De por sí los chocolates son los dulces preferidos de todas las edades y casi en todas las circunstancias, pero ese antojo de un bombón o una barrita puede ser aún mayor si estamos con altos niveles de estrés o en situaciones que nos generan mucha presión, y te contamos las razones científicas.
El chocolate es un alimento que hace siglos se utiliza como antioxidantes y antidepresivo, incluso, diferentes estudios corroboraron las teorías populares que se les adjudica, y una de ellas es sobre el deseo de comer un chocolate cuando estamos bajo demasiado estrés. A través de las investigaciones, se confirmó que el chocolate negro pueden reducir el estrés al bajar los niveles de cortisol.
Los científicos informaron en un reciente estudio que identificaron las reducciones en las hormonas del estrés y otros cambios bioquímicos relacionados con este en pacientes con diagnóstico médico de estrés. Los participantes comieron chocolate negro durante dos semanas y el resultado fue que el consumo diario de 40 gramos durante dicho período fue suficiente para modificar el metabolismo.
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Más energía
Los resultados también confirman que el antojo de chocolate es una respuesta a una situación estresante como puede ser la necesidad de energía, ya que este alimento posee antioxidantes, especialmente en el chocolate negro, lo que disminuye el cortisol, así como las hormonas de lucha o huida conocidas como catecolaminas, según publicó el Daily Mail.
Según explican los investigadores, el cortisol es la principal hormona de estrés del cuerpo y, una vez que se activa, desvía la energía del sistema inmunitario, lo que provoca esos antojos de azúcar delatores. “Estar estresado aumenta la hormona cortisol que utiliza nuestras reservas de energía, por lo que sentimos que necesitamos algo dulce para aumentar los niveles de energía”, afirman.
No obstante, es importante aclarar que el efecto placentero producido por el consumo de azúcar es muy corto, por lo rápidamente sentiremos la necesidad de volver a comer alimentos azucarados para aumentar la dopamina creando un círculo vicioso del cual cada vez es más difícil salir.
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“Apostar por la ciencia es apostar por nuestro futuro”
- Paulo César López
- paulo.lopez@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
La bióloga Fátima Ortiz, distinguida recientemente entre un grupo de científicas paraguayas, comparte lo que significa este reconocimiento, que destaca no solo el trabajo y la dedicación, sino también el potencial de quienes están iniciando o consolidando su trayectoria en la investigación científica en nuestro país.
La Universidad Nacional de Asunción, a través de la Dirección General de Investigación Científica y Tecnológica (DGICT-UNA), entregó el pasado mes de marzo el Premio Mujeres Paraguayas en la Ciencia - Edición 2025.
El galardón fue instituido con el fin de visibilizar el trabajo científico de las mujeres y fortalecer la equidad en la producción de conocimiento en el país, valorando sus aportes y el compromiso con el desarrollo de su actividad académica.
Ortiz, quien fue reconocida en la categoría estímulo, habla de los avances y desafíos para el ejercicio del oficio científico de parte de las mujeres en Paraguay.
–¿Qué significa para vos haber recibido esta distinción?
–Significa muchísimo para mí. Es un reconocimiento no solo al trabajo que vengo realizando, sino también a todo el camino recorrido, con esfuerzo, desafíos y aprendizajes. En contextos donde muchas veces el desarrollo científico requiere un gran compromiso personal y no siempre se cuenta con todo el acompañamiento o los recursos necesarios, este tipo de reconocimientos cobra aún más valor. Representa una motivación enorme para seguir creciendo en la ciencia y, sobre todo, para inspirar a otras niñas y jóvenes que sueñan con dedicarse a la investigación. Lo siento como un impulso para seguir aportando desde mi área a la conservación de la biodiversidad en Paraguay.
CONSERVACIÓN DE LA FAUNA
–¿Cuál es la línea de investigación que estás desarrollando y tu área de especialidad?
–Mi línea de investigación se centra en la ecología, con énfasis en el estudio y conservación de la fauna. Actualmente, en el marco de mi doctorado, me encuentro enfocada específicamente en la ecología y conservación de aves, con un interés particular en las aves nocturnas.
Mi tesis doctoral aborda el uso del monitoreo acústico pasivo para estudiar estas especies en los humedales del sur de Paraguay, especialmente en el departamento de Ñeembucú. Este trabajo no solo tiene un enfoque científico, sino también social, ya que tengo la oportunidad de trabajar de manera cercana con comunidades locales, recibiendo el apoyo y la colaboración de muchas personas de Pilar y alrededores, quienes se involucran y aportan al desarrollo de la investigación. Trabajo con herramientas de bioacústica que permiten registrar y analizar los sonidos de la naturaleza, facilitando así el estudio de especies que son difíciles de detectar mediante métodos visuales. Además, considero fundamental que la ciencia no solo genere conocimiento, sino que también se comparta y construya junto a la sociedad.
–¿Cuáles son algunos de los logros más estimulantes a los que llegaste en tu campo?
–Uno de los logros más significativos para mí ha sido acercar la ciencia a la gente, trabajar directamente con comunidades y generar vínculos reales en el territorio. Poder compartir el conocimiento, escuchar a las personas y construir ciencia de manera conjunta es, sin duda, de lo más valioso de mi camino. En ese proceso, algo que aprendí –y que considero fundamental– es la importancia de comunicarnos en el mismo lenguaje. En Paraguay, eso muchas veces significa también hablar en guaraní, porque es ahí donde realmente se genera la confianza y el intercambio genuino. Podría decir que, además de la biología, una herramienta clave en el campo es saber decir aunque sea algunas palabras en guaraní.
–¿Cómo te ha ayudado ese acercamiento?
–A partir de ese camino, también he tenido la oportunidad de liderar diversos proyectos de investigación, tanto a nivel nacional como internacional, y como parte de ese proceso crear una iniciativa personal como Melodías del Sur, que surge luego de toda la experiencia acumulada en campo y busca visibilizar la importancia de las aves nocturnas en ecosistemas vulnerables. Asimismo, destaco la obtención de becas internacionales, la publicación de artículos científicos y la participación en congresos nacionales e internacionales, donde pude compartir los resultados de mi trabajo. Además, considero muy importante el rol de la divulgación y la educación, acercando la ciencia a la sociedad y motivando a nuevas generaciones.
DESAFÍOS PENDIENTES
–¿Cuáles son algunos avances y puntos pendientes en nuestro país para las mujeres que quieren dedicarse a la investigación?
–En Paraguay se han dado avances importantes en cuanto a visibilidad y participación de mujeres en la ciencia. Sin embargo, aún existen desafíos, como el acceso a financiamiento, la estabilidad laboral en investigación y la conciliación entre la vida personal y profesional.
Es fundamental seguir generando espacios de apoyo, formación y reconocimiento, así como políticas que promuevan la equidad y el desarrollo científico.
–¿Te gustaría agregar algo para cerrar la charla?
–Me gustaría decir que la ciencia no es un camino fácil, pero sí profundamente gratificante. A quienes sienten curiosidad por la naturaleza o por entender el mundo, les diría que se animen, que persistan y que crean en su potencial. Paraguay tiene un enorme talento humano y apostar por la ciencia es también apostar por nuestro futuro.
PERFIL
Es bióloga egresada de la Universidad Nacional de Asunción, donde también realizó una maestría en Biodiversidad y Sistemática. Actualmente está cursando un doctorado en Biología y Conservación de la Biodiversidad en la Universidad de Salamanca, España, con una beca de la Fundación Carolina.
Realizó diversas especializaciones, entre ellas en Didáctica Universitaria, ya que según cuenta le apasiona el trabajo en el aula: compartir conocimientos, transmitir experiencias y, al mismo tiempo, seguir aprendiendo junto con los estudiantes.
Su formación está orientada hacia la ecología, principalmente de fauna, y actualmente con el doctorado está enfocada en el estudio de aves.
“Este camino también ha sido posible gracias a muchos profesores que me inspiraron y apoyaron, así como a colegas con quienes fui creciendo a lo largo de mi formación”, afirma.
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Impulsan la enseñanza científica en el interior
Investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Asunción (Facen-UNA) llevan adelante el proyecto de investigación denominado “La biotecnología va al cole: ciencia y tecnología para el interior del país”, con el que fortalecen la enseñanza de las ciencias en la Educación Escolar Básica y el Nivel Medio, con una propuesta innovadora, inclusiva y territorialmente adaptada para una de las áreas clave del desarrollo científico contemporáneo, que es la biotecnología.
La investigación cuenta con el financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), a través del programa Prociencia con apoyo del FEEI. El proyecto está bajo la dirección del Prof. MSc. Édgar Cardozo, del Departamento de Biotecnología de la Facen, y cuenta con un numeroso equipo interdisciplinario integrado por docentes e investigadores de diversas áreas de las ciencias, con el apoyo de artistas, comunicadores y divulgadores científicos.
FINALIDAD
El objetivo central de la iniciativa es expandir y fortalecer la formación en ciencias exactas, naturales y sus aplicaciones en comunidades educativas del interior del país, especialmente aquellas alejadas de los principales centros urbanos.
Para lograrlo, el equipo trabaja con el plantel docente local generando estrategias pedagógicas adaptadas a la realidad sociocultural, geográfica y educativa de cada comunidad, incorporando resultados de investigación y desarrollo en prácticas concretas de innovación docente. Así mismo, colabora con la distribución de materiales generados por otros proyectos e iniciativas de divulgación y educación científica.
El proyecto también contempla la elaboración de materiales de lectura, guías de prácticas y experimentos, pensados específicamente para la Educación Escolar Básica y el Nivel Medio, así como la creación de una plataforma web que permitirá acceder de manera libre a recursos bibliográficos y audiovisuales de producción nacional, orientados a la enseñanza de la biotecnología.
KITS DIDÁCTICOS
Entre los primeros resultados derivados del proyecto se destaca la generación de kits didácticos con herramientas e insumos básicos de laboratorio, fabricados mediante impresión 3D.
Estos materiales son desarrollados a través de los Laboratorios de Fabricación Digital de la Facen (FabCEN) y de la Fiuna, que fueron fortalecidos mediante esta iniciativa, quedando así instaladas capacidades nacionales en fabricación digital aplicada a la ciencia.
Cada kit es personalizado para cada institución, y permite que niños y jóvenes accedan de forma segura a equipos reales y funcionales de laboratorios de ciencias, democratizando el acceso a la educación científica.
Así, la ciencia comienza a ocupar un lugar protagónico en el aula, demostrando que el conocimiento también se imprime, se comparte y se construye en todos los rincones del país.
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Lo que comés también influye en cómo te sentís
¿Cuál es la conexión entre la comida y el estado de ánimo? Para responder a esta pregunta, La Nación/Nación Media conversó con la psicóloga Laura Cáceres, quien reveló la intrínseca relación entre ambos y adelantó que está ligada a varios factores.
“Los alimentos que resultan más apetecibles, a causa de su sabor, dan mayor sensación de felicidad. El aspecto hormonal también cobra protagonismo, ya que la serotonina y noradrenalina, llamadas “hormonas de la felicidad”, pueden verse aumentadas a través de la alimentación”, explicó la profesional.
Cáceres aclaró que no hay problemas cuando se tratan de alimentos sanos, que contienen nutrientes como las vitaminas, minerales, antioxidantes, proteínas, grasas saludables y carbohidratos de bajo índice glucémico, ya que estos ayudan a mantener un buen estado de las funciones vitales, favoreciendo el bienestar físico y emocional.
Sin embargo, cuando se tratan de alimentos industrializados, hay que tener cuidado, ya que estos elevan la glucosa en la sangre, disparando la insulina, que cuando está elevada se relaciona con la diabetes y el sobrepeso.
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“Esto produce una sensación de placer momentánea, que dura poco tiempo, ya que cesa cuando la insulina baja. Después se necesita volver a ingerir este tipo de alimentos para obtener la misma sensación, que hace que se pase a tener un estado de culpa y malestar emocional”, detalló.
En este escenario entra a jugar un papel protagónico “el cortisol, la hormona del estrés, que en situaciones de angustia suprime el apetito a corto plazo, pero puede tener un efecto contrario si permanece elevado de manera crónica”.
Para la psicóloga es esencial que cada persona aprenda a identificar cuándo tiene hambre emocional y cuándo el hambre es físico, conociendo los detonantes y teniendo un plan para aprender a controlar los momentos de ansiedad.
“Cuando uno se da cuenta de que no puede solo u sola, debe acudir a psicoterapia para obtener estrategias que le ayuden a tener una alimentación más sana”, recomendó Cáceres.
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Fortalecen capacidad científica en salud con plataforma de genómica
El Paraguay avanza hacia una investigación en salud más precisa, autónoma y basada en evidencia con la puesta en marcha del proyecto estratégico “Fortalecimiento de una plataforma de investigación en áreas estratégicas de la salud potenciando el impacto de la genómica”, ejecutado por el Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Salud y financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología con un monto de G. 9.500.000.000.
La iniciativa es liderada por la doctora Chyntia Díaz y tiene como objetivo consolidar capacidades nacionales en genómica con foco inicial en el área de la salud. En esta primera fase, el proyecto apunta a fortalecer una plataforma de investigación aplicada a enfermedades infecciosas, cáncer e inmunogenética, mediante el desarrollo de capacidades de secuenciación, análisis bioinformático e infraestructura computacional. Más allá de estos objetivos inmediatos, la visión del equipo es sentar las bases de una futura plataforma de ómicas, que integre no solo genómica, sino también otras aproximaciones moleculares con potencial impacto en sectores estratégicos como la agro-ganadería, la seguridad alimentaria y el desarrollo productivo del país.
HERRAMIENTA SUSTANCIAL
La genómica se ha convertido en una herramienta sumamente importante para la investigación y la toma de decisiones en salud, ya que permite analizar de forma integral la información biológica de microorganismos, poblaciones y sistemas celulares.
Actualmente, estos estudios no se limitan al ADN, sino que incluyen también la transcriptómica, que permite identificar qué genes y procesos biológicos están activos en determinadas condiciones.
Esta información de alta precisión resulta fundamental para comprender mejor las enfermedades, mejorar la vigilancia epidemiológica, detectar factores de riesgo y avanzar hacia una medicina personalizada, adaptada al perfil molecular de cada caso. Además, el proyecto busca responder a desafíos estructurales del sistema de salud, como la dependencia de análisis realizados en el exterior, las limitaciones en infraestructura digital y la necesidad de formar recursos humanos especializados en bioinformática y análisis de datos.
MEJORAR DIAGNÓSTICOS
La genómica permite mejorar los diagnósticos, monitorear en tiempo real la circulación de variantes de microorganismos, evaluar su impacto en la transmisibilidad o la eficacia de vacunas y tratamientos, y orientar estrategias de prevención y control.
Asimismo, el análisis farmacogenético contribuye a comprender cómo las personas metabolizan distintos medicamentos, abriendo el camino a tratamientos más efectivos y personalizados.
A mediano plazo, se espera consolidar una infraestructura funcional de secuenciación y análisis genómico, formar especialistas en bioinformática y generar resultados científicos aplicables a problemas prioritarios de salud.
A largo plazo, el objetivo es posicionar al Paraguay con capacidades propias en genómica y tecnologías ómicas, reducir la dependencia externa y fortalecer la soberanía científica y tecnológica del país, con posibilidades de expansión hacia otros sectores estratégicos.
La sostenibilidad de la plataforma se apoya en tres pilares fundamentales que son la formación de recursos humanos, el fortalecimiento institucional y la generación de nuevos proyectos competitivos.
De esta manera, el proyecto aspira a que la genómica se convierta en un componente permanente del sistema científico y sanitario nacional, contribuyendo al desarrollo sostenible y a una mejor calidad de vida para la población.