Con el propósito de promover la divulgación de la ciencia, tecnología e innovación, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) convoca a participar del Premio Nacional de Comunicación y Divulgación Científica. El periodo de postulación de la modalidad monólogo cierra el viernes 30 de junio y las demás el 29 de setiembre.
A través de este concurso se busca difundir e impulsar el conocimiento científico y tecnológico en el país mediante la comunicación y divulgación de las ciencias en los medios de comunicación del país. Además, establecer una cultura de ciencia, tecnología e innovación en la sociedad paraguaya por medio de la divulgación y la alfabetización científica de su ciudadanía.
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De esta manera, se espera que la sociedad utilice el conocimiento científico y tecnológico para mejorar la calidad de vida presente y futura en el país. Con este concurso, Conacyt tiene la finalidad de crear conciencia sobre algunas de las situaciones más acuciantes de nuestro país en los últimos años.
Por eso, las siguientes temáticas regirán las modalidades Escrita, Audio y Audiovisual: 1-El poder del agua, 2-Semillas que alimentan y 3-La lucha contra el arbovirus. También se habilitaron dos modalidades nuevas: Redes Sociales y Monólogos Científicos. Los trabajos postulados en las modalidades Escrita, Audio y Audiovisual deberán abordar al menos uno de los temas propuestos. En las modalidades Redes Sociales y Monólogos Científicos los temas son libres.
Categorías y postulaciones
Las categorías júnior y profesional están habilitadas para las modalidades Escrita, Audio y Audiovisual, mientras que la categoría de divulgador aficionado y júnior son para la modalidad Redes Sociales. La categoría habilitada para Monólogos Científicos es la de divulgador aficionado, por lo que deberán abstenerse los estudiantes y profesionales de las áreas de comunicación, periodismo y artes escénicas.
Las postulaciones se realizarán a través del Sistema de Postulación a Instrumentos (SPI) hasta el 29 de setiembre de 2023 a las 16:00 (Modalidad Escrita, Audio, Audiovisual, Redes Sociales), mientras que la modalidad Monólogo Científico cierra el 30 de junio de 2023. Los ganadores del primer puesto en la categoría profesional recibirán G. 5.000.000 y en la categoría aficionado G. 3.000.000.
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Servicios, tecnología e industrias creativas los talentos más demandados
Paraguay tiene una oportunidad clara en sectores como servicios, tecnología e industrias creativas, pero la ecuación no está lograda debido a la insuficiencia de perfiles preparados para cubrir la demanda.
No es falta de egresados, sino de habilidades. “Hay una desconexión entre lo que se enseña y lo que el mercado realmente necesita”, advierte Stella Taboada, del Centro Cultural Paraguayo Americano.
Lo que está sucediendo es, vacantes sin cubrir, proyectos que no avanzan y hasta inversiones que no se concretan por falta de talento técnico, que es lo que atrae la inversión.
Hoy, las empresas que evalúan instalar operaciones como BPO o centros tecnológicos, ponen el foco en un punto clave: el capital humano disponible.
“Hay oportunidades que no se concretan porque la formación y la demanda no avanzan al mismo ritmo”, señala Pablo Zabala, de la Cámara Paraguaya de Servicios y BPO.
Esto impacta directamente en el empleo: menos inserción laboral y menor crecimiento del sector. Mientras que el perfil que buscan las empresas ya no es solo técnico, sino conocedores de herramientas digitales, datos e IA.
También requieren experiencia práctica (no solo teoría), a más de las habilidades blandas como la comunicación, liderazgo y adaptabilidad. Punto en el que se habla de brecha, cuando los egresados no pueden demostrar esas capacidades en la práctica.
Respecto a lo que sí puede funcionar, los entendidos mencionaron programas técnicos más cortos, con enfoque práctico y contacto directo con empresas, que es lo que está mostrando mejores resultados en empleabilidad.
En esa línea, el CCPA lanzó el American Business Institute, enfocado en negocios y transformación digital. Lo cierto es que el problema ya no es solo educativo, sino de competitividad país.
Es decir que, sin talento alineado al mercado, se frenan inversiones, se pierden empleos y se limita el crecimiento.
La clave, coinciden sector privado y académico, está en una articulación real entre empresas, educación y Estado. Porque hoy, más que nunca, el talento no es un recurso: es infraestructura crítica para crecer.
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Peña promulga el acuerdo Mercosur–Unión Europea
El presidente Santiago Peña oficializó la ley que aprueba el histórico tratado de libre comercio entre Mercosur y la Unión Europea, en una decisión que abre puertas a exportaciones ampliadas, inversiones, tecnología y empleo para Paraguay, un país que vuelve a posicionarse como protagonista del comercio global.
El anuncio fue breve pero cargado de significado. A través de su cuenta en X, el presidente Santiago Peña celebró un hito que, más allá de su dimensión legal, tiene un fuerte impacto económico y estratégico para Paraguay. Dijo que “Asunción fue la cuna del Mercosur y hoy vuelve a ser protagonista. Promulgué la ley que aprueba el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea, abriendo una etapa de enormes oportunidades para nuestro país”.
Ese mensaje sintetiza la visión con la que el Ejecutivo mira la incorporación formal del país al tratado comercial que conectará a los productores paraguayos con uno de los mercados más grandes y exigentes del mundo.
La promulgación de la ley que aprueba el acuerdo de libre comercio entre Mercosur y la Unión Europea no es solo un acto administrativo, es la culminación de décadas de negociaciones y un giro concreto en la estrategia de inserción internacional de Paraguay.
Este tratado, que había sido negociado durante más de 25 años y firmado en Asunción en enero de 2026, representa una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, con un mercado potencial que supera los 700 millones de consumidores.
Qué gana Paraguay con este acuerdo. Según el propio mandatario a través de X, la ley permitirá que productos paraguayos ingresen al mercado europeo con mejores condiciones, lo cual amplía las posibilidades exportadoras de sectores estratégicos como alimentos, maíz, soja, carne y manufacturas ligeras.
Peña también destacó que el acuerdo facilita la llegada de tecnología, maquinaria e insumos europeos a menores costos, un factor clave para fortalecer la competitividad de la industria nacional y sectores productivos con alto contenido tecnológico.
Desde el Gobierno afirman que este paso está alineado con una visión de integración comercial, atracción de inversiones en sectores avanzados y generación de empleo de calidad para los paraguayos.
Una alianza que vuelve protagonista a Paraguay. El propio presidente hizo hincapié en el simbolismo de la ciudad de Asunción como cuna del Mercosur en 1991, subrayando que la promulgación de la ley significa una reafirmación del rol histórico y actual del país en el comercio regional.
Este anuncio se suma a un contexto global donde los acuerdos de libre comercio, como el firmado entre la UE y Mercosur, son vistos como apuestas por la cooperación, la apertura y la integración económica frente a tendencias proteccionistas en algunas regiones del mundo.
La normativa aprobada ahora busca transformar el tratado en resultados concretos para la producción, la inversión y el empleo en Paraguay. El Poder Ejecutivo destaca que la articulación entre el sector público y privado será clave para aprovechar las oportunidades que ofrece este acuerdo histórico, que no solo reduce barreras arancelarias sino que también genera un marco previsible para la entrada de capital, tecnologías y nuevos mercados.
En pleno 2026, Paraguay se coloca en una posición estratégica para competir internacionalmente y atraer inversiones que fortalezcan su estructura productiva y generen empleo, mientras que sus exportadores acceden, por primera vez con condiciones diferenciadas, a uno de los mercados más exigentes del planeta.
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Ministerio de Salud apuesta por la IA para modernizar las políticas públicas
Desde el Ministerio de Salud anunciaron este domingo que finalizó la primera edición del curso de capacitación “Fundamentos de Inteligencia Artificial para Políticas Públicas”, dirigido a funcionarios públicos.
Informaron que la Dirección de Investigación y Estudios Estratégicos del Ministerio participó del curso, con el que se refleja el compromiso con la innovación, la modernización institucional y el fortalecimiento de la gestión basada en evidencia.
La Mgtr. María Cristina Retamozo Subeldía, directora de la Dirección de Investigación y Estudios Estratégicos, participó de la actividad que fue organizada de manera conjunta por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), la Unesco y la Unión Europea.
IA, motor de transformación
Desde la cartera sanitaria destacaron que durante la apertura, las autoridades nacionales se refierieron al papel de la inteligencia artificial como motor de transformación social, así como la responsabilidad del sector público de liderar su implementación de manera ética, segura y orientada al bienestar de la ciudadanía.
Entre los participantes estuvieron el Benjamín Barán, la representante de la Unesco, Natalia González Alarcón, y Kirsti Ala-Mutka, en representación de la Unión Europea.
“La participación del MSPBS en este espacio permite avanzar en la incorporación de herramientas de inteligencia artificial en los procesos de investigación, planificación y evaluación de políticas sanitarias. La capacitación abordó tanto fundamentos técnicos como marcos éticos para la implementación responsable de estas tecnologías en el ámbito público”, expresaron los organizadores.
Módulos temáticos
Finalmente agregaron que el programa incluyó siete módulos temáticos desarrollados por expertos internacionales, orientados a brindar herramientas prácticas para el uso estratégico de la inteligencia artificial en la gestión pública.
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La misión Artemis II calienta propulsores para ir a la Luna el 1 de abril
Más de medio siglo después de que la última tripulación del programa Apolo volara a la Luna, tres hombres y una mujer se preparan para un viaje al satélite natural de la Tierra que se perfila como una nueva página en la exploración espacial estadounidense. La esperada misión Artemis II de la NASA está programada para despegar desde Florida tan pronto como el 1 de abril. No van a alunizar. Sobrevolarán el satélite natural de la Tierra, como lo hizo el Apolo 8 en 1968.
Los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el canadiense Jeremy Hansen, realizarán el viaje de aproximadamente 10 días. La odisea trae una serie de primicias, incluyendo la primera vez que una mujer, un astronauta negro y un no estadounidense parten en una misión a la Luna. También es el primer vuelo tripulado del nuevo cohete de la NASA, llamado SLS.
El descomunal cohete de color naranja y blanco está diseñado para hacer varios viajes de regreso a la Luna en los próximos años, con el objetivo de establecer una base permanente que ofrecerá un punto de partida para exploraciones posteriores. “Estamos volviendo a la Luna porque es el próximo paso en nuestro periplo a Marte”, dijo en un pódcast de la NASA Wiseman, comandante de Artemis II.
¿Nueva carrera espacial?
El programa Artemis, nombrado en honor a la diosa hermana gemela de Apolo, tiene como objetivo probar las tecnologías necesarias para poder enviar humanos a Marte, un viaje mucho más largo. Una ambición de por sí desafiante, que también enfrenta la presión de que China no lo haga antes.
China tiene la meta de llevar humanos a la Luna en el 2030 y apunta al polo sur lunar, entre otras cosas por su potencial de ricos recursos naturales. La competencia remite a la carrera espacial de los años 1960 entre Estados Unidos y la Unión Soviética, aunque el profesor Matthew Hersch, de la Universidad de Harvard, sostiene que esa rivalidad fue “única” y “no se repetirá en mucho tiempo”.
Hersch dijo a la AFP que los chinos no están “en realidad compitiendo con nadie, sino con ellos mismos”. La inversión en el programa lunar de Washington es significativamente menor ahora que en la era de la Guerra Fría, pero ha cambiado radicalmente en cuanto a tecnología.
“La tecnología de cómputo que soporta a la tripulación de Artemis 2 sería casi inimaginable para la tripulación del Apolo 8, que fue a la Luna en una nave con la electrónica de una tostadora moderna de última generación”, comparó Hersch.
Aún así, Artemis 2 no estará exenta de riesgos, según admite la propia NASA.
La tripulación abordará una nave espacial que nunca ha transportado seres humanos ni ha viajado a la Luna, que se encuentra a más de 384.000 kilómetros de la Tierra, es decir, aproximadamente 1.000 veces más lejos que la Estación Espacial Internacional.
“No aceptamos nada que no sea perfecto; de lo contrario, estamos aceptando un riesgo mayor”, dijo a la AFP Peggy Whitson, exjefa de astronautas de la NASA.
“Este es un proceso importante que todos tienen que adoptar para que realmente podamos tener éxito, porque tenemos que vivir con esa conciencia, por nuestra historia en los vuelos espaciales, de que cuando pasan accidentes la gente morirá”, dijo Whitson.
Minimizar los riesgos y prevenir un desastre implicará que la tripulación realice una serie de chequeos y maniobras mientras aún se encuentren en las proximidades de la Tierra.
Si todo sale bien, seguirán rumbo a la Luna y una vez allí, sobrevolarán su cara oculta. En ese momento se interrumpirán las comunicaciones con la Tierra: se espera que los cuatro astronautas se conviertan en los seres humanos que hayan viajado más lejos de nuestro planeta, superando el récord de Apolo 13.
Calendario exigente
El objetivo de la tripulación será verificar que tanto el cohete como la nave espacial estén en condiciones para operar, con la esperanza de abrir el camino para un alunizaje en 2028, último año de la presidencia de Donald Trump. Ese plazo ha sorprendido a los expertos, en parte porque Washington depende de los avances tecnológicos del sector privado.
Los astronautas precisarán un segundo vehículo para bajar en la superficie de la Luna, un módulo que está en desarrollo por parte de empresas espaciales rivales propiedad de los multimillonarios Elon Musk y Jeff Bezos. El programa Artemis también ha sufrido demoras y enormes sobrecostos.
Aún así, la NASA espera que Artemis II pueda recrear el raro momento de unidad y esperanza que se vivió con Apolo 8, cuya tripulación sobrevoló la Luna la víspera de la Navidad de 1968. A la sombra de un año tumultuoso, aproximadamente mil millones de personas sintonizaron por televisión el monumental viaje de Frank Borman, Jim Lovell y Bill Anders.
Los astronautas que inmortalizaron la famosa fotografía “Earthrise” tomada desde la órbita lunar, recibieron el crédito de haber “salvado 1968”. Casi 60 años después, el país está de nuevo sumido en una profunda división e incertidumbre, y la tripulación del Artemis II pronto tendrá la oportunidad de sembrar algo de inspiración.
Cuatro astronautas seleccionados
Estos son los cuatro astronautas seleccionados para la misión de la NASA Artemis II, los primeros en viajar a la Luna en más de cinco décadas. Con ello se convertirán en las nuevas figuras de la exploración espacial estadounidense. Los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch embarcarán con su colega canadiense Jeremy Hansen el 1 de abril para un viaje de unos 10 días que consistirá en volar alrededor de la Luna, sin alunizaje.
La tripulación incluye a la primera mujer, la primera persona negra y el primer no estadounidense en participar en una misión de este tipo, una diferencia considerable con la era Apolo.
Reid Wiseman
A sus 50 años, Reid Wiseman será el comandante de la misión. Nacido en Baltimore, se unió a la NASA en 2009 tras una larga carrera en la Marina estadounidense.
Para Wiseman, la misión cumple un sueño que alguna vez consideró imposible.
En 2014 realizó una misión de 165 días en la Estación Espacial Internacional y luego fue jefe de la oficina de astronautas de la NASA.
Tras la muerte de su esposa por cáncer en 2020, crió solo a sus dos hijas, hoy adolescentes, a quienes explicó abiertamente los riesgos inherentes a su profesión y del viaje que está por emprender.
“Les dije ‘Aquí está el testamento, aquí están los documentos (...) Y si me pasa algo, esto es lo que les va a pasar a ustedes’”, contó. “Es parte de esta vida”.
Victor Glover
Victor Glover, de 49 años, será el piloto de la nave Orion.
Veterano de la Marina y padre de cuatro hijas, fue seleccionado por la NASA en 2013.
Su interés por el espacio comenzó al ver un lanzamiento del transbordador espacial de la NASA por televisión. “Pensé: ‘De verdad quiero conducir uno de esos’”.
En 2020 se convirtió en el primer afroestadounidense en participar en una misión de larga duración en la Estación Espacial Internacional.
Con Artemis II, será el primer hombre negro —y primera persona no blanca— en viajar a la Luna, un hito que él atribuye al camino abierto por pioneros como Guion Bluford, el primer afroestadounidense en ir al espacio.
Christina Koch
Christina Koch, de 47 años, será la primera mujer en integrar una misión lunar.
Ingeniera de formación y exploradora experimentada, ha trabajado en entornos extremos como la Antártida.
Desde niña soñaba con ser astronauta y creció viendo imágenes icónicas del programa Apolo.
Seleccionada también en 2013, ostenta el récord del vuelo espacial más largo realizado por una mujer, con 328 días, y participó en la primera caminata espacial realizada exclusivamente por mujeres, junto a Jessica Meir.
“Siempre le digo a la gente: haz lo que te dé miedo”, dice sobre su lema personal. “Y eso significa que tengo que seguir mi propio consejo”.
Con Artemis II suma otro hito a su trayectoria en la NASA.
Jeremy Hansen
El canadiense Jeremy Hansen, de 50 años, completa la tripulación y será el primer no estadounidense en orbitar la Luna. Expiloto de combate de la Real Fuerza Aérea Canadiense, ingresó a la Agencia Espacial Canadiense en 2009.
Ha trabajado como enlace con la Estación Espacial Internacional y como instructor de nuevas generaciones de astronautas.
Cuenta que cuando era niño se cruzó con una fotografía de Neil Armstrong en la Luna, un momento que despertó su pasión por la exploración espacial. Artemis II será su primer viaje más allá de la órbita terrestre. Con él, este padre de tres hijos cumplirá un sueño.
Fuente: AFP.