La actriz Carrie Fisher saltó a la fama con “La guerra de las galaxias”, al punto de quedar identificada para siempre con su personaje. Recientemente, se dio a conocer que la princesa Leia debió lidiar a lo largo de su carrera con las adicciones y el peso de dos padres famosos, según se difundió en la prensa argentina.
Carrie Fisher falleció el 27 de diciembre de 2016, a los 60 años en el Hospital Ronald Reagan, de Hollywood, luego de sufrir una descompensación en un avión que la trasladaba desde Londres hasta Los Ángeles. Tras la confirmación de su deceso, se dio a conocer que en su sangre se encontraron restos de drogas.
De acuerdo a recientes revelaciones de la prensa argentina, así como en la ficción su personaje luchaba contra los enemigos del “lado oscuro” de la galaxia, en la vida cotidiana la actriz se enfrentaba al mundo de las adicciones.
Carrie Fisher debió hacer frente, además, a conflictivas relaciones con sus progenitores, dos icónicos personajes en Hollywood durante la década de los ‘50. Su madre, Debbie Reynolds era una actriz y cantante consagrada. En cambio, su padre era el cantante Eddie Fisher, quien tenía su propio show televisivo, un éxito llamado Coke Time with Eddie Fisher, en la cadena NBC.
Carrie dedicó gran parte de su vida a lidiar con la sombra de Debbie, en medio de una relación conflictiva que las llevó a no tratarse durante años, aunque finalmente se reconciliaron. Su padre la abandonó cuando apenas era una niña pequeña.
Para sobrevivir al peso de semejantes padres, además del lado oscuro de las adicciones en las que cayó desde temprano, Carrie hizo su propia carrera como actriz, escribió novelas y libros autobiográficos sin anestesia, que le valieron el reconocimiento del público.
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“Un día a la vez”: el mensaje de superación de Sebastián Delvalle para quienes luchan contra la adicción
En tiempos donde hablar de salud mental y adicciones todavía implica tabúes, la voz de Sebastián Delvalle Rodil, un joven guatemalteco residente en Paraguay, emerge con un mensaje claro, directo y, sobre todo, esperanzador: reconocer el problema es el primer paso para cambiar la vida.
Durante una entrevista en el programa Aire de Todos de radio Montecarlo 100.9 FM/NaciónMedia, Delvalle compartió su experiencia personal con una sinceridad poco habitual. Sin rodeos, explicó que la adicción no es una simple falta de voluntad, sino una condición que, como señala la Organización Mundial de la Salud, es progresiva y puede afectar de manera distinta a cada persona.
“Hay gente que puede consumir y seguir con su vida normal. Y hay otros, como yo, que no podemos parar”, relató, al describir cómo su consumo pasaba de un fin de semana a extenderse durante días, afectando completamente su funcionalidad.
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Su testimonio no busca señalar, sino generar conciencia. La clave, insiste, está en el autodiagnóstico: que cada persona pueda observar su comportamiento, sus límites y reconocer cuándo el consumo deja de ser ocasional para convertirse en un problema.
“Cada quien tiene que ver su vida y darse cuenta”, afirmó. Pero el mensaje no se queda en la reflexión. Va más allá: invita a la acción.
Delvalle utiliza hoy sus redes sociales, especialmente TikTok, como una plataforma para tender una mano a quienes atraviesan situaciones similares. Allí orienta a las personas hacia espacios de contención como Narcóticos Anónimos y Alcohólicos Anónimos, destacando que el proceso de recuperación comienza con un paso fundamental: pedir ayuda.
“Un día a la vez”, repite, citando una de las frases más conocidas en los procesos de rehabilitación. Una idea simple, pero poderosa, que resume el camino de quienes deciden salir adelante.
Su historia no es solo un relato personal. Es también un puente para otros. Un recordatorio de que, incluso en los momentos más difíciles, siempre existe la posibilidad de empezar de nuevo.
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Tesoros de “Star Wars”, “Tiburón” y”Terminator" a subasta en EE. UU.
Un arpón de “Tiburón”, una chaqueta de “Terminator” y piezas icónicas de la saga de “Star Wars” están entre los más de 1.500 objetos del cine y la televisión que se subastan a fines de marzo en Los Ángeles. Los lotes, que también incluyen el llamado Mapa del Merodeador de las películas de “Harry Potter”, tienen una estimación previa conjunta de 9 millones de dólares, según Propstore, la casa de remates que organiza la venta.
La colección saldrá a subasta durante tres días a partir del 25 de marzo, con pujas presenciales solo el primer día en el Petersen Automotive Museum de Los Ángeles. Una selección de los artículos será exhibida el 11 de marzo en el hotel The Maybourne Beverly Hills. Entre los objetos estrella figura la cabeza del droide C-3PO usada por Anthony Daniels en “El Imperio contraataca” (1980), tasada entre 350.000 y 700.000 dólares. Conserva su cableado original y una antena frontal poco común.
También sale a subasta el mango del sable de luz asociado a Luke Skywalker (Mark Hamill) y Rey (Daisy Ridley) en “El despertar de la Fuerza” (2015), valorado en hasta 100.000 dólares. Del clásico “Tiburón” (1975), el arpón empuñado por Quint (Robert Shaw) y Matt Hooper (Richard Dreyfuss) podría alcanzar los 500.000 dólares. Se ofrece junto a la caña y el carrete de Quint, estimados en 150.000 dólares.
Otra pieza destacada es la chaqueta del androide T‑800 (Arnold Schwarzenegger) en “Terminator” (1984), con sangre escénica y falsos impactos de bala, tasada entre 75.000 y 150.000 dólares.
La venta incluye además piezas de “Gladiador” (2000), entre ellos el casco y la máscara de Maximus (Russell Crowe), que podrían llegar a 250.000 dólares. El Mapa del Merodeador de la saga de “Harry Potter” completa los objetos más llamativos, con una estimación de hasta 80.000 dólares. Según Propstore, la participación internacional, cada vez más activa online, está ampliando el mercado global de coleccionistas.
Fuente: AFP.
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La batalla de Paraguarí, la mecha de la independencia
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Un 19 de enero de 1811 ocurre una contienda en la cercanía del cerro Mba’e, hoy cerro Porteño, donde los paraguayos vencen a las fuerzas del general Manuel Belgrano. La vergonzosa huida del gobernador Bernardo de Velasco y Huidobro ayudaría a los paraguayos a tomar conciencia de su propia fuerza y capacidad de autodefensa, elementos clave para la decisión en mayo de ese año.
“Siempre se dice que en la lucha por la independencia no hubo derramamiento de sangre y ese es un concepto equivocado si se tiene en cuenta esta batalla en la que hubo decenas de muertos”, recuerda la historiadora Margarita Miró.
“Ahora por lo menos el municipio de Paraguarí la recuerda con un mural importante y también hay que reconocer que por fin, hace muy pocos años se pudo expropiar parte del cerro Mba’e, ahora más conocido como cerro Porteño, en la que hay un recordatorio e inclusive se hizo un reconocimiento en el Congreso de la fecha y sus consecuencias”, apunta.
Lo hace recordando la necesidad de que el Ministerio de Obras Públicas (MOPC) señalice convenientemente el sitio a efectos de que turistas y eventuales visitantes puedan rendir un homenaje a los patriotas caídos en esa lid en la que se forjó un ideal nacional.
DESENCUENTROS
La Junta de Buenos Aires, en ausencia del rey, ejerce desde mayo de 1810 un gobierno autónomo al que quiere sujeccionar a las provincias y territorios del que fuera el Virreinato del Río de la Plata. Con esa misión viene cabalgando Manuel Belgrano con una bandera parecida a la de Colombia o Venezuela, roja, amarilla y azul, para diferenciarse de las banderas realistas que las fuerzas paraguayas seguramente portarían.
Ha invadido el territorio desde Itapúa (hoy Encarnación), cruzó la campiña misionera con sus columnas de “reclutas vestidos de soldados” como los definirá.
El gobernador español Bernardo de Velasco se apertrecha en Yaguarón en tanto las fuerzas provinciales acampaban en Paraguarí. Hubo unas escaramuzas el 6 de enero de 1811 en Maracaná y Tebicuary, que dejan en claro que la marcha de Belgrano no es bienvenida.
Los “porteños” se detienen en el cerro Mba’e en las afueras de Paraguarí. Belgrano ya tiene cierta claridad en torno a que no tendrá en estas tierras tantos aliados como le dijeron sus amigos paraguayos. Teme que en cualquier momento puedan ser emboscados; por eso, la visibilidad que logra en la cima de ese cerro lo convence de que es buen lugar para observar las formaciones paraguayas que le aparecen en la banda norte del arroyo Yukyry.
En Paraguarí comienzan a llamar al pequeño monte “el cerro de los porteños”.
ATAQUE, FUGA Y REACCIÓN
El 19 de enero de 1811, tras algún intento de convencer a los paraguayos de las venta
ventajas de allanarse al Gobierno porteño, Belgrano dispone el avance de 400 hombres al mando del mayor José Ildefonso Machaín que logra desbandar la defensa paraguaya y genera la huida de Velasco, que inclusive deja su uniforme en la capilla de Paraguarí en la que tenía su campamento.
Una parte de la fuerza porteña se dedica a saquear material militar y la ciudad de Paraguarí en general y, mientras que distraídos en esa vil tarea, no ven venir el reagrupamiento de los patriotas.
Manuel A. Cabañas y Juan Manuel Gamarra consiguen ponerse a cargo de las dos alas en que se había dividido la tropa local, retoman la acción y obligan a un Machaín sorprendido a replegarse. Fulgencio Yegros comienza a jugar también un rol principal en ese naciente ejército.
Hay un elemento que recoge Miró de los testimonios. “Dicen que mucho tuvo que ver la forma indígena de montar. Belgrano veía desde el cerro avanzar una tropilla de caballos que parecían sin jinete. La capacidad de ocultarse bajo el vientre de los montados fue estratégica en esa victoria”, cuenta.
EL FINAL EN TACUARÍ
El repliegue seguirá en los días y meses subsiguientes: “Después Belgrano huye y se establece en la desembocadura del río Tacuarí en el Paraná, donde hoy es Carmen del Paraná, y allí la estrategia militar de los paraguayos es el círculo, le rodean por atrás y por supuesto atacan por delante”, recuerda Miró de los hechos que ocurrirán a principios de marzo de 1811.
La historiadora refiere que “en ambas batallas se demostró la capacidad de los comandantes paraguayos que vencieron a Belgrano con varias estrategias militares, y los principales líderes son quienes organizaron la gesta de mayo, al descubrirse las intenciones de Velasco que estaba negociando con emisarios del Gobierno del Brasil la entrega del Paraguay a ese imperio”.
Rodeado, Belgrano se rinde en Tacuarí insistiendo en que “yo no había venido a conquistar el Paraguay, sino a auxiliarlo, como antes le había manifestado...”.
El final es conocido, “luego de una larga negociación donde fueron aceptadas las condiciones propuestas por los paraguayos se firmó el acuerdo”, relata Miró. Belgrano y su tropa cruzan de regreso y derrotados el río Paraná.
DARSE CUENTA
Para el historiador Ignacio Telesca “la invasión de Belgrano es parte de un intento de la Junta de Buenos Aires de aleccionar al resto de las provincias del Virreinato. Lo habían hecho con Córdoba, quisieron hacer lo mismo con Asunción y les salió mal”, señala. “Creo que la batalla de Paraguarí significó para los líderes paraguayos darse cuenta de las posibilidades que tenían, porque de hecho no fue el gobernador Velasco y su gente los que derrotaron a Belgrano, sino los Yegros, los Gamarras, los Cabañas…”, apunta.
Recuerda que es importante entender la organización de la fuerza ya que “por lo general los que iban con estos grandes estancieros eran su gente, sus propios empleados” que tenían una fidelidad especial. Al punto que cuando los “jefes” deciden retomar la batalla los siguen y derrotan a Manuel Belgrano y su ejército que tenía, a priori, una situación ventajosa.
Ese repliegue de la fuerza invasora hasta su total derrota en Tacuarí “hace que se dieran cuenta que tenían la capacidad ellos, y no siguiendo a Velasco o al gobernador de turno, de resolver sus asuntos. La huida de Velasco precipitó lo que aconteció después en mayo de 1811”.
INFLUENCIA
Surge entonces la histórica pregunta sobre la influencia de Belgrano, ideólogo de la independencia argentina, en los patriotas paraguayos, ya sea en la correspondencia o en el diálogo con los oficiales durante su rendición.
“Determinar si influyó o no en los líderes es complejo porque siempre son suposiciones. Hubo correspondencias entre unos y otros, bastante durante la batalla de Paraguarí y también antes, durante y después de Tacuarí. Ahora, en ambos lados, decían defender los intereses de las provincias, los intereses de los grupos en contra de las imposiciones españolas. Entonces, yo creo en todo caso que sirvió para que los líderes reflexionaran más sobre el tema”, apunta el investigador, coautor con Bárbara Gómez del estudio “Belgrano en la construcción de la nación paraguaya”, de acceso libre en internet.
“No es que Belgrano influyera así como haciéndole la cabeza, sino más bien que estos líderes se vieron en la necesidad de tener una reflexión ante las correspondencias que le enviaron, ellos también tenían que pensarse como unidad independiente, el qué hacer. Entonces cuando ellos regresan a Asunción y también tienen el destrato de Velasco de no pagarle a la gente, a los soldados, o de enviar a Yegros al interior, etcétera”, enumera Telesca.
“Bueno, ahí como que se dan cuenta de que había llegado el momento, ¿no? Y de hecho, cuando en mayo le hacen el pedido a Velasco de que se apartase o de que iniciara un nuevo procedimiento de gobernar a través de este minitriunvirato, entiendo que no hubo resistencia de parte de Velasco porque como que toda la sociedad había entendido perfectamente que tenían que cambiar de manos el Gobierno, por todo lo que había acontecido”, reseña.
“Creo que fue muy importante la victoria de los patricios, de los hacendados locales frente a Belgrano para definir y decidir la suerte del Paraguay como país independiente”.
LOS DEFENSORES
Buena parte de los defensores de Paraguarí fueron integrantes del movimiento de la independencia, entre ellos:
Fray Dr. Francisco Javier Bogarín. Oriundo de Carapeguá, habría nacido en 1763; estudió en el Colegio de Montserrat, de Córdoba en donde se ordenó sacerdote y obtuvo el grado de Doctor en Sagrada Teología; al regreso al Paraguay, fue nombrado secretario de Cámara del obispo Nicolás Videla del Pino. Convencional en el Congreso del 17 al 20 de junio de 1811, fue designado vocal de la Junta Superior Gubernativa. Pronto surgieron divergencias con el Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, que se separó de la Junta. Ante la crisis el Cap. A.T. Yegros; comandante del Cuartel General, en nota al Cabildo exigió la remoción del Dr. Bogarín, el 10 de setiembre de 1811, “por causas legítimas que a su tiempo se dirán”. Nada más se supo de él, ni de las circunstancias y fecha de su muerte.
José Fortunato Roa, hacendado de Carapeguá, perteneciente al grupo de los partidarios de la Junta de Buenos Aires, fue detenido en setiembre de 1810, acusado de actividades revolucionarias.
Manuel Cumá. Aborigen, natural de Itá, cursó estudios en el Real Colegio Seminario de San Carlos de la Asunción. Se reveló al Orden Sagrado. A pesar de su humildísimo origen, se lee en un trabajo inédito del padre Tomás Aveiro, ha pasado a la posteridad como paladín de la causa libertadora.
José de la Torre. Comisionado por Paraguarí, es uno de los firmantes del Acta de la Independencia además de los próceres.
Manuel Anastasio Cavañas. Nativo de Pirayú. Perteneció a las milicias reales. Actuó brillantemente en los embates de Paraguarí (19 de enero de 1811) y Takuary (9 y 10 de marzo de 1811) contra Belgrano. Ocurrido el suceso de mayo se mantuvo alejado y silencioso en su estancia de la cordillera de los Altos por su enemistad con el Dr. Francia.
Fulgencio Yegros. Nativo de Quyquyho. Nació en 1780, en un hogar acaudalado y de prosapia ilustre. Estudió en el Convento de San Francisco, en Asunción. José Agustín Yegros. Natural de Quyquyho, hermano del brigadier Fulgencio Yegros, acompañó a este en la urdimbre de la conjuración, sirviendo especialmente de nexo entre los complicados de Itapúa, la cordillera de los Altos y la Asunción.
Antonio Tomás Yegros. Oriundo de Quyquyho nació en 1783, hermano de Fulgencio. Tuvo destacada actuación en los sucesos del 14 de mayo de 1811. Era uno de los oficiales más distinguidos del ejército paraguayo. Actor en los combates de Paraguarí y Tacuarí. Acompañó a su hermano Fulgencio en la defensa de Montevideo y Buenos Aires en 1807, murió en Quyquyho en 1866.
Ángel Yegros. Natural de Quyquyho, hermano de Fulgencio actuó en los trabajos que culminaron en la revolución del 14 de mayo, cumpliendo misiones semejantes a las encomendadas a José Agustín.
Roque Antonio Fleitas. Comisionado por Quyquyó, firmó el Acta de la Independencia.
Juan Manuel Grance. Oriundo de Yaguarón, doctor en Jurisprudencia de la Universidad de Córdoba del Tucumán, miembro de la peña revolucionaria de Villa Real de Concepción, en el cual figuró destacadamente al lado de los presbíteros José Fermín Sarmiento y Nicolás Ibarbalz. Fue después jefe de los unitarios en el congreso del 17 de junio de 1811.
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Peña lanzó el proyecto “Sumar Juventud Sana” en la lucha contra las adicciones
El mandatario Santiago Peña, acompañado por la primera dama Leticia Ocampos, lanzó este sábado el proyecto “Sumar Juventud Sana” que tiene como finalidad promover valores, hábitos saludables y espacios de contención comunitaria en la lucha contra las adicciones.
La iniciativa del gobierno fue presentada en el barrio Loma Pytã de Asunción, donde se concretó a la vez la inauguración oficial de la Academia de Fútbol “La Juve”. Durante la jornada, se realizó la entrega simbólica de indumentarias deportivas a 300 niños, quienes serán los primeros integrantes de esta academia conformada para promover hábitos saludables, disciplina, acompañamiento social y prevención del consumo de drogas en sitios vulnerables.
“Este es un espacio donde nuestros niños encuentran valores, buenos hábitos y contención. Porque la mejor forma de enfrentar las adicciones es prevenir, y la prevención empieza en la familia, en la comunidad y en oportunidades reales para nuestros chicos”, comentó Peña.
Desde el gobierno puntualizaron que la iniciativa reúne a referentes del deporte, familias y líderes barriales en una estrategia nacional orientada a la prevención y al fortalecimiento del tejido social.
“Este proyecto demuestra algo en lo que creo profundamente, cuando nos unimos, no hay desafío que el Paraguay no pueda superar. Gracias a los referentes del deporte y a cada familia del barrio por sumarse a este sueño”, indicó el jefe de Estado.
Peña acotó: “El resurgir del gigante empieza acá, con jóvenes sanos, acompañados y listos para construir un futuro mejor”.