La actriz paraguaya Lali González recibió una ola de críticas por desconocer a Marcos Ginocchio, joven que ganó la décima temporada del reality Gran Hermano. Tanto es así que muchos “cancelaron” a la compatriota y la insultaron por su nacionalidad y la trataron de “mucama guaranga” en la red social X (exTwitter).
“La mucama paraguasha 4 de copas, guaranga, no sabe quién es Marcos”, escribió un usuario de X. En respuesta la actriz de Leal destacó la labor de las mucamas. “Aguante todas las mucamas, empleadas y niñeras sin discriminar nacionalidad ni país. Hoy por hoy en mi escala de prioridades de vida están ellas primero para sobrevivir”, destacó la compatriota.
La crítica a González por desconocer al ganador del Gran Hermano se inició tras una transmisión en vivo que la compatriota realizó en compañía de Romina Uhrig, participante del mismo reality. En la charla la actriz nacional consultó quién fue el ganador y por qué ganó. Estas declaraciones disgustaron a los fanáticos de Ginocchio.
Leé también: ¿Sin dinero? Iniciaron colecta para viaje de Elicena Andrada a Miami
Cancelada por fans de Gran Hermano
“Canceladísima la grasa de Lali González, el hambre de fama que tiene la paraguaya cartonera inmunda, que aprenda a hablar castellano primero y después se meta con el más querido del país”, escribió un usuario de la plataforma X.
En su defensa González indicó que los shows pasan en segundo plano cuando sé es madre. “Cuando no tenés niñera querido todo es posible. La vida pasa a un segundo plano después de eso. Cuando conocí a Romina le pregunté por qué era famosa y se mató de risa”, subrayó la actriz.
Te puede interesar: Laurys Dyva deslumbró con vestidos de ñanduti ¿será miss?
Dejanos tu comentario
Bomba: Carmiña Masi sugiere que su expulsión de GH fue por ser paraguaya
La polémica en torno a la expulsión de la periodista paraguaya Carmiña Masi (39) de Gran Hermano: Generación Dorada (GH) sigue encendida. Este domingo último, la exparticipante del reality argentino lanzó una hipótesis en su perfil de X, donde planteó que fue expulsada del programa aparentemente por ser paraguaya.
A través de su cuenta de X, Masi cuestionó lo que considera un trato desigual dentro de la casa más famosa de Argentina. Su reclamo surgió luego de una escena protagonizada por las participantes de GH, Pincoya y Tamara, quienes tuvieron un fuerte cruce por la lavadora, con empujones de por medio.
Masi compartió la disputa entre Pincoya y Tamara en X, bajo el mensaje: “Qué rápido cambiaron la cámara. Para pensar… Exijo mi reincorporación. A ley pareja”. Además de evidenciar el cruce entre las participantes de GH, la periodista sumó una hipótesis sobre su expulsión: “Indignación selectiva. Cancelación selectiva. Sanción selectiva. Expulsión selectiva. Posible hipótesis: ser paraguaya”.
Te puede interesar: Duelo de bolsos de lujo: Nadia Ferreira vs. Tini Stoessel, ¿quién ganó?
“Te banco tanto. Lo injustos que fueron con vos. Te expulsaron más por presión social y de los medios que por otra cosa“, ”Cada vez se supera más la producción. Ya no pueden ocultar las cagadas que hacen interviniendo en el juego y cuando son alevosamente selectivos con ciertos participantes" o “Como no soy nadie, sí lo puedo decir, es pura envidia, por falta de gracia y capacidades que te sobran Carmiña”, fueron algunas de reacciones que recibió Masi en su descargo de X.
Con estos posteos, Carmiña no afirmó un hecho, pero deja en evidencia que sospecha que su expulsión fue más por su nacionalidad que por su comentario supuestamente racista contra su compañera de juego Jenny Mavinga.
Leé también: Misses de Paraguay: el escándalo de las sobernas y sus acentos fingidos
Dejanos tu comentario
Últimas funciones de la obra “Subacuática”
Lali González, Andrea Quattrocchi, Ato Gómez y Guadalupe Lobo, bajo la dirección de Fátima Fernández Centurión, ofrecerán hoy y mañana, a las 19:30, las dos últimas funciones de la obra de teatro inmersivo “Subacuática”, en el Natatorio de la Escuela de Educación Física de las FF. AA. (avda. Gral. Santos 258).
En esta puesta, los personajes se enfrentan a sus propios miedos, deseos y desafíos mientras interactúan con el agua mezclando así lo físico y emocional en una experiencia energética y real. Se trata de una adaptación teatral de la novela de la argentina Melina Pogorelsky que combina teatro, sonido y audiovisual en una piscina real, creando una experiencia teatral y sensorial única.
EN LA ALIANZA
Por otra parte, con dramaturgia y dirección de Walter Mers, e investigación histórica de Fabián Chamorro, se presenta hoy y mañana, a las 20:30, “El ocaso de Bernardino Caballero”, que aborda los últimos días del recordado héroe paraguayo, desde una narrativa íntima, política y humana sobre el final de una era.
La obra se presenta en la Alianza Francesa (Mcal. Estigarribia 1039 entre Brasil y EE. UU.), con la actuación de Félix Medina, Fabio Chamorro, Joaquín Díaz Sacco y Juan Carlos Cañete.
EN ICPA
Además, se estrena a las 20:00, en el Instituto Cultural Paraguayo Alemán (Juan de Salazar 310) la obra “Cuentos de la vieja Tacuaral”, escrita por Juan Pastoriza Centurión y dirigida por Juan Hannes Bürgin.
EN LA MANZANA
La compañía Actor Arte Producciones presentará hoy, a las 20:30, y mañana, a las 20:00, la obra teatral “El telar de la memoria”, un drama histórico escrito y dirigido por Rodney Acosta. Sube a escena en el Auditorio Ruy Díaz de Guzmán del Centro Cultural de la Ciudad Manzana de la Rivera. Las entradas cuestan G. 70.000; reservas al (0991) 230-693, con cupos limitados.
Dejanos tu comentario
“Gran Hermano” con IA de San Pablo arresta criminales y también algunos inocentes
Con 40.000 cámaras, Smart Sampa es el mayor sistema de reconocimiento facial por inteligencia artificial de América Latina. Ya permitió el arresto de unos 3.000 fugitivos mediante el cotejo en tiempo real. Pero también se registraron arrestos de inocentes, confundidos con otras personas u órdenes desactualizadas.
- Por Facundo Fernández Barrio/AFP
- Fotos: AFP
En pleno centro histórico de San Pablo, un “prisionómetro” – contador de personas presas– marca la entrada a la central de monitoreo de Smart Sampa: un “Gran Hermano” donde decenas de policías controlan la vida de la megalópolis en pantallas.
Con 40.000 cámaras en la ciudad más rica y poblada de Brasil, Smart Sampa es el mayor sistema de reconocimiento facial por inteligencia artificial de América Latina, un programa de vigilancia pública que las autoridades exaltan aunque aún muestra un considerable margen de error.
Frente a una inseguridad urbana que alarma a sus ciudadanos, San Pablo implementó a fines de 2024 esta tecnología que ya encarceló a casi 3.000 fugitivos detectados mediante el cotejo en tiempo real de las imágenes de las cámaras con datos judiciales.
APRESÓ, ADEMÁS, A CASI 4.000 PERSONAS POR DELITOS EN FLAGRANTE.
“Con los fugitivos que atrapó el sistema, podemos llenar siete cárceles. Hoy ya no puedo imaginar a San Pablo sin Smart Sampa”, se felicita en el centro de monitoreo el secretario municipal de Seguridad, Orlando Morando, por este programa que cuesta unos dos millones de dólares mensuales.
A modo de ejemplo, carga una foto de sí mismo y en un instante consigue ver todos los momentos y lugares de San Pablo –con unos 12 millones de habitantes– en los que su cara pasó por alguna cámara.
“Me recuerda al libro ‘1984’ (sobre un régimen totalitario, de George Orwell), con todo ese control de personas: me encanta, apruebo 100 %”, dice Sonia Ferreira Silva, una jubilada de 68 años, frente a un camión de Smart Sampa, un puesto de vigilancia móvil en la emblemática avenida Paulista.
ARRESTOS INDEBIDOS
Informes oficiales de transparencia analizados por la AFP muestran que más del 8 % de personas arrestadas el primer año después de que Smart Sampa las reconociera como fugitivas debieron ser liberadas por tratarse de errores.
Al menos 59 detenidos fueron sueltos porque el sistema los confundió con otros ciudadanos. En diciembre, un jubilado de 80 años estuvo horas arrestado porque Smart Sampa lo confundió con un violador.
Un mes antes, un grupo de pacientes psiquiátricos hacía terapia en un centro de salud mental cuando irrumpieron policías armados y se llevaron esposado a uno de ellos.
Tras horas en la comisaría, el detenido fue liberado. Según las autoridades, su orden judicial de arresto ya no tenía vigencia.
El sistema no solo se nutre de cámaras en las calles sino también en edificios públicos –incluyendo centros de salud– y privados que lo admiten.
Al menos 141 personas fueron detenidas por órdenes de arresto desactualizadas, pero el gobierno paulista argumenta que esos equívocos no son culpa suya sino del poder judicial.
“Nadie quedó preso por error: las personas fueron liberadas” en esos casos, dice Morando, en nombre del gobierno del alcalde conservador Ricardo Nunes.
“OTROS” PRESOS Y MENOS ROBOS
San Pablo sufre altos índices de delitos patrimoniales: en 2024, cerca de uno de cada cinco robos de celulares en Brasil –incluyendo asaltos violentos– ocurrieron en la ciudad.
Entre los fugitivos atrapados por Smart Sampa, casi la mitad cayeron por casos tipificados como “otros” en datos oficiales.
Casi todos ellos corresponden a deudores de pensiones alimenticias, un delito civil “que poco tiene que ver con la seguridad pública”, según el informe “Smart Sampa: ¿Transparencia para quién? ¿Transparencia de qué?”.
“Smart Sampa se presenta como solución al crimen, pero se usa para control civil”, advierte Amarilis Costa, directora de la red de abogados Liberdade y coautora del informe junto a otras ONG.
El Gobierno denuncia intentos de “desacreditar” a Smart Sampa e insiste con números: anunció una caída de robos de casi 15 % en 2025.
NINGÚN PREJUICIO
Por otro lado, los datos oficiales no registran la identidad racial de más de la mitad de los presos, una “laguna de información” que impide saber si Smart Sampa peca de “racismo algorítmico” en un país con una de las mayores poblaciones negras del mundo, según Costa.
Estudios en distintos países han sugerido que el reconocimiento facial por IA suele equivocarse más con personas negras.
El Gobierno aduce que la falta de datos es responsabilidad de la justicia.
“Smart Sampa no tiene ningún prejuicio, aquí no arrestamos por color”, asegura Morando.
La mayoría de los presos por Smart Sampa cayeron en barrios periféricos y una buena parte son inmigrantes del interior pobre brasileño.
Dejanos tu comentario
El “Gran Hermano” policial de Sao Paulo ya capturó a 3.000 fugitivos
En pleno centro histórico de Sao Paulo, un “prisionómetro” -contador de personas presas- marca la entrada a la central de monitoreo de Smart Sampa: un “Gran Hermano” donde decenas de policías controlan la vida de la megalópolis en pantallas. Con 40.000 cámaras en la ciudad más rica y poblada de Brasil, Smart Sampa es el mayor sistema de reconocimiento facial por inteligencia artificial de América Latina, un programa de vigilancia pública que las autoridades exaltan, aunque aún muestra un considerable margen de error.
Frente a una inseguridad urbana que alarma a sus ciudadanos, Sao Paulo implementó a fines de 2024 esta tecnología que ya encarceló a casi 3.000 fugitivos detectados mediante el cotejo en tiempo real de las imágenes de las cámaras con datos judiciales. Apresó, además, a casi 4.000 personas por delitos en flagrante.
“Con los fugitivos que atrapó el sistema, podemos llenar siete cárceles. Hoy ya no puedo imaginar a Sao Paulo sin Smart Sampa”, se felicita en el centro de monitoreo el secretario municipal de Seguridad, Orlando Morando, por este programa que cuesta unos dos millones de dólares mensuales.
A modo de ejemplo, carga una foto de sí mismo y en un instante consigue ver todos los momentos y lugares de Sao Paulo -con unos 12 millones de habitantes- en los que su cara pasó por alguna cámara. “Me recuerda al libro ’1984′ (sobre un régimen totalitario, de George Orwell), con todo ese control de personas: me encanta, apruebo 100 %”, dice Sonia Ferreira Silva, una jubilada de 68 años, frente a un camión de Smart Sampa, un puesto de vigilancia móvil en la emblemática avenida Paulista.
Arrestos indebidos
Informes oficiales de transparencia analizados por la AFP muestran que más del 8 % de personas arrestadas el primer año después de que Smart Sampa las reconociera como fugitivas debieron ser liberadas por tratarse de errores. Al menos 59 detenidos fueron sueltos porque el sistema los confundió con otros ciudadanos.
En diciembre, un jubilado de 80 años estuvo horas arrestado porque Smart Sampa lo confundió con un violador. Un mes antes, un grupo de pacientes psiquiátricos hacía terapia en un centro de salud mental cuando irrumpieron policías armados y se llevaron esposado a uno de ellos. Tras horas en la comisaría, el detenido fue liberado. Según las autoridades, su orden judicial de arresto ya no tenía vigencia.
El sistema no sólo se nutre de cámaras en las calles sino también en edificios públicos -incluyendo centros de salud- y privados que lo admiten. Al menos 141 personas fueron detenidas por órdenes de arresto desactualizadas, pero el gobierno paulista argumenta que esos equívocos no son culpa suya sino del poder judicial. “Nadie quedó preso por error: las personas fueron liberadas” en esos casos, dice Morando, en nombre del gobierno del alcalde conservador Ricardo Nunes.
“Otros” presos y menos robos
Sao Paulo sufre altos índices de delitos patrimoniales: en 2024, cerca de uno de cada cinco robos de celulares en Brasil -incluyendo asaltos violentos- ocurrieron en la ciudad. Entre los fugitivos atrapados por Smart Sampa, casi la mitad cayeron por casos tipificados como “otros” en datos oficiales. Casi todos ellos corresponden a deudores de pensiones alimenticias, un delito civil “que poco tiene que ver con la seguridad pública”, según el informe “Smart Sampa: ¿Transparencia para quién? ¿Transparencia de qué?”.
“Smart Sampa se presenta como solución al crimen, pero se usa para control civil”, advierte Amarilis Costa, directora de la red de abogados Liberdade y coautora del informe junto a otras ONG. El gobierno denuncia intentos de “desacreditar” a Smart Sampa e insiste con números: anunció una caída de robos de casi 15 % en 2025.
“Ningún prejuicio”
Por otro lado, los datos oficiales no registran la identidad racial de más de la mitad de los presos, una “laguna de información” que impide saber si Smart Sampa peca de “racismo algorítmico” en un país con una de las mayores poblaciones negras del mundo, según Costa. Estudios en distintos países han sugerido que el reconocimiento facial por IA suele equivocarse más con personas negras.
El gobierno aduce que la falta de datos es responsabilidad de la justicia. “Smart Sampa no tiene ningún prejuicio, aquí no arrestamos por color”, asegura Morando. La mayoría de los presos por Smart Sampa cayeron en barrios periféricos y una buena parte son inmigrantes del interior pobre brasileño.
Fuente: AFP.