Ciudad del Este. Agencia Regional.

Tras cinco meses de juicio oral y público contra dos falsas religiosas, concluyó hoy con la condena de ambas por trata de personas. Las mismas mantuvieron en un régimen de servidumbre y terrible maltrato a una adolescente de 16 años, en un supuesto hogar religioso. Se trata de Olga Bogado Cubas, sentenciada a 11 años, y Rufina Salinas Acuña, a 10 años. El caso data del año 2023.

El juicio se desarrolló en el Palacio de Justicia de Asunción, pero la causa fue llevada por la fiscal Vivian Coronel de la Unidad Especializada en la Lucha contra la Trata de Personas de Alto Paraná y Canindeyú. Integraron el tribunal los magistrados Luz Martínez, Dina Marchuk y Federico Rojas.

De acuerdo a la resolución quedó probado en juicio que las acusadas captaron a la adolescente bajo engaño, con el pretexto de una formación religiosa en la supuesta congregación “Hermanas Hijas de Nuestra Señora de Caacupé”. Una de las mujeres retiró a la menor de su hogar en el kilómetro 13 Acaray de Minga Guazú y la trasladó a un establecimiento en el kilómetro 14 del mismo distrito.

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Allí, la víctima fue sometida a trabajos de servidumbre y terribles malos tratos, además de ser obligada a vender pan y pedir limosnas. Luego fue llevada a su destino final en Luque, en la “Casa de la Reina de la Paz”, bajo la custodia de una de las acusadas, hoy condenada.

En ese lugar, la menor sufrió por ser obligada a trabajos forzados como parte del régimen de servidumbre en la que fue mantenida, además de castigos físicos denigrantes. Los informes relatan agresiones sistemáticas y la obligación de realizar tareas domésticas extenuantes hasta altas horas de la madrugada.

Las falsas religiosas mantuvieron a la víctima incomunicada y le prohibieron retornar con su familia, recurriendo a amenazas constantes para asegurar su control, además de coaccionar a la víctima para mentir a sus familiares sobre su situación y justificar su permanencia con las “religiosas”.

Los informes médicos y psicológicos confirmaron el daño sistemático infligido a la menor durante el tiempo que permaneció en la casa de Luque. Tras la denuncia, la Unidad Especializada resguardó a la adolescente, al poner en práctica los protocolos de protección integral. Luego se logró detener a las denunciadas que hoy fueron condenadas.

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