Un ambiente multicolor y fervoroso pintaron las hinchadas de Olimpia y Cerro Porteño en la previa de una nueva versión de un superclásico por la primera edición de la Supercopa, que se quedó en poder del Franjeado.
Petardos, humo, cánticos, proyectiles en la cancha marcaron el inicio del partido en el Defensores del Chaco con cerca de 30 mil almas, que se demoró por algunos incidentes entre los futbolistas y los aficionados de ambos clubes. El temperamental portero azulgrana Jean Fernandes cayó en la provocación y por un gesto antideportivo vio la roja a instancia del VAR, dando el primer sorbo amargo a la parcialidad azulgrana.
Mientras que los seguidores del Decano disfrutan de una recta final llena de conquistas, que a principio del semestre saborearon varios episodios amargos y cierran el año con dos títulos, la Copa Paraguay, la primera Supercopa y la clasificación a la primera fase de la Copa Libertadores del 2022.
La nave decana capitaneada por el “Emperador” Julio César Cáceres toma velocidad tras las turbulencias dirigenciales y deportivas, proyectando un norte seguro y de buen inicio de temporada en el año entrante sin la presencia de su estrella y capitán Roque Santa Cruz, quien seguirá en Libertad en el 2022.

