Por KASIA WEZOWSKI
El lenguaje corporal varíasignificativamente entre culturas. Lo que es considerado grosero otonto en un país nórdico podría ser bienvenido como cálido yamigable en uno africano.
Sin embargo, lo que se mantieneconsistente entre todas las culturas conocidas son lasmicroexpresiones. Esos breves e involuntarios destellos de expresiónfacial revelan nuestros verdaderos sentimientos respecto a otrapersona o situación.
Las personas podrían tratar deesconderlas en diferentes formas, pero para un lector experimentadolas emociones verdaderas siempre son visibles. La habilidad de leermicroexpresiones puede ser útil en cualquier lugar, pero esparticularmente útil en culturas más reservadas, donde laspersonas manejan cuidadosamente las señales físicas quetransmiten.
Reconocer e interpretar lasmicroexpresiones requiere práctica, pero he aquí algunas cosas quepuede empezar a hacer de inmediato para mejorar sus habilidades.
Primero, estudie lasmicroexpresiones que la gente muestra más a menudo –sorpresa,ira, temor, aversión, felicidad y desprecio– de forma que conozcalo que distingue a cada una. (Este video puede ayudar:bit.ly/2piqdNf). La aversión, por ejemplo, involucra labios caídos,mientras que las personas que sienten desprecio podrían mostrarloal levantar involuntariamente un lado de su boca. La sorpresa y elmiedo podrían parecer similares, pero esta última emoción haráque las personas junten las cejas.
Segundo, si sabe que está apunto de visitar o interactuar con otra cultura, aprenda acerca dellenguaje corporal local, incluyendo las técnicas para disfrazarlo.Youtube es una gran herramienta para ello: Encuentre videosde 10 ejecutivos de esa cultura y observe cómo se comunican.
Tercero, cuando esté en el momento, ponga atención. No puedeinterpretar las microexpresiones si no las nota. No ponga incómodaa su contraparte con una mirada constante, pero manténganseenfocado en su cara.
Cuarto, escuche a su intuición. Cuando note un pequeñomovimiento facial, pregúntese: “¿Qué podría significar esto?”.Los humanos estamos preparados para detectar subconscientementeincluso los más sutiles destellos emocionales, por lo que suinstinto podría estar en lo correcto.
También podría probar imitando el movimiento. Cuando repite loque vio –ya sea una pequeña elevación de la ceja o unfruncimiento de los labios– esto no solo le da tiempo de pensar,sino que enciende las neuronas espejo en su cerebro, facilitando queasocie con la emoción correcta el movimiento que observó.
Si sigue confundido, comience a excluir emociones. Si estáfamiliarizado con las microexpresiones más comunes, debería sercapaz de evaluar rápidamente una señal facial nueva o extraña aldeterminar qué es lo que no significa. Por ejemplo, si vio quealguien bajó las cejas, puede excluir sorpresa, temor y tristeza–todas las cuales están asociadas con levantar las cejas– ytrabajar a partir de ahí.
El lenguaje corporal es cultural, pero las emociones sonuniversales. Las microexpresiones revelan los verdaderossentimientos de alguien en una fracción de segundo, y por ende valela pena notarlas y calibrar con base en ello su comportamiento eninteracciones interculturales.
(Kasia Wezowski es fundadora del Center for Body Language).

