En el marco del mes mundial del arte, el próximo viernes 22 de abril, a las 18:30, se llevará a cabo el estreno de la serie documental titulada “OriginArte”, de la realizadora Mónica Ismael, que tendrá lugar en el salón auditorio Nueva York de la Torre 2, piso 10, del World Trade Center (WTC). El acceso será libre y gratuito.
Esta es la primera temporada de la docuserie que expone acerca de la gestación y desarrollo del arte contemporáneo en Paraguay, en plena actividad, en la voz de algunos de los más representativos artistas nacionales. El programa incluye un breve conversatorio de presentación con la presencia de invitados especiales, la proyección de los cortos y posteriormente un ameno y distendido vernissage.
Durante el estreno de la producción, se proyectarán tres especiales dedicados exclusivamente a Lucy Yegros, Jota Marini y Gustavo Beckelmann, con una dilatada carrera en el campo audiovisual, especializada en la temática indígena, artesanal y cultural.
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En este sentido, cabe destacar que la documentalista Mónica Ismael fue distinguida internacionalmente y sus obras integran las colecciones de reconocidas instituciones a nivel internacional, por lo que la muestra fue declarada de interés cultural.
La serie documental “OriginArte” aspira a constituirse en fresco y vigoroso registro de la evolución cultural en nuestro medio, en herramienta didáctica y referencia audiovisual del arte paraguayo contemporáneo. La misma cuenta con el apoyo de reconocidas marcas.
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Murió RJ Mitte, el actor que interpretó a Walter White Jr. en “Breaking Bad”
El actor estadounidense RJ Mitte, conocido por su personaje de Walter White Jr. en la aclamada serie de televisión “Breaking Bad”, murió a los 34 años, confirmó uno de sus representantes a la AFP el lunes. La causa de la muerte del actor, que tenía parálisis cerebral, no fue revelada inmediatamente. “Con profunda tristeza compartimos la trágica muerte de nuestro adorado actor, filántropo, y defensor apasionado de los derechos de las personas con discapacidad, RJ Mitte”, dijo en un comunicado Sean Reilly.
Aún adolescente, Mitte apareció por primera vez en “Breaking Bad” en 2008 como el hijo de Walter White, un profesor de química que se volvió el rey de un imperio de drogas. Por este papel, Bryan Cranston ganó reconocimiento mundial. Mitte padecía parálisis cerebral, patología que provoca un trastorno motor permanente debido a una lesión cerebral temprana, producida antes del nacimiento o durante la infancia.
“Basándose en su propia experiencia de vida con parálisis cerebral, Mitte aportó autenticidad al papel y construyó una plataforma sobre la concientización y la inclusión de la discapacidad”, dijo Reilly. Por esa labor se convirtió en embajador de United Cerebral Palsy y de Shriners Children’s, una red de hospitales sin fines de lucro.
“También se desempeñó como presidente de The Mitte Foundation, respaldando esfuerzos filantrópicos e iniciativas comunitarias, mientras utilizaba su plataforma para desafiar estereotipos y promover una mayor representación de las personas con discapacidad”, añadió Reilly. Además de su papel en “Breaking Bad”, Mitte también apareció en las series “Guardianes de la Justicia” y “Switched”, así como en las películas “Los Elegidos” y “The Oak Room”.
“Te vamos a extrañar”
“Breaking Bad”, que se emitió durante cinco temporadas entre 2008 y 2013, es a menudo aclamada como una pieza revolucionaria.
Fue nombrada por The New York Times como la mejor serie de televisión del siglo XXI.
Bryan Cranston recordó cómo Mitte, con 14 años, “se enfrentó al exigente calendario de rodaje con gran determinación”.
“Ese chico era bastante inexperto cuando empezamos a filmar el episodio piloto en febrero de 2007, pero poco a poco lo vimos convertirse en un actor realmente excelente”, escribió Cranston en una publicación de Instagram.
Aaron Paul, que interpretó a Jesse Pinkman, el compañero de fechorías de White, dijo estar “desconsolado” por la noticia.
“RJ, te quiero, amigo mío. Te vamos a extrañar”, indicó, según The Hollywood Reporter.
“Y a quien sea que esté leyendo esto, por favor recuerda que eres amado y que no estás solo. Nunca lo olvides”.
Dean Norris, quien interpretó en la serie al tío de Mitte en pantalla, un agente especial de la Agencia Antidrogas estadounidense (DEA), aseguró que estaba “con el corazón roto”.
“Era un joven encantador y se le va a extrañar enormemente. Esto es tan desgarrador, no puedo creerlo. Pienso en él y en su familia”, escribió Norris en redes sociales. La actriz sorda Marlee Matlin, una activista por los derechos de los minusválidos y quien trabajó con Mitte, dijo sentirse “devastada”. “Nunca habrá otro como RJ Mitte. Siempre tendrás un lugar en mi corazón”, publicó Matlin, ganadora de un Oscar por su actuación en “Te amaré en silencio”.
Fuente: AFP.
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Exhiben documental alemán grabado en Caazapá y estrenado en la Berlinale
El espacio cultural El Granel albergará este jueves 17 de septiembre, a las 19:00, la proyección del documental “Alrededor del paraíso” (Im Umkreis des Paradieses), dirigido por la realizadora alemana Yulia Lokschina, que llega a las pantallas locales tras su destacado paso por el prestigioso Festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale) en febrero de 2026.
La producción cinematográfica centra su mirada en el departamento de Caazapá, donde entrelaza las vivencias de jóvenes paraguayos con las de un grupo de migrantes alemanes radicados en la zona. A través de este contraste, el largometraje contrapone las diversas búsquedas, anhelos y formas de concebir el territorio y el arraigo en el Paraguay rural.
La función contará con un atractivo especial para los apasionados del séptimo arte, ya que estará presente el productor del audiovisual, Sebastián Peña. El realizador participará de un espacio de diálogo e intercambio con el público asistente para abordar los detalles del proceso de producción e investigación que dieron origen al film.
Las entradas para la proyección tienen un costo de G. 20.000 y los cupos son limitados. Los interesados en asistir al evento en el local de El Granel (Juan de Salazar 372, entre Artigas y San José) pueden asegurar sus lugares de manera anticipada a través del enlace de reservas habilitado por la organización.
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25 años del 11-S: el atentado que también cobró la vida de dos paraguayos
Emiliano Cáceres
Este 11 de septiembre se cumplen exactamente 25 años de los atentados de terroristas más mortíferos en la historia de los Estados Unidos. Cuatro aviones comerciales fueron secuestrados por miembros de la organización terrorista Al Qaeda y utilizados como proyectiles.
Los dos primeros vuelos fueron estrellados contra la Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York, el tercero fue estrellado contra el edificio del Pentágono y el cuarto se estrelló en Pensilvania. Aquel día más de 2.700 personas perdieron la vida, entre ellas, dos paraguayos. A continuación, repasamos parte de lo que ocurrió en aquella trágica jornada de septiembre y sus consecuencias.
Los objetivos
Los terroristas tenían cuatro objetivos específicos aquel 11 de septiembre. Los dos primeros eran las Torres Gemelas del World Trade Center (WTC), dos de los edificios más emblemáticos de Manhattan, Nueva York. El World Trade Center (en español, Centro de Comercio Mundial) era el corazón financiero de Estados Unidos. El complejo constaba de 7 edificios: las mencionadas torres gemelas, el WTC 1 (Torre Norte) y el WTC 2 (Torre Sur). Los otros eran el WTC 3 (Hotel Marriot), el WTC 4 (donde funcionaban bolsas de valores), el WTC 5, el WTC 6 (con Oficinas de Aduanas y Protección Frontetiza) y el WTC 7.
Cabe mencionar que al momento de culminar su construcción en 1973, las Torres Gemelas eran los dos edificios más altos del mundo. Para 2001, seguían siendo los dos edificios más altos de Nueva York. La Torre Norte contaba con 417 metros, mientras que la Torre Sur. Con 415 metros. Ambas tenían 110 pisos.
El tercer objetivo era El Pentágono, sede del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, ubicado en el Condado de Arlington, Virginia, cerca de Washington DC. Curiosamente, esa misma fecha, 11 de septiembre, se cumplían exactamente 60 años del inicio de la construcción de este edificio, la cual se había dado el 11 de septiembre de 1941, poco antes del ingreso de Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial. Durante décadas, el Pentágono fue el edificio de oficinas más grande del mundo, hasta 2010, cuando fue superado por Bolsa de Diamantes de Surat, en la India.
En cuanto al cuarto y último objetivo, algunas investigaciones señalan que era el Capitolio de los Estados Unidos, sede del Congreso del país norteamericano, donde funcionan la Cámara de Senadores y la Cámara de Representantes. Pero otros señalan que en realidad, era la Casa Blanca. Sin embargo, el cuarto vuelo secuestrado nunca llegó a su objetivo.
Antecedente y motivaciones
Contrariamente a lo que muchos piensan, el 11-S no fue el primer atentado terrorista sufrido por las Torres Gemelas del WTC. El 26 de febrero de 1993, se produjo un primer atentado que demostró que aquel complejo ya era un objetivo para el terrorismo, muchos años antes e incluso muchos consideran que sirvió como un “ensayo general”.
Un coche bomba estalló en el estacionamiento subterráneo de la Torre Norte. Esto provocó un enorme cráter de varios pisos de profundidad en subsuelo. Se utilizaron alrededor de 600 kg de nitrato de urea reforzado con gas hidrógeno. El saldo fue de 6 fallecidos (entre ellos una mujer embarazada) y más de 1.000 heridos.
El objetivo era derrumbar la Torre Norte sobre la Torre Sur. Sin embargo, la estructura estaba diseñada para soportar impactos en su base. El cerebro detrás de este primer ataque fue Ramzi Youseft, un terrorista vinculado con Al Qaeda y sobrino de Khalid Sheikh Mohammed quien años después, bajo las ordenes de Bin Laden, sería el principal arquitecto del 11-S.
Tras el fracaso de este plan, la organización terrorista no abandonó su objetivo. Como no pudieron derribar los edificios desde abajo, decidieron atacarlos por arriba, utilizando aviones comerciales como misiles.
Las motivaciones de Al Qaeda para llevar a cabo estos ataques fueron detalladas en la “Carta a Estados Unidos” de 2002. Se detallan tres motivos básicos: El apoyo de EE.UU. a Israel. Para Al Qaeda, el respaldo político, económico y militar de Washington hacia Israel significaba opresión al pueblo palestino y una afrenta directa al mundo islámico.
El segundo fue la presencia militar en tierras sagradas. Luego de la Guerra del Golfo en 1991, EE.UU. sentó tropas y bases militares en Arabia Saudita, país que alberga las dos ciudades más sagradas del Islam: La Meca y Medina. Para la organización terrorista, la presencia de soldados occidentales “infieles” en suelo sagrado era una profanación, una ocupación militar intolerable y un insulto a su soberanía.
El tercer punto fueron las sanciones contra Irak. Durante la década de los 90, la ONU y el gobierno de EE.UU. mantuvieron un embargo estricto y sanciones económicas contra el gobierno iraquí. Al Qaeda explotó propagandísticamente el tremendo impacto humanitario de estas sanciones, acusando a la Casa Blanca de provocar la muerte por desnutrición y falta de medicamentos de cientos de miles de niños y civiles musulmanes.
Los vuelos secuestrados y los ataques
La Comisión del 11 de septiembre, con datos recolectados de cajas negras y grabadores de datos de vuelo, elaboró un informe teniendo en cuenta la Hora Local del Este de EE.UU. (EDT). Fueron cuatro vuelos domésticos de las aerolíneas American Airlines y de United Airlines.
El vuelo 11 de American despegó del Aeropuerto Logan de Boston con destino a Los Ángeles. A las 07:59 AM (EDT). La aeronave era un Boeing 767-223ER. A bordo iban 2 pilotos, 9 auxiliares de vuelo y 81 pasajeros, incluyendo a los 5 secuestradores, totalizando 92 personas en el avión. Los terroristas iniciaron el ataque a las 08:14 horas. Luego, a las 08:21, el transpondedor de la aeronave, un aparato que envía datos de vuelo a Control de Tráfico Aéreo (ATC) fue apagado de forma manual. A las 08:46:40 EDT, el 767 impactó entre los pisos 93 y 99 de la Torre Norte del WTC.
El segundo vuelo, el United 175, despegó del Aeropuerto Logan a las 08:14 horas. El avión era un Boeing 767-222. La tripulación estaba conformada por 2 pilotos y 7 auxiliares de vuelo. Llevaban un total de 56 pasajeros, incluyendo a los 5 terroristas, para un total 65 personas a bordo. Despegaron de la misma pista que el American 11 y también iban con destino a Los Ángeles.
Los secuestradores irrumpieron en la cabina de pilotaje entre las 08:42 y las 08:46 (prácticamente al mismo tiempo que el primer impacto). Su transpondedor fue apagado aproximadamente a las 08:47. A las 09:03, la aeronave impactó contra la Torre Sur.
En cuanto al American 77, a las 08:20 despegó del Aeropuerto Internacional de Washington-Dulles con destino a Los Ángeles, operado por un Boeing 757-223. Llevaba a 64 personas a bordo: 2 pilotos, 4 auxiliares de vuelo y 58 pasajeros, incluyendo a los 5 secuestradores. Su última comunicación fue a las 08:51. Luego, hacia las 08:54, fue tomado por los terroristas. Su transpondedor fue apagado a las 08:56. A las 09:37, tras un giro de 330° para perder altura, la aeronave fue estrellada en la fachada Oeste del Pentágono.
Finalmente, el United 93, que debía hacer la ruta Netwark-San Francisco y que era operado por un Boeing 757-222. Llevaba 2 pilotos, 5 auxiliares y 37 pasajeros, incluidos los 4 secuestradores, para un total de 44 personas a bordo. La aeronave despegó a las 08:42, con 42 minutos de retraso. Esto fue crucial para que, ya en el aire, los pasajeros se enteraran de los ataques en Nueva York.
Alrededor de las 09:28, cuando sobrevolaban el Estado de Ohio, los terroristas asaltaron la cabina. Los controladores aéreos alcanzaron a escuchar gritos de “¡Mayday!” y sonidos de lucha física. El transpondedor se apagó a las 09:41. En este vuelo hubo una revuelta de pasajeros y tripulantes de cabina. Intentaron derribar la puerta de la cabina de mando con el carrito de servicio. Ante este panorama, el secuestrador al mando terminó estrellando la aeronave de forma invertida (boca abajo) en un descampado en Shanksville, Pensilvania.
Sobre cuál era el objetivo original de los terroristas al secuestrar este vuelo, la comisión investigadora afirma que el más probable era el Capitolio en Washington DC, sede del Congreso estadounidense. Sin embargo, algunas fuentes sugieren que el objetivo era la Casa Blanca, sede del Poder Ejecutivo, residencia oficial del Presidente de los Estados Unidos.
El caos y el derrumbe de las torres
En todas las zonas de impacto se desató el caos. Canales de televisión de todo el mundo interrumpieron sus programaciones habituales y comenzaron a transmitir imágenes que pronto recorrieron el mundo. Todo el planeta quedó en shock ante lo que estaba ocurriendo: Estados Unidos sufriendo un ataque terrorista en su propio territorio.
Las sirenas, carros de bomberos, patrullas, ambulancias, vehículos militares, todo sistema de emergencia comenzó a movilizarse. El país entero entró en alerta máxima. El entonces presidente estadounidense, George W. Bush, se encontraba en un aula de niños en la Escuela Primaria Emma E. Booker, en Sarasota, Florida. Tras el segundo impacto, su jefe de gabinete se le acercó y le dijo al oído una frase que quedó para la posteridad: “Un segundo avión chocó contra la otra torre. Estados Unidos está bajo ataque”
El cielo norteamericano se cerró por complete y el mandatario fue evacuado con el Air Force One, un Boeing 747-200B modificado, con matrícula militar VC-25A. Despegaron el Aeropuerto Internacional de Sarasota-Bradenton a toda potencia. El avión presidencial actuó como bunker aéreo y fue escoltado por dos aviones de combate F16.
Como el Pentágono ya había sido atacado, se temía que los próximos objetivos pudieran ser la Casa Blanca, el Capitolio o alguna otra importante sede gubernamental. Es por eso que el Servicio Secreto se negó rotundamente a llevar a Bush a Washington. El Air Force One ascendió a 45.000 pies de altitud para evadir los radares. Posteriormente realizaron dos paradas estratégicas en dos bases militares con búnkeres.
Mientras trasladaban al presidente, a las 09:58 EDT, la Torre Sur colapsó y se derrumbó en Nueva York tras el impacto que provocó un incendio que duró aproximadamente 55 minutos. Poco después, a las 10:28, la Torre Norte corrió el mismo destino, una hora y cuarenta y dos minutos después del impacto.
Las emblemáticas Torres Gemelas, que por décadas habían sido un símbolo del poderío económico de Estados Unidos, una postal obligatoria de Nueva York y el corazón financiero de la nación norteamericana, habían quedado reducidas a escombros y con ellas se fueron miles de vidas.
Entre tanto, el Air Force One aterrizó en la Base de la Fuerza Aérea Barksdale (Luisiana) a las 11.45. Allí el avión presidencial pudo repostar y se pudo dar un espacio seguro al mandatario para que brinde un breve mensaje a la nación. La segunda escala fue en Base de la Fuerza Aérea Offutt (Nebraska) donde llegaron a las 14:50 EDT. Allí se encontraba la sede del Comando Estratégico de los EE. UU. (STRATCOM).
Desde un búnker subterráneo de máxima seguridad, con tecnología de comunicaciones avanzada, Bush pudo encabezar una videoconferencia con el Consejo de Seguridad Nacional y los servicios de inteligencia para evaluar la magnitud de los ataques.
No fue hasta las 18:34 EDT que el mandatario pudo aterrizar en Washington, cuando se descartaron más amenazas inmediatas y el espacio aéreo estuvo bajo control militar. El Air Force One llegó a la Base Aérea de Andrews y luego George Bush dio un mensaje al país desde el despacho oval a las 20:30 EDT.
Miles de pérdidas humanas
Cuando el humo se disipó, se pudo dimensionar la magnitud del desastre. De acuerdo a las cifras oficiales, la cantidad total de fallecidos en todos los ataques fue de 2.977. En los ataques a las Torres Gemelas en Nueva York se registraron 2.753 muertes, incluyendo a los ocupantes de las aeronaves que impactaron contra los edificios, y a 343 bomberos y 71 policías que dieron sus vidas en actos heroicos tratando de salvar a más personas.
En el Pentágono fallecieron 184 personas, entre los 64 ocupantes del vuelo más 120 trabajadores militares y civiles que trabajaban en la sede del Departamento de Defensa. Mientras que en el vuelo 93 de United, el único que no llegó a su objetivo y acabó estrellado en Pensilvania, murieron 44 personas, los 33 pasajeros, los 7 tripulantes y los 4 secuestradores.
De acuerdo a las cifras oficiales, cantidad total de fallecidos en todos los ataques fue de 2.977. Si se cuentan a los 19 terroristas, el número asciende a 2.796.
Consecuencias geopolíticas
Estos acontecimientos tuvieron una fuerte repercusión política, tanto dentro como fuera de los Estados Unidos. El presidente norteamericano de ese entonces, el republicano George W. Bush, apenas llevaba 8 meses en el cargo. Había asumido el 20 de enero de ese mismo año. Fue electo en unas reñidas elecciones a finales de 2000, cuando competió contra el candidato demócrata Al Gore, quien había sido el vicepresidente del Bill Clinton.
En ese momento, el mandatario tenía un margen de aprobación de 51%. Pero, tras los atentados, ese margen se disparó al 90%, el índice más alto jamás registrado por la encuestadora Gallup hasta ese momento. La ciudadanía se unió en torno a la figura presidencial ante la emergencia nacional.
En un intento por capitalizar ese apoyo, el presidente formuló la conocida como “Doctrina Bush”: EEUU no haría distinciones entre grupos terroristas y los países que los albergaran. Esto dio lugar a la invasión a Afganistán en 2001 y a la controvertida invasión a Irak en 2003, bajo la premisa de que Saddam Hussein, presidente de Irak desde 1979, supuestamente poseía armas de destrucción masiva.
Sectores de la oposición estadounidense acusaron a Bush de querer “sacar provecho” del trauma colectivo dejado por el 11-S, instrumentando el dolor nacional para avanzar en una agenda de control petrolero e influencia militar en Medio Oriente.
Un golpe a la industria aeronáutica
En lo que respecta a la aviación comercial, los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 representaron un antes y un después. El historiador aeronáutico Antonio Luis “Tony” Sapienza aseguró a La Nación/Nación Media que “antes del 11 de septiembre no había mucho control en los vuelos internos en EE.UU. Lo que controlaban eran más que nada armas. Después de los atentados, los controles en vuelos aumentaron muchísimo, tanto dentro de EE.UU. como a nivel mundial. Aumentó la lista de elementos que no se pueden llevar en el equipaje de mano, como líquidos y navajas”.
El historiador relató que estuvo dos veces en Estados Unidos, en el 81 y en el 87, realizando en ambas ocasiones vuelos internos. Y, al menos en los 80, el control era muy poco. ”No recuerdo que te revisaran los bolsones de mano, no se pensaba que pudiera haber un secuestro o un atentado dentro de Estados Unidos. En el 81 volé desde Nueva York a Nueva Orleans y de Nueva Orleans a Miami. Entré al avión sin que me revisen el bolsón de mano. En el 87 hice un vuelo entre Miami y San Diego y de San Diego a Houston tampoco nos revisaron nada. Entramos en la fila, hice el checkin y nada, ni siquiera pasamos por un detector. Obviamente todo eso cambió después de los atentados del 11 de septiembre”, precisó.
En la misma línea se expresó Fabián Martínez, periodista y creador de contenido, quien realizó un entrenamiento como piloto aviador civil. “Hubo un antes y un después en la industria de la aviación. Los atentados del 11 de septiembre de 2001 desnudaron las falencias de seguridad en la aviación, tanto en Estados Unidos como a nivel mundial. Dejaron al descubierto las debilidades no solo de las aerolíneas, sino también de los aeropuertos y de los gobiernos”, contó.
Dos paraguayos perdieron la vida
El luto por las muertes del 11-S también alcanzó a nuestro país. Una familia de Asunción y otra familia de Misiones lloraron a dos de nuestros compatriotas. Se trata de Carlos Alberto Samaniego López, de 29 años, oriundo de Asunción, y Obdulio Amias Ruiz Díaz Shug, de 44 años, oriundo de San Ignacio, Misiones.
Samaniego era un profesional del sector financiero e hincha fanático de Olimpia. Buscando consolidar su carrera profesional, se fue a vivir a Estados Unidos, donde llevaba pocos años residiendo. Trabajaba en la firma de inversiones Cantor Fitzgerald, cuyas oficinas funcionaban entre los pisos 101 a 105 de la Torre Norte. El impacto ocurrió por debajo de dicha zona, dejando a todos los que se encontraban allí atrapados. Ningún empleado de esa firma que se hallaba en esas oficinas logró sobrevivir. El cuerpo de Carlos Alberto fue identificado semanas después, mediante pruebas de ADN.
Obdulio residía desde hacía más de una década en Nueva York, con su esposa e hijos. Laboraba en el área de mantenimiento y servicios técnicos del World Trade Center. Se encontraba realizando sus labores rutinarias cuando se desató el infierno. Fue de las tantas personas que quedaron atrapadas bajos los escombros y no pudo sobrevivir.
Surgimiento de teorías conspirativas
Inmediatamente después de los atentados, comenzaron a surgir un sinfín de teorías sobre lo ocurrido. De hecho, el 11-S está considerado como el acontecimiento que dio inicio a la era de las teorías conspirativas modernas. En aquel entonces, internet aún estaba en pañales, las redes sociales no existían y los videos y posteos virales no estaban prácticamente en los planes de nadie. Fueron los primeros y rudimentarios foros web y correos electrónicos los que se convirtieron en el nido de especulaciones por parte de los primeros internautas.
Una de las teorías más famosas y difundidas a nivel mundial es que la causa del derrumbe de las Torres Gemelas no fueron los choques de aviones, sino que se trató de una demolición controlada. A diferencia de la versión oficial, que concluyó que el colapso de las torres se debió a que los incendios provocados por los impactos debilitaron los soportes de acero de los pisos afectados, esta teoría sugiere que en realidad explosivos fueron colocados previamente a los ataques, en puntos estratégicos, y que esa fue la verdadera causa del derrumbe.
La teoría sostiene que la temperatura de los incendios no era suficiente para debilitar la estructura de las torres y que el desplome vertical y simétrico de los edificios, sumado a los destellos y columnas de humo divisadas en los pisos inferiores durante la caída, son pruebas de que se utilizaron cargas de demolición tradicionales. Para los defensores de esta teoría, la velocidad casi de caída libre con la que colapsaron las estructuras sigue siendo el principal cabo suelto que la narrativa oficial no logra esclarecer.
Entre tanto, el consenso científico internacional, liderado por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), descarta firmemente el supuesto uso de explosivos. Las investigaciones oficiales sostienen que el combustible de los aviones actuó como queroseno que despojó al acero de su aislamiento térmico, provocando que los soportes perdieran el 50% de su capacidad de resistencia a 600 ° C.
El Memorial: el National September 11 Memorial & Museum
Actualmente en la Zona Cero se erige un nuevo complejo con un memorial que homenajea a las víctimas de los atentados de aquella trágica jornada septembrina. Las “Piscinas Gemelas”, un monumento denominado “Reflecting Absence” (en español, Reflejando Ausencias) consisten en dos piscinas cuadradas ubicadas cada una exactamente donde se erigían las Torres Gemelas.
Se trata de las dos fuentes de agua artificiale más grandes de norteámerica, diseñadas por los arquitectos Michael Arad y Peter Walker. El concepto central es el monumento al vacío. El agua cae en cascada por paredes de granito de 9 metros hacia un foso central que parece no tener fin. Esto simboliza la pérdida irreparable y el vacío dejado por los ataques. Alrededor de los parapetos de bronce que bordean las fuentes están grabados con láser los nombres de las 2.977 víctimas, incluidos los paraguayos Carlos Samaniego y Obdulio Ruiz Díaz.
En el nuevo complejo del World Trade Center, el edificio principal es el One Wolrd Trade Center, anteriormente conocido como Freedom Tower (en español, Torre de la Libertad). Con una altura de 541 metros (1.776 pies, en alusión al año de declaración de independencia de los Estados Unidos) y 104 plantas, es el edificio más alto del hemisferio occidental.
En la cultura popular
El 11-S ha tenido un impacto significativo en la cultura popular, siendo retratado en numerosas películas, series y hasta libros. En el cine, entre las obras más conocidas que representaron los atentados están la película United 93, dirigida por Paul Greengrass y estrenada en 2006, que retrata los acontecimientos del secuestro del cuarto avión; y la película World Trade Center, conocida en Hispanoamérica como Las Torres Gemelas, dirigida por por Oliver Stone y protagonizada por Nicolas Cage, que retrata la supervivencia de oficiales de la Policía del Puerto que quedaron atrapados entre los escombros.
En lo que respecta a series y documentales, podemos destacar las siguientes; Punto de inflexión: El 11-S y la guerra contra el terrorismo, una miniserie documental de Netflix que trata sobre el auge de Al Qaeda y las decisiones de la era Bush; 9/11: Así se vivió en América, una docuserie de National Geopgraphic que también se puede encontrar en Disney+, construida enteramente con archivos de video e imágenes cronológicas de aquella jornada; 9/11: Inside the President’s War Room, una serie de testimonios inéditos del propio George W. Bush y su gabinete sobre las decisiones tomadas a bordo del Air Force One.
En cuanto a libros y ensayos, las obras más conocidas son las siguientes: El informe de la Comisión del 11-S, documento oficial de acceso público que funciona como la radiografía completa de los acontecimientos de ese día; Lo que vi aquel día (The Looming Tower), autoría de Lawrence Wright, un libro de investigación periodística ganador del Premio Pulitzer que explica minuciosamente cómo se gestó el ataque desde los años 90.
El 11-S incluso tuvo un impacto en el mundo de la animación. Se teoriza que fue uno de los tantos acontecimientos supuestamente predichos por la famosa serie animada Los Simpson. En el primer episodio de la temporada 9, Homero Contra la Ciudad de Nueva York, la escena donde se muestra la portada de una revista que alinea el precio 9 dólares justo al lado de la silueta de las Torres Gemelas, hace que se forme visualmente la cifra “9/11”, es decir, septiembre 11.
Por otro lado, en la película original de Disney, Lilo y Stitch, representa la repercusión de los atentados. En la secuencia final, Sitich robaba un avión comercial Boeing 747 para rescatar a Lilo de la nave del personaje de Gantu. Sitich utilizaba la aeronave para esquivar los edificios de la ciudad. Sin embargo, tras los acontecimientos del 11 de septiembre, Disney temió herir la sensibilidad colectiva tras la tragedia, de modo que ordenó a los animadores modificar la secuencia final, donde vemos que, en lugar del avión comercial utilizan la nave espacial roja de Jumba y Pleakley.
Si bien los escombros fueron removidos y la humareda se disipó hace tiempo, un cuarto de siglo después, las consecuencias geopolíticas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 aún persisten. Los acontecimientos de aquella jornada siguen alimentando debates sobre lo ocurrido y sobre cómo el país más poderoso del mundo pudo ser golpeado de esa manera en su propio territorio.
A ello se suman las profundas huellas que dejó en la industria de la aviación y en los sistemas de seguridad a nivel mundial. Veinticinco años después, el 11-S continúa siendo un acontecimiento que marcó un antes y un después en la historia contemporánea y cuya memoria permanece intacta.
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Caso Hugo Javier: informe forense descarta un ACV y plantea cinco hipótesis
Desde la oficina de Medicina Legal se remitió al Ministerio Público el informe forense con relación a las lesiones sufridas por el exgobernador Hugo Javier y la gravedad de las mismas. Además, se mencionan cinco posibles causas y cada una de las hipótesis serán estudiadas para llegar al fondo del caso.
El médico forense, el Dr. Pablo Lemir, confirmó este martes 8 de setiembre que fue entregado al Ministerio Público los resultados del exámen forense practicado al exgobernador de Central Hugo Javier González. Se confirma la gravedad de las lesiones, entre ellas una fractura en el cráneo, sangrado dentro de la cabeza y varios hematomas.
En una entrevista que brindó a Unicanal, mencionó que el informe forense, además de brindar detalles sobre las lesiones contusas, menciona 5 hipótesis de cómo podría haberse producido dichas lesiones. Aclaró que el informe es preliminar, basado en la documentación a la que accedieron.
“Es una pericia documental basada en la información que nos había proporcionado el día de ayer el agente fiscal Luis Chamorro; esṕecíficamente es un resumen escaneado de la historia clínica del Hospital de Barrio Obrero. Algunas imágenes fotográficas tomadas en el Hospital de Itauguá, además de un par de informes de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de Itauguá y unas videofilmaciones con celular de la tomografía que se le hizo”, detalló.
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No obstante, hizo la aclaración de que quedó registrado en el informe que existe necesidad de contar con las imágenes digitales de la tomografía que se le practicó, así como el informe tomográfico, el informe del neurocirujano entre otros, para llegar a una conclusión más certera.
Explicó sobre la relevancia de esos informes clínicos, ya que en el informe forense realizan una serie de sugerencias al agente fiscal sobre qué información sería pertinente obtener desde el punto de vista de la medicina legal para llegar a una conclusión más certera, o al menos, lo más cercano posible sobre qué pasó realmente con el exgobernador González.
“Lo que sí se aleja, y pierde sustento desde el punto de vista científico es que se trate de un accidente cerebro vascular (ACV). Estamos hablando de un traumatismo de cráneo encefálico grave, donde tenemos una asociación de lesiones contusas en la región frontal, sobre todo en la cabeza. Una lesión contusa importante que se asocia con una fractura de la parte superior de la órbita y esto se asocia con cuatro puntos de hemorragia”, detalló.
Cinco hipótesis
El doctor Lemir señaló que, se observaron además de una serie de lesiones contusas en el hombro izquierdo, en el antebrazo izquierdo y también en el derecho, en la región del gluten incluso. Mencionó que luego de analizar todos esos detalles se presentan 5 hipótesis de lo que pudo haber pasado, pero necesitan ciertos elementos complementarios para llegar a una conclusión.
“Esas lesiones contusas, más las lesiones contusas del cráneo sobre todo en la parte frontal, nos hablan de una serie de golpes. El cómo se produjeron esos golpes es una cuestión que sigue siendo un interrogante. Se formularon 5 hipótesis de trabajo y se señalan en el informe, cuáles son los elementos que tendríamos que llegar a obtener para poder llegar a afirmar cuál es la hipótesis más cercana a la realidad”
El director detalló que el equipo forense presentó como posibilidades que pudieron ocasionar las lesiones en el paciente, ya que por de pronto no pueden quedar con una sola hipótesis.
“Tenemos la posibilidad que haya sido una caída provocada de manera accidental, y que eso haya generado los golpes, posteriormente una hemorragia cerebral y posteriormente una convulsión. O bien, una condición médica que lleve a esa caída, luego a una convulsión, que en un ambiente cerrado, las partes corporales puedan golpearse, lo que genera las lesiones contusas” precisó.
Remarcó que estas cinco hipótesis siguen abiertas, ya que son necesarios más elementos para poder precisar el estudio y tener mayor certeza sobre qué es lo que ocurrió.
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