Un joven que trabajaba en el servicio de delivery, falleció tras impactar su motocicleta contra una camioneta. El percance ocurrió este jueves en la ciudad de Villa Elisa, registrándose por segundo día consecutivo un accidente con derivación fatal que se cobra la vida de un trabajador del mismo rubro.
La víctima fatal fue identificada como Adán Oviedo, de 21 años, quien comenzó a trabajar como repartidor de delivery desde hace cinco días atrás, según los datos.
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El joven estaba camino a entregar un pedido y se desplazaba a una elevada velocidad sobre el carril derecho de la avenida Von Polesky de la ciudad de Villa Elisa cuando de repente, una camioneta, que estaba frente a una bodega, le salió al paso y terminó impactando contra el rodado.
De acuerdo a lo que manifestaron los testigos, el conductor del vehículo intentó retomar la calle haciendo un giro en forma de u, pero sin percatarse que el trabajador circulaba sobre la avenida.
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A raíz de la alta velocidad, Oviedo no pudo detener la marcha y mucho menos esquivar la camioneta, chocó, salió despedido de su biciclo y cayó al pavimento, falleciendo en el acto a consecuencia del fuerte impacto.
Oviedo es el segundo delivery en perder la vida en condiciones casi similares a lo ocurrido el día anterior, donde también otro trabajador (18) del mismo rubro, murió tras un percance rutero frente a una lomitería de la ciudad de San Lorenzo.
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Ybyrarobana: niña de 13 años al mando de una motocicleta murió arrollada por un camión
Un fatal accidente de tránsito involucró a un camión de gran porte repleto de granos y a una moto que estaba al mando de una niña de 13 años. La menor murió arrollada por el camión.
El trágico percance vial se registró el miércoles, cerca del mediodía, en el kilómetro 310 de la ruta PY03, jurisdicción de la Colonia Naranjito, distrito de Ybyrarobana, departamento de Canindeyú.
De acuerdo al informe del puesto policial número 4 de Naranjito, el hecho involucró a un tractocamión de la marca Scania, modelo 6420/2012, color blanco, con semirremolque granelero, guiado por Pablo Daniel Jara Jara (32), paraguayo, oriundo de la ciudad de Capiatá.
La otra parte involucrada fue una motocicleta Taiga modelo Ibiza TL125, color negro, sin chapa, que era guiada por M. C. V., de 13 años, domiciliada en la Colonia Naranjito. La niña perdió la vida en el lugar del accidente.
El conductor del camión manifestó a los intervinientes que circulaba con dirección a Curuguaty cuando, al llegar al lugar mencionado, la motocicleta le salió al paso, no pudiendo evitar el impacto.
A raíz de la colisión, la niña cayó y quedó atrapada debajo de la rueda trasera del vehículo, falleciendo de manera instantánea. El biciclo sufrió serios daños materiales.
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Aparentemente, la víctima fatal salió a la ruta de manera imprudente. En ese sentido, imágenes de circuito cerrado muestran a la niña saliendo al asfalto sin fijarse previamente y el camión se le vino encima. La menor habría intentado acelerar, pero perdió el control y fue embestida por el granelero.
Al llegar al lugar del hecho, los agentes policiales hallaron el cuerpo de la víctima debajo de las ruedas traseras del camión, ya sin signos de vida, confirmándose el deceso.
El hecho fue comunicado al agente fiscal Óscar Paredes, de la ciudad de Katueté, quien dispuso el procedimiento de rigor. También se convocó a personal de Criminalística para las tareas correspondientes.
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Villa Elisa: mujer policía falleció en violento accidente de tránsito
Una joven policía perdió la vida en un accidente de tránsito ocurrido ayer martes cerca del mediodía sobre las calles Von Poleski casi Tobatí del barrio Sol de América de Villa Elisa.
La víctima fatal fue identificada como Juliana Carmona Isasi (21), oriunda de la ciudad de San Antonio, se desempeñaba como suboficial ayudante con destino en el Departamento de Seguridad de Eventos Deportivos y Especiales de Asunción.
La mujer viajaba como pasajera de una plataforma cuando cayó al pavimento debido a una maniobra brusca que realizó el conductor del biciclo, Daniel Sanabria, para esquivar a una camioneta y fue arrollada por un ómnibus.
El percance involucró a una unidad de la Línea 38, conducida por Porfirio Gómez (57) y la camioneta conducida por Ireneo Díaz Nardi (64).
Según relató de testigos, el conductor de la motocicleta circulaba sobre la avenida Von Poleski con dirección a la ciudad de Lambaré, detrás de la camioneta.
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El rodado intentó ingresar a la calle Tobatí y al tratar de esquivarlo, el motociclista llegó a rozar por la camioneta ocasionando que pierda el equilibrio, cayendo al pavimento, siendo arrollada la pasajera por el bus.
Bomberos intentaron reanimar a la víctima, pero lamentablemente ya no presentaba signos de vida. El hecho fue comunicado al Ministerio Público y continúa bajo investigación.
La noticia causó gran conmoción entre quienes la conocían, recordándola como una joven con mucho talento, compromiso y un gran futuro dentro de la institución policial.
Compañeros, familiares y amigos expresaron su profundo pesar por el fallecimiento de la agente. También la Policía Nacional hizo llegar sus condolencias a allegados y camaradas.
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Choque entre motos dejó un fallecido y un herido en San Antonio
Este domingo, en la ciudad de San Antonio, se reportó un accidente fatal en el que se vieron involucrados dos biciclos que chocaron de manera frontal y dejó como saldo una persona fallecida. El otro conductor resultó con lesiones en miembros superiores y se encuentra hospitalizado.
Según el reporte dado por la Policía Nacional, el hecho se registró esta madrugada sobre las calles Mariscal López y Ykuá Kaaguy, donde se vieron involucradas dos motos, ambas sin documentos. El accidente se habría registrado ante la poca iluminación de la zona y la falta de señalización de una lomada.
Testigos indicaron que uno de los motociclistas no vio la lomada y perdió el control; se metió al carril contrario por el que venía el otro motorizado. Este último no tuvo tiempo de desviarlo y se produjo el choque frontal entre ambos. Lo que derivó en la muerte de uno de los conductores.
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La víctima fatal fue identificada como Herminio Arias Fariña, de 71 años, que iba en una moto que no portaba chapa al momento del accidente. En tanto que el herido sería Lucas Avalos Centurión, de 19 años, que tampoco tenía las documentaciones de su biciclo.
“Tras el choque, uno de los conductores fue despedido de su biciclo; lo encontramos boca abajo y realizamos la reanimación, pero lastimosamente falleció. La otra persona tuvo luxación de hombro y codo, fue derivado al Hospital de IPS Ingavi”, expresó Néstor Núñez, en entrevista con medios locales.
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Delivery en Oriente Medio, un oficio de alto riesgo bajo los proyectiles iraníes
Desafiando los chillidos de las sirenas y las explosiones, los repartidores a domicilio de los países del Golfo siguen entregando comida a los habitantes confinados en sus casas para evitar los ataques de represalia iraníes. A lo largo de la semana, aeropuertos, embajadas, zonas residenciales e instalaciones militares fueron atacados en toda la región por misiles y drones iraníes, desde que el sábado estalló el conflicto entre la república islámica, Israel y Estados Unidos.
Circular en el denso tráfico de las metrópolis del Golfo nunca fue muy seguro, pero los repartidores se enfrentan ahora a un nuevo peligro proveniente del cielo, en particular las caídas de escombros de drones interceptados. Miles de repartidores en moto llevan sin embargo comida o productos domésticos, satisfaciendo así los incesantes pedidos de los clientes que usan sus aplicaciones favoritas.
Agyemang Ata, repartidor de 27 años, entró en pánico al escuchar las primeras explosiones el sábado, cuando esperaba un pedido para entregar en un gran centro comercial de Dubái. “Salí corriendo del centro comercial tras recibir una alerta en mi teléfono y escuché tres explosiones”, relató.
“Mi madre, mi hermana y mi familia me llamaron, pero les dije que iba bien y no se preocuparan por mí”, dijo el joven a la AFP, y subrayó su firme intención de “quedarme aquí y seguir trabajando”. “Para mí, Dubái es un lugar seguro”, añadió. Para la mayoría de los habitantes, los repartidores como Ata pertenecían hasta ahora solo a un ejército anónimo que evita los problemas de la vida cotidiana y se enfrenta a las rutas muy frecuentadas.
Ahora la gente saluda su papel esencial, calificándolos incluso en las redes sociales de “héroes” que arriesgan su vida para garantizar el buen funcionamiento del Golfo. En Kuwait, Walid Rabie cuenta que el miedo no lo abandona nunca: “Transportamos nuestras vidas al mismo tiempo que los pedidos”, indicó. Desde el inicio de los ataques iraníes, al menos siete civiles murieron en el país del Golfo, en su mayoría trabajadores extranjeros.
“Tengo miedo”
Los Emiratos indicaron que interceptaron más de 900 drones y unos 200 misiles que tenían como objetivo su territorio. “Tengo miedo, no voy a mentir”, dice Franklin, repartidor en Dubái, que lamenta pese a todo la baja de los pedidos. “Antes me encargaba de entre 10 y 15 pedidos diarios”, precisa el repartidor, quien con dificultad llega ahora a 8 pedidos. La vida de los repartidores contrasta fuertemente con la de muchos influenciadores de la región que pueblan las redes sociales y siguen haciendo sus fiestas, o con los expatriados ricos de la ciudad, algunos de los cuales gastaron fortunas para irse en vuelos chárteres desde países vecinos.
“Salgo a trabajar casi todos los días, sigo la actualidad y espero que la crisis termine”, dice por su parte a la AFP Ajit Arun, repartidor extranjero de 32 años que trabaja en Baréin. “Tomamos precauciones cuando conducimos, en particular cuando suenan las sirenas”, precisa. En los países del Golfo, los gobiernos pidieron a sus residentes no publicar informaciones erróneas sobre la guerra y ceñirse a las fuentes oficiales para informarse. Algunos también trataron de mostrar una imagen de normalidad.
El presidente emiratí, sheij Mohammed ben Zayed Al Nahyan, se paseó con una imponente escolta por un centro comercial de Dubái, deteniéndose a veces para tomarse selfis con la gente. Pero en las calles de la ciudad, la realidad de la guerra pesa fuertemente, y algunos se preguntan si seguirán en el Golfo. “Si las cosas siguen así, yo no puedo arriesgar mi vida”, declara Franklin. “Quisiera mejor regresar a mi país”.
Fuente: AFP.