La Comadre criticó la falta de respeto y la soberbia de un comunicador “juru tavy”
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Dani Duarte, mejor conocida como La Comadre, estalló en furia contra un comunicador que quiso entrevistarla, por supuestamente faltarle al respeto a ella y a su familia. Aunque no dio nombres, los datos que arrojó y los trascendidos en redes sugieren que sería Federico Filártiga.
Desde su cuenta en Instagram, Duarte disparó contra el entrevistador tildándolo de “juru tavy” y relatando lo sucedido. Precisó que se encontraba realizando una grabación, cuando aparecen “un pelotudo y una chica”, que le propusieron hacer una entrevista en su casa, en compañía de su madre, pero ningunearon al resto de su familia.
“Yo la verdad no sé luego quiénes son esas otras chicas que están en tu casa, no sé si son tus primas, tus hermanas, pero igual…”, dijo el hombre en cuestión.
Luego, el sujeto le pidió a su compañera mostrarle un video similar al que querían realizar y se dirigió nuevamente a La Comadre: “Viste que tu mamá está contigo presente… y el tema de la aceptación… queremos grabarle cómo ella se siente con su hijo”.
Esta intervención molestó aún más a la Instagramer: “Estaba a punto de prenderle un tova jepete jefe por su cara, mínimo con mi uña le iba a arrancar su ojo”, bromeó.
Posteriormente, el comunicador volvió a dirigirse a su colega: “Mostrale nuestro video donde está el papá al que le entrevistamos con su hijo gay”. Esto terminó por encender a Duarte, quien no aguantó más su incomodidad y falta de respeto.
“Ahí mismo dije ¡qué horror, qué asco y qué falta de profesionalismo al hacer las preguntas! ¡Sos un imbécil y la próxima que te quieras dirigir así a otra persona por lo menos sé un poco más profesional en tu trabajo! ¡Inútil!”.
La mediática exhibió como nunca antes su furia: ¡Planillero, estás cobrando al pedo porque afuera hay gente con más capacidad intelectual y más educada que vos! ¡Burro! o dedicate a otra cosa o a lo que te dediques educá tu mente primero para dirigirte a las personas y los que están detrás, que son su familia!”.
La Comadre indicó que si no fuera por los presentes habría reaccionado ante la arrogancia del hombre, pues antes que su personaje están él y su familia.
“Menos mal el equipo le sacó de mi camino porque le iba a tirar un tova jepete. A mí me chupa 10 huevos La Comadre, pero me faltan al respeto a mí o a mi familia y ustedes saben que soy bien moquetera. Miedo de moquetearme yo no tengo. Miedo a mi mamá y a Dios, el resto a patada limpia, acuérdense que yo era karateka… pero me voy a levantar y te voy a reventar también”, sostuvo, para luego pedir a los comunicadores en general mayor consideración.
Además de haber hecho de menos a su familia, el enojo se debe a que hace tiempo adoptó el género femenino como identidad y hace poco inició un tratamiento hormonal. En ese sentido, rechaza la falta de tacto del comunicador al no respetar su identidad y el hecho de asumir que ello podría ser algo malo, al enfatizar cómo se siente su madre con un “hijo así”.
Juru tavy
De acuerdo a los trascendidos y a los propios datos brindados por La Comadre, el “juru tavy” es el comunicador Federico Filártiga, quien desde su medio alternativo Latitud 25 había presentado hace unos meses una entrevista con el padre de un joven homosexual, bajo la denominación “El orgullo de ser padre de un chico gay”.
En redes sociales, los internautas se encargaron de visibilizar el hecho y el nombre de Filártiga, lanzando todo tipo de críticas no solo a la situación, sino a su actitud soberbia.
El senador Dionisio Amarilla dejó en dudas la capacidad de Miguel Prieto (foto) para administrar un país con su desconocimiento del funcionamiento del Estado. Foto: Archivo
Senador Amarilla cuestiona idoneidad de Prieto para gobernar un Estado
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El senador liberal Dionisio Amarilla apuntó a la falta de idoneidad del exintendente destituido por corrupción, Miguel Prieto, luego que éste haya participado de un programa periodístico y dejó en evidencia su desconocimiento sobre la gestión pública y el manejo del Estado.
En dicho programa, Prieto fue consultado sobre sus proyecciones y propuestas de llegar a la presidencia de la República en el 2028, dando respuestas vagas y sin fundamentos claros.
Dijo que al escuchar y ver a Miguel Prieto en un programa de televisión, “ratifico una vez más que entender sobre cuestiones de Estado no es una tarea delegable a cualquier pysa tronco (torpe)”, escribió el senador a través de sus redes sociales.
En este sentido, el parlamentario liberal ratificó su postura que, ante la falta de capacidad de Prieto, indefectiblemente, no debe liderar la chapa presidencial de la oposición. Para Amarilla, el candidato presidencial debe ser un representante del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), y Prieto, tal vez, podría apuntar recién a las siguientes elecciones nacionales.
“El PLRA por lejos tiene hombres y mujeres ilustradísimos que aquel que pretenda llegar al poder desde la oposición imposible que prescinda de estos, y creo que Prieto debe ser el vicepresidente acompañando a un afiliado liberal y preparándose tal vez para el 2033”, aseguró el senador Amarilla.
La oposición se mantiene en un discurso de unidad, buscando definir la chapa presidencial, sin embargo, detrás de estas pretensiones se da una fuerte disputa interna de aspirantes al Palacio de los López, una unidad sellada por el momento un tenso positivismo. Desde el Partido Liberal van sumando los precandidatos, Mientras Miguel Prieto se ratifica en su idea de ser el líder de la oposición.
Exdiputado critica a Prieto: “Te convertiste en un referente de la corrupción”
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El exdiputado esteño Jorge Brítez, lanzó duras críticas hacia el exintendente destituido, Miguel Prieto, recordando su extenso expediente de denuncias y acusaciones por mal manejo y corrupción durante su gestión en la Municipalidad de Ciudad del Este. Actualmente, Prieto enfrenta dos procesos judiciales, los casos “Tía Chela” y “Tajy”, y otra causa que podría elevarse también a juicio por lesión de confianza por el caso Consejo Local de Salud.
“Buses eléctricos a USD 400.000 cada uno, Tía Chela, pasto de oro, plazas de oro, empresas de maletines, Night Empedrado Hot, Clinic Chatarra Móvil, 200.000 vacunas, asfaltos de oro, salarios de oro, récord en denuncias de corrupción, un tipo agresivo, violento y sin proyecto de gestión. Nepoprimo, neponovia, nepopapá, neposuegro, nepotío”, escribió el exlegislador a través de sus redes sociales.
Pese a todos los hechos irregulares atribuidos a su mala gestión, Miguel Prieto se aferra a un discurso anticorrupción, lo que fue criticado por Brítez. “Pero la gente está ´cansada de la corrupción´ dice él”, fueron sus expresiones.
Brítez concluyó su posteo asegurando que Prieto se convirtió en un referente, pero de corrupción, lejos de la imagen que quiere imponer ante la ciudadanía. “Podrás tener tus bots, granjas, perfiles falsos y también tus simpatizantes, pero jamás podrás tapar que te convertiste en un referente de la corrupción, engaño, mentira y traición, a un pueblo que tanta esperanza tuvo de un cambio real”, sentenció.
El ministro Enrique Riera llamó a los colorados de Ciudad del Este a cambiar la estrategia electoral y abogó por un voto de confianza a Rigo Chamorro. Foto: Archivo
Riera aboga por voto de confianza para Rigo Chamorro en CDE y cuestiona a Prieto
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El ministro del Interior, Enrique Riera, lanzó una fuerte crítica contra el exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto, y pidió a los colorados de la capital departamental dar un “voto de confianza” al candidato de la Lista 1 del Partido Colorado, Rigoberto “Rigo” Chamorro. Sostuvo que Prieto logró imponerse en anteriores elecciones con votos colorados y calificó a Chamorro como un “candidatazo”.
El secretario de Estado realizó una visita este jueves al departamento de Alto Paraná, donde tuvo una charla con varios medios de prensa locales, en la que lanzó una dura crítica a la oposición que en la capital del país llevan adelante manifestaciones con peluches porque así piensan que van a ganar más votos; en la que también sumó su crítica contra el exjefe comunal que tiene aspiraciones presidenciales con una larga lista de acusaciones en su contra por corrupción.
“Ellos no están leyendo la cancha, esto se llena con votos, con gente. Acá ustedes tienen a un candidato que salió de las calles de Ciudad del Este, que es Rigo, yo le conozco desde hace años cuando era un seco de solemnidad y vendía cosas por las calles, y hoy es un buen empresario”, señaló.
Voto de confianza para Rigo
Agregó, que lo lamentable es que Miguel Prieto logró ganar en Ciudad del Este con votos colorados, por lo que instó a los afiliados al partido, a darle un voto de confianza a Rigo Chamorro, y si siendo intendente se equivoca, o comete los mismos errores que Prieto, se lo vuelve a sacar del municipio como al exintendente.
“Denle la oportunidad a Rigo, hace cinco elecciones que perdemos acá. Esto no es nuevo, en Asunción, Mario Ferreiro ganó con voto colorado. Yd ganó en Encarnación con voto colorado. Filizzola, Martín Burt, ganaron con votos colorados. Este cuerpito le convenció a los colorados de que me dé una oportunidad y después de 10 años recuperamos Asunción. Porque nosotros somos tan democráticos que cuando la dirigencia elige mal o hace mal, se le castiga”, remarcó.
Un candidatazo
Asimismo, calificó de “fraile” al candidato de la Lista 1 en Ciudad del Este. “Rigoberto es un candidatazo. Búsquenle, no tiene techo de vidrio. No robó un mango. No tiene una denuncia en su contra, ni multa de tránsito tiene. Es un fraile, de lo bueno que es”, acotó.
Riera remarcó que le entra el “pánico” de solo pensar que Miguel Prieto se está postulando como candidato presidencial para el 2028. Teniendo en cuenta que actualmente está atravesando un juicio oral y público por lesión de confianza en el caso conocido como “Tía Chela”; pero además de esto existen otras casi medio centenar de denuncias en su contra.
“Si es que él va a ser futuro presidente de la República, voy a cruzar acá el puente a pie o de rodillas. Me voy. Pues realmente pregúntenle qué sabe de política de Estado. Le vamos a entregar un país que hoy está volando bajo a un tipo que hizo pelota esta municipalidad. Porque, eso a mí no es que me contaron. Nosotros hicimos la intervención, los documentos están a disposición”, expresó.
Ninon Borsei (izquierda) protagoniza "Un détour par Diane" de la belga Ann Sirot y el francés Raphael Balboni, en estreno en Orizzonti. Foto: Gentileza
Venecia 2026: crítica de “Diane in the Loop”, incómoda y sorprendente
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Por David Sánchez, desde Venecia (Italia), X: @tegustamuchoelc (*).
Hay películas que parecen pequeñas hasta que uno empieza a tirar de los hilos y descubre que debajo de una historia aparentemente sencilla hay una cantidad de temas considerable. “Diane in the Loop”, de Ann Sirot y Raphaël Balboni, pertenece a esa categoría. Una película incómoda, divertida, extraña y, sobre todo, sorprendentemente inteligente, que utiliza el humor y el absurdo para hablar de feminismo, trauma, maternidad, deseo, memoria y de una generación que parece haberse especializado en encontrar motivos para sentirse ofendida.
Entre recordar y olvidar
Diane desprecia a los hombres tanto como los desea. Su madre fue violada tres años antes de que ella naciera y, cuando Diane descubre esta circunstancia, convierte su vida en una especie de misión vengadora. Su madre, sin embargo, tiene otras preocupaciones: quiere recuperar el tiempo perdido y convertirse, por fin, en la mujer que siempre quiso ser. Entre una hija obsesionada con recordar y una madre que necesita olvidar, la película construye una relación familiar llena de contradicciones. Y ahí está precisamente una de sus mayores virtudes: nunca parece tener una única lectura.
Las muchas capas de Diane
Uno de los grandes aciertos de la película es la construcción de su protagonista. Diane parece tener, en principio, una personalidad perfectamente definida: sabemos qué piensa, qué detesta, qué le indigna y cuál es su posición frente a los hombres. Pero cuanto más avanza la película, más evidente resulta que debajo de esa aparente seguridad hay muchas capas.
No es la misma Diane cuando está frente a su madre que cuando se relaciona con su padre, ni cuando habla de los hombres, ni cuando se enfrenta a sus propios deseos. Hay una Diane hija, una Diane mujer, una Diane marcada por la historia de su madre y otra que intenta construir su propia identidad a partir de ella. Y todas conviven en el mismo personaje, a veces de manera armónica y otras en abierta contradicción.
Lo interesante es que los directores no necesitan explicarlo constantemente. Lo hacen aparecer en las situaciones, en las conversaciones, en los silencios y, sobre todo, en la evolución del personaje. Diane comienza aferrada a unas certezas que parecen inamovibles y termina descubriendo que quizá no todo pueda organizarse según el esquema de buenos y malos con el que había construido su visión del mundo.
Sandrine Blancke y Ninon Borsei en "Un détour par Diane" de la belga Ann Sirot y el francés Raphael Balboni, en estreno en Orizzonti. Foto: Gentileza
Cuando las palabras cambian de sentido
Hay momentos particularmente brillantes en los que los diálogos adquieren un significado completamente distinto dependiendo de cómo se presenten. Por ejemplo, ese encuentro con el ciclista que tiene problemas con la bicicleta o las conversaciones mientras toman algo que ni siquiera parece realmente una copa, sino más bien un zumo. De repente, un gesto cotidiano se vuelve extraño. Lo que escuchamos parece tener un sentido y, cuando las imágenes aportan el contexto, descubrimos otro. Es como si los directores estuvieran jugando constantemente con nuestra percepción.
Ese mecanismo resulta especialmente interesante porque obliga al espectador a pensar. Los comentarios, sacados de contexto, pueden parecer ofensivos, absurdos o incluso terribles; colocados después junto a las imágenes, adquieren otra dimensión. La película juega con esa distancia entre lo que se dice y lo que realmente está ocurriendo, y lo hace con una ligereza que evita que todo se convierta en una tesis doctoral sobre la sociedad contemporánea.
El foco también cuenta
También hay una utilización del lenguaje cinematográfico especialmente elegante. En la escena de la playa, cuando el chico y la chica están hablando, el juego de enfoque y desenfoque resulta casi hipnótico: cuando habla él, el plano dirige nuestra atención hacia él; cuando habla ella, cambia el foco y pasa a ser ella quien domina visualmente la escena. Es un recurso sencillo, pero muy inteligente, porque convierte una conversación aparentemente normal en una pequeña coreografía visual.
La generación de cristal entra en escena
Y entonces aparece uno de los aspectos más divertidos —y también más incómodos— de la película: su retrato de determinadas sensibilidades contemporáneas.
“Diane in the Loop” parece disfrutar provocando a esa parte de la sociedad que analiza cada comentario, cada palabra y cada gesto como si estuviera ante un tribunal permanente. Las protagonistas pueden convertir prácticamente cualquier situación en un motivo de indignación. Y la película se permite una ironía bastante evidente sobre ese progresismo llevado al extremo, sobre esa necesidad de encontrar siempre algo que señalar, corregir o denunciar.
La gracia está en que los directores no parecen interesados en decirnos simplemente quién tiene razón. Más bien colocan a sus personajes en situaciones incómodas y dejan que sean ellos mismos quienes se contradigan. Es una generación con mandíbula de cristal y, paradójicamente, puño de hierro: extremadamente sensible cuando recibe una ofensa, pero perfectamente capaz de ser brutal cuando considera que la razón está de su lado. La película encuentra ahí un filón cómico considerable.
El trauma de una generación a otra
Pero sería quedarse en la superficie reducir “Diane in the Loop” a una sátira sobre feminismo o sobre la llamada “generación de cristal”. Lo realmente interesante es cómo conecta esa actitud de la hija con la experiencia de la madre. Cuando Diane se queja por cuestiones que su madre considera pequeñas, aparece ese contraste demoledor entre dos generaciones de mujeres. La madre parece pensar: “Lo que yo viví sí fue grave”. Y ahí la película introduce una pregunta mucho más interesante: ¿qué ocurre cuando una generación hereda un trauma, pero vive en un mundo completamente diferente al de quien lo sufrió originalmente?
Nunca es demasiado tarde
La madre, además, no quiere quedarse atrapada en el pasado. Que vuelva a estudiar es un detalle precioso porque introduce una idea muy sencilla y muy poderosa: nunca es demasiado tarde para recuperar la propia vida. Después de todo lo ocurrido, todavía existe la posibilidad de empezar de nuevo. Frente a la obsesión de Diane por lo que sucedió, su madre mira hacia lo que todavía puede suceder.
Caen las caretas
Y es precisamente en la evolución de Diane donde la película adquiere una dimensión todavía más interesante. Porque su transformación no consiste simplemente en cambiar de opinión: consiste en descubrir que sus propias certezas también pueden ser una prisión.
La gran contradicción que plantea la parte final es especialmente estimulante. Algo que, en principio, debería caernos mal termina cayéndonos bien. Un personaje, una situación o una relación que habíamos aprendido a mirar desde un determinado prejuicio empieza a adquirir otra dimensión. Y entonces la película hace algo que parece sencillo, pero que no lo es: nos obliga a revisar nuestro propio juicio.
Aquí empiezan a caer los mitos, las caretas y, sobre todo, los prejuicios. Lo que parecía blanco o negro adquiere una gama de grises mucho más humana. Y Diane, que durante buena parte del metraje parece querer imponer al mundo una determinada manera de entender las cosas, acaba aprendiendo algo bastante más difícil: que buscar el bienestar y la felicidad personal también puede significar apartar determinadas ideas preconcebidas.
No se trata de traicionar sus convicciones, sino de aceptar que la vida es mucho más contradictoria que cualquier discurso. Que podemos desear aquello que creíamos que no debíamos desear. Que podemos sentir simpatía por quien pensábamos que debíamos rechazar. Y que quizá madurar consiste precisamente en aprender a convivir con esas contradicciones.
Humor para hablar de cosas serias
Y entre todo esto, el humor está siempre presente. Incluso cuando la película se acerca a asuntos dolorosos, nunca pierde esa capacidad para introducir una situación absurda, una conversación incómoda o una pequeña ironía que rompe la solemnidad. Los directores parecen tener muy claro que hablar de temas importantes no obliga necesariamente a ponerse trascendentales.
Poesía en imágenes
Visualmente, además, vuelven a demostrar una sensibilidad extraordinaria. Hay imágenes que parecen salidas directamente de un sueño, como ese momento en que las dos mujeres están en la cama mientras caen plumas desde el cielo. Es poesía cinematográfica, pero sin necesidad de subrayarla. La imagen es bella, extraña y ligeramente absurda, exactamente como buena parte de la película.
Una película que podría con todo
Lo más sorprendente es precisamente el equilibrio. Hay muchísimos temas: maternidad, deseo, violencia, memoria, feminismo, generaciones, identidad, trauma, humor, segundas oportunidades… En manos de otros directores, semejante cantidad de ingredientes podría convertirse fácilmente en un batiburrillo. Aquí, en cambio, todo está razonablemente bien entrelazado. La película sabe cuándo profundizar y cuándo quitar hierro a lo que está contando.
Dos directores a seguir
Ann Sirot y Raphaël Balboni ya habían demostrado su talento con “Le Syndrome des amours passées”, otra película maravillosa que pasó por Cannes. Con “Diane in the Loop” confirman que aquello no era casualidad.
Y también vuelve a poner en valor algo que el cine belga francófono lleva años haciendo especialmente bien: encontrar pequeñas historias, aparentemente modestas, y convertirlas en auténticas pepitas de oro. Películas que quizá no llegan con el ruido de las grandes producciones, pero que consiguen algo mucho más difícil: sorprenderte, incomodarte y hacerte pensar mientras te estás riendo.
Una pepita de oro en Venecia
Presentada en la sección Orizzonti de Venecia, “Diane in the Loop” podría haber encajado perfectamente en la competición oficial. Porque tiene personalidad, ideas, humor y una mirada cinematográfica propia. Es una película maravillosa, de esas que recuerdan por qué los festivales siguen teniendo sentido: para descubrir pequeñas obras capaces de dejarte sentado en la butaca preguntándote qué demonios acabas de ver… y, sobre todo, por qué no puedes dejar de pensar en ello.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.