Dawn Klinghoffer y Candice Young

Traer a bordo a un nuevo empleado es tan emocionante como estresante. Aunque los directivos juegan un rol muy importante al darle forma a las primeras semanas y meses del nuevo empleado, un esfuerzo más amplio puede asegurar que la experiencia sea positiva y productiva.

En Microsoft, hemos estado trabajando para mejorar nuestro proceso de inducción. Aprendimos de inmediato que el que los directivos tengan reuniones individuales con sus nuevas contrataciones durante su primera semana en el trabajo tiene grandes beneficios.

También hemos concluido que los “compañeros de inducción” juegan un importante rol. Después de un programa piloto que involucró a 600 empleados, encontramos que los compañeros de inducción ayudan a los recién contratados en tres formas clave:

1. Brindan contexto: Compañeros de inducción conocedores pueden ayudar a las nuevas contrataciones a determinar quiénes son las partes interesadas relevantes y cómo navegar la matriz de diferentes organizaciones. También pueden compartir normas culturales y cualquier regla no escrita.

2. Impulsan la productividad: Encontramos que entre más se reunió el compañero de inducción con el recién contratado, mayor fue la percepción de este último respecto a su propia productividad: 56% de las nuevas contrataciones que se reunieron con su compañero de inducción al menos una vez en los primeros 90 días indicaron que este los ayudó a volverse rápidamente productivos en su rol. Ese porcentaje se incrementó a 97% para aquellos que se reunieron más de ocho veces en sus primeros 90 días.

3. Mejoran la satisfacción de los nuevos empleados: Después de la primera semana en el trabajo, las nuevas contrataciones con compañeros estaban 23% más satisfechas con su inducción en general, a comparación de aquellos sin compañeros. Esta tendencia continuó a 90 días con un incremento del 36% en la satisfacción. Aquellos con compañeros también reportaron haber recibido mayor apoyo tanto de parte del gerente como del equipo en general.

Después de estudiar nuestros datos, decidimos ampliar nuestro programa piloto creando un sitio interno donde los gerentes de contrataciones podían acomodar a nuevas contrataciones con un compañero de inducción, junto con orientación sobre lo que se necesita para un buen ajuste. Todavía tenemos mucho por aprender, pero he aquí algunos de nuestros primeros descubrimientos y consejos:

a) Repriorizar la carga de trabajo: Usted quizá necesitará ayudar para reasignar o modificar las prioridades laborales, de forma que el compañero tenga tiempo de atender las necesidades del recién contratado.

b) Comunicar los tiempos: Deje en claro que esta es una asociación por tiempo limitado. Los compañeros tenderán más ofrecer sus servicios si la duración del vínculo se establece de antemano.

c) Las estructuras de reporte importan: Nuestra investigación muestra que los compañeros de inducción que le reportan al mismo gerente que el recién contratado reciben calificaciones más favorables que aquellos que le reportan a otro directivo. ¿Por qué? Creemos que se debe a que los compañeros que le reportan al mismo gerente podrían estar más familiarizados con el rol y responsabilidades de la nueva contratación.

d) Ser un compañero es mutuamente benéfico: Servir como un compañero de inducción brinda una oportunidad para demostrar y desarrollar habilidades gerenciales y de liderazgo. Enseñarles a otros también puede fortalecer nuestra propia base de conocimiento.

Lo más importante que una nueva contratación necesita para tener éxito es apoyo. Todo lo que se requiere es un gerente que planifique y un dedicado compañero de inducción, para asegurar que el recién contratado tenga unos meses iniciales positivos y productivos.

(Dawn Klinghoffer es gerente general del equipo de HR Business Insights en Microsoft, donde Candice Young es una analista de datos senior).