los oficiales que integró la delegación humanitaria israelí enviada al país compartió con La Nación los detalles de una misión que, según sus propias palabras, fue “la más larga en la historia de las delegaciones humanitarias de Israel”.
El mayor Roni Kaplan, quien participó como parte del Comando de Defensa Civil de las Fuerzas de Defensa de Israel, explicó que la decisión de intervenir se tomó pese a que Israel y Venezuela no mantenían relaciones diplomáticas formales desde 2009, cuando Caracas rompió vínculos con Jerusalén en el marco de la llamada Operación Plomo Fundido en Gaza. “El sufrimiento humano no necesita diplomacia”, afirmó Kaplan. “Cuando otro pueblo sufre no preguntamos quién es, sino que preguntamos cómo podemos ayudar”.
Una misión pequeña, pero altamente especializada
Según relató el oficial, el objetivo central del equipo israelí —integrado por especialistas del Ministerio de Relaciones Exteriores y del Comando del Frente Interno de las FDI— fue “ayudar a Venezuela a pasar de la etapa de emergencia a la etapa de reconstrucción”, concentrando sus esfuerzos en la clasificación de estructuras dañadas por el sismo.
“Decidir qué edificio es seguro puede ser una cuestión de vida o muerte”, señaló, al detallar que ese proceso de triaje —codificado con un sistema de colores para determinar qué construcciones debían demolerse y cuáles podían ser rehabitadas— permitió “establecer prioridades en rehabilitación, impedir el ingreso a estructuras peligrosas y permitir el regreso seguro de la población”.
El trabajo, coordinado estrechamente con las autoridades venezolanas, incluyó también el diseño de un sistema nacional computarizado para el mapeo de la situación y la toma de decisiones en materia de clasificación edilicia, además de recomendaciones específicas para la gestión de los escombros: la delegación propuso la creación de un parque ecológico de reciclaje para los residuos de la construcción demolida, e invitó a una comitiva venezolana a conocer in situ las prácticas israelíes en la materia.
El trabajo con los cuerpos bajo los escombros
Uno de los aspectos más sensibles de la misión, según Kaplan, fue la elaboración de planes técnicos para la extracción de personas que llevaban largo tiempo atrapadas y de las que ya no había esperanza de encontrarlas con vida. El objetivo, explicó, era diseñar una forma de “demoler de forma quirúrgica” ciertas estructuras para poder recuperar los cuerpos de las víctimas “tanto para la memoria eterna de ellos como para las familias que tuvieron la pérdida”.
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Reunión con Delcy Rodríguez
“Estaba allí la presidenta del gobierno interino de Venezuela, estaba allí también el ministro de Infraestructura, el ingeniero Ramírez, con el que trabajamos realmente en el día a día, y otros ministros también, el ministro de Exteriores. Y la reunión fue una reunión en la cual nosotros le presentamos a la presidenta todo el trabajo que veníamos haciendo con las distintas autoridades civiles y militares en torno a la reconstrucción”, explicó.
Coincidentemente y tras la importante presencia de profesionales israelíes en Venezuela, el gobierno de Rodríguez decidió reestablecer las relaciones diplomáticas con el Estado de Israel. Aunque nada se puede comparar con la magnitud de la tragedia que sufrió Venezuela, este acto muestra la buena voluntad de ambos gobiernos para enlazarse de nuevo diplomáticamente.
Recepción y balance de la misión
Ante las manifestaciones antisemitas en redes sociales, y que cuestionaban la presencia de la delegación de Israel en Venezuela, Kaplan destacó el trato recibido por parte de la población y de las autoridades venezolanas. “La verdad no fue esa (lo que se pregonaba en redes sociales). No solamente que no fue esa, sino que encontramos un afecto gigante por parte de la gente en las calles, con quienes mantuvimos muy buenos diálogos y mesas de trabajo oficiales”. Recordó también un mensaje que, según contó, repitieron varias veces durante la misión: que la reconstrucción “no consiste solamente en reconstruir edificios, sino en devolverle a las personas la posibilidad de reconstruir sus vidas”.
Reparando el mundo
Esa idea de deber remite a un concepto central de la tradición judía: el tikún olam, literalmente “reparación del mundo”, que postula que cada persona tiene la responsabilidad de contribuir a corregir el sufrimiento y las fracturas del mundo, más allá de fronteras, ideologías o relaciones diplomáticas. Bajo esa lógica, la misión de las FDI en Venezuela no fue solo un despliegue técnico de ingenieros y especialistas en estructuras, sino la traducción práctica de un mandato ético: allí donde hay dolor, hay una llamada a actuar. “Nuestra historia no solamente nos enseñó a sobrevivir, sino que nos enseñó el deber de ayudar”, resumió Kaplan, en una frase que condensa ese principio.
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