La Justicia decidió suspender los efectos del fallo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) a favor de los marinos mercantes en contra del Instituto de Previsión Social (IPS), mediante el cual se pretendía obligar a la previsional pagar montos en concepto de jubilaciones muy por encima de lo legalmente permitido.
Los camaristas Osvaldo González, Mirta Ozuna y Enrique Mercado suspendieron los efectos del fallo de la Corte a favor de marinos mercantes. En ese sentido, hicieron lugar a la medida de urgencia solicitada por IPS, en el marco de la demanda de acción autónoma de nulidad.
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El fallo de la CSJ permitía a los marinos cobrar montos, en carácter de jubilación, superiores a lo establecido por la Ley del IPS, que tiene como techo 10 salarios mínimos.
Esta ley establece que no importa la cantidad de aportes, ya que da un límite a la jubilación de manera a que sean beneficiados otros aportantes de menor nivel para que estos lleguen a una jubilación digna. Según datos del IPS, existen aproximadamente 67.000 jubilados y pensionados que podrán ser afectados.
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Antecedentes
Pedro Halley, el exgerente de Prestaciones del Instituto de Previsión Social (IPS), advirtió semanas atrás que si no se lograba un revés con relación al fallo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), para el 2035 se podrían empezar a utilizar los fondos de reservas de los aportes jubilatorios.
Explicó que, en la actualidad, el cruce entre ingresos por aportes y las obligaciones por jubilaciones está previsto para el 2045; es decir que a partir de ahí se entraría a utilizar las reservas técnicas. Sin embargo, con el fallo judicial que permitía jubilaciones superiores a los 10 salarios mínimos, las reservas se comenzarían a utilizar 10 años antes de lo previsto.
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IPS: Hospital Virtual priorizará a pacientes crónicos empadronados
El Hospital Virtual que se implementará próximamente en el IPS tendrá varias etapas. En la primera parte, priorizará a pacientes crónicos con diabetes, hipertensión, enfermedades reumatológicas y otras dolencias.
“Esta estrategia nace con la intención de poder, de alguna manera, amortiguar el acceso que tenemos para los asegurados a las consultas”, dijo este miércoles el Dr. Derlis León, gerente de Salud de la previsional, en conversación con el programa Así son las cosas de canal GEN y radio Universo 970 AM/Nación Media.
En la primera etapa, buscan llegar a los pacientes crónicos mayores de 55 años empadronados.
“Los pacientes empadronados son los pacientes con enfermedades crónicas que están en el registro de IPS y que, posterior a su primera consulta, ingresan a un padrón que les permite tener la indicación de sus medicamentos y la posibilidad de retirarlos mes a mes”, explicó León.
Cada seis meses ese padrón se tiene que actualizar con la revisión médica, evaluación clínica y si la terapéutica es correcta. Al sexto mes se debe buscar una consulta para actualizar el padrón.
“Ahí tropiezan con una serie de dificultades como el call center, la plataforma de IPS, la oferta especialista, el acceso tecnológico y hace que el asegurado pase mucho tiempo para renovar su protocolo”, mencionó.
Entonces, los asegurados tienen que comprar los medicamentos, que alcanzan alrededor de G. 1.000.000. “Entonces, no pueden estar sin medicamentos”, refirió.
Añadió que el concepto de este hospital virtual es que aborde la necesidad de más de 103.000 asegurados empadronados que tiene actualmente el Instituto de Previsión Social.
“La dinámica va a ser la siguiente: al saber cuántos pacientes tienen que renovar su padrón y tenemos un promedio aproximado de entre 700 a 1.000 personas en todo el país que tienen que renovar su padrón”, detalló.
A esas personas les va a llegar un mensaje de confirmación en el que les consultarán si están de acuerdo o no en que un médico, a través de videollamada, les contacte, hable con ellos, consulte su patología y vea sus indicaciones médicas.
“Estos médicos van a estar entrenados en hipertensión,diabetes y otras patologías. Si accede a la consulta se le fija un día a la semana en un horario para la consulta. Eso va a evitar ir a un servicio a sacar turno”, precisó.
Si aparece una situación de urgencia en que la persona se sienta mal, según la evaluación, el médico va a ordenar el acceso a un servicio de ambulancia para el traslado al hospital, aclaró.
O en caso de laboratorio de análisis, el médico va a ordenar su traslado al hospital más cercano. Y lo más atractivo es la posibilidad de hacer la carga de medicamentos en puntos de referencia de todo el país.
“La ventaja es que hay un acceso directo a un profesional médico las 24 horas. Esta primera etapa va a durar seis meses. Apuntamos a llegar a más de 90.000 asegurados”, puntualizó.
La segunda etapa incluirá a pacientes crónicos de 40 años en adelante. Y en la tercera etapa apuntan, dentro de un año, a todo aquel que quiera consultar, asegurados de cualquier edad desde los 18 años, sobre consultas generales de salud desde la comodidad de su casa o de su trabajo.
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El paciente que sigue esperando
DESDE MI MUNDO
- Por Mariano Nin
Me gusta contar historias. Creo que ellas nos ayudan a construir el país que soñamos…
La vi sentada en un pasillo. No recuerdo su nombre. Quizás porque en los hospitales los nombres suelen perderse entre fichas médicas, números de asegurado y expedientes que van de una oficina a otra. Pero sí recuerdo su mirada, esa mirada de resignación y tristeza.
Tenía una carpeta gastada por el uso. Adentro llevaba estudios, recetas, diagnósticos y una larga historia de consultas. Había llegado temprano, como tantas otras veces, con la esperanza de obtener una fecha para la cirugía que necesitaba. Una intervención que, según le habían dicho, no podía seguir demorándose. En IPS te lo suelen decir así. De golpe y sin anestesia.
Sin embargo, la respuesta fue la misma de siempre: hay que esperar. Como si el tiempo no fuera esa barrera que separa lo urgente de lo cotidiano. Esperar una llamada, un lugar, una cama. Esperar que algo se destrabara. Sabemos lo que se siente quienes perdimos a Braulio hace apenas unos meses.
Pero mientras ella aguardaba sentada en aquel pasillo, en otros espacios se hablaba de cifras millonarias, contratos, fideicomisos, resoluciones, auditorías e investigaciones. Dos realidades que parecían no encontrarse nunca. La de quienes necesitan atención médica. Y la de quienes administran los recursos destinados a garantizarla.
En estos días, el fideicomiso firmado entre el Instituto de Previsión Social y el banco Atlas volvió a instalarse en el centro del debate público. Un acuerdo suscrito en 2017 y proyectado por veinte años, que hoy se encuentra bajo la lupa de organismos de control y de la Justicia por presuntas irregularidades en el manejo de fondos previsionales destinados a infraestructura hospitalaria.
Los documentos hablan de montos importantes. Los informes analizan procedimientos, responsabilidades y decisiones administrativas. Todo eso es necesario. La transparencia en el manejo de los recursos públicos nunca debería ser negociable.
Pero detrás de cada cifra existe una realidad mucho más concreta: la del paciente que espera una cama, la de la madre que recorre consultorios buscando un turno para su hijo, la del jubilado que debe comprar medicamentos porque no los encuentra disponibles, la del trabajador que aporta durante años confiando en que, cuando llegue el momento de necesitar atención, el sistema responderá.
Porque los fondos del IPS no pertenecen a una administración ni a un gobierno de turno. Son el resultado del esfuerzo de generaciones enteras de trabajadores que depositaron parte de sus ingresos en una institución creada para brindar protección, atención y seguridad.
Por eso cada discusión sobre esos recursos trasciende lo financiero. Habla de confianza. Y la confianza es uno de los activos más valiosos que puede tener cualquier sistema de salud.
Cuando un paciente espera meses por un estudio, cuando una cirugía se posterga una y otra vez, cuando una infraestructura prometida no llega a materializarse, esa confianza comienza a erosionarse lentamente.
No se trata solamente de balances o de contratos. Se trata de personas. De historias que rara vez ocupan los titulares. De hombres y mujeres que siguen sentándose cada mañana en una sala de espera con la esperanza de ser atendidos.
El fideicomiso Atlas-IPS seguirá su camino institucional. Habrá investigaciones, descargos, auditorías y resoluciones. Será tarea de las autoridades determinar si existieron o no responsabilidades y cuáles fueron las consecuencias de las decisiones tomadas.
Pero mientras todo eso ocurre, los pacientes siguen esperando. Esperan quienes necesitan una consulta especializada, quienes aguardan una cirugía, quienes confían en que los recursos que aportaron durante toda una vida se traduzcan en hospitales más eficientes, equipamientos adecuados y una atención digna.
Porque detrás de cada expediente financiero hay un rostro humano. Y cuando los recursos destinados a la salud no llegan a tiempo donde más se necesitan, no se retrasan solamente obras o inversiones. Se retrasan tratamientos, se postergan diagnósticos, se acumulan dolores.
La salud no entiende de trámites, contratos ni disputas administrativas. La enfermedad tampoco. Mientras los organismos investigan y la Justicia busca respuestas, miles de asegurados continúan haciendo lo único que conocen desde hace demasiado tiempo: esperar.
Y en un sistema de salud, cuando la espera se vuelve costumbre, el costo siempre termina pagándolo el paciente. Como el que conocí en ese frío pasillo con una vieja carpeta bajo el brazo.
Pero esa… es otra historia.
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Fretes encontró Clínica 12 de Junio en estado crítico
El Instituto de Previsión Social (IPS) puso en marcha una auditoría integral técnica, administrativa y contractual sobre las obras de refacción del hospital 12 de Junio.
- HOY.COM.PY
La medida fue tomada de urgencia por el presidente de la previsional, el Dr. Isaías Fretes, luego de que una inspección in situ revelara anomalías en el estado edilicio y de infraestructura del centro asistencial.
Fretes se trasladó hasta la Clínica 12 de Junio de Asunción para constatar la situación edilicia del hospital y así dar una respuesta a los asegurados.
El médico fue recibido con una lluvia de reclamos hecha tanto por los médicos como por los pacientes que estaban aguardando ser atendidos. Entre las falencias que mencionaron a Fretes, se resaltan las goteras. El director de la Clínica 12 de Junio, Juan Lucio Aguilera, señaló que el 80 % de la edificación tiene goteras en el techo.
“El 80 % del hospital gotea, bajo techo y con paraguas deben estar”, manifestó ante el titular de la previsional.
Ante la gravedad del escenario, Fretes convocó a una reunión técnica con el objetivo de analizar la documentación de la obra. En el encuentro se ordenó la revisión de los informes técnicos, las certificaciones firmadas, las actas de recepción de los trabajos y las pólizas de garantía vigentes.
El principal foco de la investigación apunta a dimensionar el impacto económico y el posible perjuicio patrimonial que estas fallas representan para la institución.
De comprobarse negligencias técnicas, el IPS activará los mecanismos legales pertinentes. Las penalizaciones analizadas no se limitan a multas administrativas o rescisiones de contrato, sino que se impulsarán acciones civiles y penales correspondientes ante la Justicia.
Actualmente, las direcciones Jurídica y de Infraestructura operan en una mesa de trabajo coordinada para blindar las pruebas mientras las verificaciones en el hospital continúan su curso.
“No puede ocurrir nunca más”
“El objetivo de esta visita fue conocer el terreno, porque si uno no conoce la realidad, el mando puede terminar distorsionado. Nos encontramos con un hospital hermoso, con profesionales comprometidos que hacen funcionar el servicio con esfuerzo y dedicación, pero también hallamos enormes irregularidades que deben corregirse. Lo que pasó aquí no puede volver a ocurrir nunca más. Si no denunciamos y no transparentamos las situaciones, nunca vamos a encontrar soluciones”, sostuvo el titular del este.
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Concepción: mujer tomada de rehén sería dada de alta este lunes
La mujer que fue tomada de rehén en Concepción podría ser dada de alta este lunes luego de un estudio al que será sometida en la fecha. “Le hacemos el control y, de acuerdo a eso, si está todo bien, ya le mandamos de alta”, refirió ayer a los medios el Dr. Richard Giménez.
María Liz Cañete Peralta (39) dejó la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Regional de Concepción este domingo y fue trasladada al IPS Regional para continuar con su tratamiento.
“Se encuentra en buen estado en general, con una recuperación muy favorable. Mañana (lunes) le haremos un estudio de imagen y, de acuerdo con el resultado, probablemente se le dará de alta”, precisó el médico de turno de la previsional.
Destacó que la paciente presentó una evolución bastante favorable para el tipo de lesión que tuvo. “Ya no requiere de oxígeno. Ya le estamos descomplejizando, le retiramos varias sondas, ya se está movilizando, ya se está alimentando”, manifestó el especialista.
La trabajadora resultó gravemente herida el pasado 9 de junio tras ser tomada de rehén en el copetín San Blas de la ciudad de Concepción. En aquella ocasión, Aníbal Cayetano Ramírez Ortiz (45) la mantuvo retenida por casi tres horas dentro del local gastronómico ubicado sobre la avenida Bernardino Caballero.
Cuando la mujer intentó escapar de su captor, fue atacada con un arma blanca, sufriendo una herida penetrante en el tórax que afectó uno de sus pulmones, además de cortes en uno de sus brazos.
Ante el riesgo inminente para la vida de la rehén, agentes de la Policía Nacional intervinieron y neutralizaron al agresor mediante un disparo de arma de fuego. Ramírez Ortiz fue trasladado a un centro asistencial, donde posteriormente se confirmó su fallecimiento.
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