SABINA NAWAZ
La muerte de un ser querido puede ser devastadora, y aunque muchas compañías brindan una licencia por luto, ésta suele ser de solo tres a cinco días. Algunos de nosotros somos afortunados de poder reducir esas horas laborales o renunciar por completo al trabajo durante un tiempo. Sin embargo, muchos debemos regresar a trabajar antes de estar listos.
Usted quizá no pueda controlar lo que digan sus compañeros de trabajo, pero puede hacer que sus propias reacciones trabajen en su beneficio. He aquí algunos consejos a considerar cuando se encuentra con sus colegas después de una pérdida.
-Espere ser sorprendido: El apoyo, o la falta de este, puede provenir de fuentes inesperadas. Saber que experimentará una variedad de reacciones puede ayudarlo a preparar un rango de formas en las que podría responder a sus colegas.
-Controle lo que sí quiere compartir, y lo que no: No se fuerce a compartir cuando no está listo. Usted quizá quiera hablar acerca de los detalles de lo que sucedió, pero si no es el caso, piense respuestas cortas a preguntas inquisitivas, como, “gracias por tus preguntas, pero no puedo responderlas en este momento”.
-Designe un embajador: Usted quizá no quiera hablar acerca de estas cosas en lo absoluto. Hágale saber sus deseos un colega de confianza y enliste su ayuda para comunicarse con el resto de la oficina. Conforme las cosas cambien, mantenga actualizado su embajador.
Sus necesidades personales y emocionales son igualmente importantes para tomar en cuenta. Considere estos consejos para ayudarlo a cuidarse a usted mismo en el lugar de trabajo:
-Cree pausas: El dolor mina su energía. De ser posible, dese un espacio entre reuniones e interacciones con otros. Use estos tiempos para ponerse al corriente o para cuidarse a sí mismo, al salir a caminar, hacer ejercicios de respiración o meditar.
-Encuentre un santuario: Hay veces en las que usted quizá quiera ponerse a llorar o simplemente escapar un rato. Antes de que regrese al trabajo, piense en un espacio privado donde pueda recuperarse: un vehículo, un salón vacío o incluso simplemente en el exterior.
-Lleve pañuelos: Seguramente romperá a llorar cuando menos lo espere, así que mantenga los pañuelos a la mano. Las personas entenderán, porque saben que usted está de luto.
-Cree una caja de confort: Mantenga cerca pequeños objetos de confort, incluso coleccionándolos en una pequeña caja dentro de su espacio de trabajo. Cuando se sienta particularmente triste, puede abrir la caja para un pequeño ánimo.
-Cree una lista y pida ayuda: Un común efecto colateral del luto es olvidar cosas. Para los entregables importantes, cree una lista detallada; revísela dos veces o pídale a un compañero que verifique su trabajo por usted.
Ir al trabajo mientras se está de luto es difícil, tanto para usted como para sus compañeros. Anticipar las reacciones de los demás y crear, antes de que regrese a trabajar, un plan que incluya soluciones flexibles, lo ayudará a reducir el estrés de regresar a un entorno profesional, y al mismo tiempo le dará el espacio para su pena.
(Sabina Nawaz es una instructora global de CEOs, conferencista sobre temas de liderazgo y escritora, que trabaja en más de 26 países).