En medio de las altas temperaturas, el aire acondicionado se convierte en uno de los aliados para soportar el calor, pero ¿sabías que la mala utilización de este artefacto puede tener efectos negativos para el organismo? Sepa cuál es la temperatura en que se debe mantener para cuidar la salud.
La recomendación principal apunta a utilizar el aire acondicionado entre los 22 °C y 25 °C para evitar cambios bruscos de temperatura, según el Ministerio de Salud Pública. Hay que tener en cuenta que el cuerpo humano no está preparado para este fenómeno, que se puede dar cuando se está al aire libre con 40 °C y se pasa a un ambiente cerrado con aire acondicionado a menos de 20 °C.
A raíz de los cambios de temperatura bruscos, no solo se pueden experimentar subas o bajas en la presión arterial, sino también se inflaman las mucosas respiratorias y se pueden producir rinitis, faringitis o laringitis. Los pacientes con asma u otras enfermedades respiratorias deberían usar el aire acondicionado con especial cuidado. Tampoco el aire acondicionado debería usarse enfocando sobre la cara de la persona.
Leé también: Niñera de peludos, un servicio de cuidado y compañía para las mascotas
En determinados lugares, se debe considerar que un ventilador puede ser suficiente para mantener un nivel de confort adecuado, atendiendo a que este electrodoméstico brinda una sensación de descenso de la temperatura de entre 3 y 5 grados.
Al optar por el aire acondicionado, con una temperatura entre los 22 °C y 25 °C, ya se consigue un espacio confortable para el organismo humano durante el día. En cambio, por la noche, la temperatura del cuerpo desciende. Entonces, el aire acondicionado puede estar a una temperatura más alta mientras se descansa.
Te puede interesar: ¿Los gatos verdaderamente aman a sus dueños? La ciencia encontró la respuesta
Dejanos tu comentario
Golpe de calor habría matado a tres leonas en un zoológico de Tokio
Tres leonas murieron en un zoológico de Tokio por un aparente golpe de calor, agravado por la humedad del verano japonés, informó el martes una portavoz del sitio. Japón atravesó el año pasado el verano más caluroso en sus registros, y en las últimas semanas partes del país alcanzaron los 40 ºC, lo que califica para la nueva denominación de “día cruelmente caluroso”.
Desde mediados de julio, 10 de los 16 leones en el Parque Zoológico de Tama han sufrido síntomas como “pérdida de apetito y actividad disminuida”, y tres leonas murieron, indicó el zoológico en un comunicado. Una murió el martes de la semana pasada, otra el viernes y la tercera el domingo, precisó.
“Según nuestro veterinario, se sospecha que la causa de las muertes sea golpe de calor”, al observarse deshidratación y fallo múltiple de órganos, dijo a la AFP una portavoz del zoológico. “Aún cuando se piensa que los leones son resistentes al calor, el zoológico ha fortalecido los últimos años las medidas para hacerle frente al calor veraniego de Japón. El calor aquí viene con alta humedad, que es diferente del aire seco de África”, explicó.
Agregó que “estamos fortaleciendo más las medidas contra el calor, rociando agua, mejorando la ventilación e instalando aire acondicionado”. Aseguró que varios leones han sido atendidos por el calor. Cerca de 18.600 personas fueron hospitalizadas por golpe de calor del 20 al 26 de julio, de las cuales 45 fueron declaradas muertas al llegar, según la agencia de gestión de incendios y desastres.
Corea del Sur
El calor del verano en Corea del Sur ha causado la muerte de 16 personas en lo que va del año, informó este martes el Ministerio del Interior, mientras el país asiático afronta una fuerte ola de altas temperaturas. Entre el 15 de mayo y el 2 de agosto, un total de 2.025 personas han sufrido cuadros clínicos relacionados con el calor, de las cuales 16 fallecieron, según un comunicado del ministerio.
El récord de calor de Corea del Sur se ha batido tres veces durante la última semana. El domingo, se registró la temperatura más alta de la historia: 42,5 °C en la ciudad de Yangsan. Todo Seúl está este martes bajo la alerta máxima de “ola de calor severa”, mientras los pronósticos apuntan a que los termómetros volverán a marcar por encima de los 40 °C. “Se pronostica un calor extremo que pone en peligro la vida”, indicó la agencia meteorológica en un boletín.
Reserva de Países Bajos
Los bomberos luchan este martes por contener un incendio forestal en una reserva natural del sureste de Países Bajos que se extendió durante la noche hasta abarcar 100 hectáreas, informaron las autoridades. Este es el más reciente de una serie de fuegos que azotan Europa occidental, tras varias olas de calor mortíferas que han secado los lechos de los ríos y la vegetación, fenómenos climáticos extremos que los científicos han relacionado con el cambio climático provocado por el ser humano.
El incendio comenzó alrededor del mediodía del lunes en la reserva natural cerca del pueblo de Oostrum, en la provincia de Limburgo, cerca de la frontera con Alemania. Las llamas se habían extendido por 100 hectáreas a primera hora del martes y aún no estaban bajo control, informaron las autoridades provinciales en su sitio web. Los vientos cambian constantemente de dirección y aceleran la propagación del fuego, dijo un portavoz regional de seguridad a la agencia de noticias ANP.
Alrededor de 300 trabajadores de emergencia participaron en la contención del incendio durante la noche, y se prevé que helicópteros cisterna reanuden sus operaciones el martes por la mañana, según las autoridades. Como parte de las medidas, se evacuó un campamento cercano y se suspendieron los trenes que pasan por la zona.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Europa arde mientras incendios arrasan más de 17.000 hectáreas y el calor extremo agrava la emergencia
Cientos de bomberos luchan este domingo contra incendios forestales que han reducido a cenizas miles de hectáreas en Francia, España y Portugal, en medio de una subida de las temperaturas cuando el continente aún se recupera de una ola de calor.
Los últimos incendios forestales ya han arrasado más de 17.000 hectáreas en los tres países, que podrían volver a alcanzar los 40 °C el domingo.
La intensa ola de calor que asfixió Europa a finales de junio provocó miles de muertos adicionales en algunos países como Francia.
Ante la llegada de más fenómenos meteorológicos extremos, el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, recordó que los incendios forestales estivales han comenzado un mes antes de lo habitual.
En España un incendio forestal cerca de la turística Costa Brava catalana (noreste) ha abrasado 2.200 hectáreas.
En un comunicado los bomberos afirman haber “estabilizado” el incendio en la Bisbal del Ampurdán, pero les preocupa el flanco derecho, y temen un “día complicado” debido a las altas temperaturas y a un “perímetro muy discontinuo, con varias islas de vegetación que no han quemado en el interior de la zona afectada” lo que podría provocar nuevos focos.
Cerca del 97 % de la superficie afectada se encuentra dentro del espacio natural protegido de las Gavarras, según los agentes forestales.
Las autoridades creen que fue provocado por una “negligencia”. El presidente de la región de Cataluña, Salvador Illa, dio cuenta de un detenido.
En Francia se han movilizado cerca de 600 bomberos para contener un incendio forestal que ha arrasado más de 1.000 hectáreas en la ladera de una montaña en Trevillach, a unos 36 kilómetros al este de Perpiñán.
Se han cerrado las carreteras de la región y las autoridades han ordenado a los alcaldes que abran refugios de emergencia.
Otros 300 bomberos franceses combatieron otro incendio forestal en una zona montañosa del departamento de Drôme (sureste).
Miles de hectáreas abrasadas
En Portugal, los bomberos han logrado controlar alrededor del 80 % de un incendio forestal que ha arrasado en tres días al menos 13.000 hectáreas de vegetación en el norte del país, informó protección civil.
“El fuego ha recorrido 35 km entre su punto de inicio y su ubicación actual, y todavía hay algunos puntos calientes, pero la mayoría están controlados”, declaró a la AFP José Costa, oficial de servicio en el mando de la Autoridad Nacional de Protección Civil.
España e Italia enviaron refuerzos después de que Portugal solicitara ayuda para combatir las llamas que han dejado al menos nueve heridos, entre ellos dos civiles en estado grave.
En Grecia los bomberos aún luchan contra las llamas en las inmediaciones de dos fábricas cerca de Salónica (noreste) después de conseguir controlar un incendio forestal.
Espesas nubes de humo negro provenientes de una planta de reciclaje y otra de tratamiento de aceites se han extendido hasta el centro de Salónica, la segunda ciudad del país y que alberga a más de 700.000 habitantes en su área metropolitana.
Un fuerte olor a plástico quemado impregnó esta ciudad del norte de Grecia.
Las autoridades recomiendan a los residentes mantener las ventanas cerradas y limitar sus desplazamientos debido a la posible toxicidad del humo.
Un hombre de avanzada edad, presentado como el presunto responsable del incendio, compareció ante el fiscal este domingo, según fuentes judiciales.
Varias regiones de Portugal, España y el sur de Francia intensificaron las alertas por calor extremo que según los meteorólogos podría prolongarse hasta el próximo fin de semana.
Europa Occidental ya ha sufrido este año dos olas de calor, en mayo y junio.
La última fue la más intensa jamás registrada en Europa con temperaturas que habrían sido “prácticamente imposibles” en el mes de junio sin el cambio climático, según los climatólogos de World Weather Attribution.
La temporada va a ser larga
Tras esta ola de calor Francia informó de más de 2.000 muertes adicionales con respecto a lo habitual en tan solo una semana, mientras que España y Bélgica registraron cada una más de 1.000.
Las autoridades de varios países temen que se avecinen más problemas este verano.
“El cambio climático ya está aquí, estamos viviendo sus consecuencias y solo estamos a principios de julio”, afirmó el coronel Eric Belgioino, del cuerpo de bomberos francés.
Belgioino llama a las personas que se encuentran cerca de los Pirineos a extremar las precauciones para evitar incendios.
“La temporada va a ser larga para los bomberos que luchan contra los incendios”, añadió.
Fuente: AFP
Leé también: Atleta volvió a tragarse la gloria... y 66 panchos en solo 10 minutos
Dejanos tu comentario
El calor extremo amenaza a América Latina y anticipa desafíos para Paraguay ante el retorno de El Niño
Asunción viene registrando temperaturas máximas cada vez más elevadas en los últimos años. Durante la intensa ola de calor de febrero de 2025, la capital paraguaya alcanzó los 39,6 °C y superó un récord que permanecía vigente desde 1969.
Otras localidades también marcaron registros históricos, entre ellas General Bruguéz, con 40,5 °C, Pilar con 40,2 °C y San Juan Bautista con 39,4 °C. Estos episodios ocurren en un contexto de calentamiento global y mientras organismos meteorológicos advierten sobre la posible llegada de un nuevo evento de El Niño en los próximos meses, fenómeno que suele favorecer condiciones climáticas extremas en la región.
Estudio de Oxford
En ese escenario, un reciente estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Oxford y divulgado este sábado por el medio RT advierte que varias ciudades latinoamericanas figuran entre las más vulnerables del planeta frente a las olas de calor, un riesgo que se ve amplificado por factores sociales, económicos y ambientales.
Te puede interesar: La epidemia de ébola sigue extendiéndose en RD Congo, con 136 fallecidos
La investigación, publicada en la revista científica Sustainable Cities and Society, analizó 205 ciudades con más de un millón de habitantes y concluyó que más del 95 % de las urbes con mayor nivel de riesgo se encuentran en países del llamado Sur Global. Los autores sostienen que evaluar únicamente la temperatura resulta insuficiente para comprender el verdadero impacto del calor extremo sobre la población.
Por ese motivo, el trabajo incorporó variables como la humedad, la edad de los habitantes, los índices de pobreza, la disponibilidad de áreas verdes y el costo de la electricidad. Según los investigadores, estos elementos determinan la capacidad de adaptación de las comunidades frente a fenómenos que se vuelven cada vez más frecuentes, prolongados e intensos.
El informe alerta además que las olas de calor ya generan un aumento de la mortalidad, daños en infraestructuras críticas y pérdidas económicas significativas. A nivel global, las ciudades con mayor riesgo identificadas por el estudio son:
- Basora, en Irak
- Ahmedabad, en India
- y Bamako, en Malí.
Latinoamérica
En América Latina y el Caribe, la ciudad colombiana de Barranquilla aparece como la más expuesta, ubicándose en el puesto 11 de la clasificación mundial. Le siguen:
- Puerto Príncipe (Haití)
- Manaos (Brasil)
- Guayaquil (Ecuador)
- Goiania (Brasil)
- Mérida (México)
- Lima (Perú)
- Cali (Colombia)
- San Luis Potosí (México)
- y Maracaibo (Venezuela), que completan el grupo de las diez urbes latinoamericanas con mayores niveles de riesgo frente al calor extremo.
Aunque ninguna ciudad paraguaya figura entre las más vulnerables del listado, los antecedentes recientes de temperaturas récord en distintas zonas del país reflejan una tendencia que preocupa a especialistas. Diversos estudios científicos coinciden en que el cambio climático está intensificando las olas de calor en las áreas urbanas, especialmente en aquellas con escasa cobertura arbórea y alta concentración de población.
La advertencia cobra especial relevancia para Paraguay, donde las altas temperaturas se han convertido en un fenómeno cada vez más recurrente y donde la eventual consolidación de El Niño podría añadir nuevos desafíos para la salud pública, el suministro energético y la infraestructura urbana durante las próximas temporadas estivales.
Lée también: Más de 37 mil bebés protegidos contra virus respiratorio sincicial
Dejanos tu comentario
Más de 200.000 personas murieron debido a olas de calor en Europa en cuatro años
Más de 200.000 personas murieron debido a olas de calor extremas en Europa en los últimos cuatro años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que alerta sobre este fenómeno recurrente debido al cambio climático. “Las olas de calor ya no son anomalías meteorológicas excepcionales”, señaló la OMS el jueves, durante el lanzamiento en Berlín de nuevas directrices de la organización destinadas a proteger vidas frente a este fenómeno.
En la Unión Europea y “los países asociados a ella”, el director regional de la OMS para Europa, Hans Henri Kluge, afirma que “la mayoría de esas muertes eran totalmente evitables”. Además, “millones de personas más” se ven “afectadas física y mentalmente”, agregó.
El continente europeo se está calentando mucho más rápido que cualquier otro, señala la OMS, que destaca en particular las muertes prematuras debidas a las olas de calor en Italia, España y Grecia. “El calor es un asesino silencioso, pero no es una fatalidad”, afirma la OMS, que insta a las autoridades de los países europeos a seguir sus recomendaciones para hacer frente al cambio climático.
Calentamiento global
El calentamiento global se está acelerando y el nivel del mar está subiendo cada vez más rápido, advirtió este jueves un destacado grupo de científicos, que teme además que los recortes presupuestarios pongan en peligro varios sistemas clave de observación del clima.
Sin una reducción del ritmo de emisiones de gases de efecto invernadero, advierten, el umbral de un calentamiento de 1,5 °C se alcanzará en torno a 2030, indica la cuarta edición de un estudio de referencia que se publica anualmente.
Más de 70 científicos de 17 países, varios de ellos autores del IPCC (el grupo de expertos en clima designados por la ONU), han actualizado 12 indicadores clave del calentamiento global.
“Estos indicadores constituyen un seguimiento esencial de los signos vitales de un paciente con síntomas cada vez más preocupantes”, subraya Peter Thorne, profesor de geografía física en la Universidad de Maynooth, en Irlanda, y miembro del IPCC.
El problema es que los sistemas de observación están “debilitados o amenazados por decisiones geopolíticas o relacionadas con la financiación pública”, destacó Valérie Masson-Delmotte, paleoclimatóloga francesa y ex copresidenta de un grupo de trabajo del IPCC.
En 2025, el calentamiento global alcanzó 1,39 °C respecto al período preindustrial (1850-1900), de los cuales 1,37 °C son atribuibles al ser humano, estiman los investigadores.
Con un ritmo de 0,27 °C de calentamiento de origen antropogénico por década, la “rapidez del calentamiento causado por el ser humano sigue en su nivel más alto hasta la fecha”, señala el estudio, publicado en la revista Earth System Science Data.
El “desequilibrio energético de la Tierra”, es decir la diferencia entre la energía solar que entra y la que se devuelve al espacio, se ha duplicado en las últimas décadas.
“Sin influencia humana, debería estar cerca de cero, pero ha aumentado desde los años 1970 y hoy alcanza un nivel récord”, explica Piers Forster, profesor de climatología física en la Universidad de Leeds (Reino Unido) y coordinador del informe.
Combinación de factores
El rápido calentamiento se debe a dos factores: las emisiones récord de gases de efecto invernadero por la quema de combustibles fósiles, y la reducción de la contaminación por aerosoles, que debilita el efecto de enfriamiento que estas partículas generan al reflejar la radiación solar.
Aunque “algunos elementos indican que el crecimiento de las emisiones de CO₂ se está ralentizando”, esto no será suficiente para limitar el calentamiento global a 1,5 °C, como se estableció en el Acuerdo de París de 2015.
Sin una reducción en el ritmo de las emisiones, este umbral se alcanzará hacia 2030, estiman.
“Dado que las emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando, mantener el calentamiento por debajo de este umbral parece ahora imposible”, resume Aurélien Ribes, climatólogo de Météo-France, la agencia meteorológica francesa.
Por otro lado, el nivel del mar ha subido 23 cm entre 1901 y 2025, según las últimas mediciones, a un ritmo que se ha duplicado, alcanzando ahora 3,84 mm por año.
El número anual de días con olas de calor marinas se ha más que triplicado desde 1991, llegando a 65 días en 2025.
Este informe anual proporciona a la comunidad internacional los datos más actualizados, utilizando las metodologías del IPCC y sin esperar a los próximos informes del panel de la ONU, previstos a partir de 2028.
Se basa en unos cuarenta conjuntos de datos provenientes de satélites y una amplia gama de instrumentos terrestres, marítimos y aéreos, como estaciones meteorológicas, barcos, boyas y globos sonda.
Sin embargo, debido a recortes presupuestarios, varios programas satelitales y de observación de la Tierra están en peligro, especialmente en Estados Unidos.
El informe también señala que la financiación de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha disminuido, que la del Programa Mundial de Investigación del Clima (PMIC) se ha reducido a la mitad y que el Sistema Mundial de Observación del Clima “también está amenazado”.
Fuente: AFP.