Nacional (14 puntos) recibe esta noche a Cerro Porteño (18 unidades), en un tradicional duelo de “vecinos de Barrio Obrero”, que cierra la novena fecha del torneo Clausura. Ambos equipos vienen de obtener resultados positivos en sus últimas presentaciones.
Cerro Porteño, líder de la competición, triunfó (1-0) sobre Olimpia en el superclásico y sostiene una larga racha imbatible desde el reinicio del fútbol tras la pausa por la pandemia, que incluye la obtención del torneo Apertura.
En cada fecha, la racha azulgrana se pone a prueba y hoy es el turno de Nacional, que llega con el aliciente tras triunfar (3-2) sobre Sol de América. Ambos equipos tienen sitio seguro en la liguilla final entre los ocho mejores. El partido de hoy es para ir afinando cuestiones futbolísticas de cara a las instancias definitorias.
Dejanos tu comentario
Cerro se mantiene al acecho
Cerro Porteño logró una sufrida victoria de 2-0 sobre San Lorenzo, que le dio más de un susto en la Nueva Olla. De hecho fue el Rayadito el que tuvo las mejores opciones para abrir el marcador, pero los goles hay que hacerlos y finalmente terminó pagando su falta de acierto. Además, sigue sin poder ganar desde su vuelta a Primera.
Leandro Esteche fue el primero que estrelló un tiro libre al travesaño y luego Alex Álvarez, tras dejar rivales en el camino remató a gol y su tiro fue sacado en forma milagrosa y de cabeza por Lucas Quintana sobre la raya, cuando ya Alexis Arias estaba vencido.
Todo ello terminó costándole a la visita porque Cerro, al inicio del segundo tiempo, llegó al gol por el cabezazo de Vegetti. Incluso después, algunas paradas de Alexis Arias le permitieron al Ciclón aguantar el resultado y rematar con el golazo de Cecilio Domínguez, ya en los segundos finales.
SÍNTESIS: Estadio: la Nueva Olla. Árbitro: José Méndez. Asistentes: Carmelo Candia y Héctor Medina. Cuarto árbitro: Alipio Colmán. VAR: Derlis López. AVAR: Eduardo Britos.
Goles: 49’ Pablo Vegetti, 90+14’ Cecilio Domínguez (CP). Amonestados: J. Torres, C. Domínguez (CP), W. Quiñónez, J. Doldán (SL).
CERRO PORTEÑO (2): Alexis Martín Arias; Fabricio Domínguez (81’ Josué Servín) (90+12’ Cristhian Paredes), Lucas Quintana, Rodrigo Melgarejo (81’ Abel Luciatti), Guillermo Benítez (81’ Wilder Viera); Édgar Páez (59’ César Bobadilla), Fabrizio Peralta, Jorge Morel, Cecilio Domínguez; Pablo Vegetti (68’ Ignacio Aliseda), Jonatan Torres. DT: JORGE ACHUCARRO.
SAN LORENZO (0): Wilson Quiñónez; Leandro Esteche, Mario López, José Doldán, Daniel Meza; Hugo González, Aldo Quiñónez, Iván Torres (81’ Antonio Oviedo), Álex Alvarez (84’ Aaron Páez); Víctor Céspedes (69’ Axel Galeano), José Barrios (69’ Cristian Colmán). DT: JULIO C. CÁCERES.
Giménez se lesionó
Cerro Porteño sigue teniendo dramas a la hora de contar con plantel completo. Apenas logra la recuperación de uno, otro se vuelve a lesionar. Esta vez, el que nuevamente sintió unas molestias musculares fue Gastón Giménez, quien estaba para ser titular ante San Lorenzo en el partido de anoche.
Pero el volante se lesionó durante el calentamiento previo al compromiso, por lo que fue reemplazado por Fabrizio Domínguez. El argentino nacionalizado paraguayo está teniendo inconvenientes en forma continua y hasta hace algunas fechas, también causó baja por problemas musculares.
En el Ciclón, las lesiones ya causaron muchos problemas al cuerpo técnico. Actualmente, dos jugadores capitales, como Blas Riveros y Juan Iturbe, se mantienen al margen y en proceso de recuperación.
Dejanos tu comentario
Lambaré: conductor que atropelló a niño de 9 años pensó que embistió a un animal
La Policía Nacional logró identificar al conductor que atropelló a un niño de 9 años en Lambaré y localizó al sujeto el jueves por la tarde en el mismo barrio donde ocurrió el percance.
Se trata de un estudiante universitario, vecino de la víctima. El muchacho se dirigía a la facultad cuando ocurrió el accidente. Supuestamente, no vio al pequeño y pensó que embistió a un animal.
Con la colaboración de la ciudadana, se pudo localizar al presunto autor del hecho en un procedimiento llevado a cabo sobre las calles La Conquista casi 16 de mayo, del barrio San Roque de Lambaré.
En el lugar se incautó un vehículo Toyota Sienta, color gris, a nombre de Mario Luis Herebia Bordón (52), padre del sospechoso, identificado como Enzo Sebastián Herebia Delvalle (21), cuya vivienda se encuentra a dos cuadras de la casa del niño.
Te puede interesar: Se entregó el asaltante que atacó co martillo a conductor de plataforma
El joven declaró ante los intervinientes que, al momento del accidente, no logró visualizar a quién habría embestido, presumiendo que se trataría de un animal. Refirió, además, que el impacto no fue frontal, sino en la parte lateral del lado del acompañante.
A raíz del hecho, se produjo la rotura del parabrisas delantero, el cual fue reparado el día anterior.
“Yo iba a la facultad. Suelo ir en moto, pero como estaba lloviendo le pedí prestado el auto a papá. Llovía cada vez más fuerte, veo dos autos estacionados en la calle y en el medio había sido estaba el nene”, expresó en declaraciones a C9N.
Añadió que no circulaba a alta velocidad y que la baja visibilidad contribuyeron al accidente. “Llovía cada vez más grande y estaba oscuro porque no hay alumbrado. De repente, veo en el retrovisor que cruza algo y se escucha el golpe”, detalló.
Luego, atribuyó su huida al shock psicológico por el susto. “Me asusté demasiado grande, no sabía que hacer y me fui”, aseguró.
El caso quedó a cargo de la fiscal Amelia Bernal, quien dispuso la incautación del vehículo y su traslado a la comisaría. También ordenó que el propietario del rodado y su hijo se presenten este viernes en la sede fiscal para prestar declaración.
El percance se registró el pasado lunes 16 de marzo, ocasión en que el menor sufrió lesiones graves y fue internado en el Hospital de Trauma, donde se recupera favorablemente, según expresiones de su madre.
Leé más: Municipios se suman a la campaña nacional de protección de la niñez contra el sarampión
Dejanos tu comentario
Cerro patina en La Arboleda
El Ciclón cayó frente a Rubio Ñu en Santísima Trinidad y queda a siete puntos del único puntero Olimpia.
- Por Luis Irala
- Periodista Nación Media
En el campo barroso de Rubio Ñu, Cerro Porteño patinó feo, cayendo 2 a 0, que lo aleja de la punta del campeonato. La pista muy blanda del estadio de La Arboleda, por la lluvia caída en la semana, no fue impedimento para que el encuentro fuera intensamente disputado.
Como era lógico, fue el Ciclón el que llevó la iniciativa y el cuadro que más buscó el arco adversario y estuvo tres veces a punto de abrir el marcador. Si no fuera porque Vegetti sigue peleado con el gol, el cuadro azulgrana podría haberse ido al término de la primera etapa con ventaja en el marcador. Pero el brasileño perdió una gran chance de marcar, en un enfrentamiento mano a mano con el arquero Frágueda, quien ganó en el achique. Hubo otras dos situaciones quemantes frente a la valla ñuense que no pudieron embocar los delanteros azulgranas. Después de los 25 minutos los locales también se animaron a atacar y en una ocasión un pase-gol de Willy Mendieta, para el Chapa Martínez, fue interceptado oportunamente por el central Lucas Quintana.
El nutrido sector de gestación del conjunto albiverde empezó a tomar mejor las marcas y a Cerro no le quedó otra opción más que jugar a los pelotazos, pero todos fueron muy imprecisos. La primera etapa se fue en blanco.
Al inicio de la complementaria, ambos equipos realizaron cambios con el objetivo de reforzar el sistema ofensivo en busca del primer gol y antes de los 10 minutos, nuevamente Vegetti se perdió el gol ante el achique de Frágueda.
Sobre los 57 minutos, un error de Velázquez derivó en un penal de Domínguez sobre Cardozo Lucena, que fue canjeado por gol por Mendieta. Estando en desventaja Cerro trató de gestar jugadas hacia el arco contrario, sin embargo, no tuvo la conexión necesaria para arrimar peligro a Frágueda y otra vez Vegetti, por tercera vez falla en la definición. Y sobre los 40 minutos un rápido contraataque local culmina con el lapidario gol de Estiven Pérez, que deja maltrecho al Ciclón, al ceder otros tres puntos valiosos en el cierre de la primera rueda.
Dejanos tu comentario
La trampa de la paz laboral
Gabriela Teasdale
Presidenta de la Fundación Transformación Paraguay
Recientemente los medios de negocios se hicieron eco de los últimos datos globales sobre el espacio de trabajo. Los titulares destacaron algo que a simple vista parece un logro enorme para nuestro país. Paraguay se posiciona como una de las naciones con menor estrés, menor enojo y menor tristeza laboral de toda la región. Disfrutamos de un entorno envidiable y de muy baja fricción emocional diaria.
Cualquier director de recursos humanos podría leer esto, mirar el buen ambiente en su oficina y celebrar. Pero como líderes debemos atrevernos a mirar debajo de la superficie. Ese mismo estudio revela una realidad mucho más desafiante para nuestra competitividad. Apenas el 24 por ciento de nuestros colaboradores se siente verdaderamente comprometido con su organización. Estamos siete puntos por debajo del promedio latinoamericano y muy lejos de países como El Salvador, que lidera el involucramiento con un impresionante 41 por ciento.
¿Cómo es posible que tengamos equipos tan tranquilos, pero tan desconectados de los resultados empresariales?
La respuesta está en lo que yo llamo el espejismo del buen clima. En muchas empresas hemos confundido la paz laboral con el compromiso organizacional. Logramos construir entornos amables donde la gente no sufre desgaste extremo, pero fallamos en el paso fundamental que es encender el propósito. Los colaboradores están cómodos, cumplen su horario y hacen lo necesario para mantener su puesto, pero no dejan el alma en la cancha.
Esa desconexión silenciosa tiene un costo altísimo en rentabilidad, retención de talento e innovación. Y la ciencia del comportamiento humano nos marca claramente la raíz de esta apatía. El setenta por ciento de la variación en el compromiso de un equipo depende exclusivamente de la persona que lo lidera.
Si los gerentes y mandos medios se limitan a administrar tareas para mantener la paz y evitar conflictos, los equipos se instalan en una zona de confort perpetua. Para romper esta inercia necesitamos una transformación profunda en nuestra forma de gestionar el talento humano.
A nivel corporativo es urgente dejar de administrar procesos para empezar a desarrollar personas. Esto requiere capacitar a nuestros mandos medios en habilidades que antes considerábamos blandas pero que hoy sostienen todo el negocio. Hablo de empatía estratégica, escucha activa y la capacidad de tener conversaciones difíciles desde el respeto absoluto. Un líder moderno no es el que mantiene a todos contentos en la comodidad, sino el que desafía a su equipo a alcanzar su mejor versión cuidando su bienestar integral.
A nivel personal el reto es reconectar a cada individuo con el sentido profundo de su trabajo. Las personas no se comprometen con un balance financiero, se comprometen con una visión. Cuando un colaborador entiende cómo su esfuerzo diario impacta en la vida de otros y contribuye a su propio crecimiento, la motivación externa se transforma en un compromiso inquebrantable.
Tenemos un talento nacional extraordinario y la enorme ventaja de operar en un entorno de bajo desgaste emocional. El desafío ahora es asumir un liderazgo desde el corazón para transformar esa tranquilidad en una verdadera cultura de excelencia.