El sábado 13 de febrero, a las 18:00, GEN estrenará el programa denominado “Impacto”, con la conducción de los periodistas Ingrid Noguera y Joel Sandino. Será un espacio de dos horas que se emitirá todos los sábados por las pantallas de GEN.
De esta manera, se refuerza la grilla del canal, con un informativo diferente, contenido amplio, variado, con un enfoque jovial y entretenido, donde también habrá mucho humor y buena música, de la mano de las dos nuevas figuras de la televisión nacional.
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Cabe mencionar que el debut de “Impacto” forma parte del plan de expansión del canal GEN, medio del Grupo Nación que realizó importantes nuevas incorporaciones, apostando a profesionales de primer nivel y con vasta trayectoria para su staff.
En este marco, se dio la bienvenida a Ingrid Noguera, quien se sumó a la gran familia de GEN, y que junto a Sandino ofrecerá a la teleaudiencia 120 minutos de noticias y también de diversión, en un ambiente ameno y distendido.
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Joel Sandino, además de periodista, es un joven músico que no solo canta, sino que también compone e interpreta músicas propias y de colegas. El comunicador, conocido también como “el periodista cantor”, desde hace varias semanas marca presencia en las pantallas de GEN.
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Chile: exmilitar prófugo fue encarcelado por el crimen del cantautor Víctor Jara
La policía encarceló al exmilitar prófugo Nelson Haase, condenado por el asesinato y secuestro del cantautor Víctor Jara hace más de medio siglo durante la dictadura militar en Chile, informó el domingo el Poder Judicial a la AFP. Autor de temas como “El derecho de vivir en paz”, Víctor Jara es considerado un símbolo de la llamada Nueva Canción Chilena, un movimiento musical y social que nació en los años 60.
El músico fue torturado y asesinado de 44 balazos el 16 de septiembre de 1973, cinco días después del golpe de Estado de Augusto Pinochet contra el entonces presidente Salvador Allende. Tenía 40 años. “Se le aplicaron torturas físicas, siendo los golpes más severos aquellos que recibió en la región de su rostro y en sus manos”, según la investigación judicial.
El 28 de agosto de 2023, semanas antes de que se conmemoraran los 50 años del golpe y el asesinato de Jara, siete militares en retiro fueron condenados por este caso a penas de entre ocho y 25 años de prisión.
Haase, de 80 años, fue sentenciado a 25 años de cárcel, pero huyó cuando se dio a conocer la condena. Era el único militar que seguía libre.
“Se dio orden de ingreso (a la cárcel) al militar en retiro Nelson Haase Mazzei”, dijo el Poder Judicial en un comunicado enviado a la AFP.
Según la prensa local, el exmilitar fue encontrado en la región de Los Lagos, 950 kilómetros al sur de la capital.
No fue el único que evitó la cárcel tras la sentencia. El general Hernán Chacón, de 85 años, se suicidó cuando la policía fue a detenerlo y llevarlo a cumplir condena. El asesinato de Jara fue uno de los más alevosos cometidos por la dictadura (1973-1990), que dejó como saldo 3.200 víctimas, entre muertos y desaparecidos.
Fuente: AFP.
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Incendios forestales: ¿qué impacto tiene el humo en la salud?
- Anthony Lucas
- Fotos: AFP
¿Qué riesgos para la salud representan los humos generados por los incendios forestales? ¿Quiénes son los más vulnerables? ¿Son necesarias las mascarillas? En esta nota se repasan las cuestiones sanitarias que plantean los grandes incendios que están afectando a Europa.
Los incendios de vegetación liberan gases y partículas al aire que son peligrosos para el organismo, recuerda en su página web la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de Francia (Anses). Las partículas finas, en particular, son especialmente nocivas porque pueden penetrar profundamente en los pulmones.
El “monóxido de carbono es también uno de los principales contaminantes generados” por estos episodios, subraya la agencia, que enumera entre las demás sustancias químicas presentes en los humos “el dióxido de carbono (CO2), compuestos orgánicos volátiles como la acroleína, el formaldehído y el benceno”, así como “compuestos semivolátiles”.
A estos contaminantes pueden añadirse otros cuando arden vehículos o edificios.
PERSONAS CON MAYOR RIESGO
Las personas que se encuentran cerca del incendio pueden presentar síntomas respiratorios de irritación. Pero los efectos se extienden mucho más allá y afectan a toda la población situada a sotavento del incendio y, por tanto, expuesta a los humos “durante varias horas o varios días”, según las condiciones meteorológicas, recuerda a AFP el neumólogo francés Bruno Crestani.
Corren un riesgo especial “las personas vulnerables, de edad avanzada o con enfermedades respiratorias, los lactantes y los asmáticos porque esta exposición puede descompensar una situación que previamente estaba controlada”, explica.
Además, “los efectos no son únicamente respiratorios”, recalca, ya que “estas partículas pueden pasar al torrente sanguíneo” e incluso “activar determinados procesos, como descompensar una diabetes, provocar un ictus o un infarto de miocardio”, además de afectar a las mujeres embarazadas.
Todo ello porque estas partículas, al ser muy ligeras, pueden desplazarse a distancias muy largas.
En setiembre de 2025, la Organización Meteorológica Mundial destacó que los incendios forestales liberan una “mezcla tóxica” de contaminantes que puede deteriorar la calidad del aire a miles de kilómetros de distancia. Según esta agencia de la ONU, los incendios registrados en Canadá en 2024 provocaron contaminación atmosférica hasta Europa.
Otro ejemplo, citado por Oxfam Francia en un informe publicado a principios de julio, es que “los megaincendios de Las Landas (una región al suroeste de Francia) de 2022 deterioraron la calidad del aire hasta Yvelines (cerca de París), a más de 500 km del lugar de los incendios”, según la oenegé.
EFECTOS PARA LOS BOMBEROS
La Anses señala los efectos sobre los bomberos, expuestos de forma directa durante la intervención, pero también de forma indirecta cuando el incendio ya ha sido extinguido, “durante las fases de vigilancia, investigación y desescombro, así como al regresar al parque de bomberos, debido a la contaminación de los equipos, el material o los vehículos por el hollín y las aguas utilizadas para la extinción”.
En otoño de 2025, la revista The Lancet cifró en su informe anual sobre los riesgos del cambio climático para la salud en 154.000 el número de “muertes relacionadas con la contaminación por partículas finas procedentes del humo de los incendios forestales” en todo el mundo.
Para Francia, Oxfam estima en 2.800 las muertes prematuras anuales relacionadas con la contaminación del aire causada por los incendios forestales.
¿QUÉ HACER PARA PROTEGERSE?
El primer ministro, Sébastien Lecornu, anunció el envío de 1,5 millones de mascarillas FFP2 a Gironda, donde se registra un incendio de una magnitud sin precedentes.
La Anses recomienda el uso de estas mascarillas de protección para todas las personas vulnerables expuestas a los humos. También aconseja que contacten con un médico de atención primaria o incluso con los servicios de urgencias si “aparecen síntomas o dificultades respiratorias”.
“No ofrecen una protección del 100 %, pero sí una protección significativa”, confirma el profesor Bruno Crestani.
En las zonas que no han sido evacuadas, la Anses recuerda que se recomienda “limitar los desplazamientos y el tiempo pasado al aire libre, mantener puertas y ventanas cerradas y ventilar solo cuando las condiciones lo permitan, cubrir las entradas de aire con paños húmedos, apagar los sistemas de ventilación mecánica controlada (VMC) durante los episodios de humo y evitar la actividad física al aire libre en la zona”.
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“Para nosotros la identidad no es repetir siempre lo mismo”: Andrés Selich de Kita Pena
Andrés Selich, vocalista del grupo, compartió las ideas y detalles que envuelven al último material de la banda.
Kita Pena vuelve a marcar presencia con novedades sonoras. En los últimos días lanzó “110/220”, su más reciente trabajo discográfico, un EP que consta de 4 canciones y un interludio, del cual ya se conoció un avance a fines de 2025, que fue mundial.
La banda, con cerca de una década y media de vida, se mantiene vigente en la producción y propuesta, dialogando con nuevas sonoridades, apoyándose un poco más en las letras y poniendo al ritmo, al clima sonoro y al humor siempre como pilares de su música. Este material, que es el sucesor oficial de “ Casi nada de lo que nos enseñaron sirve para sonreír y otras fábulas” (2018), fue producido por Marcelo Soler, mezclado por Carlos Dentice y masterizado por María Triana Mastering.
Andrés Selich, uno de los cantantes de la banda, conversó con La Nación sobre este lanzamiento, sobre la búsqueda y la dinámica que llevó a la materialización de este proyecto, que amplia horizontes del grupo, pero desde un territorio que le es propio.
–¿Por qué el nombre “110/220” y el formato de EP para este nuevo lanzamiento?
–El nombre aparece por la idea de cambiar de energía. Nos gustaba esa imagen de poder enchufarnos en lugares distintos, pasar por otros climas, probar otras intensidades, pero seguir siendo la misma corriente. El EP tiene bastante de eso. Hay canciones que vienen de momentos distintos, algunas más luminosas, otras más introspectivas, pero todas conviven dentro de una misma búsqueda. Sentíamos que no hacía falta esperar a tener un disco largo para mostrar este momento. Estas canciones tenían algo en común y el formato EP nos permitía decirlo sin estirarlo de más.
–¿Cómo la banda se va apropiando de lo nuevo para el siguiente trabajo? ¿Qué temores les genera eso respecto a la identidad que ya tienen?
–Todos en la banda escuchamos mucha música y eso inevitablemente se filtra. Nos gusta probar, jugar con climas distintos, ver hasta dónde puede ir una canción.
Creo que experimentar también hace que todo sea más divertido. La clave está en que eso nuevo no entre como disfraz. Tiene que pasar por la banda, por nuestra forma de tocar, de cantar y de decir. Ahí recién se vuelve nuestro. El miedo a perder identidad puede aparecer, pero también sería raro cuidar tanto una forma que termine volviéndose una jaula. Para nosotros la identidad no es repetir siempre lo mismo, sino seguir reconociéndonos aunque cambiemos de energía.
DEJAR UNA IDEA
–El clima sonoro, un humor determinado y las letras tienen un rol muy destacado ¿Trabajan eso de manera consciente o solo sale?
–Creo que primero aparece. Hay un temperamento de la banda que sale bastante naturalmente: cierta forma de mirar, de no ponerse solemne, de mezclar algo sensible con algo más cotidiano. No sé si lo llamaría humor en el sentido de hacer reír, sino más bien una manera de pararse frente a las cosas. Después sí hay un trabajo consciente. Escuchamos si ese clima sostiene la canción, si la letra entra en ese mundo, si algo sobra o si se vuelve demasiado explicado. A veces una canción necesita más luz, otra necesita más rareza, otra pide ser más directa. Nos interesa que las canciones tengan algo para decir, pero que no pierdan cuerpo. Que no se vuelvan discurso. Que puedan dejar una idea, pero también moverte un poco.
–¿Cómo trabajaron las letras en esta producción? ¿Pertenecen a alguien en particular y se cuida eso o lo piensan colectivamente, se aceptan correcciones?
–Las letras siempre vienen de alguien. De una mirada, de una frase, de una incomodidad o de una necesidad puntual. Pero para que una letra llegue a Kita Pena tiene que tener la capacidad de representar a todos de alguna manera. No significa que todos hayan vivido exactamente lo mismo, sino que todos puedan reconocer algo ahí y defenderlo como propio. Una canción puede nacer de una experiencia personal, pero si queda encerrada solamente en eso, le cuesta crecer.
En la banda se cuida mucho esa primera voz, pero también se acepta que la canción pida cambios. A veces una palabra cambia todo. A veces una frase que parecía importante no entra. Lo lindo es cuando algo que empezó en una persona termina encontrando una forma que todos podemos cantar.
CAMBIO DE ENERGÍA
–¿Dentro de qué procesos está la banda?
–Estamos en un proceso de encontrar una nueva forma de movernos. Kita Pena tiene muchos años, muchas etapas y muchas vidas adentro. No sentimos que estemos empezando de cero, pero tampoco queremos funcionar en automático. Este EP nos agarra en un momento de cambio de energía, justamente. Con ganas de seguir haciendo música, pero también de entender cómo se comparte hoy, cómo se sostiene una banda y cómo se conecta con la gente después de tanto tiempo. Capaz estamos en un proceso de reconexión: con las canciones, con la banda y con una versión nueva de nosotros.
–¿Cómo Kita Pena, que tiene ya muchos años como grupo humano, vive, piensa y discute el mundo actual, sea desde la música, el mercado local, el sistema de difusión concentrado en plataformas, etc.?
–Es un momento raro para hacer música. Hoy una canción también tiene que sobrevivir al scroll. Eso puede ser cansador, porque además de hacer música tenés que pensar cómo lograr que alguien se detenga un rato a escucharla. Las plataformas abrieron puertas, eso es real, pero también concentraron mucho la atención. Hay más música que nunca, pero no necesariamente más escucha. Una canción puede estar disponible en todo el mundo y al mismo tiempo perderse en dos segundos entre mil cosas.
En Paraguay hay mucho talento y mucha gente haciendo cosas con identidad, pero todavía cuesta sostener circuitos, espacios y hábitos de escucha. Entonces uno va aprendiendo a moverse en ese paisaje sin traicionar lo que hace. Comunicar más, sí. Adaptarse, también. Pero sin convertirse en una banda que existe solo para alimentar el algoritmo.
–Si bien no se plantean como dando consejos, hay algo de invitar con sus letras a búsquedas más interiores y/o verdaderas. ¿Qué son esas verdades y cómo hacen ese trabajo ustedes?
–No sé si pensamos las canciones como consejos. Nos interesa más que funcionen como lugares donde uno pueda reconocerse un poco. Hay preguntas que vuelven en este EP: cómo dejar de preocuparse por todo, cómo cambiar de ambiente cuando algo te apaga, cómo volver a creer sin tener todo resuelto, cómo cortar una cadena antes de repetirla. Son cosas simples de decir, pero difíciles de hacer. Capaz la búsqueda va por ahí. No tanto en encontrar una verdad enorme, sino en animarse a mirar algunas cosas de frente. A veces una canción no te resuelve nada, pero te acompaña mientras tratás de ordenar un poco el ruido. Y eso, para nosotros, ya vale bastante.