Rodrigo Quintás, pianista y compositor paraguayo estrenó su sencillo “711″, como primer corte del 2023 de su próximo álbum a estrenarse “Awake”, el segundo trabajo discográfico del artista nacional hecho en tierra guaraní.
Quintás con “711″ comparte con el público lo que estuvo gestando este último tiempo a nivel musical. La canción se estrenó el pasado 7 de enero, la misma ya se puede reproducir en todas las plataformas de música. La particularidad del primer sencillo de “Awake”, es que se compuso hace más de 10 años, pero con el tiempo se transformó varias veces, hasta que Quintás por fin encontró la sonoridad con la que se siente identificado.
Para el compositor “711″ es un puente dentro de su proceso creativo y su maduración musical, por cómo se creó tiempo atrás y la técnica que maneja hoy. El músico señala que le fue interesante lanzar un preámbulo de su segundo álbum, puesto que él escucha su evolución como artista.
Leé también: Pese al glamur recuperado, se hunde la audiencia de Globos de Oro
El trabajo discográfico a lanzar se denomina “Awake”, donde Quintás adelanta que es el despertar en varios aspectos de su vida profesional y personal. “Es la narración de un camino complejo de pertenecer y no pertenecer, de querer expresar quién es”, señala.
Con este disco el pianista asegura que está contando historias a través del sonido, puesto que según él la música expresa lo que no se puede decir en palabras. El primer álbum del pianista nacional se titula “Experimental”, que se lanzó en el año 2015, el mismo contó con 8 canciones instrumentales y se encuentra en las diferentes plataformas digitales.
Rodrigo Quintás es hijo de la artista plástica Iris Cardozo, vivió su infancia dividido entre Argentina y Paraguay. Sus primeros años en la música fueron a sus tempranos 7 años en el Teatro Colón de Buenos Aires, al regresar al país estudió en el Conservatorio Nacional de Música y se recibió en la Carrera de Composición en el Instituto Superior de Bellas Artes, continuó su formación musical en Europa, en países como Inglaterra y Alemania.
Te puede interesar: Sindicato de Actores de Hollywood anunció nominaciones de su premio anual
Dejanos tu comentario
Un pionero en la música sinfónica paraguaya
El 19 de agosto de 1976 fallecía Carlos dos Santos, director de orquesta, trompista, pianista, pedagogo y una de las figuras fundamentales en la construcción del movimiento sinfónico paraguayo. Su trayectoria representa un vínculo decisivo entre las primeras experiencias orquestales organizadas por músicos paraguayos y la posterior consolidación institucional del sinfonismo nacional, cuyo primer resultado fue la creación de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA).
- Fotos Gentileza
El maestro nació en Lambaré el 31 de marzo de 1915, hijo del español José Soley y de la brasileña María Deolinda dos Santos. Durante su infancia y adolescencia fue conocido como Carlos Soley dos Santos, utilizando el apellido paterno. Sin embargo, alrededor de los dieciocho años adoptó el apellido materno Dos Santos, con el que desarrolló su carrera artística, ejerció la docencia y pasó a la historia de la música paraguaya.
En 1926, ingresó como aprendiz a la Banda de Músicos de la Policía de la Capital, donde inició su formación como intérprete de trompa o corno francés, instrumento en el que alcanzaría un destacado nivel.
Su formación académica fue particularmente sólida para su época. En el Ateneo Paraguayo estudió piano con Francisco Marín Nogueras, teoría y solfeo con Gerardo Fernández Moreno, armonía con Juan Carlos Moreno González, e instrumentación con el maestro checo Otakar Platil. Estos estudios le proporcionaron una preparación integral en teoría musical, composición, instrumentación y dirección orquestal, conocimientos que posteriormente transmitiría a varias generaciones de músicos.
EL SINFONISMO Y LA ASOCIACIÓN DE MÚSICOS
El 10 de agosto de 1938 participó en la fundación de la Asociación de Músicos del Paraguay (AMP), institución creada con el propósito de organizar y dignificar la actividad profesional de los músicos paraguayos.
Su principal contribución a la AMP se produjo durante las décadas de 1940 y 1950, cuando asumió la dirección de su orquesta. Bajo su conducción y la de Carlos Lara Bareiro, la Orquesta de la Asociación de Músicos del Paraguay se convirtió en el primer organismo orquestal estable del país. La agrupación desarrolló progresivamente su nivel técnico e interpretativo, incorporó obras del repertorio sinfónico universal y difundió composiciones de autores paraguayos.
El liderazgo de Dos Santos permitió reunir y formar un núcleo estable de instrumentistas profesionales, demostrando que era posible sostener en el Paraguay una actividad sinfónica organizada y sostenida. Esta experiencia constituyó, posteriormente, la base humana e institucional sobre la que se estructuraría la primera gran orquesta sinfónica del país.
Un acontecimiento significativo de esta etapa tuvo lugar el 15 de agosto de 1956, cuando Dos Santos dirigió a la Orquesta de la Asociación de Músicos del Paraguay en el estreno de “La tejedora de ñandutí”, primera zarzuela paraguaya, con música de Juan Carlos Moreno González y libreto de Manuel Frutos Pane, presentada en el Teatro Municipal. El acontecimiento representó un hito para el teatro musical paraguayo y puso de manifiesto el grado de madurez alcanzado por la agrupación bajo su dirección.
EL NACIMIENTO DE LA OSCA
La experiencia acumulada durante años en la Asociación de Músicos del Paraguay desembocó en un acontecimiento fundamental para la historia de la música paraguaya. En 1957, la Municipalidad de Asunción puso en marcha oficialmente la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA), cuya estructura se apoyó en la orquesta que la AMP había formado y consolidado durante toda una década bajo la dirección de Dos Santos y Lara Bareiro.
En la OSCA, Dos Santos fue designado director adjunto junto al maestro Remberto Giménez. Participó activamente en la organización artística de la naciente orquesta y en sus primeras temporadas actuó tanto en calidad de director como de intérprete de trompa.
Su participación en este proceso le confiere un lugar particularmente significativo en la historia del sinfonismo paraguayo: fue uno de los principales hilos conductores entre la larga experiencia orquestal de la AMP y la institucionalización de la actividad sinfónica municipal, representada por la OSCA.
En paralelo a su trabajo con las agrupaciones sinfónicas, Dos Santos desarrolló una intensa actividad como director y ejecutante. Dirigió la Banda de la Armada Nacional, donde impulsó el perfeccionamiento técnico de sus integrantes y contribuyó a la formación de numerosos instrumentistas de viento que posteriormente participarían en otras agrupaciones musicales del país.
Además, dirigió la orquesta de cámara del Ateneo y fundó la Orquesta de Cámara Agustín Pío Barrios, ampliando los espacios destinados a la práctica de la música de cámara y ofreciendo nuevas oportunidades de formación y experiencia artística para jóvenes intérpretes.
Su versatilidad se manifestó asimismo en su actividad como pianista de diversas orquestas típicas de Asunción, ámbito en el que pudo desenvolverse dentro de la música popular y complementar su extensa experiencia en el campo de la música académica.
La docencia constituyó otra de las dimensiones esenciales de su trayectoria. Durante muchos años formó parte del plantel del Conservatorio Municipal de Música de Asunción. Su sólida formación, rigor académico y amplia cultura musical lo convirtieron en uno de los docentes más respetados de su generación. Desde las aulas contribuyó a formar intérpretes, compositores y directores que posteriormente tendrían una participación relevante en la vida musical paraguaya.
LEGADO
La importancia histórica del maestro reside en haber participado simultáneamente en varios de los procesos que hicieron posible la profesionalización de la música sinfónica en el Paraguay: la organización gremial de los músicos, la formación de conjuntos de cámara y orquestales estables, la educación musical, la dirección de bandas y orquestas y la incorporación progresiva del repertorio sinfónico y de la orquestación de música paraguaya a nivel de música académica.
Dos Santos es una de las figuras esenciales del proceso de consolidación del sinfonismo paraguayo durante el siglo XX. Su vida estuvo estrechamente ligada a la formación de intérpretes, al desarrollo de la institucionalidad musical y a la construcción de una tradición sinfónica profesional en el Paraguay.
Dejanos tu comentario
Canción de John Denver de 1971 se convierte en el himno no oficial de EE. UU.
“Take Me Home, Country Roads” de John Denver, una canción folk de 1971, se convirtió en el himno no oficial de Estados Unidos en el Mundial, entonado por decenas de miles de personas al final de los partidos de esta selección anfitriona. Mientras los festejos por los 250 años de Estados Unidos organizados por el presidente Donald Trump atraen a multitudes partidistas, los estadios del Mundial se llenan de aficionados unidos por una canción asociada a un país menos polarizado.
“Todos pueden cantarla en armonía”, comentó Drew Bastinelli, que viajó desde Oregón para asistir a las celebraciones del 4 de julio en Washington. Para Doug Hartmann, profesor de sociología en la Universidad de Minnesota, el atractivo radica en la manera en que evoca “una época más amable y más sencilla, con menos conflicto y división”.
La Federación de Fútbol de Estados Unidos había incluido el tema en una lista de canciones propuesta a la FIFA para emitir después de los partidos. También figuraban “Livin’ on a Prayer” de Bon Jovi, y “Sweet Caroline” de Neil Diamond. “Buscábamos canciones que fueran representativas de artistas estadounidenses y que también sirvieran para que la multitud cantara a coro”, dijo el portavoz de la selección de Estados Unidos, Michael Kammarman.
La ejecutiva del Mundial 2026 Amy Hopfinger eligió finalmente la canción de Denver para cerrar la victoria estadounidense por 2-0 sobre Australia el 19 de junio. Apenas sonaron las primeras notas, el canto del público, de 66.925 espectadores, acalló los altavoces.
La escena se repitió tras el triunfo ante Bosnia y Herzegovina el 1 de julio, que clasificó a Estados Unidos para los octavos de final. Ese partido registró una audiencia récord de 33,5 millones de televidentes en el país. “Soy argentino al 200 %”, pero “cuando esa canción empieza a sonar en el estadio, es imposible no cantarla”, afirmó el DT de la selección estadounidense, Mauricio Pochettino.
“Simbólicamente importante”
Esa reacción se llama “efervescencia colectiva”, explicó Jeffrey Montez de Oca, profesor de sociología en la Universidad de Colorado en Colorado Springs. “Cuando uno canta en un estadio con miles de otras personas, se siente parte de algo más grande”, dijo. “Es similar a una experiencia religiosa”. La selección de fútbol estadounidense representa el abanico de la inmigración en ese país.
“La diversidad del equipo, y la fuerza que esta diversidad genera, es simbólicamente importante en medio de un momento de fuerte reacción política en Estados Unidos en torno a derechos y libertades básicos”, señaló Jules Boykoff, profesor de ciencias políticas en la Pacific University.
El clásico de John Denver ya trascendió los partidos de la selección estadounidense. Los organizadores la utilizan durante el torneo incluso cuando el equipo anfitrión no está en la cancha. Para muchos aficionados, se ganó un lugar en la cultura futbolística del país.
“A todo el mundo le encanta esa canción”, dijo Andy Byford, un inglés en St. Petersburg, Florida, que la cantó después del partido Inglaterra-Ghana. Corearla es “una experiencia clásica estadounidense”, aseguró.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Cielo Ámbar presentó su “Crónicas de un naufragio”
El material cuenta con ocho canciones que se desenvuelven entre el pop, el rock y el indie.
“Realmente hacemos música para producir esas cosas nosotros, música que nos haga expresar en nuestras melancolías, nuestras alegrías, no es tanto que busquemos que el público sienta algo, porque o si no vamos a privarnos, de repente, de algunas cosas a nivel compositivo”, explica Hugo González, quien junto a la cantante Aslin Prieto, Racco Bazán y Josemi Peralta lanzaron en los últimos días “Crónicas de un naufragio”, el primer álbum de larga duración del proyecto que comparten: Cielo Ámbar. “Hoy en día ya no jugamos más con eso, ya no nos metemos más en la cabeza el qué dirán o si va a gustar o no, hacemos nomás ya”, señala.
“La banda inició como un proyecto solista mío en el 2020, al principio iba a ser un proyecto solista en el que yo usaba el seudónimo de Cielo Ámbar. Después de sacar varios singles decidí formar la banda y en 2023, hice un EP con Aslin Prieto, que es la cantante”, narra Hugo, líder y bajista del proyecto.
Después de 6 años de mucho trabajo y búsquedas, Cielo Ámbar da un siguiente paso y presentó ya su nuevo material que cuenta con ocho canciones, siendo el corte de difusión “Crónicas de un naufragio”, que cuenta también con un video clip.
PROFUNDIDAD PERSONAL
“Este corte nuevo, ‘Crónicas de un naufragio’, lo elegimos más que nada, porque fue una producción artística hecha en conjunto con Miki González de Villagrán, y es un tema que tiene mucha profundidad personal. La canción la escribí yo y trata de esas situaciones que se suelen dar entre personas en diferentes tipos de relaciones”, explica el músico.
Esta es la canción con la que abre el disco, y contó con la producción artística de Miky González Merlo, de Villagrán. El tema muestra a la banda desde un lado diferente que se podría describir como más oscuro. Entre las influencias de la banda citan a Babasónicos, Tan Biónica, Maná y Soda Stereo, entre los latinoamericanos. También tenemos influencia de música en inglés, como Post Malone, Daft Punk, Depeche Mode, The Killers, etc.
SODA
El álbum, que cuenta con una versión de “Persiana americana” de Soda Stereo, se desarrolló entre el pop, el rock y el indie. “La versión de Soda salió por una cuestión de generar contenido nomás que estábamos haciendo los sábados. Acabamos temas acústicos nuestros y algunos covers y ‘Persiana americana’ pegó. Nos sentíamos muy cómodos con la tonalidad de cómo le salía a Aslin, y decidimos probar una versión extendida, y la incluimos en el álbum”, agregó.
Cielo Ámbar ya cuenta con un importante recorrido en la comunidad musical de Asunción, manteniendo su estilo y echando mano a su versatilidad que le ha abierto puertas a festivales como el Rock al Puerto donde compartieron escenario con artistas como Dillom y La Bersuit.
Dejanos tu comentario
“Wannabe” cumple 30 años, el éxito inoxidable de las Spice Girls
Hace 30 años, las Spice Girls irrumpieron con fuerza en la escena musical mundial con su primer gran éxito, “Wannabe”, enarbolando el lema del “Girl Power” (El poder de las chicas) y dejando una huella duradera en la cultura pop. Formado en 1994, el grupo británico lanzó “Wannabe” el 26 de junio de 1996. La canción ascendió inmediatamente a lo más alto de las listas de éxitos en Reino Unido, Estados Unidos y muchos otros países.
“No era simplemente un grupo pop pasajero”, explica, a la AFP, Dominic Mohan, exdirector del periódico The Sun, quien cubría la actualidad musical en aquella época. “Eran muy dinámicas y también transmitían mensajes bastante fuertes sobre el feminismo, el ‘Girl Power’ y la importancia de ser uno mismo”, añade. “‘Wannabe’ es el tipo de canción de la que uno sabe inmediatamente, desde que lo escucha por primera vez, que va a pasar a la historia”, señala.
Dominic Mohan es el comisario de una exposición en el Barbican Centre de Londres, titulada “1996: 30 Years On” (1996: 30 años después), que estará abierta al público hasta mediados de septiembre y rinde homenaje, entre otras cosas, a las Spice Girls y a algunos de sus ‘looks’ más emblemáticos. Una de las componentes del grupo, Mel B, ha prestado por ejemplo el mono con estampado de leopardo que llevó en 1997 en los Brit Awards, los premios más importantes de la industria musical de Reino Unido.
A diferencia de los grupos femeninos anteriores, las Spice Girls tenían cada una un estilo distintivo. Mel B (Scary Spice o Spice Salvaje) destacaba por sus estampados animales; Victoria Beckham (Posh Spice o Spice Elegante), por sus atuendos sofisticados; Emma Bunton (Baby Spice o Spice Aniñada), por sus tonos pastel; Mel C (Sporty Spice o Spice Deportiva), por su ropa deportiva; y Geri Halliwell (Ginger Spice o Spice Pelirroja), por su minivestido con la bandera británica.
Himno generacional
“Wannabe”, con su estribillo “I’ll tell you what I want, what I really, really want” (“Te diré lo que quiero, lo que realmente, realmente quiero”) y su mensaje de amistad, se convirtió en un himno generacional. La canción acumula cerca de 1.500 millones de reproducciones en Spotify.
El aniversario ha reavivado los rumores sobre un concierto de reencuentro, aunque las Spice Girls no actúan juntas desde los Juegos Olímpicos de Londres-2012.
“Es nuestro trigésimo aniversario y creo que deberíamos hacer algo”, declaró Mel B a la agencia de noticias británica PA. “Todas hablamos de ello, pero todavía no se ha confirmado nada”, añadió.
Prueba de su influencia duradera es que artistas como Taylor Swift, Dua Lipa, Adele y Charli XCX citan a las Spice Girls como una fuente de inspiración.
“Existe una tendencia a considerar a las Spice Girls como un producto de pop muy edulcorado”, señala Joel Gray, profesor de medios, arte y comunicación en la Sheffield Hallam University. “En realidad, tenían una dimensión mucho más punk”, añade.
Su estilo extravagante también las convirtió en iconos para el público LGBT.
El grupo, formado y gestionado por hombres, como el productor Simon Fuller, quedó reducido en 1998 tras la salida de Geri Halliwell, antes de disolverse por completo.
Las cantantes emprendieron después carreras en solitario, especialmente Victoria Beckham, que se hizo un nombre en el mundo de la moda. El grupo se reunió de forma puntual en varias ocasiones, siendo la última de ellas en 2019, aunque sin la participación de Victoria Beckham.
“No creo que vayamos a ver una reunión completa del grupo, pero sí puedo imaginar perfectamente que vuelvan a hacer algo juntas”, opina Joel Gray. “Lo que he aprendido con las Spice Girls es que nunca hay que decir nunca”, añade. Por ahora, el grupo solo ha anunciado una camiseta conmemorativa y una edición en vinilo de “Wannabe”.
Fuente: AFP.