El uruguayo Sebastián Marset recientemente extraditado a los EE. UU. para responder por los delitos relacionados con el narcotráfico, permanece detenido en el William G. Truesdale Adult Detention Center, una cárcel cercana al tribunal federal donde el proceso podría avanzar hasta un eventual juicio antes de que termine este año. Así refiere el medio el portal boliviano El Deber, en su sitio web.
En la audiencia que tuvo Marset ante las autoridades de los EE. UU. se le notificó formalmente los delitos investigados que son conspiración para lavado de dinero y tráfico internacional de cocaína cuya pena podría llegar hasta los 20 años de cárcel.
De acuerdo a la investigación fiscal, Marset habría liderado una organización criminal que enviaba toneladas de cocaína a Europa y parte del dinero se habría canalizado por bancos de los EE. UU. El caso avanza y este año ya se podría tener una sentencia.
Igualmente no se descarta que el acusado Marset declare ante las autoridades judiciales de los EE. UU. y en caso de colaborar y brindar datos certeros se podría estudiar la posibilidad de reducir su condena.
Detención
Días atrás tras un megaoperativo policial en la ciudad de Santa Cruz, Bolivia fue capturado el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. Desde la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) confirman que se recibió la información por parte de las autoridades del país vecino de que Marset fue aprehendido.
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Marset no declaró asegura la defensa y cuestiona operativo en Bolivia
Los abogados de Sebastián Marset ofrecieron detalles de la declaración del narcotraficante uruguayo ante la Justicia de Estados Unidos.
Aseguran que la audiencia duró menos de cinco minutos y la pregunta se basó solo si el detenido tenía conocimiento de los motivos de su captura y si contaba con defensa.
En conferencia de prensa internacional, el abogado Santiago Moratorio presentó a los integrantes del equipo legal que trabajará en la defensa de Marset. Se trata de dos abogados penalistas: Rodrigo da Silva (uruguayo) con más de 26 años de residencia en EE. UU. y Michael Padula, con experiencia en Washington.
“Queremos salir a presentarlos y también aclarar algunas desinformaciones que han salido en la prensa. Y a dejar en claro cuál es la situación procesal de nuestro defendido”, expresó.
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Dijo que la causa se encuentra en el Estado de Virginia y dio detalles de la primera audiencia de su cliente concretada el día de ayer martes.
“Hubo la primera audiencia que se hizo frente al juez magistrado y no frente al juez del juicio. Y en esa primera audiencia se le consultó si sabía los motivos de la detención y si contaba con defensa”, comentó.
Explicó que en esa audiencia se manifestó que estaba en proceso de contratación de estos abogados. “No duró más de cinco minutos la audiencia y se fijó una nueva audiencia para este viernes”, confirmó.
Aclaró que “en ningún momento” el defendido hizo ninguna declaración. “Es más ni siquiera estuvo frente al juez del juicio. En las próximas audiencias sí va a comparecer ante el juez de juicio”, afirmó.
Según manifestó Moratorio resulta raro lo ocurrido en Bolivia con la captura de Marset al tiempo de criticar el operativo desplegado por las fuerzas de seguridad bolivianas.
“Entendemos que hubo una vulneración de derechos, un atropello a la normativa de Bolivia. No se respetó el debido proceso y mucho menos la presunción de inocencia o el derecho a defensa”, cuestionó.
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Policía de Bolivia revela que Marset utilizaba al menos 10 identidades falsas
La Policía de Bolivia reveló que el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset utilizaba por lo menos 10 identidades diferentes, las identidades fueron encontradas durante su detención en el mega operativo y traslado a los Estados Unidos el pasado 13 de marzo, de acuerdo a las informaciones de medios bolivianos.
Las documentaciones encontradas ya están en manos de la Policía de Bolivia para ser sometidos a los peritajes correspondientes a fin de determinar el origen y si serían de procedencia irregular. El comandante general de la Policía boliviana, Mirko Antonio Sokol Saravia, explicó a los medios nacionales que también se investigará si funcionarios están involucrados con estas documentaciones encontradas.
“Marset contaba con una cantidad de cédulas de identidad que están en proceso de investigación para establecer si son falsas o si han sido proporcionadas por la autoridad competente en el país para brindar estos documentos, ver qué personas han sido responsables de dar esta identidad falsa al señor Marset”, señaló el comandante.
Agregó que “la información preliminar es que son más de 10 (documentos de identidad), es una gran cantidad de documentos de identificación que tenía el señor Marset”.
Aguardan declaraciones
Por otra parte, el jefe policial mencionó que se aguarda la declaración de Marset para obtener más información de los posibles involucrados con su esquema criminal desde el gobierno o de las filas policiales.
“Sabemos que el señor Sebastián Marset ya ha proporcionado una declaración y mucha información en Estados Unidos, de donde van a salir muchos nombres de gente que estuvo trabajando en el gobierno (del MAS), probablemente en la institución policial y en algunas otras instituciones que de alguna manera le han brindado seguridad, apoyo e información a este delincuente”, apuntó.
Tras su captura, Sebastián Marset fue traslado por la DEA a Estados Unidos, donde permanece recluido en una cárcel en Virginia, y ya habría comenzado a brindar información vinculada a sus operaciones, la primera audiencia del lunes pasado habría durado menos de 5 minutos, y se prevé que vuelva a declarar este viernes 20 de marzo.
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Francia: “No maté a Narumi”, reitera el chileno Nicolás Zepeda durante nuevo juicio
“No maté a Narumi” Kurosaki, aseguró ayer martes el chileno Nicolás Zepeda, durante el nuevo juicio en apelación en Francia por asesinar presuntamente a su exnovia japonesa en 2016 y en el que se enfrenta a la cadena perpetua. El tribunal de apelación de Vesoul confirmó en 2023 la pena de 28 años de prisión impuesta en 2022 a Zepeda por asesinato premeditado, pero la Corte de Casación francesa ordenó el año pasado un nuevo juicio por irregularidades.
“Niego los hechos que se me reprochan. Soy inocente. No maté a Narumi. Lucho por demostrar que es así”, dijo Zepeda, vestido con una chaqueta oscura y remera gris azulado, ante el tribunal de Lyon, en el este de Francia.
Hasta el 26 de marzo, el tribunal deberá determinar de nuevo si estuvo detrás de la desaparición en diciembre de 2016 de la joven japonesa de 21 años en Besanzón, donde estudiaba francés. Su cuerpo nunca apareció.
Su abogado Sylvain Cormier ya avisó que su cliente, en prisión preventiva desde su extradición desde Chile a mediados de 2020, seguirá defendiendo su inocencia en el nuevo juicio con jurado popular.
El acusado, de 35 años y aspecto juvenil, siguió la lectura del informe de hechos inicial sin inmutarse. En primera fila, la madre y hermanas de Narumi, que siguen la audiencia gracias a la interpretación en japonés, tampoco reaccionaron.
Para la familia, este nuevo juicio “es una pesadilla”, aseguró a la prensa su abogada Sylvie Galley. “No esperan nada de este nuevo proceso”, sólo que “se respete la memoria” de Narumi, agregó.
Para la acusación, Zepeda habría cruzado el Atlántico a finales de 2016 dos meses después de romper con la joven, sin avisarla, con el objetivo de reconquistarla o, en caso contrario, matarla.
Tras espiarla durante varios días en la residencia universitaria Rousseau de Besanzón, el 4 de diciembre de 2016 coincidió con ella y fueron a cenar juntos. A continuación, la habría matado de madrugada en su habitación.
Los “gritos de mujer” que estudiantes escucharon son la “prueba central” de que murió, defendió en 2023 el entonces fiscal, Étienne Manteaux. Un día después, se habría desecho del cuerpo en una zona boscosa cercana o en el río Doubs. Posteriormente, habría pirateado sus cuentas en redes sociales para hacer creer que la joven, a quien conoció en Japón en 2014, seguía viva, mientras él ganaba tiempo para regresar a Chile.
Densidad de indicios
Pese a no haberse hallado nunca el cadáver, la acusación se basa en la densidad de indicios que corroborarían que se trata de un crimen premeditado: testimonios, datos de telefonía, geolocalización del auto que alquiló, etc.
Los investigadores descartaron una fuga: la cartera de Narumi, 565 euros, dos tarjetas bancarias, su abrigo, sus zapatos, su celular y su pase de transporte estaban en su habitación, donde se apreciaban rastros de una limpieza reciente.
Zepeda compró el 1 de diciembre un bidón de 5 litros de un producto inflamable, cerillas, un pulverizador de detergente con lejía, y la geolocalización apunta a que permaneció en la habitación más de 24 horas.
Cinco días después, desde un centro comercial donde el chileno se encontraba, se compró un billete de tren Besanzón-Lyon a nombre de Narumi, un trayecto que la japonesa nunca tomó, según pasajeros a bordo.
Y, antes de regresar a Chile desde la ciudad española de Barcelona, Zepeda habría preguntado sobre “la muerte por asfixia” y cómo saber si una persona está “viva o muerta” tras un ahorcamiento. La defensa alega que, en ausencia de cuerpo y de pruebas materiales, debía ser absuelto por el beneficio de la duda.
“Como padre, lo único que pido es que lleguemos a la verdad”, aseguró a AFP Humberto Zepeda, que defiende la inocencia de su hijo. La Corte de Casación anuló el anterior juicio porque uno de los investigadores usó una presentación Powerpoint durante su declaración, que no había comunicado previamente a la defensa, y realizó nuevos actos de investigación.
Piden nuevas pesquisas
El tercer juicio contra el chileno Nicolás Zepeda por el presunto asesinato de su exnovia japonesa Narumi Kurosaki en 2016 comenzó ayer martes en Francia con un inesperado pedido de su defensa: realizar nuevas pesquisas en este mediático caso sin cadáver. El tribunal de apelación de Vesoul confirmó en 2023 la pena de 28 años de prisión impuesta en 2022 a Zepeda por asesinato premeditado, pero la justicia francesa ordenó un nuevo juicio por irregularidades.
“Soy inocente. No maté a Narumi”, reiteró Zepeda, vestido con una chaqueta negra y remera gris azulado, desde el banquillo de los acusados del tribunal de Lyon, en el este de Francia. El hombre de 35 años enfrenta la cadena perpetua.
Hasta el 26 de marzo, el tribunal debe determinar de nuevo si el chileno la mató en diciembre de 2016 en la habitación 106 de la residencia universitaria de Besanzón, donde estudiaba la japonesa de 21 años, antes de deshacerse del cuerpo en un bosque o en un río cercanos.
La defensa, que defiende su absolución por el beneficio de la duda al no haber ni cuerpo ni pruebas materiales, fue ayer martes más allá y pidió al presidente del tribunal, Éric Chalbos, que ordene nuevas pesquisas.
“Es el juicio de la última oportunidad. Hay que hacer todo lo posible para que la verdad salga a la luz”, explicó el abogado Robin Binsard, quien se mostró favorable al aplazamiento del juicio.
“Pesadilla”
Las pesquisas solicitadas incluyen pedir nuevas informaciones a Facebook sobre el uso de la cuenta de Kurosaki días después de su desaparición y tomar declaración de un amigo suyo que debía visitarla la semana de los hechos.
Los letrados pidieron además interrogar a una mujer que podría haberse cruzado con Zepeda después de supuestamente matar a su exnovia e identificar un ADN hallado en un cojín de la habitación, que no corresponde a ninguno de los dos.
“Me opongo firmemente a estas demandas”, reaccionó la abogada de la familia de Narumi Kurosaki, Sylvie Galley, para quien sólo buscan ganar tiempo en un procedimiento abierto hace casi 10 años.
En primera fila, la madre y hermanas de Narumi, compungidas, siguieron sin inmutarse la audiencia. “Están viviendo una pesadilla”, agregó Galley. El presidente aplazó al miércoles su decisión sobre las nuevas pesquisas, para que el tribunal escuche primero a los investigadores del caso.
Densidad de pruebas
Para la acusación, Zepeda habría cruzado el Atlántico dos meses después de romper con la joven, sin avisarla, con el objetivo de reconquistarla o, en caso contrario, matarla. Tras espiarla durante varios días en la residencia universitaria, el 4 de diciembre de 2016 coincidió con ella y fueron a cenar juntos. A continuación, la habría matado de madrugada en su habitación.
Los estudiantes de la residencia escucharon “gritos de horror” de mujer, recordó el investigador David Borne, al evocar las pesquisas de caso que llevaron a la identificación del chileno.
Posteriormente, habría pirateado sus cuentas en redes sociales para hacer creer que la joven, a quien conoció en Japón en 2014, seguía viva, mientras él ganaba tiempo para regresar a Chile.
Pese a no haberse hallado nunca el cadáver, la acusación se basa en la densidad de indicios que corroborarían que se trata de un crimen premeditado: testimonios, datos de telefonía, geolocalización del auto que alquiló, etc.
“Seriedad y rigor”
La defensa intentó durante el interrogatorio a Borne sacar a relucir errores y zonas grises en una investigación que, para el otro abogado defensor Sylvain Cormier, “se centró por completo” en Zepeda, sin explorar realmente otros sospechosos.
“Esta investigación se ha llevado a cabo con la máxima seriedad y rigor, y la única pista que ha surgido es la de Nicolás Zepeda”, explicó el investigador.
El acusado fue extraditado de Chile a Francia a mediados de 2020 y desde entonces se encuentra en prisión preventiva.
Ayer martes, rompió a llorar al recordar los meses en régimen de aislamiento que pasó entre 2020 y 2022 en la prisión de Besanzón. La Corte de Casación anuló el anterior juicio porque uno de los investigadores usó una presentación Powerpoint durante su declaración y realizó nuevas pesquisas sin avisar.
Fuente: AFP.
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Senad llevará equipo a Bolivia para investigar
El objetivo será recabar datos sobre la red de Sebastián Marset y sus nexos con Paraguay.
Paraguay anunció el envío de agentes especializados de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) a Bolivia con el objetivo de recabar información clave sobre la estructura criminal vinculada al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. La decisión se da tras su reciente captura y posterior traslado a Estados Unidos, en el marco de una investigación internacional.
El ministro de la Senad, Jalil Rachid, confirmó al medio boliviano El Deber que el despliegue se concretará una vez que se estabilice la situación operativa en el vecino país, donde actualmente las autoridades locales continúan con procedimientos derivados del operativo que permitió la detención del presunto líder narco.
Según explicó, la presencia de agentes de la Senad permitirá acceder a avances investigativos, fortalecer el intercambio de información y articular acciones conjuntas con organismos internacionales que siguen el caso. La red atribuida a Marset tendría ramificaciones en varios países, incluyendo Paraguay, lo que refuerza el interés de las autoridades nacionales.
En paralelo, Marset ya se encuentra en Estados Unidos, donde compareció por primera vez ante un tribunal federal en Alexandria, Virginia. El uruguayo permanece recluido en el Centro de Detención William G. Truesdale, a la espera de las siguientes etapas del proceso judicial. De acuerdo con la fiscalía estadounidense, es señalado como líder de una organización criminal a gran escala, dedicada al tráfico de cocaína desde Sudamérica hacia Europa.
Las investigaciones sostienen que la estructura operaba en múltiples países y que los envíos de droga podían alcanzar hasta 10 toneladas por cargamento, además de contar con un sofisticado sistema de lavado de dinero a través del sistema financiero internacional.
Las autoridades estadounidenses también indicaron que Marset habría manejado millonarias sumas provenientes del narcotráfico, incluyendo más de 17 millones de euros correspondientes a un solo cargamento, parte de los cuales habrían sido blanqueados mediante operaciones financieras en Estados Unidos. El caso es liderado por la Administración para el Control de Drogas (DEA), con apoyo de agencias internacionales.
Incautan bienes por USD 15 millones
Entre lo incautado se encuentran 16 aeronaves, cinco viviendas y armamento de guerra.
La policía incautó bienes valorizados en 15 millones de dólares al narco uruguayo Sebastián Marset, detenido en Bolivia y expulsado a Estados Unidos, entre los que se cuentan 16 aeronaves, cinco viviendas y armamento de guerra, informó este lunes el Gobierno boliviano.
Marset, de 34 años, era considerado uno de los capos de la droga más buscados del Cono Sur. Circulaba además entre Venezuela, Brasil y Paraguay. El Departamento de Justicia estadounidense ofrecía una recompensa de 2 millones de dólares por información sobre él, tras acusarlo de movilizar al menos 16 toneladas de cocaína.
El narcotraficante fue capturado el viernes en una lujosa residencia de la ciudad de Santa Cruz, en el este de Bolivia. Horas después fue entregado en el aeropuerto local a agentes de la DEA, la agencia antinarcóticos estadounidense, que lo trasladaron en un avión a Estados Unidos.“Estamos hablando de más o menos un equivalente de unos 15 millones de dólares” en bienes incautados hasta el momento, dijo Ernesto Justiniano, viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, a la radio Fides.