La ciudad italiana de Verona, reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) como Patrimonio de la Humanidad, es mucho más que la ciudad de “Romeo y Julieta”. Entre ruinas romanas, plazas medievales y escenarios cargados de mito, estos son los seis lugares que no puedes perderte.

  • Por David Sánchez
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1. ARENA DI VERONA

Construida en el siglo I d. C., este anfiteatro romano podía albergar hasta 20.000 espectadores en tiempos de gla­diadores. A diferencia del Coliseo de Roma, se conserva en un estado excepcional y hoy es uno de los teatros de ópera más importantes del mundo. La diferencia de escala es impresionante: mientras en grandes teatros de ópera como los de Milán o Barcelona caben unas 2.000 perso­nas, la Arena recibe hasta diez veces más público en una sola función. Los romanos incluso la cubrían con grandes telas para dar sombra a los asistentes, un sistema sorpren­dentemente avanzado para su época.

2. CASA DE JULIETA

Aunque el famoso balcón fue añadido en el siglo XX, el magnetismo del lugar es innegable. En el patio interior se encuentra la estatua de bronce de Julieta, cuyo pecho derecho está desgastado por la tradi­ción de tocarlo para atraer la suerte en el amor. Dentro de la casa, convertida en museo, se pueden ver muebles renacentistas y ves­tuarios de representaciones teatrales. Cada año llegan miles de car­tas dirigidas a “Julieta, Verona”, y un grupo de voluntarios conocido como el Club di Giulietta responde a cada una.

3. TORRE DEI LAMBERTI

Con sus 84 metros, es la mejor atalaya de Verona. Se puede subir por ascensor o por los 368 escalones que antaño recorrían los vigi­lantes medievales. Desde lo alto se dominan las plazas, el río Adigio y las montañas a lo lejos. La torre alberga dos campanas históricas: la Marangona, que avisaba de incendios, y la Rengo, que convocaba al consejo o llamaba a las armas. Todavía hoy marcan el recuerdo de la vida urbana medieval.

4. PONTE SCALIGERO Y CASTELVECCHIO

El puente de ladrillo rojo, construido en el siglo XIV como vía de escape del castillo, fue considerado una obra de inge­niería revolucionaria por sus amplios arcos. Aunque fue destruido en 1945 por las tropas alemanas, se reconstruyó piedra por piedra en los años 50, manteniendo su aspecto original. Caminarlo al atardecer ofrece una de las postales más hermosas de Verona, con el río Adigio reflejando la silueta del Castelvecchio, que hoy alberga un interesante museo de arte medieval y renacentista.

5. BASÍLICA DE SAN ZENO

Dedicada al patrón de Verona, esta basílica románica del siglo XI es una joya arquitectónica. Su fachada de mármol blanco y rosa destaca por el gran rosetón cono­cido como la Rueda de la Fortuna, y sus puertas de bronce cuentan historias bíblicas en relieve. En su inte­rior se respira un ambiente sereno entre frescos medie­vales y la cripta donde reposa san Zeno. Se dice que aquí se casaron Romeo y Julieta en secreto, lo que convierte al templo en un lugar donde la fe y el mito se entrelazan.

6. PIAZZA DEI SIGNORI

Una de las plazas más bonitas de Verona es la Piazza dei Signori. Cruzando el Arco de la Costa, que sostiene un hueso de una costilla de ballena, se encuentra un espacio rodeado por los palacios de los Scaligeri y en el centro, una estatua en honor de Dante, quien vivió varios años en esta ciudad. Entre los edificios más emblemáticos del lugar están el Palacio del Consejo, el Palacio del Capi­tán, el Palacio de Cansignorio, el Palacio de Cangrande y sobre todo, el Palacio de la Razón. Uno de sus mayo­res atractivos es también el Patio del Mercado Viejo y su magnífica escalera de mármol rojo.

* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com. X: @tegustamuchoelc (*).

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