HARVARD BUSINESS

REVIEW

© 2019. HARVARD BUSINESS SCHOOL PUBLISHING

CORP.

BILL TAYLOR

Virtualmente todas las empresas se han vuelto un negocio de “ideas”. Ejecutivos y emprendedores están desesperados por insights que los ayuden a sorprender a los consumidores, reimaginar productos y diferenciarse de los demás. Sin embargo, es difícil ver cosas nuevas si no sabe cómo poner atención, cómo abrirse camino entre las interminables reuniones, mensajes y correos electrónicos, cómo realmente escuchar.

Inspirado por el libro de Rob Walker “The Art of Noticing”, reflexioné sobre algunos de los líderes empresariales más innovadores a los que he conocido y las prácticas que desarrollaron para distinguir lo que otros habían omitido. He aquí cuatro formas poco convencionales para ser mejores en el arte del detectar:

-Organizar una excursión empresarial: Una vez al año, el jefe de fondos de cobertura, Tom Brown, le da a cada persona en su firma, Second Curve Capital, cinco brillantes billetes de cien dólares y los asigna a un equipo para lo que el llama una “cacería de sucursales”. Cada equipo camina por una avenida asignada en la ciudad de Nueva York, visitan todos los bancos que se encuentran y abren una cuenta de cheques, buscando actos inspiradores de excelente servicio o desconcertantes episodios de burocracia o indiferencia. Después todos los equipos se reúnan para una sesión de análisis de alta energía. Cuando le pide a muchas personas inteligentes que entrenen su mirada colectiva en una parte del mercado financiero, ellos notan cosas que otros omiten.

-Intercambiar trabajos con una contraparte en una compañía diferente: Maxine Clark, la emprendedora de las ventas al menudeo que creó Build-a-Bear Workshop, siempre anheló nuevos insights acerca de la experiencia minorista, y admiraba lo que su colega fundador Kip Tindell estaba haciendo en Container Store. Por lo tanto hicieron un enroque: Cada uno trabajó como asociado de primera línea en la compañía del otro. Detectaron toda clase de ideas y prácticas que funcionaban en un lugar y podrían hacerlo en el otro. Algunas veces las ideas más creativas en su sector son aquellas que están funcionando en otros lugares. El desafío, por supuesto, es detectarlas.

-Si no puede intercambiar trabajos, intercambie sombreros: Los creativos en la agencia publicitaria TBWA usan lo que llaman el ejercicio del “sombrero del CEO” para ayudar a sus clientes a enfrentar problemas. Los ejecutivos buscan respuestas a importantes preguntas estratégicas metiendo la mano a cajas llenas con sombreros, playeras y otras prendas de marcas como Apple, Virgin y Southwest Airlines, para adoptar la mentalidad de esas compañías mientras analizan la propia. Una forma de poner más atención es observando el mundo a través de los ojos de alguien más.

-Cambiar cómo (y a quién) escucha: El a quién escucha influye en cómo le da sentido al mundo. Por eso es que la “mentoría en reversa” es una práctica tan valiosa. En el gigante de la consultoría PwC, también conocido como PricewaterhouseCoopers, más de 120 empleados millennials le dan mentoría formalmente a 200 socios y directores. Esto les da a los altos líderes una perspectiva sobre tecnología, cultura y trabajo que nunca hubieran detectado por sí mismos.

En la actualidad, el trabajo del liderazgo es ver cosas que otros no detectan. Si practica el poner atención, podría sorprenderse de los insights que descubre y la creatividad que libera.

(Bill Taylor es cofundador de la revista Fast Company y autor de “Simply Brilliant: How Great Organizations Do Ordinary Things in Extraordinary Ways”.)