Por Rossana Escobar M., rossana.escobar@nacionmedia.com y Santiago Rodríguez, santiago.rodriguez@nacionmedia.com

Un último período de gobierno de Mario Abdo Benítez con negro historial en estos 4 años, no dan señales de final feliz. Marcado principalmente por acuerdos de traición a los intereses de la patria como los sonados casos de Itaipú, la deuda y el acuerdo secreto de Petropar con proveedor extranjero.

Licitaciones probolsillo, sobrefacturaciones, negociados con la emergencia sanitaria por la pandemia del covid, ministros vinculados a sindicados de grandes narcos, vito de cargos públicos en plena crisis económica, un sistema de salud que cayó completamente en terapia intensiva en vez de fortalecerse pese a un generoso presupuesto proveniente de una deuda que nos tomará tiempo honrar a los contribuyentes, sugieren que el presidente de la República no eligió aliados sino judas que lo llevaron al fracaso.

Un repaso de la estructura de su Gobierno refleja muchas sombras que, con las condiciones actuales de su mandato entregado al proselitismo e instituciones con administraciones que fabrican compras para exprimir presupuestos y gastar hasta lo que no hay, al punto de endeudar más para financiar licitaciones, anulan expectativas que pudieran ser alentadoras.

Presidente sacado de la realidad, fuera del contexto del común de la ciudadanía que pelea contra la inflación y las miserias de un Estado rapiñado por voraces influyentes, indefectiblemente anuncian el ocaso de un Gobierno que no supo consolidarse con servidores leales al bienestar colectivo. (Ver infografía).


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