La exestrella del k-pop surcoreano Seungri fue condenado este jueves por un tribunal militar a tres años de cárcel por incitar a la prostitución, según informa la prensa local. El cantante, de 30 años, de la popular banda BIGBANG, fue declarado culpable de nueve cargos de acusación, según los medios. Se retiró del mundo del espectáculo cuando estalló el escándalo, en 2019, y se alistó en el ejército.
La formación BIGBANG gozó de gran fama desde su debut en 2006, al mismo tiempo que Seungri, cuyo nombre real es Lee Seung-hyun, se convirtió en un exitoso hombre de negocios. Seungri fue declarado culpable por organizar servicios sexuales a posibles inversores en su negocio, así como juegos de azar en el extranjero en lujosos casinos de Las Vegas que involucraban transacciones ilícitas de divisas.
Lea más: África occidental registra primer caso del virus de Marburgo
“Resulta difícil creer que el acusado no estuviera al tanto de los pagos financieros pagados a las mujeres a cambio de prestaciones de carácter sexual”, dijo el juez Hwang Min-je. “Parece que llevó a cabo un servicio de prostitución sexual sistemático”, precisó. Seungri cambió su testimonio en el interrogatorio policial y ante el tribunal, agregó, lo cual le restó “credibilidad”.
El cantante también deberá pagar una multa de 1 millón de dólares (851.694 euros) en concepto de restitución. La investigación sobre el escándalo halló una serie de acusaciones contra otros músicos y personal de YG Entertainment, la antigua agencia de Seungri y una de las mayores firmas de gestión de K-pop.
Lea más: Sospechoso de incendio de catedral habría asesinado a cura en Francia
Esto llevó al director ejecutivo de la agencia, Yang Hyun-suk, a renunciar y enfrentarse también a cargos por juego ilícito. Tras conocerse el veredicto este jueves, muchos usuarios lamentaron que el castigo a Seungri fuera demasiado leve ante las acusaciones contra el cantante.
“Si bien es una suerte que finalmente haya sido encarcelado, la condena ha sido demasiado corta”, publicó un usuario en Naver, el principal portal de Internet del país. “Deberían haberle caído 30 años, no tres”, aseguró otro internauta.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
BTS desata locura en México con 50.000 fans en bienvenida presidencial
Unos 50.000 fans de la agrupación coreana BTS se congregaron en las afueras del palacio presidencial de México para ver a los integrantes del grupo, que saludaron por el balcón principal tras una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum. BTS se presentará en la capital mexicana los días 7, 9 y 10 de mayo.
“Te amo, te quiero, muchas gracias”, dijo en español Kim Nam-joon, uno de los cantantes de la banda, a la multitud que gritaba emocionada. “La energía aquí es increíble”, expresó por su parte Kim Tae-hyung. “Ya les dije que tienen que regresar el próximo año”, dijo por su parte Sheinbaum, que publicó luego en X una foto con el grupo, en la que sostiene su nuevo disco.
La mandataria intentó promover, sin éxito, otros conciertos del grupo, luego de que las poco más de 135.000 entradas se vendieran en minutos y muchos fans quedaran frustrados por no conseguir lugar. Sheinbaum llegó a enviar una carta a su homólogo surcoreano para que intercediera por nuevas fechas.
BTS despierta fervor en México. Jóvenes recrean sus coreografías en plazas, otros se reúnen a comer comida coreana en lugares decorados con las fotos de los cantantes y algunos incluso estudian coreano. “Es todo mi mundo”, dijo a la AFP Estefany Victoriano, una secretaria de 25 años.
“Estoy sin palabras y es una emoción muy bonita verlos en persona. Como no conseguí boletos, pues a mí me da sentimiento un poco”, expresó llorando Zoe Pérez, estudiante de 18 años. El balance de asistencia de 50.000 personas lo actualizó Lizeth Zárate, coordinadora del Zócalo, la plaza principal de México ubicada frente a la presidencia.
El fervor del K-pop
Bailarines se mueven enérgicos al ritmo de la banda BTS en una avenida neurálgica de Ciudad de México. Decenas de chicos aplauden y gritan apasionados ante la presentación que sirve de antesala a los conciertos de esta semana que ofrecen las superestrellas coreanas en el país. El fervor del K-pop no se limita solo a los jóvenes. Muchos padres aprueban esta “pasión sana” por la agrupación, que regresó a los escenarios en marzo luego de una pausa de casi cuatro años para que sus integrantes cumplieran el servicio militar.
BTS se presentará en la capital mexicana el 7, 9 y 10 de mayo... y las más de 135.000 entradas se agotaron en minutos. La presidenta Claudia Sheinbaum incluso intentó, sin éxito, conseguir más conciertos. Jude Peláez está entre los bailarines que se presentaron en el Paseo de la Reforma. Otros chicos bailan, otros se aplican tatuajes temporales.
Una pancarta con las fotos en blanco y negro de los siete integrantes de la agrupación se levanta atada entre dos postes. “Yo estoy, al igual que toda la gente que está aquí, muy feliz”, dice Peláez a la AFP. “Hacemos este tipo de eventos para prepararnos emocionalmente, psicológicamente y preparar la energía y la vibra del lugar”. “Eso diferencia a México”, asegura.
“Pasión sana”
Mare Sousa, de 16 años, defiende fervorosa este ambiente en el que “todo el mundo es libre de ser quien es”. La joven toma clases en una academia llamada Kpop Dance junto con una treintena de compañeros, la mayoría mujeres. Las estudiantes ensayan las coreografías frente al espejo incluso antes de que comience la clase y varias aprovechan los descansos para pedir ayuda a sus compañeras y corregir sus movimientos.
“No colapsen, respiren”, pide la maestra Ginna Montoya, de 22 años. No solo es el baile, grupos se reúnen en una cafetería repleta de pósters de BTS para comer fideos. Otros fanáticos toman clases de coreano en el centro cultural del país asiático. Lucio Campos decidió aprender el idioma cuando su hija adolescente le pidió un viaje a Corea del Sur por su quinceaños.
“BTS nació con la idea de transmitir cuestiones sanas a la juventud”, explica Campos. “Su grito de guerra es ‘vivamos la vida, vivámosla sanamente, vivámosla bien’, y pues obviamente eso me fascina”. Son contenidos que dice contrastan con la sexualidad del reguetón o los narcocorridos, un subgénero muy popular en México que ensalza a los capos del narcotráfico.
En la habitación repleta de fotos de la banda, Lucio apunta con el dedo y nombra a los integrantes del grupo. Su hija Ana lo corrige. “Jin es éste”. “BTS me enseñó a amarme a mí misma”, dice Ana, que pasa las páginas de un álbum con tarjetas que muestran al frente fotografías de los integrantes de la banda y “frases motivadoras” en el dorso.
La carta de Sheinbaum
Sheinbaum decidió intervenir ante la frustración de miles de fans que quedaron sin boletos para los conciertos, que han servido para mejorar la imagen de Corea del Sur en el mundo. Su gobierno de hecho presumió de un estudio aplicado en 26 países que mostró una opinión favorable del país por parte de 82 % de los encuestados.
“¿Podemos mandarle una carta al presidente de Corea?”, dijo en su rueda de prensa diaria que preguntó a su canciller. En la inusual misiva, la gobernante izquierdista pidió al mandatario Lee Jae Myung “que vengan más veces” a México las superestrellas del K-pop.
Su homólogo fue, según Sheinbaum, “muy sensible” a la petición y le aseguró que había transmitido la solicitud a la empresa productora de BTS. No se anunciaron nuevas fechas. En el sitio StubHub, las entradas en reventa oscilan entre 800 y 13.000 dólares.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Netflix superó 18 millones de espectadores con regreso de BTS
El concierto de regreso de las megaestrellas del k-pop BTS fue visto por 18,4 millones de espectadores en todo el mundo, informó este miércoles el gigante del streaming Netflix. El grupo de siete integrantes se presentó el sábado por primera vez desde la pausa que iniciaron en 2022 para cumplir el servicio militar obligatorio en Corea del Sur, algunos de ellos en instalaciones cerca de la fortificada frontera con Corea del Norte.
La transmisión en vivo del espectáculo en Netflix “atrajo a 18,4 millones de espectadores en todo el mundo (...), lo que demuestra que la influencia del grupo no ha hecho más que intensificarse durante su tiempo de separación”, aseguró la plataforma en un comunicado.
La transmisión en vivo desde la plaza Gwanghwamun de Seúl llegó al Top 10 semanal en 80 países y se aseguró el primer lugar en 24. Este concierto paralizó la capital surcoreana y logró reunir de manera presencial a 100.000 fans en el centro de la ciudad, según el sello discográfico de BTS.
Los fanáticos agitaron un mar de barras luminosas y cantaron los éxitos de la famosa “boyband” mientras sostenían sus teléfonos en alto para grabar la actuación. Se movilizaron alrededor de 15.000 agentes de policía y personal de seguridad para la presentación, con barricadas a lo largo de las calles y locales cercanos cerrados.
BTS presentó un día antes del concierto su nuevo álbum, “ARIRANG”, un reflejo de la identidad coreana de esta banda ahora mucho más madura. Vendió casi cuatro millones de copias en su primer día, según su sello. El espectáculo también precede a un tour mundial de 82 fechas que incluye varias escalas latinoamericanas, como Ciudad de México, Bogotá, Lima, Santiago, Buenos Aires y Sao Paulo, además de Madrid.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Los reyes del k-pop BTS arrasan en Seúl: “Por fin estamos aquí”
Las estrellas surcoreanas BTS ofrecieron el sábado su primer concierto en casi cuatro años frente a una enorme multitud en Seúl, en un espectáculo de K-pop transmitido en vivo a millones de personas en todo el mundo. Ampliamente aclamados como la “boyband” más importante del mundo, los siete miembros de BTS se tomaron un descanso en 2022 para cumplir el servicio militar obligatorio de Corea del Sur.
El concierto de regreso fue en el histórico palacio real Gyeongbokgung -un lugar apropiado para los “Reyes del K-pop”-, donde miles de seguidores, tanto surcoreanos como extranjeros, corearon los temas del grupo. “¡Fue un camino largo, pero aquí estamos!”, dijo RM, líder de BTS, cuya lesión en el tobillo lo obligó a sentarse en un taburete en algunas ocasiones, mientras el grupo interpretaba canciones de su nuevo álbum y éxitos antiguos como “Dynamite” y “Mikrokosmos”.
“Por fin estamos aquí, viéndolos nuevamente... estar los siete juntos en el escenario me hace muy feliz”, añadió Jimin entre los vítores del público. “BTS 2.0 apenas está comenzando”, agregó J-Hope. Los fans, que según estimaciones previas debían rondar los 260.000, se congregaron en Seúl desde la mañana, muchos vestidos con coloridos trajes, haciéndose selfis con sus entradas y agitando los “glowsticks” (un accesorio luminoso) de BTS “ARMY”.
Antes de que la banda saliera al escenario, la multitud coreaba “¡BTS! ¡BTS!”, y la avenida principal que lleva a la plaza Gwanghwamun estaba repleta de gente. La Puerta de Gwanghwamun se iluminó con los colores del arcoíris y una enorme instalación escénica con tres círculos -simbolizando el nuevo álbum de BTS, “Airarng”- brillaba bajo las luces.
Los músicos admitieron sentirse un poco nerviosos. “Hubo momentos en los que nos preguntábamos si podrían habernos olvidado, o si nos recordarían”, comentó J-Hope. “No somos personas especiales. Siempre tenemos miedo, pero creímos que si les mostrábamos nuestra sinceridad, llegaría hasta ustedes”, destacó Jimin.
Los aficionados respondieron con un mar de “glowsticks”, cantando las canciones y grabando a sus ídolos con sus teléfonos. “Es genial que el concierto fuera en Gwanghwamun, pero hubiera sido igual de bueno en cualquier lugar, incluso en un recinto mucho más pequeño”, afirmó Park Young-mi, de 34 años, una aficionada surcoreana.
“Al verlos sentí que me daban la bienvenida a una familia”, comentó Gabriel Miranda, un estadounidense de 34 años. “Es un poco diferente del estilo habitual de BTS, pero descubrir esta nueva faceta, en este lugar histórico, es profundamente conmovedor”, apuntó Jo Jung-hee, de 60 años.
Anhelo y separación
En esta ocasión, millones de seguidores de todo el mundo pudieron ver el show transmitido en vivo por Netflix. El último álbum de BTS, ARIRANG, lanzado el viernes, se presenta como una reflexión sobre la identidad coreana de la “boy band” en su proceso de maduración. Vendió casi cuatro millones de copias en su primer día, según la discográfica de BTS.
La plataforma Spotify informó que cinco millones de fans lo preguardaron, la cifra más alta jamás registrada para un álbum de K-pop. Además, fue el más reproducido en un solo día este año hasta ahora. ARIRANG toma su nombre de una canción folclórica sobre el anhelo y la separación, considerada a menudo como el himno nacional no oficial de Corea del Sur. Con colaboraciones de varios artistas y productores occidentales, las 14 canciones mezclan rap, ritmos fuertes y experimentación.
“Comparado con sus trabajos anteriores, contiene un rango más amplio de géneros, lo que le otorga una sensación más madura y expansiva”, indicó Lee Ji-young, profesora universitaria. El concierto del sábado precede a una gira mundial que se espera sea muy lucrativa para BTS, potencialmente superando la reciente Eras Tour de Taylor Swift.
Corea del Sur también se beneficiará del turismo y la venta de productos derivados, como muñecos de BTS, cepillos de dientes y hasta latas de atún. La gira comienza en Goyang, Corea del Sur, el 9 de abril y termina en Manila once meses después, abarcando 82 conciertos en 34 ciudades de 23 países.
La seguridad del concierto del sábado fue estricta, con unos 15.000 policías y guardias, barricadas en las calles y recintos cerrados. BTS -siglas de “Bulletproof Boy Scouts” en coreano- apoyó campañas de Unicef, del movimiento Black Lives Matter y también protagonizó iniciativas contra el racismo antiasiático.
Los miembros también hablan abiertamente sobre las presiones de la industria musical. “Honestamente, me hice aficionado simplemente porque amo su música”, comentó Seo Ra-jung, de 40 años, tras el concierto. “Me hice fan durante un período muy difícil de mi vida, y sus letras me dieron mucha fuerza”, resaltó.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Regreso de BTS: el lado oculto del k-pop detrás del éxito
El k-pop rebosa talento, estilo y trabajo duro, pero la exitosa industria musical surcoreana también tiene un lado oscuro, a veces con resultados trágicos. De cara al concierto de regreso de BTS este sábado, AFP analiza la intensa competencia, el entrenamiento agotador, el estricto control sobre la vida de las estrellas y el comportamiento a veces obsesivo de los aficionados.
Las discográficas surcoreanas lanzan decenas de nuevos grupos cada año con la esperanza de que se conviertan en los próximos BTS o Blackpink, pero con unos 300 grupos ya en activo, alcanzar el gran éxito es difícil. La pequeña minoría de los miles de jóvenes aspirantes que superan la fase de audición puede enfrentarse a jornadas de 15 horas de sesiones de gimnasio, clases de canto, sesiones promocionales y prácticas de baile.
A veces no duermen en casa sino en literas en viviendas compartidas, con un control estricto sobre sus vidas, incluyendo lo que comen, su peso y su apariencia. En una entrevista con AFP en 2020, la exintegrante de Nine Muses, Ryu Sera, lo comparó con un “sistema de producción en masa tipo fábrica”, donde las personas son tratadas como “productos reemplazables”.
Pero los responsables de la industria argumentan que esta estructura competitiva es lo que mantiene el éxito del k-pop. “No podemos ayudar a quienes recibieron una oportunidad de superación personal pero no pudieron seguir el ritmo de los demás”, dijo a AFP en 2021 Oh Chang-seok, mánager de Blitzers.
El equilibrio de poder entre las discográficas y las estrellas del k-pop estaba antes muy desequilibrado, con “contratos esclavos” que imponían un reparto desigual de beneficios y vinculaban a los artistas durante más de una década. Tras una batalla legal que involucró al grupo TVXQ, la comisión de comercio justo revisó los contratos estándar, introduciendo en 2009 cambios que limitan los contratos iniciales a siete años.
Sin citas
Los fanáticos pueden volverse obsesivos, y la indignación por los rumores de que sus estrellas favoritas podrían tener relaciones sentimentales se convirtió en una característica de la industria. Cuando surgieron rumores de que Jung Kook de BTS salía con Winter, miembro de Aespa, los aficionados enviaron un camión con una valla publicitaria a la sede de la discográfica HYBE acusándolo de “engaño”.
Karina de Aespa enfrentó problemas similares cuando reconoció su relación con un actor en 2024, provocando la ira de sus seguidores que también enviaron un camión. “¿No recibes suficiente amor de tus fans?”, decía el mensaje. Karina ofreció sus “sinceras disculpas” en una carta escrita a mano, prometiendo que “no los decepcionaría” de nuevo, y poco después la pareja rompió. Otros llevaron las cosas a extremos peligrosos.
En 2024, Sunwoo de The Boyz fue agredido cuando un aficionado se escondió en una escalera de emergencia para enfrentarlo. La discográfica del grupo afirmó haber detectado también un dispositivo de rastreo en su vehículo. Este mes, una mujer brasileña fue acusada de acosar a Jung Kook de BTS. Supuestamente tocó el timbre de su casa y dejó -“por amor”- una carta 23 veces en un mes.
Kim Seong-sheen, profesor de educación en convergencia creativa en la universidad Hanyang de Seúl, culpa a la forma en que la industria estructuró la relación entre grupos y seguidores. “Los fanáticos pasaron a ocupar el papel no de simples consumidores, sino de participantes que invierten sus emociones y tiempo”, detalló Kim a AFP. “La industria operó durante mucho tiempo bajo la premisa de controlar la vida privada de los ídolos y mantener una ilusión de intimidad para sostener ese compromiso”, añadió.
Ciberacoso
La industria vio varios suicidios sospechosos, el más reciente en 2023, cuando Moonbin, de 25 años, del grupo ASTRO, fue encontrado muerto en su casa. Aunque los profesionales de la salud mental advierten que rara vez hay un único factor desencadenante, algunos artistas fueron sometidos a un intenso ciberacoso y a un duro escrutinio de su vida personal, tanto por parte de seguidores como de sus representantes.
Bang Si-hyuk, creador de BTS y presidente de HYBE, cuestionó en una entrevista con CNN en 2023 si tales críticas eran “justificables”, sugiriendo que las condiciones no son mejores en el pop occidental. El comentarista cultural Kim Do-hoon señaló que un problema más profundo radica en la estructura jerárquica de la industria entre la gestión y los cantantes. A diferencia de muchos grupos en otros lugares, las bandas de k-pop son formadas por agencias que invierten tiempo y capital para entrenarlas en un sistema vertical. BTS fue creado de la misma manera. “Es un sistema muy jerárquico que, en su esencia, no cambió con los años”, confirmó.
Fuente: AFP.