El Ministerio Público informó sobre el caso de vandalismo registrado ayer en el microcentro de Asunción y protagonizado por Marco Báez González y el exsenador Paraguayo Cubas. Foto: Eduardo Velázquez.
Caso de vandalismo: Marco Báez fue denunciado por resistencia, tentativa de lesión grave y otros
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En la mañana de hoy, el Ministerio Público informó sobre el caso de vandalismo registrado ayer en el microcentro de Asunción, tras lo cual el joven Marco Báez González y el exsenador Paraguayo Cubas fueron denunciados por resistencia, tentativa de lesión grave, lesión y otros hechos contra la administración pública. La agente fiscal que interviene en la causa es Luz Guerrero.
El hecho se registró ayer, miércoles 7 de abril, aproximadamente a las 13:00, cuando personal de la Fuerza de Operaciones Policiales Especiales descendió de una patrullera para comprar insumos de tiro para un evento que se realiza hoy, según precisaron.
En un momento, fueron abordados y atacados por “Payo” Cubas, quien incluso sustrajo las llaves del vehículo al conductor de la patrullera y luego propinó golpes a otros efectivos que se constituyeron en el sitio, negándose a entregar un bien público resguardándose debajo del mismo. Todo lo que aconteció fue registrado por los medios de comunicación presentes en el lugar.
En cuanto al joven Marco Báez, el mismo se presentó en el lugar e intervino golpeando a los efectivos policiales intervinientes. El mismo fue identificado como el agresor de periodistas en coberturas anteriores.
En su caso, el agente fiscal de la Unidad Especializada de Derechos Humanos, Santiago González Bibolini, intervino para investigar los golpes que habría sufrido por parte de efectivos policiales tras ser detenido.
Las imágenes de los golpes que habría sufrido se viralizaron a través de las redes sociales, por lo que asistentes de la unidad se constituyeron en el lugar juntamente con el médico forense de turno, quien determinó que el hombre presenta excoriaciones en varias partes del cuerpo y tumosis dolorosa en uno de los hombros. Este informe fue asentado en actas que fueron labradas en el sitio para su investigación.
El órgano extrapoder expuso su hipótesis basada en las diligencias realizadas con la recopilación de informes, testimonios, vídeos y fotografías. Foto: Gentileza
Caso Hugo Javier: la investigación fiscal preliminar apunta a una caída accidental
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El Ministerio Público, a partir de investigaciones preliminares, sostiene la hipótesis de que Hugo Javier González habría sufrido una caída accidental, la noche del domingo 6 de setiembre, en el sanitario de su celda de reclusión en la Penitenciaría Industrial Esperanza, localizada en el barrio Tacumbú de Asunción. El exgobernador de Central resultó con un trauma craneoencefálico y fue internado el lunes en el Hospital Nacional de Itauguá.
El órgano extrapoder manejaría dicha hipótesis de acuerdo a las diligencias realizadas con la recopilación de informes, testimonios, vídeos y fotografías. Entre los elementos considerados por los investigadores se encuentra el desnivel existente en el sanitario, poca iluminación en el sitio, así como la ausencia de heridas defensivas, circunstancias que, de manera preliminar, serían compatibles con la hipótesis de una caída accidental.
No obstante, la Fiscalía no descarta otras hipótesis que puedan surgir durante el avance de las indagaciones. Las diligencias siguen con el fin de esclarecer las circunstancias exactas de lo ocurrido y determinar si existió algún otro factor que pudiera haber contribuido al hecho.
A la vez aclara que las conclusiones definitivas dependerán de la valoración integral de los elementos reunidos en la investigación. Gonzaléz actualmente se encuentra en coma inducido en el Hospital Nacional de Itauguá tras ser intervenido quirúrgicamente ayer lunes para la colocación de un catéter dentro del cerebro a través de un orificio en la cavidad craneal.
El catéter permanecerá al menos 48 horas con la finalidad de medir la presión intracraneal. En caso de detectar un aumento de la presión, se dispondrá una cirugía mayor.
“No vamos a apañar a nadie”: el ministro de Justicia promete investigar el caso de Hugo Javier
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Luego de que Hugo Javier González fuera trasladado de urgencia este lunes al Hospital Nacional de Itauguá (HNI), el Ministerio de Justicia informó que dieron participación al Ministerio Público y que no apañarán eventuales irregularidades en el caso.
En principio, ingresó por un presunto accidente cerebrovascular (ACV) y luego se confirmó un traumatismo craneoencefálico, además, de múltiples hematomas y lesiones en varias partes del cuerpo.
El ministro de Justicia Rodrigo Nicora indicó que aún no recibieron un informe detallado sobre la condición de salud de Hugo Javier y que esperan el reporte médico del HNI, ya que hasta el momento solo se manejaba que sufrió un ACV, según el informe del Hospital de Barrio Obrero.
“Se dio aviso e intervención al Ministerio Público, que es muy importante para investigar y tener todos los hechos dilucidados. Aquí no vamos a apañar a nadie si es que hay hechos irregulares y ponemos a disposición todos los elementos necesarios para saber la verdad”, expresó Nicora, en entrevista con la 780 AM.
Afirmó que el hecho se registró cerca de las 23:00 de ayer domingo en el pabellón D en el baño de la celda 2. Tras detectarse sobre su situación, fue llevado hasta la sanidad, donde el médico indicó que debía ser derivado a un centro asistencial y que media hora después ya se encontraba en el hospital de Barrio Obrero.
“Hugo Javier solamente estaba compartiendo prisión con una persona, porque la otra estaba con medidas transitorias. Una vez que la persona privada de libertad, de nombre Juan Antonio Arguello, da aviso, el personal interviniente toma la acción y la posta para que sea atendido”, resaltó.
Aclaró que hay una dirección de Asuntos Internos y Anticorrupción que, en paralelo al trabajo del Ministerio Público, realizará una serie de preguntas lógicas a los intervinientes y a los que acompañaron a la víctima en ese momento. “Se tienen las imágenes con Hugo Javier que ingresa a su celda, con solamente esa persona que dio la alerta y después cuando ya es retirado del lugar”, puntualizó.
Entre las maracas y el adorno de plumas, las primeras palabras hermosas emergen como llamas y tenue neblina cada vez que se invoca a Ñamandu Ru Ete Tenondegua durante los primeros resplandores del día. Antes de convertirse en escritura, antes de ser clasificada por gramáticas y diccionarios, la palabra fue canto, rito, memoria y una manera de habitar el mundo.
En la dimensión originaria de la lengua quizá se encuentre una de las claves para comprender una pregunta que atraviesa la historia paraguaya: ¿quién decide qué palabras merecen ser escuchadas?
Hablar de lenguas supone hablar también de poder. No existen únicamente idiomas que tienen más o menos palabras, mayor o menor complejidad gramatical o diferentes capacidades expresivas. Existen, sobre todo, lenguas a las que una sociedad concede autoridad y otras a las que relega a determinados espacios periféricos. Hay lenguas autorizadas para la ciencia, la política, la universidad y la literatura mientras que otras quedan confinadas al hogar, al mercado, al afecto o al ritual.
El problema, entonces, no parece estar en las lenguas, sino en las jerarquías que construimos alrededor de ellas.
El guaraní constituye uno de los ejemplos más evidentes. Su historia está marcada por una honda paradoja: es una lengua profundamente arraigada en la vida cotidiana paraguaya y, al mismo tiempo, ha sido relegada de numerosos ámbitos considerados prestigiosos.
El antropólogo y lingüista hispano-paraguayo Bartomeu Melià advertía que el problema del guaraní no residía en una supuesta incapacidad interna, sino en su evolución histórica. La marginación cultural y social lo confinó a determinados campos semánticos, mientras otros ámbitos –especialmente la ciencia y la técnica– le permanecían prácticamente vedados. Esto a pesar de que el guaraní posee recursos potenciales para formar neologismos, crear expresiones nuevas o directamente incorporar préstamos.
DIMENSIÓN POLÍTICA
La cuestión adquiere así una dimensión política. Una lengua no deja de hablar de ciencia porque carezca de capacidad para hacerlo; deja de hacerlo cuando una sociedad decide que la ciencia debe hablarse en otra lengua.
Algo semejante ocurre cuando se juzga la riqueza de un idioma según la cantidad de términos que posee para designar números, objetos o categorías abstractas.
El antropólogo norteamericano Marvin Harris cuestionaba esa mirada al señalar que la especificidad o generalidad de un discurso responde a las necesidades culturales de cada sociedad. Allí donde resulta necesario distinguir grandes cantidades, una lengua desarrolla recursos para hacerlo; cuando esa precisión no es relevante para la vida cotidiana, puede bastar con expresiones generales como “poco”, “mucho” o “demasiado”.
¿Quién posee entonces el vocabulario más rico? La pregunta pierde sentido cuando comprendemos que las lenguas no son inventarios universales de palabras, sino herramientas construidas por comunidades concretas para desenvolverse en mundos concretos.
Por eso las jerarquías lingüísticas nunca son puramente lingüísticas. Son sociales, económicas, históricas y políticas.
Ñamandu Ru Ete Tenondegua
DIGLOSIA
El Paraguay suele presentarse como un país bilingüe. Pero la coexistencia de dos lenguas no significa necesariamente igualdad entre ellas.
El bilingüismo puede esconder una distribución profundamente desigual de funciones: una lengua para los espacios oficiales y otra para los espacios cotidianos; una para escribir y otra para hablar; una para la universidad y otra para la intimidad; una para el poder y otra para la vida.
Durante siglos se instaló la idea de que civilizar equivalía a dejar atrás lo indígena; que avanzar significaba abandonar la oralidad para abrazar la escritura, sustituir la tradición por la modernidad y transformar la supuesta barbarie en civilización.
La lengua fue uno de los territorios fundamentales de esa operación. Melià lo expresó con contundencia al señalar que el estado de las lenguas constituye un claro indicador de lo ocurrido con las sociedades americanas. Si la conquista comenzó con la ocupación del territorio, su culminación puede encontrarse en la ocupación de la lengua.
Conquistar una lengua significa, en cierto modo, conquistar la posibilidad de nombrar el mundo.
COSMOVISIÓN
Nombrar un territorio de una manera u otra implica inscribir sobre él una determinada cosmovisión. Y cuando una comunidad pierde sus palabras, no pierde solamente vocabulario: pierde una parte de las categorías con las cuales interpreta su existencia.
El guaraní sin dudas habla. Está en las calles, en las casas, en los mercados, en los campos, en los fogones. Habla en los afectos y en los insultos, en el humor y en las canciones, en las ceremonias y en la conversación cotidiana. Pero cuando llega a determinadas instancias, su voz comienza a perder volumen.
Es allí donde Melià advertía sobre el peligro del alingüismo: una sociedad que pierde progresivamente la capacidad de pensar, decir y reconocerse en su propia lengua. Una lengua se encuentra dominada cuando queda confinada al coloquio íntimo y se le niega vigencia en aquello que una sociedad define como el “mundo de la cultura”.
A pesar de ello, la palabra guaraní todavía persiste. Excluida de determinados espacios de la llamada “alta cultura”, la voz indígena continúa levantándose junto a los fogones. Sigue resonando en el opy y en el tangara, allí donde la palabra todavía conserva algo de su antigua dimensión sagrada.
No se trata de decidir si una lengua es superior a otra. Se trata de preguntarnos qué mundo desaparece cuando una lengua deja de ser capaz de nombrarlo. La palabra no es un mero instrumento para describir la realidad, sino que forma parte de aquello que hace posible existir dentro de ella.
De ahí que defender una lengua no consista solamente en conservar palabras antiguas. Consiste en preservar una determinada manera de mirar, de recordar, de relacionarse con los otros y con la tierra.
Dolly Parton tendrá una nueva estrella en Hollywood tras vandalismo
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La leyenda de la música country Dolly Parton, fallecida a fines de agosto, tendrá una nueva estrella en el Paseo de la Fama en Hollywood luego de que la original fuera vandalizada, anunciaron responsables este miércoles.
Estados Unidos ha estado de luto desde la muerte de la querida cantante la semana pasada, a los 80 años.
Desde entonces sus fanáticos han dejado flores en su estrella en el corazón de Hollywood. Pero el lunes vándalos rayaron el monumento, instalado en 1984, y dañaron gravemente el nombre de Parton.
Ana Martínez, de la Cámara de Comercio de Hollywood, dijo que los objetos dejados en honor a la artista fueron retirados para proceder con la reparación del monumento.
La Hollywood Historic Trust, que administra el Paseo de la Fama, dijo que la nueva estrella estará lista a partir del viernes.
“La Hollywood Historic Trust y la Cámara de Comercio de Hollywood se enorgullecen al honrar el legado de Dolly Parton con la reposición de su estrella”, escribió la organización en Instagram.