El cantante Bad Bunny sorprendió el martes último a sus fanáticos boricuas con un concierto gratuito sobre una estación de servicios. El Conejo Malo se encontraba en la zona Vega Baja, municipio de la costa norte de Puerto Rico, sitio donde se crió el cantante. Llegó hasta ahí para grabar junto al cantante Arcángel el videoclip de su hit musical “La Jumpa”. Pero ambos artistas aprovecharon el momento y decidieron realizar un show improvisado que en minutos juntó gente en la vía pública.
La estación de servicios que se prestó de escenario para Benito Martínez, nombre de pila de Bad Bunny, se encuentra frente a un mural dedicado al conejo malo. Esta pared en conmemoración al intérprete fue uno de los escenarios del videoclip. Luego de grabar lo necesario para el clip, el Conejo y Arcángel decidieron subir al techo de la gasolinera.
En coincidencia, la calle donde se ubica la estación de servicios, es un sitio turístico y gastronómico de la capital de Puerto Rico, por lo mismo el público no paró de llegar y rápidamente se volvió una multitud en la vía pública. Muchos de los asistentes grabaron el show gratuito del Conejo Malo y lo compartieron en redes, tomando relevancia rápidamente en internet.
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Bad Bunny en su último concierto del año interpretó: “El Apagón”, “Tití me preguntó”, “Gato de Noche”, “Efecto” y “Me porto bonito”, entre otros. La calle de la gasolinera se llama “Loíza”, no es la primera vez que el Conejo Malo utiliza esta dirección para locación de un videoclip, pues en el pasado grabó en el mismo lugar “Bellacoso” junto al rapero Residente.
El concierto gratuito del Conejo Malo no fue su único regalo de Navidad para los boricuas, puesto que con su Fundación Good Bunny, Benito regaló a niños y jóvenes de escasos recursos diversos regalos, entre ellos instrumentos musicales para fomentar el arte en su país.
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Lula defiende la soberanía brasileña en campaña con una versión de Bad Bunny
“Quieren tomar el río, y también la playa, quieren las tierras raras”, reza la versión de una canción de Bad Bunny con la que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva defiende la soberanía frente a Estados Unidos en las elecciones de Brasil. Lula, de 80 años, disputará el domingo la primera vuelta de los comicios en que busca su cuarto mandato, frente al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro.
La contienda se da en medio de una ola de elecciones de mandatarios conservadores en la región bajo la influencia de Donald Trump, aliado de Jair Bolsonaro. El mandatario izquierdista publicó en sus redes sociales una adaptación libre al portugués de “Lo que le pasó a Hawaii”, de Bad Bunny, artista que ha sido objeto de críticas de Trump.
Con casi siete millones de visualizaciones en redes sociales, la canción llama a “no soltar la bandera” brasileña. Los actos de campaña de Flávio Bolsonaro suelen estar acompañados de banderas de Estados Unidos e imágenes de Trump. En el video aparece además una imagen del presidente estadounidense con una cuerda atada al cuello del candidato de derecha y finaliza con la voz ronca de Lula diciendo “Brasil tiene un único dueño: el pueblo brasileño”.
Bad Bunny incluyó esta canción que habla sobre la pérdida del territorio y la identidad cultural en el repertorio de su presentación en el último Super Bowl, cargada de pullas contra Trump. El presidente calificó el show de “afrenta a la grandeza” de Estados Unidos.
Una fuente del Partido de los Trabajadores de Lula dijo a la AFP que no hubo cesión de derechos por parte de Bad Bunny. La asesoría de prensa del artista puertorriqueño no respondió a un pedido de información de la AFP. Según algunos portales, el equipo del artista habría cedido los derechos. “Bad Bunny es un artista que reconoce nuestro valor”, “estuvo en el escenario más grande del mundo para reafirmar que todos somos América”, dijo Warlen Pereira, un contador de 30 años, durante un acto de Lula en Sao Paulo.
Lula afirmó la semana pasada ante la Asamblea General de la ONU que Brasil “no cabe en el patio trasero de nadie”. También ha advertido a Trump contra “meterse en las elecciones” en el gigante sudamericano. Washington impuso este año dos rondas de aranceles a Brasil, lo que el gobierno de Lula calificó como un intento de interferencia electoral. Hasta ahora Trump no apoyó explícitamente al hijo de su aliado, si bien recibió al senador este año en un encuentro privado en la Casa Blanca.
Fuente: AFP.
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Anuncian intenso recorrido de la Espada de San Miguel en Paraguay
El Arzobispado de Asunción dio a conocer el itinerario oficial de la visita de la Espada de San Miguel Arcángel en Paraguay, cuya llegada está prevista para el próximo 8 de octubre.
Su arribo se dará en el aeropuerto Silvio Pettirossi. Luego, se llevará en procesión hasta la Catedral Metropolitana, donde al día siguiente (viernes 9 de octubre) se realizará el acto central.
De acuerdo con la programación, a las 19:00 se oficiará una misa con participación de autoridades nacionales además de devotos y fieles en general.
La ceremonia religiosa será presidida por el cardenal Adalberto Martínez Flores y durante la misma se consagrará a las familias y a la nación. Contará con la presencia del presidente de la República, Santiago Peña, según información proporcionada por la Iglesia local.
Asimismo, el objeto religioso estará disponible para su veneración todo el fin de semana en Asunción. En ese mismo sentido, se celebrará la Eucaristía cada dos horas con representantes de los once decanatos que conforman la Arquidiócesis.
Los días 11 y 12 de octubre, la Espada se trasladará a la Basílica Santuario de Caacupé. Posteriormente, el 13 y 14 estará en la Catedral de Villarrica y del 15 al 17 en la Catedral de San Lorenzo. Su despedida será el 18 de octubre en la Catedral Metropolitana de Asunción.
Acompañarán la visita el padre Ladislao Suchy, rector del Santuario de Monte Gargano (Italia), dedicado a San Miguel Arcángel, y el vicerrector, padre Marco Arciszewski. La visita coincide con los 50 años de la presencia de los padres miguelitas en Paraguay.
La iniciativa fue posible gracias al trabajo conjunto de la Embajada del Paraguay ante la Santa Sede, la Arquidiócesis de Asunción y la Basílica y Santuario de San Miguel Arcángel en el Gargano, Puglia (Italia), en la milenaria gruta de Monte Sant’Angelo, donde la tradición sitúa las apariciones del arcángel protector.
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Por primera vez traerán la espada de San Miguel a Paraguay
La sagrada espada de San Miguel Arcángel vendrá a Paraguay por primera vez, un acontecimiento religioso considerado histórico para la feligresía católica de nuestro país. El objeto religioso será traído desde Italia en una misión impulsada por la Embajada de Paraguay ante la Santa sede, según reporte de la periodista compatriota residente en Roma, Mónica Fabiola Ayala.
El símbolo sagrado, custodiado en el Santuario Basílica de Monte Sant’Angelo en Italia, estará en tierra guaraní del 9 al 19 de octubre. El acto central de consagración de las familias y la nación se celebrará el viernes 9 de octubre a las 19:00 en la Catedral Metropolitana de Asunción. La ceremonia contará con la presencia del presidente de la República y la primera dama de la Nación, junto a autoridades religiosas y civiles.
El cardenal Adalberto Martínez Flores, Arzobispo Metropolitano de Asunción, destacó la “trascendencia espiritual” de este hecho por representar un signo de bendición, custodia y esperanza para todo el pueblo paraguayo. El Arzobispado de Asunción informará en los próximos días los detalles del programa oficial, los recorridos y las actividades previstas durante los diez días de permanencia de la espada en el país.
La visita es fruto de un trabajo conjunto de la Embajada del Paraguay ante la Santa Sede, la Arquidiócesis de Asunción y el Santuario Basílica de San Miguel Arcángel en el Gargano, Puglia, ubicado en la milenaria gruta de Monte Sant’Angelo, donde la tradición sitúa las apariciones del arcángel.
Reliquias de San Carlo Acutis
La reliquia de primer grado de San Carlo Acutis será expuesta nuevamente en Paraguay este domingo 20 de septiembre en el Santuario Virgen del Rosario de Luque. La jornada comenzará a las 10:00 y la veneración de la reliquia estará habilitada de 11:00 a 17:00, con acceso libre para los devotos.
También habrá exposición sobre milagros eucarísticos, además del rezo del Rosario, adoración al Santísimo y misa. La primera visita, realizada en enero, reunió a unas 3.000 personas, según datos de la organización, por lo que se aguarda la presencia de numerosos fieles.
Quienes deseen pueden llevar rosarios, estampas u otros objetos para acercarlos a la reliquia durante el horario de veneración. La actividad busca acercar especialmente a los jóvenes y a las familias a la vida y espiritualidad del joven santo.
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Cannes 2026: crítica de “Siempre soy tu animal materno” de Valentina Maurel
- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
La nueva película de Valentina Maurel llega a la sección Festival de Cannes dentro de Un Certain Regard, un espacio históricamente asociado a cineastas emergentes, propuestas de autor y obras que priorizan la sensibilidad estética por encima de la narración convencional. Lo llamativo aquí es que Maurel, tras años orbitando el ecosistema del cine de festivales y las instituciones francesas de formación y financiación, consigue dar el salto directo a la selección oficial de Cannes. No es un detalle menor. En una industria donde muchos directores pasan años acumulando presencia en secciones menores, residencias o festivales intermedios antes de alcanzar esta plataforma, el recorrido de Maurel evidencia hasta qué punto la película ha sido concebida y moldeada para dialogar con el lenguaje específico del gran circuito festivalero europeo.
La historia sigue a Elsa, una joven de 28 años que regresa a Costa Rica después de años en Europa y se reencuentra con su hermana menor Amalia, absorbida por un universo entre el esoterismo, la deriva emocional y el vacío existencial. Paralelamente, el padre, Nahuel, intenta escapar de la decadencia afectiva a través de conquistas románticas pasajeras, mientras la madre, Isabel, revive su pasado republicando poemas eróticos escritos durante su juventud. Sobre el papel, la película plantea un retrato fragmentado de una familia en crisis, donde cada personaje parece buscar desesperadamente una forma distinta de escapar de sí mismo.
Sin embargo, el problema central aparece muy pronto: la película nunca consigue convertir esas líneas narrativas en una experiencia dramática verdaderamente sólida. Maurel intenta construir tres relatos simultáneos —el de Elsa, el de Amalia y el de Isabel—, pero ninguno termina de adquirir la densidad suficiente. Elsa, pese a ser la aparente protagonista, queda constantemente desplazada por la puesta en escena. Su conflicto interno está sugerido, pero rara vez se siente vivo. Falta fricción, falta una dinámica emocional que haga que el personaje se adhiera realmente a la historia. Se percibe como una figura observadora, casi externa al caos familiar que debería atravesarla.
La hermana menor, Amalia, funciona mejor precisamente porque su dimensión esotérica y errática introduce cierta tensión imprevisible. Aunque el guion nunca profundiza del todo en sus motivaciones, su presencia posee algo incómodo y descontrolado que mantiene el interés durante varios momentos. Hay escenas donde la relación entre ambas hermanas parece encontrar por fin una verdad emocional, especialmente cuando la distancia afectiva entre ellas emerge sin necesidad de explicaciones verbales. Pero incluso ahí la película se retrae antes de profundizar realmente en el conflicto.
El gran problema es que Maurel parece confiar más en la atmósfera que en la construcción dramática. La película está llena de imágenes calculadas para el impacto contemplativo: planos lejanos de la ciudad, patrullas avanzando lentamente por calles vacías, sombras proyectadas desde terrazas o interiores donde los personajes aparecen aislados dentro del encuadre. Son imágenes elegantes, indudablemente pensadas con sensibilidad visual, y en muchos casos logran una belleza melancólica genuina. Pero también terminan revelando una cierta dependencia del lenguaje que tradicionalmente seduce a los festivales internacionales: silencios prolongados, cuerpos fragmentados, conversaciones interrumpidas y conflictos insinuados más que desarrollados.
El problema es que toda esa sofisticación formal no alcanza para sostener las casi dos horas de metraje. La película se vuelve progresivamente tediosa, incluso agotadora. Hay secuencias que parecen diseñadas más para transmitir una sensación abstracta de incomodidad que para avanzar narrativamente. Cuando la cámara separa constantemente a las hermanas, cuando la tensión esotérica de Amalia deriva en explosiones de rabia apenas explicadas o cuando escenas aparentemente importantes desaparecen sin consecuencia dramática, el relato pierde cohesión y el espectador empieza a desconectarse emocionalmente.
Esa es quizás la gran contradicción de la película: está claramente diseñada para satisfacer ciertos códigos del cine de autor contemporáneo, pero olvida construir una experiencia verdaderamente absorbente. Se percibe la influencia de un entorno cinematográfico muy ligado a escuelas e instituciones europeas —particularmente francesas— donde el dispositivo visual y la ambigüedad emocional son tratados casi como valores absolutos. Y aunque Maurel demuestra talento visual y capacidad para generar atmósferas densas, todavía parece faltar una mirada más madura sobre los personajes y sobre el peso dramático de sus decisiones.
Eso no significa que la película carezca de interés. Al contrario: hay intuiciones potentes, momentos visuales muy logrados y una sensibilidad real para retratar la alienación contemporánea. Pero entre la ambición estética y la necesidad de construir un relato coherente aparece un desequilibrio constante. La película quiere ser íntima, política, existencial y poética al mismo tiempo, y en ese intento termina dispersándose.
Su presencia en Un Certain Regard tiene sentido precisamente por eso: es el tipo de obra que Cannes suele abrazar por su riesgo formal, por su ambición autoral y por su capacidad para insertarse en el discurso del cine contemporáneo de festivales. Pero fuera de ese ecosistema, donde la experiencia emocional y narrativa pesa tanto como la propuesta estética, la película corre el riesgo de resultar distante, fría y excesivamente ensimismada.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.