Hasta el miércoles 22 de julio está abierta la inscripción para el concurso “Yo tengo talento”, destinado a quienes gustan de cantar, bailar y/o actuar. Esta actividad forma parte del 2020 IYF Campamento Mundial Online “¡El mundo conectado!”, que se realizará en forma virtual, del 29 de julio al 1 de agosto, con la participación de jóvenes de más de 20 países.
El concurso es apto para para toda edad y se aceptan presentaciones individuales o grupales. Los requisitos dicen que se debe enviar un video de la actuación, de hasta 5 minutos de duración, en formato MP4, AVI o WMV.
La competencia entregará premios para los tres primeros lugares, que incluyen una computadora portátil Apple MacBook Air, una cámara fotográfica Canon PowerShot SX540, y un auricular inalámbrico Apple AirPods 2.
Los interesados en participar del campamento mundial y del gran concurso de talentos pueden visitar las redes sociales (Facebook, Instagram) de IYF Paraguay y rellenar los formularios de inscripción.
Coro Gracias
El Campamento Mundial Online 2020 de IYF abarcará conferencias, academias, presentaciones culturales, presentaciones del Coro Gracias, galardonado como el mejor del mundo.
IYF es una organización global sin fines de lucro establecida en el 2001 por líderes que reconocieron los múltiples desafíos de la sociedad actual; basada en principios cristianos, ha crecido notoriamente y ahora se encuentra activa en más de 100 países ofreciendo programas educativos de formación en liderazgo, arte e intercambio cultural.
Ha sido reconocida por numerosos gobiernos (incluyendo el de Paraguay), ONG, universidades, empresas, celebridades y otros agentes de influencia como un elemento esencial para construir un futuro donde la ciudadanía lidere su camino con una mentalidad sana y un corazón fuerte.
Artista paraguayo juntó su pasión por el fútbol y la música pintando remeras para sus ídolos
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Por Karina Ríos
Ignacio Adolfo Villalba Denis es un joven villarriqueño que se dedica a dibujar y pintar desde que tiene 10 años. Siempre dibujó en papel y por un año estudió, pero la mayor parte de sus conocimiento los adquirió siendo autodidacta para mejorar sus técnicas. Hoy, con 20 años está cumpliendo su sueño de reunir su pasión por el fútbol y la música para llegar a sus ídolos.
Ignacio, hijo de Rafael Villalba y Lucía Denis, oriundo de la comunidad Félix Pérez Cardozo de la ciudad de Villarrica, departamento de Guairá, está cumpliendo su sueño de conocer a reconocidos jugadores y cantantes nacionales. Anhelacon llegar a nivel internacional con su arte.
“Soy muy fanático del fútbol y la música, llevo muchos años haciendo esto, siempre dibujé en hojas. Un día quise hacer algo diferente y una camiseta representa muchas cosas, por lo que pensé en plasmar mis dibujos en una casaca y se valora mucho más”, confirmó Villalba, en entrevista con La Nación/Nación Media.
Hace 10 años comenzó a pintar y la única vez que tuvo una preparación profesional fue a los 14 años, cuando su madre lo inscribió a una clase de dibujo y fue por un año, cuando aprendió algunas técnicas. “Prácticamente todo lo que hago lo aprendí solo”, detalló.
El artista indicó que la primera camiseta que hizo la preparó para Diego Gómez, a quien admira muchísimo y fue una experiencia muy gratificante cuando el jugador aceptó encontrarse con él para recibir el presente.
“Mi primera entrega fue con Diego y cuando llegó el día estaba muy nervioso, me atrevo a decir que fue el único día que lloré porque me superó. Era algo que no esperaba y desde ese día dije que puedo hacer más y llegar a más personalidades con mi arte”, confirmó en LN.
También entregó las casacas a Enzo González, Tacuara Cardozo, Roque Santacruz, Gustavo Velázquez y Rodrigo Villalba.
La primera remera fue para Diego Gómez. Foto: Gentileza
Ignacio indicó que todos los trabajos que llegaron a grandes jugadores nacionales los hizo como un regalo y que eso le ayudó muchísimo para promocionar su trabajo y llegar a más personas. “Gracias a esos trabajos me conocieron y mi mayor premio fue conocer a jugadores tan importantes”, expresó.
Afirmó que uno de sus últimos trabajos fue para los Kachiporros, para los que preparó camisetas para los miembros de la banda que quedaron bastante maravillados con su trabajo y lo compartieron en sus redes sociales.
“La remera para los Kachiporros fue para toda la banda, fue algo muy especial porque cuenta la historia de este grupo tan importante del país desde el 2006 hasta lo que son ahora. Ahora pude ver que compartieron un vídeo con mi trabajo y me siento muy orgulloso”, indicó.
Ignacio junto a sus padres y hermanas. Foto: Gentileza
El joven indicó que su familia está muy feliz por todo lo que ha logrado hasta ahora y se ha convertido en el ejemplo de sus hermanas Luz, de 17 años, y Librada Raquel. de 7 años, que ya tienen planes de seguir los pasos de su hermano.
“Mis padres están muy felices con todo esto. En especial mi mamá, que es bastante sentimental como yo y está muy contenta con todo lo bueno que me sucede. Mis hermanas también ya quieren seguir mis pasos”, expresó en nuestro medio.
Ignacio recomendó a los jóvenes a que peleen por sus sueños y que no se rindan a la primera, que todo esfuerzo y sacrificio tiene sus recompensas, tarde o temprano. Afirmó que él luchó mucho para que su trabajo sea visto y valorado como lo es ahora, que espera perpetuar eso.
“Hay que pelear por los sueños, no tenemos que sentarnos a esperar que las oportunidades lleguen. Soy alguien muy joven para esto, pero quiero animarlos a que siempre lo intenten porque esto parece fácil, pero me costó bastante, nunca hay que darse por vencido”, puntualizó en La Nación.
Agregó que es difícil contactar con los famosos o figuras locales porque manejan una agenda y tienen muchos compromisos, pero hay que andar detrás para lograr cumplir con los sueños. ”Siempre hay que buscar la manera de hacer las cosas bien, proyectar lo mejor de uno. Cuando uno hace con cariño las cosas, al final logra lo que quiere”, concluyó.
Su obra también llegó a Tacuara Cardozo. Foto: Gentileza
Ignacio Adolfo es estudiante de Licenciatura en Ciencias de la Educación y está cursando el tercer año, busca ser docentes e impartir sus conocimientos en su comunidad.
Con la venta de sus cuadros, dibujos y remeras personalizadas está cubriendo gastos de su universidad y también ayuda a sus padres.
Un proyecto de investigación presenta aprendizajes sobre cómo las comunidades educativas respondieron a la crisis sanitaria y qué estrategias pueden fortalecer la resiliencia del sistema educativo frente a futuros riesgos.
El estudio, denominado “Educación y participación ciudadana en la gestión y reducción de riesgos de desastres en el Área Metropolitana de Asunción y Bajo Chaco: el caso de los Comités Educativos Institucionales para la Gestión del Riesgo (CEIGR) en la pandemia de la covid-19”, analizó el funcionamiento de estos comités en 25 instituciones educativas, con el objetivo de comprender cómo se tomaron decisiones y qué mecanismos permitieron sostener la continuidad educativa en un contexto de emergencia.
Entre los principales hallazgos se destaca el papel de la coordinación interinstitucional durante la pandemia. En el ámbito educativo, el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) brindó acompañamiento a las instituciones a través de guías prácticas y capacitaciones orientadas a la gestión del riesgo en las escuelas.
En este proceso, los supervisores educativos cumplieron un rol fundamental como vínculo entre las autoridades educativas y las comunidades escolares.
Los resultados muestran que las decisiones tomadas durante la pandemia fueron mayoritariamente colectivas y participativas, lo que contribuyó a fortalecer la autonomía de las comunidades educativas. El proyecto propone recomendaciones estratégicas orientadas a fortalecer el sistema educativo
La exposición amplía la mirada tradicional sobre las residentas en el marco del Día de la Mujer Paraguaya.
La Secretaría Nacional de Cultura (SNC) habilitó el pasado martes la exposición “Una joya en plena guerra: manifestaciones y donaciones patrióticas de las mujeres en el Paraguay 1864-1870”, en el Archivo Nacional de Asunción (Mcal. Estigarribia esq. Iturbe), en el marco del Día de la Mujer Paraguaya.
La colección presenta documentos originales sobre el rol de las mujeres durante la guerra contra la Triple Alianza (1864-1870). La muestra pone en valor registros de donaciones de joyas y alhajas, entregas de dinero en efectivo, ganado, productos agrícolas, vestimenta y otros bienes destinados al sostenimiento del ejército y la defensa nacional, así como constancias del trabajo de mujeres proveedoras del Estado.
La pieza central de la exposición es el Libro de Oro, un volumen ofrecido por damas paraguayas el 24 de julio de 1867 al entonces presidente Francisco Solano López con motivo de su cumpleaños. El libro reúne firmas y manifestaciones de adhesión a la causa nacional y constituye un testimonio material del compromiso público de las mujeres en uno de los momentos más críticos de la contienda.
La colección es amplia y rica
Posteriormente, fue capturado por el ejército imperial durante la toma de Piribebuy, convirtiéndose en una pieza de alto valor histórico y simbólico. Asimismo, se exhiben materiales periodísticos de la época, como ejemplares de Cabichuí, El Centinela y Estrella, que permiten comprender cómo la prensa de guerra difundía relatos, artículos y grabados vinculados a actos considerados heroicos realizados por mujeres.
La exposición amplía la mirada tradicional sobre las residentas, incorporando también documentos que evidencian la dimensión económica, social y humana de la participación femenina en el conflicto. Se incluyen antecedentes vinculados a la Asamblea Americana de Mujeres del 24 de febrero de 1867, considerada uno de los hitos más significativos de las manifestaciones patrióticas femeninas, así como registros de mujeres que acompañaron al ejército, sostuvieron la producción agrícola y enfrentaron procesos ante tribunales de guerra en un contexto de extrema adversidad.
La muestra permanecerá abierta al público hasta el mes de abril, de lunes a viernes, de 7:00 a 19:00.
Fotógrafo español plasma sus viajes a Paraguay en la muestra “Menonitas”
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El artista Miguel Bergasa ha plasmado en la muestra fotográfica ‘Menonitas’ algunos de sus viajes a Paraguay, donde se adentró en esta cultura, la de una comunidad cristiana que cuenta con cuatro siglos de historia. La propuesta se podrá visitar de manera gratuita hasta el próximo 13 de marzo en el Palacio Pedreño, sede de la Fundación Cajamurcia, como parte de FotoFest Cartagena, según han informado desde el Consistorio.
"El proyecto Menonitas surge en mi primera visita a América, en diciembre de 1983, concretamente a Paraguay. Uno de los días que paseaba por Asunción, vi a estas personas que tengo documentadas en mi trabajo y me surgió la curiosidad de saber quiénes eran", ha explicado el artista, quien ha asegurado que regresó en 1985 “y ya intenté enterarme más de quiénes eran las personas de esta comunidad que no tenían nada que ver con el entorno social de Paraguay”.
Con este trabajo, que Bergasa lleva desarrollando desde hace más de cuatro décadas, el fotógrafo ha querido capturar a “una comunidad anclada en el tiempo, que lo que busca es mantener sus tres normas: su idioma (similar al alemán), su religión y el no servicio militar. Para ello buscan países que les acojan y ellos producen la tierra en sitios que son estériles o selváticos”.
Miguel Bergasa adentra a Cartagena en la cultura menonita con su exposición en la bienal FotoFest. Foto: Gentileza
Su origen, según ha detallado el artista, se remonta a 1525, cuando Martín Lutero traduce la Biblia del latín al alemán, “lo cual lleva a interpretaciones diferentes a lo que hasta entonces se les había inculcado”. “Yo me los encontré en Paraguay y lo que quise es documentar esa forma de vida, que es lo que yo muestro en esta exposición. Cómo, después de 500 años, se mantienen en una burbuja, obviamente, como todo, la clave está en la educación. Si tú doctrinas a una gente y no le das más opciones, mantienes eso”, ha subrayado el artista.
La muestra, compuesta por imágenes en blanco y negro, es fruto de las cinco ocasiones en las que Bergasa ha visitado la colonia con el fin de comprobar si seguían anclados en el tiempo (1988, 2003, 2011, 2017 y 2019). En la última visita de 2019 el cambio se empezaba a gestar ya que había familias que habían decidido abandonar la tradición y aceptar el progreso.
Respecto a su participación en la bienal del Ayuntamiento, el artista ha agradecido la oportunidad ya que “es una forma de que los fotógrafos tengamos la posibilidad de mostrar nuestros trabajos. Entonces, cuando me llamaron hace seis meses para participar aquí, me pareció interesante”. Toda la información en www.fotofest.cartagena.es.
Sobre el artista
Miguel Bergasa se interesó por la fotografía a comienzos de la década de 1970. Perfeccionó sus habilidades en el revelado y la impresión en la Agrupación Fotográfica de Navarra y, tras instalarse en Madrid, mantuvo breve contacto con la Real Sociedad Fotográfica y se integró en la comunidad fotográfica de la ciudad.
Sus intereses fotográficos pivotan entre dos temáticas fundamentales. Por una parte, la necesidad de capturar y documentar momentos de la España cotidiana que ya se han desvanecido y, por otra, su pasión por la cultura latinoamericana.
En 1983 inicia viajes a Latinoamérica, visitando Paraguay, Bolivia, Brasil, Perú, Ecuador, Cuba, Chile, Uruguay, Panamá y México, donde realiza diversos reportajes fotográficos, entre ellos la vida de los menonitas en Paraguay, los pilotos de aviones carniceros en Bolivia o las noches de difuntos en México. Colabora con diversas revistas y coordina la elaboración de documentales para televisión. Paralelamente amplía su archivo de imágenes en blanco y negro.