- Por Luis Irala
- Periodista Nación Media
Olimpia, con más ganas que buen juego, derrotó dramáticamente a Trinidense por 3-2 sobre el final del partido. Casi todo fue de Olimpia en la primera etapa, tuvo el balón y campo a favor, pero como siempre no estuvo fino en la resolución del último toque frente al arco rival. Excelente fue el comienzo para el Decano, porque a los tres minutos Richard Ortiz casi convierte, pero pudo más la espectacular atajada de Matías Dufour, que desvió el balón con destino de red.
Y un minuto después se produjo el gol del cuadro franjeado. Pase largo de Mateo Gamarra sobre el área rival que cabecea hacia su propio arco el lateral izquierdo Diego Melgarejo, convirtiendo el gol en contra para Olimpia.
En otra acción de peligro, fue Sebastián Ferreira el que con remate mordido permitió la intervención del arquero charrúa.
En los últimos 10 minutos de la etapa, Trinidense también se animó a atacar y el extremo Zarza fue gran protagonista, empatando el compromiso, tras estupenda jugada individual, eludiendo a Olmedo y rematando de derecha para vencer a Olveira, que tuvo su cuota de responsabilidad teniendo en cuenta que el tiro se metió en la esquina que debía cubrir el arquero olimpista.
En la complementaria subió el ritmo de juego. Hugo Quintana marcó un gol de antología metiéndose en velocidad en campo contrario hasta someter al arquero Dufour, pero Trinidense lejos de bajar la guardia buscó de nuevo el arco contrario con insistencia y llegó al empate tras jugada de Chiquito Giménez por la izquierda que dejó solo a Clementino González para anotar la igualdad.
Cuando parecía que el marcador ya no se movería, apareció cerca del final del encuentro el recambio Adrián Alcaraz marcando de un tremendo cabezazo el gol del triunfo de Olimpia, para desatar la euforia total en Sajonia.

