El artista sudafricano, Costa Titch, falleció de forma repentina mientras estaba dando un show en el festival Ultra SA. El rapero se hizo conocido por su canción “Big Flexa” y era una estrella en ascenso en toda África. El trágico acontecimiento ocurrió durante este fin de semana y las imágenes del show se viralizaron rápidamente en las redes sociales.
En el video se puede ver a Costa Tsobanoglou (el verdadero nombre del rapero), cantar sobre el escenario y a todo su público encendido; luego el artista de 28 años se tropieza, se levanta, sigue cantando y finalmente “se desploma en el suelo”, según los dichos de la policía local para la AFP.
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“Es con profundo dolor que nos vemos en la necesidad de reconocer su fallecimiento en este momento”, dijo la familia de Tsobanoglou en un comunicado en su cuenta de Instagram. “Estamos agradecidos con los socorristas y con todos los que estuvieron presentes en sus últimas horas en la tierra”, agrega.
“La familia Tsobanoglou agradece el amor y el apoyo que han brindado a nuestro hijo, y que sigan elevándole incluso en espíritu. Por favor, manténgannos en sus oraciones”, finalizaba el comunicado, pero no da detalles de las causas del deceso.
Por otro lado, el festival Ultra SA también expresó palabras de condolencia: “Costa era una voz galvanizadora entre la escena amapiana de Sudáfrica: un rapero, bailarín, compositor, colaborador y amigo con talento del festival. Nuestros pensamientos más profundos y nuestras más sinceras condolencias están con su familia, sus amigos y toda nuestra comunidad, que lloran juntos esta desgarradora pérdida.”
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Recuerdos de un mitã’i churi
- Fotos: Gentileza
El artista José Quevedo ofrece un viaje a la nostalgia de la niñez transportando a una época en la que juegos manuales simples y económicos representaban la felicidad en estado puro. Utilizando como soporte bandejas industriales en desuso, el artista realiza un ejercicio de memoria y guía a través de un recorrido por la resiliencia del material oxidado.
Recorrer la muestra remite a tiempos mucho más sencillos en los que las pantallas aún no habían causado en las jóvenes generaciones los estragos de la actualidad. La serie “Tiempo” rescata historias, juegos infantiles y tiene como soporte bandejas industriales en desuso, algunas con más de 40 años de oxidación natural por el paso del tiempo. La serie nació para conmemorar los 60 años del Programa de Estudiantes-Convenio de Graduación (PEC-G) de Brasil, un histórico lazo académico y cultural que une fuertemente a Brasil y Paraguay.
“La muestra fue parte de los festejos oficiales de las seis décadas del convenio universitario. En dicho evento, además de actos protocolares, se realizaron shows artísticos musicales, proyecciones audiovisuales y esta muestra de arte visual entrelazando memorias, historias, las raíces y la cultura de ambas naciones”, explica el artista.
Sobre la temática de la muestra, Quevedo indica que “tal como el nombre lo menciona, ‘Tiempo’ en general se trata de obras que crean viajes a épocas pasadas recordando y despertando ‘saudades’. Rememorar la infancia con vivencias que son muy similares. Se trata de juegos de niños comunes tanto en Paraguay como Brasil que funcionan como un espejo que resalta la hermandad cultural entre ambos países”, añade.
CONCEPTO TÉCNICO
Las obras de la muestra –que fueron exhibidas en la Galería Lívio Abramo del Centro Cultural de la Embajada de Brasil– combinan pinturas y esgrafiados en metal reciclado (bandejas industriales con más de 40 años de desuso).
En la muestra se incluyó una ambientación musical con canciones paraguayas y brasileñas alusivas a estos juegos. El visitante recorría la galería teniendo de fondo canciones como “Che trompo arasa”, de Herminio Giménez y Eduardo Rayo; “Aquarela”, de Toquinho, y “Mi barquito de esquelita”, de Gregorio Pérez Burgos, creando un clima especial conjugando sonidos con las texturas, los colores y los recuerdos detrás de cada obra, que con trazos simples despiertan emociones y recuerdos que reviven al mitã’i akãhatã y al guri sapeca de antaño.
SOBRE EL ARTISTA
José Asunción Quevedo Allende es artista visual, fotógrafo y promotor cultural oriundo de la ciudad de Pedro Juan Caballero, departamento de Amambay. Es reconocido por su labor en el rescate de las tradiciones del norte de Paraguay y por ser un activo defensor de la identidad cultural nacional.
Es egresado de la carrera de Comunicación Social en la Universidad Católica de Río Grande del Sur, Brasil, obteniendo las licenciaturas en Periodismo y Marketing. Cuenta con un diplomado en Responsabilidad Social y Sostenibilidad (Universidad Columbia). Se desempeña activamente en la pintura, esgrafiados en metal, murales, fotografías, instalaciones y collages.
PINTURAS Y ESGRAFIADOS SOBRE METAL
Gloria Valle Ocampos
La serie “Tiempo” es una inmersión que celebra la imaginación con un diálogo profundo entre la fragilidad del trazo, que mediante el esgrafiado (Sgraffito), la línea interactúa con la dureza del soporte, raspando enérgicamente capas del pasado para dar formas a barquitos de papel, trompos y pandorgas de aquellas épocas de mitã’i churi kasõ mboka’i.
Esta iconografía lúdica, ágil, contrasta con el origen industrial de las bandejas abandonadas, invitando al espectador a un ejercicio de introspección sobre la resiliencia y el reciclaje creativo.
El metal oxidado gana nueva vida. El soporte ya no se pertenece, ahora está cargado de historias ocultas. Fueron bandejas de metal industrial, desechadas y olvidadas por más de 40 años. La acción del tiempo y el abandono han dotado a estas piezas de una oxidación natural que actúa como una pátina, el artista no solo dibuja, sino que también interactúa mágicamente con el tiempo, recuperando partes del primer estado del metal.
La exposición se transforma en un ejercicio de meditación sobre el pasado, la nostalgia, la reconstrucción y el potencial de la resiliencia gracias a los poderes infinitos del arte, demostrando que transforma la contaminación en belleza y la historia olvidada en una nueva.
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Marcos Kasanetz: “Siento que volví a encontrar la motivación y la gente”
El cantante le aporta su identidad sonora e interpretativa a canciones que fueron himnos décadas atrás.
“El concepto es darle más potencia a canciones que de por ahí quedaron con un sonido, a lo mejor, un poco de tiempos anteriores, consiguiendo nuevas versiones. Las llevo hacia un sonido identificando lo que me gusta y con lo que soy”, explica Marcos Kasanetz sobre la idea del proyecto que viene encarando, en la semana en la que dio a conocer su nuevo trabajo musical, una versión rockera de la canción “Un vestido y un amor”, del cantante argentino Fito Páez.
“La idea surge a raíz de que en mis shows yo reciclo muchas canciones de los 90 y 2000 que fueron o son himnos, pero que quedaron un poco olvidadas, así es que cuando las toco la gente las canta y las corea, como si yo fuese el mismo artista que las hizo. Mis versiones son muy peculiares, primero porque me encanta darle potencia a todo, soy muy rockero”, señala el cantante.
Marcos, con dos décadas de trayectoria en la escena musical, viene desarrollando un proyecto que tiene como base el abordaje de versiones de clásicos, y que pretende que crezcan hacia la grabación de canciones de su autoría. “Detrás de todo esto quiero meter canciones mías que dejé postergadas desde hace mucho tiempo. Siento que ahora, después de años, volví a encontrar la motivación y la gente que me acompaña en este trecho del viaje”, agregó.
TRAYECTORIA
Se trata de un artista que tiene una fuerte influencia del rock rioplatense, con un padre que siempre tocaba la guitarra en su casa, la música y el canto siempre estuvieron presentes en su formación.
“Inicié mi carrera desde jovencito cantando en certámenes, intercolegiales de la canción. Fui vocalista de una banda que se llamaba La Fruta Prohibida, con la que tuvimos una época dorada, giramos por todo el país prácticamente. También formé parte de un reality de televisión de cantantes y bailarines. Durante diez años canté con Los Farranderos, con presentaciones en festivales, eventos privados, con ellos aprendí muchísimo”, narra Marcos.
En 2018 decidió tomar vuelo independiente junto a sus amigos Eduardo Benítez y Lorenzo Recalde, con quienes dieron vida al proyecto Los Calaveras. La pandemia se encargó de enfriar aquella ilusión.
“Pero hace un mes nos volvimos a juntar y nos volvimos a enamorar. Siento que estoy en un momento pleno, justo, perfecto, maduro, con experiencia, definido, con energía, con cariño, rodeado de gente hermosa que me quiere y me acompaña, lindo momento para retomar y darle a mi público lo que tanto me pide: canciones. Entonces eso es lo que se viene este año de mi parte, canciones y más canciones”, sentenció.
VERSIONES
“Son canciones de los 90 que a un tipo de mi edad lo marcaron, y siguen siendo himnos para nosotros, con el plus de que en una versión nueva también les gusta. Ni te hacés idea cómo cantan temas como ‘Canción de despedida’”, comenta.
Marcos, quien forma parte de la cartelera musical de la capital, viene trabajando en la producción en estudio junto a César da Costa, un reconocido de la escena, con quien construyó una afinidad personal y musical. La versión de “Un vestido y un amor” apuesta a una mayor solidez y estabilidad, en el acompañamiento, con el color propio de la voz de Marcos. El tema fue lanzado con un video clip, grabado en el centro histórico de la ciudad.
“La producción con César la trabajamos de forma extremadamente amena. Es un tipo de mucha experiencia y trayectoria también, y por suerte coincidimos en mucho, tenemos química musical, eso facilita el trabajo y cuidamos todos los detalles dentro de lo legal, porque como se sabe, hay cosas que se pueden modificar, otras que no, en eso César es muy entendido, entonces trabajo bajo su asesoramiento sumamente calificado”, concluyó.
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Jazmín del Paraguay: “Estamos apostando a lo que yo, como artista, quiero contar”
Con “Por todas”, su nuevo corte, celebra el poder de las mujeres que la rodean.
“Cuando hablo de mujeres que me rodean, estoy hablando de mi familia, estoy hablando de las mujeres en mi grupo de amigas, estoy hablando de las mujeres que escucho, de todas las mujeres que caminan conmigo. Entonces, ‘Por todas’ nació así, tiene mucha sinceridad porque va desde el alma y tiene identidad. Hablé desde mí, y eso es lo que resonó”, comenta Jazmín del Paraguay al hablar sobre el origen de su nuevo tema promocional, “Por todas”, un adelanto de su próximo material discográfico que verá la luz en agosto próximo.
Se trata de una canción dentro del género de la música paraguaya que tiene a Jazmín como compositora, a su padre Óscar Sanabria como coautor, y a Luigi Manzoni como productor. “Este disco no va a buscar probar nada, lo que realmente busca es ser supersincero, superverdadero, desde el lado de la madurez.
Estamos apostando a lo que realmente yo, como artista, quiero contar, también desde mi lado de mujer. Entonces, de por ahí, va, va por ahí”, dice la joven cantautora a La Nación del Finde.
EL NUEVO PROYECTO
Jazmín del Paraguay es una joven figura de la escena nacional que transitó su carrera desde la niñez hasta su actual joven madurez, con presencias en festivales, conciertos y discos grabados. “Estamos como medio en la recta final del proceso creativo del nuevo material, sin contar esta canción que ya se lanzó. En cuanto al disco en general, entramos el mes que viene a grabar de una vez todas las sesiones”, cuenta.
“El álbum tiene a la mujer como protagonista. El proyecto es una mujer que maduró también, o sea, yo, en cuanto a lo profesional, como personal. Hay una madurez, entonces, no va desde un lado político, sino más bien de celebración en cuanto al poder femenino y desde esa madurez”, agrega. “Por todas” ya se encuentra disponible en todas las plataformas de música.
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IPS descarta fallecimiento por botulismo; dos siguen en terapia
Una persona murió la semana pasada, pero los análisis descartaron botulismo como causa.
El Instituto de Previsión Social (IPS) informó que fue descartado el diagnóstico de botulismo en el caso del joven de 30 años fallecido semanas atrás, mientras otros dos pacientes continúan internados en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) tras 45 días de evolución hospitalaria.
Según el informe médico, los resultados de laboratorio remitidos por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social concluyeron que “todos los estudios fueron negativos, descartando que el caso haya sido botulismo”, en relación al paciente que ingresó al IPS el 24 de mayo y falleció el 3 de junio, luego de presentar síntomas desde el día 19 del mismo mes.
El caso había sido inicialmente investigado bajo sospecha de intoxicación por botulismo, lo que motivó el seguimiento clínico y epidemiológico de otros pacientes con cuadros compatibles. Por otra parte, el IPS Central informó que dos personas continúan internadas en estado delicado, aunque con signos de evolución clínica.
Se trata de una mujer de 59 años, quien permanece en UTI desde hace 45 días. La paciente se encuentra estable, afebril, traqueostomizada, con ligera mejoría, y recibe alimentación enteral a través de sonda nasoyeyunal. Además, realiza fisioterapia respiratoria y motora de manera diaria.
El segundo paciente es un hombre de 62 años, también en terapia intensiva, traqueostomizado y con gastrostomía. Se encuentra estable y lúcido, con asistencia mecánica respiratoria. Presenta movilidad en extremidades y reflejos conservados, aunque persisten signos como ptosis palpebral. Recibe tratamiento antimicrobiano enfocado en un foco urinario.
El cuadro clínico que originó la sospecha se había vinculado inicialmente al consumo de alimentos en un local gastronómico, aunque los resultados finales de laboratorio descartaron la presencia de la toxina botulínica en el paciente fallecido. Las autoridades sanitarias continúan el seguimiento de los pacientes internados, mientras se mantiene la evaluación médica de su evolución en terapia intensiva.