Un ambiente multi­color y fervoroso pintaron las hin­chadas de Olimpia y Cerro Porteño en la previa de una nueva versión de un super­clásico por la primera edi­ción de la Supercopa, que se quedó en poder del Franjeado.

Petardos, humo, cánticos, proyectiles en la cancha marcaron el inicio del par­tido en el Defensores del Chaco con cerca de 30 mil almas, que se demoró por algunos incidentes entre los futbolistas y los aficio­nados de ambos clubes. El temperamental portero azulgrana Jean Fernan­des cayó en la provocación y por un gesto antidepor­tivo vio la roja a instancia del VAR, dando el primer sorbo amargo a la parciali­dad azulgrana.

Los franjeados desatan la furia por una nueva consagración en un año especial.FOTO:JORGE JARA

Mientras que los seguido­res del Decano disfrutan de una recta final llena de conquistas, que a princi­pio del semestre saborea­ron varios episodios amar­gos y cierran el año con dos títulos, la Copa Paraguay, la primera Supercopa y la clasificación a la primera fase de la Copa Libertado­res del 2022.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

La nave decana capitaneada por el “Emperador” Julio César Cáceres toma velo­cidad tras las turbulencias dirigenciales y deporti­vas, proyectando un norte seguro y de buen inicio de temporada en el año entrante sin la presencia de su estrella y capitán Roque Santa Cruz, quien seguirá en Libertad en el 2022.

Alejandro Silva recuperó su potencial y fue importante en los últimos triunfos del Olimpia. El uruguayo festeja en brazos de Richard Ortiz.FOTO:JORGE JARA
La parcialidad franjeada calentó las gradas con cánticos, humo y mucha energía para cerrar un año con títulos.FOTO:JORGE JARA