- Por Luis Irala
- Periodista Nación Media
Demostrando practicismo y contundencia Olimpia derrotó a Guaraní, 2-1, en el clásico más añejo de nuestro fútbol.
Guaraní fue dominador casi excluyente en la primera etapa. Pero los partidos se ganan con goles y no con merecimientos.
Desde el comienzo fue el cuadro aborigen el dueño de la posesión del balón, pero a los cuatro minutos Olimpia dio una demostración de practicismo y contundencia, al marcar el tanto inaugural en su primer ataque a fondo. Jugada por la izquierda entre Hugo Quintana y Alan Rodríguez, que concluye con el centro de este último que es cabeceado al gol por Sebastián Ferreira, que realiza un gran gesto técnico para poner en ventaja al Franjeado.
Luego de la conquista decana, Guaraní siguió con su dominio intrascendente, atacando una y otra vez, pero no pudo llegar al empate. Fueron cinco situaciones comprometidas para el arco franjeado.
En una de ellas el poste derecho se interpuso al gol aurinegro, tras un gran remate de Agustín Manzur; en otra, el lateral Maidana definió mal, dos veces el arquero Olveira resolvió bien y una mala salida de Gamarra no pudo ser efectivizado con el balón dentro del arco decano, porque el arquero charrúa achicó su arco en forma brillante ante Iván Ramírez, que remató al cuerpo del arquero. La primera etapa se fue con la victoria parcial, 1-0, del cuadro de Para Uno.
Casi al comienzo de la complementaria, Raúl Cáceres, en una jugada violenta e irresponsable poniendo el codo peligrosamente, fue expulsado correctamente con roja directa y el Decano se quedó con un hombre menos, pero Guaraní ya no era el equipo dominante de la primera etapa.
En tiempo de adición, en un rápido contragolpe, Iván Leguizamón liquida el partido, marcando el segundo tanto de Olimpia, por más que Alcides Barbotte marcó el descuento.

