​Un estudio realizado por investigadores paraguayos a más de 1.000 universitarios pone bajo la lupa los riesgos y beneficios de la IA. Su publicación en la prestigiosa revista del NEIES-Mercosur marca un hito para la visibilidad de la academia de nuestro país.

​La revolución tecnológica ya no es una promesa futurista; está sentada en los pupitres de nuestras universidades. La llegada de la Inteligencia Artificial (IA) ha transformado radicalmente la forma en que los estudiantes investigan, redactan y aprenden. Sin embargo, ¿qué impacto real está teniendo esta disrupción en el ecosistema educativo paraguayo?

​Para responder a esta interrogante, los investigadores Dr. (c) Derlis Ramón Cáceres Troche y Dr. Hugo Daniel Yahari lideraron el trabajo “Desafíos de la Inteligencia Artificial en la docencia y la investigación en la Educación Superior”. Este trabajo se ganó un lugar en el reciente número (Vol. 15, Nº 2, 2026) de la revista Integración y Conocimiento, publicación oficial del Núcleo de Estudios e Investigaciones en Educación Superior (NEIES) del Mercosur.

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Los investigadores Dr. (c) Derlis Ramón Cáceres Troche y Dr. Hugo Daniel Yahari lideraron el trabajo “Desafíos de la Inteligencia Artificial en la docencia y la investigación en la Educación Superior”. Foto: Gentileza

​La dualidad de la innovación

​A través de un enfoque cualitativo que recogió las experiencias de más de 1.000 universitarios de Paraguay, el artículo traza una radiografía de las aulas modernas. Los hallazgos revelan una coexistencia entre el beneficio y el riesgo. Por un lado, los estudiantes perciben la IA como una herramienta invaluable que democratiza el acceso a la información y dinamiza el aprendizaje autónomo.

​Por otro, los investigadores encienden una luz de alerta: la dependencia tecnológica amenaza la originalidad, el pensamiento crítico y la integridad académica. La facilidad con la que un algoritmo puede redactar un ensayo plantea dilemas éticos sobre la autoría que las universidades paraguayas deben enfrentar con urgencia.

​Más allá de los reveladores datos, la publicación de este artículo en una plataforma multilateral como la del Mercosur representa una victoria para la comunidad científica de Paraguay. Históricamente, uno de los mayores retos de la academia nacional ha sido la visibilidad internacional.

​Que la ciencia producida desde Paraguay, con datos paraguayos y por mentes paraguayas, ocupe las páginas de revistas indexadas de este calibre demuestra el rigor y la calidad de nuestros investigadores. Es un mensaje claro de que el país no es solo un consumidor de literatura científica extranjera, sino un productor activo de conocimiento que aporta a las discusiones globales más urgentes.

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Batalla perdida

​El estudio concluye con un llamado a la acción: prohibir la IA es una batalla perdida. Las instituciones de educación superior deben, en cambio, fortalecer sus estrategias pedagógicas para integrar esta tecnología de manera crítica. La IA debe ser un complemento que potencie la mente humana, nunca un sustituto.

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