La jueza de la niñez y la adolescencia María Rosa González Sarubbi ordenó al Colegio San José tomar las medidas de seguridad en cuanto a la integridad física, emocional, psíquica de un joven que fue víctima de golpes y bullying, dentro de la casa de estudios. La disposición es para que el menor pueda cursar sus estudios con las garantías correspondientes y derechos amparados establecidos por ley.

Este conocido caso ocurrido en el Colegio San José, conmocionó al país en mayo del año pasado, ocasión en la que tres alumnos, agredieron físicamente a un estudiante de 15 años en un intercolegial que se desarrollaba en el lugar.

Mediante las gestiones realizadas por la agente fiscal de la Niñez y de la Adolescencia, Fátima E. Escobar Sarubbi, fue que se obtuvo la sentencia en este caso de bullying, logrando hacer efectiva la medida de protección a la víctima.

Según los antecedentes, el menor sufrió violencia y/o acoso escolar por parte de alumnos de la Educación Escolar Media de la institución Educativa. La víctima en varias oportunidades intentó terminar con su vida a raíz de los constantes maltratos tanto físicos como verbales recibidos.

Estos alumnos fueron suspendidos de las actividades escolares y aparentemente por el resto del año, sin perder el proceso de evaluación y derecho de exámenes. Sin embargo el 26 de junio pasado la representante fiscal tomó conocimiento de que asistían a actividades regulares organizadas por la institución, estando suspendidos por el resto del año. Dicha situación generó expectativas poco claras en cuanto al rol de garante que le compete a la institución educativa en el caso.

De esta manera la agente fiscal solicitó al juzgado de la Niñez y la Adolescencia la adopción de medidas cautelares a favor de la víctima.

La primera condena por bullying en Paraguay se registró en setiembre del 2014, donde dos adolescentes fueron obligadas a realizar trabajos de apoyo a su comunidad, además de asistir a una terapia de orientación sicológica, tras haber acosado a una compañera de colegio durante muchos años.