El consumo de ciertos conservantes, muy presentes en la alimentación, está asociado a una frecuencia ligeramente mayor de cánceres y diabetes, según muestran dos amplios estudios franceses publicados el jueves. Existen “múltiples asociaciones entre conservantes ampliamente utilizados en alimentos y bebidas industriales presentes en el mercado europeo y una mayor incidencia de cánceres”, en particular de mama y de próstata, según el primero de estos estudios, publicado en la revista BMJ.
El segundo, realizado por el mismo equipo del Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica y publicado en la revista Nature Communications, concluye que existen “asociaciones entre una mayor incidencia de diabetes de tipo 2 y un consumo más elevado de varios conservantes muy utilizados”.
Estos dos estudios no permiten concluir que exista un mecanismo directo de causa y efecto entre estas patologías y el consumo de los aditivos en cuestión, pero aportan indicios importantes en ese sentido gracias a su metodología robusta.
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Los investigadores, encabezados por la epidemióloga Mathilde Touvier, se basaron en el estudio de una amplia muestra de franceses —más de 100.000 personas— seguidos durante varios años mediante cuestionarios muy regulares sobre su alimentación, así como datos precisos sobre la composición de los productos consumidos.
Concluyen que el consumo de varios conservantes —en particular los sorbatos, sulfitos y nitritos— está asociado a una mayor frecuencia de cánceres. La asociación más fuerte se observa entre el nitrito de sodio (E250) y el cáncer de próstata, cuyo riesgo aumenta en aproximadamente un tercio.
Este nivel de riesgo sigue siendo limitado a escala individual —a modo de comparación el tabaquismo multiplica por más de 15 el riesgo de cáncer de pulmón en los grandes fumadores—, pero representa, a nivel colectivo, un elevado número de casos adicionales debido a la amplia presencia de estos aditivos en la alimentación.
Y, en comparación con el cáncer, los riesgos asociados a los conservantes parecen a veces más marcados para la diabetes. Así, el consumo regular de sorbato de potasio (E202) se asocia a una frecuencia dos veces mayor de esta patología. En conjunto, estos resultados abogan por políticas de salud pública que promuevan productos que “limiten el uso de conservantes y aditivos superfluos”, estiman los investigadores, en un contexto en el que los efectos negativos de los alimentos ultraprocesados están cada vez mejor documentados.
Fuente: AFP.
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Salud refuerza el acceso a mamografías en el Día Nacional de Lucha contra el Cáncer de Mama
“Cada 12 de abril, Paraguay conmemora el Día Nacional de Lucha contra el Cáncer de Mama, en guaraní Cáncer de Mama Rapejoko Ára Ñane Retãme, una fecha que reafirma la importancia de la detección precoz, el acceso oportuno a los servicios de salud y el fortalecimiento de las acciones orientadas al cuidado de la salud de las mujeres", expresaron hoy desde la cartera santitaria.
En ese contexto, informaron que la incorporación y distribución de nuevos mamógrafos en distintos servicios de salud del país constituye un paso importante hacia la descentralización del acceso a la mamografía.
“Esto permite acercar este estudio a mujeres que residen fuera de los grandes centros urbanos y fortaler la capacidad de respuesta del sistema sanitario”, agregaron.
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Ampliar cobertura
La incorporación de nuevos mamógrafos forma parte de una estrategia orientada a ampliar gradualmente la cobertura de tamizaje y mejorar el acceso a estudios fundamentales para la detección temprana del cáncer de mama, indicaron.
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Salud también recordó que las mujeres de 40 años en adelante pueden acceder a la mamografía sin necesidad de orden médica, como una medida destinada a eliminar barreras de acceso y facilitar la participación en acciones de detección precoz.
Insisten en la importancia de realizarse la mamografía de manera periódica, especialmente a partir de los 40 años, o antes si existe indicación médica, antecedentes personales o factores de riesgo que así lo justifiquen.
“La detección temprana del cáncer de mama permite aumentar las posibilidades de diagnóstico oportuno, tratamiento adecuado y mejores resultados en salud”, recordaron.
Mamografías en el Incan
Para acceder al estudio de mamografía en el Instituto Nacional del Cáncer (Incan), se requiere agendamiento previo. Para ello el interesado debe presentarse en el área de Admisión, de lunes a viernes, de 06:00 a 18:00. También se puede acceder al servicio a través del Call Center, al (021) 247 8000.
Requisitos sin orden médica
Las mujeres que tienen interés en que les practique la mamografía sin orden médica tienen ciertos requisitos como:
- Tener 40 años o más.
- Presentar cédula de identidad.
- No aplicarse desodorante, talco ni crema el día del examen.
- Preferentemente, realizar el estudio una semana después del periodo menstrual.
También recalcaron la importancia de la autoobservación o el reconocimiento habitual de las mamas y explicaron que estos pasos no reemplazan a:
- La consulta médica;
- El examen clínico mamario.
- La mamografía.
Finalmente, reiteraron la recomendación de que aunque no se identifiquen signos de alarma, se aconseja realizar controles periódicos de salud y, a partir de los 40 años, acceder a la mamografía de control, de acuerdo con las recomendaciones vigentes.
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Sector bancario ve con optimismo designación de Lovera y plan para honrar deudas
La designación de Óscar Lovera al frente del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) genera expectativas positivas en el sistema financiero, especialmente en lo relacionado con la regularización de deudas del Estado y la reactivación de la cadena de pagos. Así lo expresó el gerente general del Banco Nacional de Fomento (BNF), César Vargas, quien valoró el anuncio del Gobierno de avanzar en el cumplimiento de sus compromisos.
Vargas destacó que la decisión de honrar las deudas pendientes representa una señal clave para el mercado, en un contexto donde la previsibilidad y la confianza son factores determinantes para el funcionamiento de la economía.
“Vemos con muy buenas expectativas este anuncio, porque apunta a restablecer la cadena de pagos y generar nuevamente confianza en el Estado”, afirmó a la 1020 AM.
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El ejecutivo señaló que el Ministerio de Economía ya se encuentra trabajando en alternativas de financiamiento que permitan avanzar en este proceso, lo que podría contribuir a dar mayor liquidez a los distintos sectores afectados, en particular al rubro de la construcción y a proveedores del Estado.
En ese sentido, explicó que la normalización de pagos no solo impacta en las empresas directamente involucradas, sino que tiene un efecto multiplicador en toda la economía. “Cuando se restablece la cadena de pagos, se dinamiza todo el sistema”, indicó.
La llegada de Lovera al MEF se da en un momento en que el gobierno busca consolidar el orden fiscal y sostener el crecimiento económico, en medio de una coyuntura marcada por menores ingresos en algunos segmentos.
Desde el BNF consideran que el nuevo titular tendrá el desafío de mantener la estabilidad macroeconómica y, al mismo tiempo, avanzar en soluciones que permitan destrabar pagos y fortalecer la actividad.
Vargas también remarcó que este escenario abre oportunidades para el desarrollo de mecanismos financieros que acompañen el proceso, facilitando el acceso a recursos y apoyando la reactivación de sectores clave.
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Cetosis y salud: la ciencia detrás de la dieta keto
Lourdes Pintos
lourdes.pintos.@nacionmedia.com
La dieta cetogénica o dieta keto, se convirtió en una de las tendencias alimentarias más comentadas de los últimos tiempos. Aunque muchos la asocian exclusivamente con la pérdida de peso, su aplicación clínica va mucho más allá.
Desde el tratamiento de la epilepsia hasta el manejo de trastornos metabólicos como la diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina, este enfoque nutricional despierta tanto interés como interrogantes.
En diálogo con La Nación/Nación Media, la nutricionista Guadalupe Varela analiza sus beneficios, limitaciones y las claves para implementarla de manera segura.
¿Qué es la dieta keto y en qué se diferencia de otros planes alimenticios bajos en carbohidratos?
La dieta cetogénica o keto es un estilo de alimentación donde se reduce de forma muy marcada el consumo de carbohidratos (harinas, legumbres, frutas y algunos vegetales) y se prioriza el consumo de grasas como principal fuente de energía.
Esto lleva al cuerpo a entrar a un estado metabólico llamado cetosis donde en lugar de utilizar glucosa empieza a producir y utilizar cetonas como fuente de energía. La principal diferencia con otros planes bajos en carbohidratos es el nivel de restricción y el objetivo metabólico.
Por ejemplo, en una alimentación baja en carbohidratos más flexible, la persona puede consumir frutas, algunas legumbres o mayor cantidad de verduras, porque el objetivo es mejorar la calidad de la dieta o controlar el peso.
En cambio, en la keto los carbohidratos suelen limitarse a un rango más bajo (menos de 20g por día) lo que requiere mucha disciplina del paciente.
También hay una diferencia importante en la distribución de macronutrientes, en keto la mayor parte de las calorías proviene de las grasas, con una cantidad moderada de proteínas, mientras que en otras dietas bajas en carbohidratos la proteína suele ser más alta y la grasa no necesariamente es el componente principal.
¿Cuáles son los principales beneficios que se le atribuyen a la dieta keto en el control de enfermedades?
En los últimos tiempos se le atribuyen muchísimos beneficios, cada vez más son las personas que defienden este estilo de alimentación. En particular lo que veo en la dieta keto, sobre todo en el contexto de enfermedades, tiene que ver con su impacto a nivel metabólico.
Pero siempre aclaro algo, no es para todos y hay que saber en qué paciente realmente vale la pena usarla. Uno de los usos más claros y mejor respaldados es en la epilepsia refractaria (que no se controla con los medicamentos habituales) especialmente en niños, donde puede ayudar a reducir la frecuencia de las crisis.
En consulta, donde más la utilizo es en pacientes con resistencia a la insulina, prediabetes o diabetes tipo 2. Al bajar de forma importante los carbohidratos se logra controlar mejor los picos de glucosa y eso muchas veces se traduce en una mejora del perfil metabólico en general, incluso con seguimiento adecuado algunos pacientes pueden reducir la medicación.
También está el tema del peso, no es que la dieta keto sea “mágica” pero sí puede ser una herramienta útil en pacientes con obesidad, sobre todo porque ayuda bastante a controlar el apetito y eso facilita la adherencia en muchos casos.
También se habla de su efecto desinflamatorio y es un punto interesante, pero siempre trato de explicar con criterio, en algunos pacientes, sobre todo aquellos con resistencia a la insulina o exceso de grasa corporal, al mejorar el metabolismo y bajar de peso se observa una disminución de marcadores inflamatorios, en ese sentido, no es solo la cetosis en sí, sino todo el contexto, menos picos de glucosa, menor carga de ultraprocesados y una mejor regulación metabólica.
En la práctica, yo no la vendo como una “dieta antiinflamatoria” como tal, el efecto va a depender de cómo esté armada la alimentación, no es lo mismo una keto basada en alimentos reales, con buenas fuentes de grasa, vegetales y proteínas de calidad, que una keto desordenada, alta en ultraprocesados.
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En términos clínicos, ¿para que enfermedad está comprobada que esta dieta puede ser útil?
Donde está claramente comprobada es en el tratamiento de la epilepsia, especialmente en población pediátrica, ahí sí es una herramienta terapéutica validada, incluso utilizada en protocolos médicos.
A nivel metabólico, tiene muy buena evidencia como estrategia en pacientes con obesidad, resistencia a la insulina, prediabetes y diabetes tipo 2. En estos casos, ayuda a mejorar el control glucémico, la sensibilidad a la insulina y otros parámetros metabólicos, siempre con seguimiento profesional.
También hay evidencia interesante en síndrome de ovario poliquístico, sobre todo por su impacto en la insulina, aunque no es la única estrategia posible y hay que individualizar mucho.
Donde soy más prudente es en otras áreas que hoy están en investigación, como enfermedades neurodegenerativas, por ejemplo, Alzheimer o Parkinson y algunos tipos de cáncer o patologías inflamatorias, hay hipótesis y estudios en curso, pero todavía no lo consideramos un tratamiento de primera línea.
¿Qué evidencia científica respalda el uso de la dieta keto en patologías como la diabetes tipo 2 o la epilepsia?
Hay evidencias científicas bien estudiadas como por ejemplo, en epilepsia refractaria, sobre todo en niños está muy respaldada por organismos como la International League Against Epilepsy y guías clínicas que demuestran la reducción de manera significativa de las crisis en pacientes que llevan un estilo de vida keto, por eso se usa como parte del tratamiento bajo supervisión médica.
En diabetes tipo 2, la evidencia también es positiva, tenemos a Organizaciones como la American Diabetes Association que reconocen los planes keto y low carb como opción válida en ciertos pacientes.
Se observó que al bajar los carbohidratos y generar cetosis, muchos pacientes mejoran la glucosa, la HbA1c y algunos parámetros lipídicos y además puede ayudar con la pérdida de peso. Eso sí, los resultados dependen de cómo se haga la dieta y de la adherencia de cada persona.
¿Puede esta dieta ayudar en el manejo del sobrepeso y la obesidad a largo plazo, o sus efectos son solo temporales?
Sí totalmente, la dieta keto puede ser muy útil para manejar el sobrepeso y la obesidad porque ayuda a controlar el apetito y facilita la pérdida de peso en muchas personas.
Al reducir los carbohidratos y priorizar las grasas como fuente de energía, se genera saciedad y muchas veces esto hace que las personas coman menos sin sentir hambre constante.
Siempre aclaro que los resultados no dependen solo de la cetosis; la calidad de los alimentos, la distribución de macronutrientes, la planificación de las comidas y sobre todo, el seguimiento profesional son factores determinantes.
Una dieta keto bien estructurada es distinta a una versión desordenada o basada en ultraprocesados y eso impacta directamente en los resultados.
A corto plazo suele ser muy efectiva para perder peso, pero a largo plazo los resultados son más variables, algunas personas logran mantener la pérdida de peso de manera sostenida, otras no y se estancan, en muchos casos depende de cómo se adapte la dieta a su estilo de vida y de la educación nutricional que reciban además de los cambios de estilo de vida. Actividad física y un buen descanso son fundamentales.
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¿Qué riesgos o efectos secundarios puede tener seguir una dieta keto sin supervisión profesional?
Seguir la dieta keto sin supervisión puede traer algunos riesgos, al principio es común sentir fatiga, mareos, dolor de cabeza o estreñimiento y también hay que cuidar la hidratación y los minerales.
A largo plazo, si la dieta no está bien planificada, pueden aparecer deficiencias de vitaminas o minerales, aumento de colesterol LDL en algunas personas o problemas digestivos.
Mi recomendación siempre es que la dieta keto o cualquier otra dieta se haga con seguimiento profesional. Cada persona es diferente y todos tenemos distintos tipos de requerimientos que debemos completar y es por eso que no puede ser manejada muy ligeramente y sin supervisión.
¿Es una dieta apta para cualquier persona o existen grupos que deberían evitarla?
La dieta keto no es apta para todas las personas. Hay grupos que deben evitarla o al menos tener mucho cuidado, como personas con problemas renales, mujeres embarazadas o en lactancia, y personas con antecedentes de trastornos alimentarios. La restricción de carbohidratos y la alta ingesta de grasas pueden generar complicaciones si no se supervisa correctamente.
En niños y adolescentes, también se necesita un seguimiento muy estricto, porque su crecimiento y desarrollo requieren un equilibrio adecuado de todos los nutrientes y la keto debe adaptarse cuidadosamente a sus necesidades.
Por eso siempre insisto en que la dieta keto debe individualizarse, evaluando primero la salud y los antecedentes de cada persona y, sobre todo, debe implementarse con supervisión profesional, para garantizar que sea segura y efectiva.
¿Cómo influye la dieta keto en la salud cardiovascular, considerando su alto contenido en grasa?
Cuando hablamos de dieta keto y la salud cardiovascular, el tema de las grasas siempre genera preguntas. Es importante aclarar que no todas las grasas son iguales y son malas, la dieta keto bien planificada prioriza grasas saludables como aceite de oliva, aguacate, frutos secos y pescados grasos, en lugar de ultraprocesados o grasas trans que sí pueden ser dañinos.
Una keto bien estructurada puede mejorar algunos factores de riesgo cardiovascular, como aumentar el HDL, reducir triglicéridos y mejorar la sensibilidad a la insulina, sin embargo, en algunas personas puede haber un aumento del colesterol LDL, por eso es fundamental hacer un monitoreo clínico regular además de consumir la suplementación adecuada.
En la práctica, siempre digo que la dieta keto no es un riesgo automático para el corazón, pero sí requiere evaluación individual y seguimiento profesional, sobre todo en personas con antecedentes cardiovasculares. La clave está en la calidad de las grasas que se consume y en no mezclarlas con carbohidratos no permitidos del plan, el famoso “un poquito” no es negociable en esta dieta.
Desde su experiencia ¿Qué errores cometen con mayor frecuencia las personas que intentan hacer dieta keto por su cuenta?
Desde lo que veo en consulta, el error más común de los pacientes es pensar que la dieta keto es “grasa libre”, muchas personas aumentan muchísimo el consumo de quesos, pancetas o embutidos y no hay un control real de porciones, entonces no logran un déficit calórico que es fundamental para un descenso de peso.
También pasa que bajan demasiado la proteína por miedo a salir de cetosis y eso termina afectando la masa muscular y a la vez, descuidan la fibra porque no incorporan suficientes verduras, lo que trae problemas digestivos, además, no se le da importancia al equilibrio de electrolitos.
En las primeras semanas es común que aparezcan síntomas como cansancio, dolor de cabeza o mareos y muchas veces se debe a una mala reposición de sodio, potasio y magnesio, no a la dieta en sí. Otro punto clave es la falta de organización, no planifican, improvisan, usan muchos productos “keto” ultraprocesados y eso hace que no sea sostenible.
¿Qué recomienda a quienes quieren iniciar este tipo de alimentación como parte de un tratamiento o estilo de vida?
Que no la tomen como una dieta de moda, sino como una estrategia que tiene que estar bien armada y con seguimiento profesional. Lo primero, no es solo sacar carbohidratos, hay que ordenar bien la proteína, usar la grasa con criterio y priorizar la comida real.
Segundo, no olvidarse de los vegetales, ahí está gran parte de la fibra y eso hace toda la diferencia en cómo se siente y se sostiene la dieta. También soy muy insistente con la organización, cuando no hay planificación aparecen los errores y es mucho más fácil abandonar el plan.
Otro punto clave es cuidar los electrolitos, sobre todo al inicio, para evitar esos malestares típicos, no olvidar que la actividad física es parte fundamental del proceso. Y, por último, que sea algo sostenible y adaptado a la persona, si no se puede mantener en el tiempo, no sirve, por más que funcione a corto plazo.
¿Desea agregar algo más?
Sí, algo que siempre me gusta decir es que no hay una única manera de comer que funcione para todos, la dieta keto puede ser útil en algunos casos, pero no es para cualquiera ni se puede aplicar sin pensar en cada persona.
Lo más importante es adaptarla a cada uno, ver la historia clínica, los objetivos, cómo come, cómo se siente con la comida, no es lo mismo alguien con resistencia a la insulina que alguien que busca simplemente perder un poco de peso.
También creo que tiene que ser algo que se pueda mantener en el tiempo, no sirve si es demasiado restrictiva o improvisada, los resultados rápidos no duran si no hay estructura y educación detrás. Y siempre vuelvo a lo básico, priorizar comida real, organizar hábitos y hacer que funcione en la vida diaria.
Al final, no importa si es dieta keto u otra estrategia, lo que cuenta es que la persona pueda sostenerla y sentirse bien con lo que come. También es clave entender que los cambios no son de un día para otro, se trata de ir paso a paso y aprender a escuchar al cuerpo, cuando se hace así, los resultados son más reales y sostenibles, y la persona termina incorporando hábitos que se mantienen más allá de cualquier plan puntual.
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Cetosis y salud: la ciencia detrás de la dieta keto
- Lourdes Pintos
- lourdes.pintos.@nacionmedia.com
La dieta cetogénica o keto se convirtió en una de las tendencias alimentarias más comentadas. Aunque muchos la asocian exclusivamente con la pérdida de peso, su aplicación clínica va mucho más allá.
Desde el tratamiento de la epilepsia hasta el manejo de la diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina, este enfoque nutricional despierta tanto interés como interrogantes. En diálogo con La Nación, la nutricionista Guadalupe Varela hizo un análisis de sus beneficios, limitaciones y las claves para implementarla de manera segura.
–¿Qué es la dieta keto y en qué se diferencia de otros planes alimenticios?
–Es un estilo de alimentación donde se reduce de forma muy marcada el consumo de carbohidratos y se prioriza el consumo de grasas como principal fuente de energía. Esto lleva al cuerpo a entrar a un estado metabólico llamado cetosis, donde en lugar de utilizar glucosa empieza a producir y utilizar cetonas como fuente de energía. La principal diferencia con otros planes bajos en carbohidratos es el nivel de restricción y el objetivo metabólico. Por ejemplo, en una alimentación baja en carbohidratos más flexible, la persona puede consumir frutas, algunas legumbres o mayor cantidad de verduras, porque el objetivo suele ser mejorar la calidad de la dieta o controlar el peso, en cambio, en la keto los carbohidratos suelen limitarse a un rango mucho más bajo, lo que requiere mucha disciplina del paciente.
ENFERMEDADES
–¿Cuáles son sus principales beneficios en el control de enfermedades?
–Uno de los usos mejor respaldados es en la epilepsia refractaria (que no se controla con los medicamentos habituales) especialmente en niños, donde puede ayudar a reducir la frecuencia de las crisis. En consulta, donde más la utilizo es en pacientes con resistencia a la insulina, prediabetes o diabetes tipo 2. Al bajar de forma importante los carbohidratos se logra controlar los picos de glucosa y eso se traduce en una mejora del perfil metabólico en general, incluso con seguimiento adecuado, algunos pacientes pueden reducir la medicación. También está el tema del peso, la dieta keto no es “mágica”, pero sí puede ser una herramienta útil en pacientes con obesidad, porque ayuda a controlar el apetito y eso facilita la adherencia en muchos casos.
También se habla de su efecto desinflamatorio, pero siempre trato de explicar con criterio, en algunos pacientes, sobre todo aquellos con resistencia a la insulina o exceso de grasa corporal, al mejorar el metabolismo y bajar de peso se observa una disminución de marcadores inflamatorios, en ese sentido, no es solo la cetosis en sí, sino todo el contexto: menos picos de glucosa, menor carga de ultraprocesados y una mejor regulación metabólica. En la práctica, no la vendo como una “dieta antiinflamatoria” como tal, el efecto va a depender de cómo esté armada la alimentación, no es lo mismo una keto basada en alimentos reales que una keto desordenada, alta en ultraprocesados.
–¿Para qué enfermedad está comprobada que puede ser útil?
–Donde está claramente comprobada es en el tratamiento de la epilepsia, especialmente en población pediátrica, ahí sí es una herramienta terapéutica validada, incluso utilizada en protocolos médicos. A nivel metabólico, tiene muy buena evidencia como estrategia en pacientes con obesidad, resistencia a la insulina, prediabetes y diabetes tipo 2. También hay evidencia interesante en síndrome de ovario poliquístico, sobre todo por su impacto en la insulina, aunque no es la única estrategia posible y hay que individualizar. Donde soy más prudente es en otras áreas que están en investigación, como enfermedades neurodegenerativas, por ejemplo, Alzheimer o Parkinson y algunos tipos de cáncer o patologías inflamatorias, hay hipótesis y estudios en curso, pero todavía no lo consideramos un tratamiento de primera línea.
A LARGO PLAZO
–¿Puede esta dieta ayudar al manejo del sobrepeso y la obesidad a largo plazo?
–Sí, puede ser muy útil para manejar el sobrepeso y la obesidad porque ayuda a controlar el apetito y facilita la pérdida de peso en muchas personas. Al reducir los carbohidratos y priorizar las grasas como fuente de energía, se genera saciedad y muchas veces esto hace que las personas coman menos sin sentir hambre constante. Siempre aclaro que los resultados no dependen solo de la cetosis; la calidad de los alimentos, la distribución de macronutrientes, la planificación de las comidas y sobre todo, el seguimiento profesional son factores determinantes. A corto plazo suele ser muy efectiva para perder peso, pero a largo plazo los resultados son más variables, algunas personas logran mantener la pérdida de peso de manera sostenida, otras no y se estancan, depende de cómo se adapte la dieta a su estilo de vida y de la educación nutricional que reciban además de los cambios de estilo de vida. Actividad física y un buen descanso son fundamentales.
–¿Qué errores cometen las personas que intentan hacer esta dieta sin acompañamiento profesional?
–El error más común de los pacientes es pensar que la dieta keto es “grasa libre”, muchas personas aumentan muchísimo el consumo de quesos, pancetas o embutidos y no hay un control real de porciones, entonces no logran un déficit calórico que es fundamental para un descenso de peso, también pasa que bajan de más la proteína por miedo a salir de cetosis y eso termina afectando la masa muscular y a la vez descuidan la fibra, porque no incorporan suficientes verduras, lo que trae problemas digestivos, además, no se le da importancia al equilibrio de electrolitos, en las primeras semanas es común que aparezcan síntomas como cansancio, dolor de cabeza o mareos, y muchas veces se debe a una mala reposición de sodio, potasio y magnesio, no a la dieta en sí. Otro punto clave es la falta de organización, no planifican, improvisan, usan muchos productos “keto” ultraprocesados y eso hace que no sea sostenible.
RIESGOS
–¿Qué riesgo o efecto secundario puede tener seguir una dieta keto sin supervisión profesional?
–Puede traer algunos riesgos al principio, es común sentir fatiga, mareos, dolor de cabeza o estreñimiento, hay que cuidar la hidratación y los minerales. A largo plazo, si la dieta no está bien planificada, pueden aparecer deficiencias de vitaminas o minerales, aumento de colesterol LDL en algunas personas o problemas digestivos. Mi recomendación es que la dieta keto o cualquier otra dieta se haga con seguimiento profesional.
–¿Es una dieta apta para cualquier persona o existen grupos que deberían evitarla?
–No es apta para todas las personas. Hay grupos que deben evitarla o al menos tener mucho cuidado, como aquellas con problemas renales, mujeres embarazadas o en lactancia, y personas con antecedentes de trastornos alimentarios. La restricción de carbohidratos y la alta ingesta de grasas pueden generar complicaciones si no se supervisa correctamente. En niños y adolescentes, también se necesita un seguimiento muy estricto, porque su crecimiento y desarrollo requieren un equilibrio adecuado de todos los nutrientes.
–¿Qué les recomienda a quienes desean iniciar esta dieta como parte de un tratamiento o estilo de vida?
–Que no la tomen como una dieta de moda, sino como una estrategia que tiene que estar bien armada y con seguimiento profesional. No es solo sacar carbohidratos, hay que ordenar la proteína, usar la grasa con criterio y priorizar la comida real. No olvidarse de los vegetales, ahí está gran parte de la fibra y eso hace toda la diferencia en cómo se siente y se sostiene la dieta.
SALUD CARDIOVASCULAR
–¿Cómo influye esta dieta en la salud cardiovascular, considerando su alto contenido en grasa?
–Cuando hablamos de dieta keto y la salud cardiovascular, el tema de las grasas siempre genera preguntas. No todas las grasas son iguales y son malas, la dieta keto bien planificada prioriza grasas saludables como aceite de oliva, aguacate, frutos secos y pescados grasos, en lugar de ultraprocesados o grasas trans que sí pueden ser dañinas. Una keto bien estructurada puede mejorar algunos factores de riesgo cardiovascular, como aumentar el HDL, reducir triglicéridos y mejorar la sensibilidad a la insulina, sin embargo, en algunas personas puede haber un aumento del colesterol LDL, por eso es fundamental hacer un monitoreo clínico regular además de consumir la suplementación adecuada.