"Tal vez leas esto y sos alguien que sueña con su primer auto. Yo te deseo lo mejor y con tu trabajo y sacrificio ojalá lo logres en menos tiempo del que yo tardé", fue parte del emotivo mensaje que dejó el músico. Foto: Gentileza.
Jaime Zacher vende su camioneta debido a la crisis económica y se solidariza con Bianca
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Días atrás Jaime Zacher había colgado una publicación en su cuenta oficial de Facebook, un escrito en el que comenta la historia acerca de la adquisición de su camioneta, anécdotas que vivió junto a ella y sobre la venta de la misma, ya que se vio obligado a venderla debido la fuerte crisis económica a consecuencia de la pandemia.
Esto considerando que el arte es uno es de los rubros más afectados, por lo que se tuvo que deshacer de su medio de transporte propio para cumplir con el pago de deudas y con sus obligaciones económicas.
Zacher lo tituló “Auto ramó” y recordó que cuando adquirió recién el vehículo “una semana no quería ni salir”, al mismo tiempo relató un acontecimiento inusual y hasta chistoso. “En una ocasión, fui a un evento en Villa Morra, estacioné en un shopping, al terminar voy a casa en micro, aburrido, busco mi celular y encuentro la llave de mi camioneta...jajaja, Pya’e ko aha jey (volví a toda prisa)”, rememoró el vocalista de Bohemia Urbana.
Igualmente contó que era bastante cuidadoso a la hora de gastar en combustible y escribió: “A pesar del tremendo calor, muchas veces apagaba el aire y abría la ventana. Busco a un amigo y me dice sofocado Jaime, tu camioneta con aire es Sorento, sin aire es sorete Jajaja”.
En otra oportunidad otro conocido le dijo: “Jaime, pareces esos tipo de la campaña que compran recién su camioneta y apenas se va por el empedrado”, a lo que el reaccionó diciendo: “Qué loco, soy exactamente eso, un tipo de la campaña que compró recién su camioneta iiiiiipu”.
“Puse a la venta el mío, por suerte tenía algo para vender, en esta pandemia no todos tuvieron esa suerte, especialmente en el rubro del arte. Por eso no voy a rendirme, pues no quiero fallar a los que en mi confiaron otorgándome el préstamo para la vivienda”, expresó el músico.
“Ayer logré vender la camioneta, hoy estoy saldando varias cuentas pendientes y siento un alivio indescriptible. Fuerza para todos, en auto, en moto, en bici o a pie, pero, vamos adelante”, ratificó el reconocido artista nacional.
“Antes de ayer vendí mi camioneta”
Tras la primera publicación realizó una segunda bajo el nombre “Antes de ayer vendí mi camioneta” y en la que expresa: “Desde ayer estoy alivianando deudas y sintiendo una enorme tranquilidad. En 9 meses sin trabajar, tuve mis peores cobros en APA desde que soy socio, y la pandemia que me agarró construyendo”.
“Y surge este milagro (venta). La venta no fue planeada, me agarró de sorpresa, así que cuando quedé sin vehículo, no fui a algunos lugares porque los suspendí; sin embargo, tenía dos serenatas a las que no quería faltar” a dos hermosas mujeres que amo mucho, remarcó.
La primera se trata de Paula Araceli, una jovencita que cumplía 15 años y que desde que tiene 4 añitos lo llama tío, y en su intento de llegar hasta el lugar buscando quien lo traslade no logró encontrar a nadie. “Llamé a la mayoría de mis amigos y tenían compromisos”, expuso.
“A última hora decidí llamar un taxi, y el taxista resultó ser mi primo, que en mi niñez/adolescencia fue uno de mis gurú del rock. Mi viaje fue una reunión familiar de charla amena”, enfatizó Zacher.
Todos somos Bianca
Al terminar allí, quedaba pendiente la segunda serenata, a la que se refirió de la siguiente manera “a la otra mujer que amo mucho y estoy seguro que ustedes también, me refiero a Bianca @todos_somos_bianca y específicamente a sus padres”.
“Tengo absurdos niveles optimismo de optimismo, que me llevaron a hacer mi carrera musical sin ningún recurso económico, y para colmo sin trabajar 9 meses logré pagar muchas deudas, gracias a la venta de mi vehículo. Me mantengo ridículamente positivo en momentos adversos, y tal vez eso me ayuda a seguir intentando”, señaló.
Continuó diciendo: “Yo tuve un sueño despierto y es el de que la lucha de los padres de Bianca tengan un resultado positivo, y ya me estoy imaginando que canto una serenata en los 15 años de Bianca. Al llegar a Itauguá, mi casa propia (que gusto decirlo) el taxista, mi primo, decide no cobrarme dos trabajos de trasporte, uno a Villa Elisa y otro al centro de Asunción”.
Y finalizó diciendo, “insistí en pagar su trabajo pero fue su aporte a la causa, los milagros se componen de pequeños grandes aportes. Su contacto Daniel Marquez 0981 465 117. Muchas cosas malas suceden y tenemos que asimilar, así que si algo bueno te sucede, hay que valorar y celebrar. Buen comienzo de semana!”.
GuaraníSat-2 recibe autorización para llevar “India” al espacio
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La Agencia Espacial del Paraguay (AEP) recibió la autorización de uso de la obra musical “India”, del maestro José Asunción Flores, creador de la guarania, en el marco del desarrollo de GuaraníSat-2. Esta autorización permite la incorporación simbólica de la pieza al satélite paraguayo, incluso en formato accesible como sistema braille, reafirmando el carácter cultural, científico e inclusivo de la misión.
El documento fue suscrito por su nieto, Francisco Alberto Flores Leiva, titular de los derechos, quien estuvo acompañado por el ingeniero José Asunción Flores, bisnieto homónimo del maestro. Con esta acción, el GuaraníSat-2 no solo representa desarrollo tecnológico, sino también identidad nacional, llevando al espacio el legado cultural del Paraguay como expresión de interés nacional y proyección internacional.
Por otra parte, la AEP reportó que, el 17 de febrero, se publicó la API (Advance Publication Information) del proyecto en el Buró de Radiocomunicaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU), como parte del proceso de coordinación de frecuencias de comunicaciones para la futura operación del satélite GuaraniSat-2.
Este acontecimiento constituye un hito significativo para el desarrollo de las capacidades espaciales del país, al tratarse de la primera gestión nacional orientada al cumplimiento de los procedimientos establecidos en el marco regulatorio internacional aplicable a misiones satelitales.
El avance logrado es resultado del trabajo articulado entre los equipos conformados por los profesionales del SpaceLab de la Agencia Espacial del Paraguay y de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), institución que integra igualmente la Junta Directiva de la Agencia Espacial del Paraguay. Enlace a la API: https://www.itu.int/ITU-R/space/asreceived/Publication/DisplayPublication/67700.
Con un concierto abierto a todo público, tendrá lugar hoy a partir de las 19:00, en el Centro Cultural del Puerto, el lanzamiento de libro “Coplas y jazmines, luchas y azahares”, con el que el cantante, compositor y militante social y cultural Ricardo Flecha presenta un acercamiento a su vida y trayectoria, como referente del canto paraguayo contemporáneo.
El material aborda un recorrido por 45 años de trayectoria en la música, desde sus inicios más cercanos al goce y la recreación, hasta el desarrollo de una carrera que lo puso como un referente internacional de la voz del cancionero paraguayo.
El título “Coplas y jazmines, luchas y azahares” es una cita que corresponde a un fragmento de la canción “Despertar”, de Maneco Galeano, creador del Movimiento Nuevo Cancionero, del que Flecha es uno de los referentes más importantes y de vigencia ininterrumpida.
“El libro cuenta la historia de mi trayectoria, habla de dónde nací, de mis inicios, también es un relato del tiempo que me tocó vivir. El texto habla sobre el trabajo que nos tocó hacer durante el tiempo de la dictadura, la censura, las veces que estuve preso, habla sobre los grupos que integré, puede llamarse una autobiografía”, comenta Ricardo.
La trayectoria de Flecha está marcada por referentes como Atahualpa Yupanqui, así como en el permanente estímulo de Mercedes Sosa y Óscar Cardozo Ocampo.
En su formación artística, destaca también la influencia de Carlos Noguera, Emilio Bobadilla Cáceres y Agustín Barboza, pilares fundamentales para una interpretación profunda y renovada de la música paraguaya.
José Villamayor: “Este es un disco que habla de la luz y de la esperanza”
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Jimmi Peralta
Fotos: Gentileza
El reconocido guitarrista José Villamayor vuelve a hurgar entre las sonoridades del jazz y el 6x8 nacional. En este diálogo con La Nación del Finde, habló sobre su último álbum y cómo los 10 temas que lo componen constituyen “un recorrido que avanza hacia la luz”.
La apuesta por la música producida en el país se encuentra muchas veces en medio de la tensión entre lo posible y lo proyectado, realidad y sueños. La tenacidad en el trabajo y el compromiso con los objetivos son los que, entre otros elementos que atañen al talento, permiten el surgimiento de cada nuevo nuevo proyecto.
En este sentido, José Villamayor es un guitarrista de la escena jazzística local con una carrera de más de dos décadas. Recientemente presentó “Aires nacionales II”, un nuevo registro personal grabado en formato de sexteto, en el que plasma su búsqueda sonora y sensibilidad entre los géneros que lo constituyen internamente: el jazz y la música paraguaya.
Villamayor, quien logra este disco con apoyo de Matías Insaurralde y la producción de Sergio Cuquejo en Spirit And Sound, contó en estudio con la participación de Vetner López, Juan Pablo Giménez, Giovanni Primerano, Bruno Muñoz, Ezequiel Takebe, Dani Pavetti y Nico Vera.
Villamayor trabajó en estudio junto con Giovanni Primerano, Juan Pablo Giménez, Ezequiel Takebe, Vetner López y Bruno Muñoz
–¿Cómo definirías tu último álbum?
–Para mí, “Aires nacionales II” es un disco que habla de la luz y de la esperanza. Creo mucho en el poder emocional que tiene la música y en lo que puede generar en quien la escucha. Por eso pensé el álbum como un viaje, diseñado para escucharse en orden, con un recorrido simbólico. El disco comienza con “Gota de luz”, que representa ese pequeño destello de esperanza que todos necesitamos para sentir que vamos por el buen camino. Y termina con “La esperanza de un nuevo día”, que funciona como un recordatorio de que cada mañana ofrece una nueva oportunidad, una nueva esperanza. De alguna manera, el álbum va desde esa primera chispa de fe hasta una esperanza más plena: un recorrido que avanza hacia la luz.
HILO CONDUCTOR
–¿Qué hilo conductor une los dos discos de “Aires nacionales” o cómo se proyecta uno a través del otro?
–Para mí, el hilo conductor entre ambos discos es la idea original que dio nacimiento al proyecto “Aires nacionales”: agrupar mis músicas con “aires nacionales”, valga la redundancia; pasar por el filtro del jazz y del folclore. No desde un lugar estrictamente tradicional, sino desde mi propia mirada, mi tiempo y mi bagaje. Lo que une a ambos discos es esa búsqueda de tocar nueva música con “aires nacionales”, aunque cada uno lo hace desde sonoridades distintas. El primer disco está grabado con una formación más reducida y completamente acústica, con instrumentos de madera como el contrabajo, el requinto, la guitarra y la percusión, lo que genera una estética más orgánica y cercana a lo folclórico. En cambio, “Aires nacionales II” amplía la paleta tímbrica: aparece una convivencia entre lo acústico y lo eléctrico. Esa mezcla mantiene la raíz del proyecto, pero explora nuevas texturas y colores sonoros.
–¿Qué búsquedas musicales y/o sensibles pensás que predominan en este material?
–Pienso que en este disco la búsqueda musical y sensible no están separadas, sino que funcionan como una misma cosa. La intención principal es generar sensaciones en el oyente: que la música pueda transmitir ideas desde lo emocional, casi en la piel, a medida que avanza el recorrido del álbum. Cada obra propone un clima particular.
–¿Podrías hablarnos de lo que plantea cada una de las propuestas?
–En “Gota de luz” me interesa que se perciba esa esperanza inicial, ese destello o chispa de fe. “Una hoja al viento” invita a una filosofía de dejarse llevar con serenidad, con cierta paz, como el viaje de una hoja al viento. “La raíz del alma” apunta a ese reconocimiento del mundo interior, de aquello profundo que define a cada persona. “Ñandutí” busca conectar con la belleza estética de nuestra cultura, mientras que “La fiesta de la vida” transmite celebración y energía colectiva, ese lado extraño y maravilloso de estar vivos. Hay también espacios más introspectivos o reflexivos: “Pya’e” sugiere esa sensación de rapidez permanente del mundo moderno, esa ansiedad constante de actualización donde parece que nunca terminamos de asentarnos. La idea misma de la obra es que incomode un poco, que nos acelere, que nos haga sentir corporalmente ese pulso vertiginoso en el que vivimos. “Paseo por el río” propone un viaje hacia lo vulnerable y lo interno. “Canción para los sobrevivientes” conecta con una memoria emocional compartida, marcada por experiencias globales como la pandemia. Finalmente, “Arasunu” se vincula con una idea de misterio y de conexión con el tiempo: el trueno como símbolo de algo ancestral que permanece inmutable, más allá de los cambios tecnológicos o culturales, y que nos une con quienes vivieron antes que nosotros.
“Aires nacionales II” está concebido como un viaje con un recorrido simbólico
RECURSOS
–Con los años fuiste aprendiendo y cambiando… ¿Qué cosas dan los años a la hora de escuchar o tocar música?
–Creo que una de las cosas más importantes que dan los años es la necesidad de no mostrar todo el tiempo todo lo que uno sabe. Cuando empezás a tocar, muchas veces querés demostrar constantemente los recursos, abrir el abanico técnico para que se vea todo lo que podés hacer. Con el tiempo esa mirada cambia: empezás a entender las herramientas musicales más como recursos y, sobre todo, como recursos emocionales que como elementos de exhibición. La técnica deja de ser un fin en sí mismo y pasa a estar al servicio de la música, de lo que la música necesita decir. Al comienzo, cuando uno arranca, suele estar muy conectado con el lado emocional. Después aparece la academia o el estudio profundo, y uno queda fascinado con las posibilidades teóricas y técnicas, a veces alejándose un poco de esa esencia inicial. Pero con los años se vuelve al origen, a la idea primaria de la música como una experiencia de conexión y bienestar, tanto para quien la toca como para quien la escucha.
–¿Qué aporta a la mirada y el oficio del músico el ejercicio de la docencia?
–Para mí, ese contacto permanente con nuevas energías y miradas nutre mucho y renueva mi propio lenguaje musical. La docencia también me permite mirar la música desde otra perspectiva, volver a repensarla y redescubrirla constantemente a través de los procesos de otros. Algo muy interesante, además, es que con el tiempo voy conociendo el nacimiento de muchas promesas musicales. Varios alumnos míos, con los años, terminan convirtiéndose en colegas dentro de distintas agrupaciones, incluso en las mías, y eso es algo que me genera una enorme satisfacción, tanto humana como musical.
–¿Cómo surge para vos la necesidad o el oficio de componer?
–En mi caso, la composición no siempre parte de una búsqueda planificada, sino más bien de apariciones espontáneas de ideas. Muchas veces surgen en medio de la vida cotidiana: caminando, manejando en silencio, en medio de la práctica o también en determinados estados emocionales donde siento la necesidad de plasmar algo. Cuando eso sucede, intento registrarlo de inmediato, generalmente grabándolo en el celular. Cuando no tengo la posibilidad, trato de retener la idea en la cabeza lo más posible para después grabarlas, aunque a veces no lo logro. La gran mayoría de las veces quedan como ideas registradas que luego retomo y desarrollo con mayor profundidad. Es un proceso muy ligado a la inspiración, pero también al trabajo posterior: volver sobre esa idea, darle forma y transformarla en obras que puedan ser compartidas.
El disco contó con la producción de Sergio Cuquejo en Spirit And Soundy
EL JAZZ Y LA MÚSICA PARAGUAYA
–¿Por qué elegiste explorar desde el jazz la música paraguaya?
–Explorar la música paraguaya tiene que ver directamente con mi propia vivencia musical. Por un lado, el folclore paraguayo y, por otro, el jazz, después de tantos años de estudiarlo, tocarlo y vivirlo. De manera natural, entonces, esos dos mundos empiezan a convivir dentro de mi lenguaje y aparecen a la hora de componer. Si bien escribo música en otros estilos, en este proyecto decidí agrupar aquellas obras que comparten esos “aires nacionales”: una sonoridad, una estética y una raíz vinculada a lo paraguayo, vistas a través del filtro de mi propio bagaje. Por eso el repertorio responde a ese concepto más que a una limitación estilística de mi producción en general.
–¿Editar se debe a un impulso personal?
–En mi caso, grabar un disco no tiene tanto que ver con una decisión individual. Porque si dependiera solo de mí, probablemente estaría produciendo y grabando constantemente, además de tocar. La realidad es que para que un proyecto discográfico se concrete tienen que darse muchas condiciones. Por un lado, la disponibilidad de los músicos: poder coordinar ensayos, que todos tengan el tiempo para estudiar el repertorio y trabajar el material, y que además estén disponibles justamente aquellos músicos que uno considera idóneos para el proyecto. Muchas veces eso es complejo, porque la mayoría vive la música también como sustento diario o tiene otras prioridades laborales que dificultan sostener un proceso largo de ensayos y grabación. Por otro lado, están las condiciones económicas propias de producir un material. Grabar un disco implica costos y una estructura que necesita cierta viabilidad para poder realizarse. Entonces, más que un impulso personal, la grabación termina siendo el resultado de que coincidan las condiciones humanas, de tiempo y económicas necesarias para que el proyecto sea posible.
La exposición amplía la mirada tradicional sobre las residentas en el marco del Día de la Mujer Paraguaya.
La Secretaría Nacional de Cultura (SNC) habilitó el pasado martes la exposición “Una joya en plena guerra: manifestaciones y donaciones patrióticas de las mujeres en el Paraguay 1864-1870”, en el Archivo Nacional de Asunción (Mcal. Estigarribia esq. Iturbe), en el marco del Día de la Mujer Paraguaya.
La colección presenta documentos originales sobre el rol de las mujeres durante la guerra contra la Triple Alianza (1864-1870). La muestra pone en valor registros de donaciones de joyas y alhajas, entregas de dinero en efectivo, ganado, productos agrícolas, vestimenta y otros bienes destinados al sostenimiento del ejército y la defensa nacional, así como constancias del trabajo de mujeres proveedoras del Estado.
La pieza central de la exposición es el Libro de Oro, un volumen ofrecido por damas paraguayas el 24 de julio de 1867 al entonces presidente Francisco Solano López con motivo de su cumpleaños. El libro reúne firmas y manifestaciones de adhesión a la causa nacional y constituye un testimonio material del compromiso público de las mujeres en uno de los momentos más críticos de la contienda.
La colección es amplia y rica
Posteriormente, fue capturado por el ejército imperial durante la toma de Piribebuy, convirtiéndose en una pieza de alto valor histórico y simbólico. Asimismo, se exhiben materiales periodísticos de la época, como ejemplares de Cabichuí, El Centinela y Estrella, que permiten comprender cómo la prensa de guerra difundía relatos, artículos y grabados vinculados a actos considerados heroicos realizados por mujeres.
La exposición amplía la mirada tradicional sobre las residentas, incorporando también documentos que evidencian la dimensión económica, social y humana de la participación femenina en el conflicto. Se incluyen antecedentes vinculados a la Asamblea Americana de Mujeres del 24 de febrero de 1867, considerada uno de los hitos más significativos de las manifestaciones patrióticas femeninas, así como registros de mujeres que acompañaron al ejército, sostuvieron la producción agrícola y enfrentaron procesos ante tribunales de guerra en un contexto de extrema adversidad.
La muestra permanecerá abierta al público hasta el mes de abril, de lunes a viernes, de 7:00 a 19:00.