“Apenas el Sol”, de Arami Ullón, destaca en el festival de documentales más importante del mundo
Compartir en redes
El largometraje “Apenas el Sol”, de la cineasta paraguaya Arami Ullón, abrió la edición 2020 del festival de documentales de autor más importante del mundo, Documentary Film Festival Amsterdam (IDFA), ocasión en la que también se llevó a cabo su estreno a nivel internacional.
De esta manera, el filme se convierte en la primera película paraguaya en formar parte de la competencia oficial del prestigioso certamen. Donde, además, fue seleccionada para el IDFA Extended y su directora Arami Ullón invitada al Filmmaker Talks.
La participación en un espacio tan destacado brinda una significativa exposición ante una gran audiencia, prensa e industria y, a la vez, un reconocimiento de parte de la comunidad internacional del cine documental hacia esta obra y al trabajo autoral de su directora.
“Apenas el Sol” relata a Matero Sobode Chiqueno, quien en un intento por preservar su cultura en riesgo de desaparición y reconstruir la memoria de su hogar perdido, atraviesa el árido y desolado Chaco paraguayo grabando las historias, canciones y testimonios de otros ayoreos que, como él, fueron despojados de la selva, perdiendo su territorio ancestral, sus medios de subsistencia, sus creencias y su hogar.
La ceremonia del IDFA, realizada días pasados en la ciudad de Ámsterdam (Holanda), contó con la presencia del cineasta y director artístico del festival, Orwa Nyrabia, quien en un momento dado invitó al escenario a Ullón y de manera virtual al productor Pascal Traechslin (Cineworx Filmproduktion de Suiza).
La realizadora paraguaya Arami Ullón estuvo presente en la gala de premiaciones. Foto: Gentileza.
Tickets agotados
Seguidamente Ullón expresó algunas palabras a la audiencia: “Como acaban de ver, a pesar del colonialismo vigente, los ayoreos conservan su voz. (…). Por desgracia, hay demasiadas realidades similares en todo el mundo y esta película -contada a través de la experiencia de vida de los ayoreo- intenta crear una representación más amplia, incluso una metáfora para un problema global”.
Continuó diciendo: “Gracias a Mateo Sobode Chiqueno y a su familia, y a Óscar Posoraja, nuestro traductor. Gracias a cada comunidad ayoreo que nos ha acogido. A todos los colaboradores de la ONG Iniciativa Amotocodie. A las instituciones suizas y paraguayas que nos apoyaron”.
“Esperamos que nos sigan apoyando para que esta película llegue a todo Paraguay. A todos y cada uno de los miembros del equipo que hicieron posible esta película. Gracias IDFA, por dar un increíble protagonismo a esta película y al pueblo ayoreo”, manifestó.
En esta edición atípica, la sala del majestuoso e histórico teatro Tuschinski tuvo solo tres espectadores de forma presencial Orwa Nyrabia, Ingrid Van Engelshoven y Aramí Ullón; sin embargo, la película se vio de manera online a través de la plataforma de IDFA, disponible solo para el territorio holandés, con la totalidad de los tickets vendidos.
Al respecto, Aramí Ullón destacó: “Es un momento que no voy a olvidar y creo que el equipo de IDFA tampoco. Es una edición que quedará en la historia. La sala del Tuschinski, con la presencia de solo tres personas, ofrecía una imagen desoladora que contrastaba con la imagen de decenas de directores de todas partes del mundo que estuvieron presentes vía internet. Todo fue realmente muy emotivo”, finalizó.
Por otra parte, otros profesionales de la industria tanto productores como directores elogiaron el aspecto emotivo, pero sobrio de la película, que deja espacio y tiempo para escuchar los testimonios de cada uno de los protagonistas. Al mismo tiempo señalaron que el caso ayoreo remite también a otras experiencias de destierro alrededor del mundo.
Festival de Venecia promete a los hermanos Gallagher para estreno de Oasis
Compartir en redes
La última película del británico Robert Pattinson y un documental sobre los hermanos de Oasis estarán presentes este año en septiembre en el Festival de Venecia, que finalmente no contará con Alejandro González Iñárritu y su filme “Digger”, protagonizado por Tom Cruise.
Los organizadores desvelaron una programación repleta de producciones independientes y de cine de autor, pero sin el respaldo de las grandes productoras de Hollywood, una tendencia que también se ha observado este año en otros festivales europeos.
Un total de 20 películas competirán por el prestigioso León de Oro en este festival del 2 al 12 de septiembre, entre ellas “Prime Time”, de Lance Oppenheim, sobre un programa de televisión estadounidense que buscaba desenmascarar a los pedófilos.
Está protagonizada por Pattinson, quien acaba de recibir elogios por su interpretación del villano Antinoo en “La Odisea”, de Christopher Nolan. “Esta película cuenta la historia real del presentador sin escrúpulos de un inquietante reality show de la NBC”, declaró a la prensa el director del Festival de Venecia, Alberto Barbera.
Otros títulos en competencia incluyen “Wild Horse Nine”, una comedia negra del irlandés Martin McDonagh protagonizada por John Malkovich y Sam Rockwell, así como “Bunker”, de Florian Zeller, con la pareja española Javier Bardem y Penélope Cruz.
Como se anunció anteriormente, el festival comenzará con una película sobre la transformación de los medios de comunicación británicos a cargo del magnate de la prensa Rupert Murdoch, dirigida por Danny Boyle, director de “Trainspotting”.
También competirá por el León de Oro “Ritorno a Buenos Aires”, del director chileno-italiano Marco Bechis, sobre un médico italiano que regresa a la capital argentina para testificar contra los exmilitares de la dictadura que lo secuestraron.
Hollywood y los gigantes estadounidenses del streaming, Netflix y Amazon, eligieron Venecia el año pasado para presentar una serie de películas de gran presupuesto, pero este año han decidido mantenerse al margen.
Las grandes productoras ya ignoraron el festival de Berlín en febrero y el de Cannes en mayo. Algunos observadores esperaban que “Digger”, de Alejandro Iñárritu y protagonizada por Tom Cruise, hiciera una entrada espectacular en el Lido de Venecia.
El documental producido por Disney sobre la banda inglesa de rock Oasis y su gira de regreso, “Don’t Look Back in Anger”, es la excepción. “Los hermanos Gallagher han prometido que estarán en Venecia”, dijo Barbera a los periodistas. Otro documental también llamará sin duda la atención, aunque pondrá a prueba la capacidad de concentración de los espectadores: una exploración de cuatro horas sobre Elon Musk a cargo del director estadounidense Alex Gibney.
Luis Szarán: “La música tiene el poder de humanizar a los humanos”
Compartir en redes
Jimmi Peralta
Fotos: Cristóbal Núñez / Gentileza
El material audiovisual “Mborayhu porã: Luis Szarán” propone un recorrido íntimo por la historia de un hombre que convirtió la música en una herramienta de transformación social. El documental reconstruye el camino de quien, tras formarse en el exterior, eligió regresar al Paraguay para demostrar que el arte puede sembrar oportunidades, fortalecer comunidades y, sobre todo, humanizar a las personas.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” es el nombre del documental producido por Maneglia-Schembori, dirigido por Armando Aquino y Alfredo Galeano. Se trata de un trabajo que presenta la vida de superación del reconocido músico, intelectual y gestor social Luis Szarán. El audiovisual cuenta con coproducción de la Presidencia de la República, la Oficina de la Primera Dama, la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), Itaipú Binacional y el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic).
“Cuando me plantearon hacer el documental, yo pensé en principio que iba a ser algo muy sencillo, buscar fotos de archivo, recortes de periódicos, fotos, relatos en general y había sido era más complicado. Primero hacer el guion en tres meses de trabajo, para luego filmar con los directores, eso nos llevó 9 meses”, comenta el maestro respecto a la producción en conversación con La Nación/Nación Media.
La pieza audiovisual aborda distintas facetas de su vida: la dirección orquestal, su momento de creación musical, la investigación histórica y los últimos 25 años como “emprendedor social”. “El objetivo no era mostrar medallas de condecoración y todas las vanidades del mundo del espectáculo, sino un ejemplo de lucha, de vida, de alguien, de una persona que de la nada surgió, se fue armando herramientas, que tuvo que emigrar de un lugar a otro para capacitarse, para lograr sus objetivos y en el momento culminante de una carrera decide devolver a la vida lo que la vida le dio, un poco la síntesis de mi trabajo”, explica Szarán.
UNA HISTORIA
Hijo menor de inmigrantes polacos, nació en Itapúa en 1953. Empezó con apenas 8 años sus estudios musicales maravillado por el sonido de la guitarra. Se trasladó a Asunción para estudiar con el maestro José Luis Miranda y con un poco más de 20 años ya obtuvo becas internacionales para perfeccionarse, primero en Argentina, después pasó por Brasil y luego dio el gran salto a Italia. No obstante, ese no fue un camino recto y sin obstáculos, aunque siempre contó con cómplices para lograr su sueño.
“Mi madre era ultrarracional. Nos impulsó a pisar tierra siempre, a cuidar los recursos, a trabajar desde chicos, hacerse un pequeño capital, hacerse un techo. Su preocupación era la solidez. Por eso un poco era la negativa de acompañar mis sueños de ser músico”, comenta.
“Mi hermana mayor fue la que fue cómplice, porque me veía con talento. Ella era educadora, una educadora muy importante y buscó la forma de que yo cumpliera mis sueños. Mis otras dos hermanas que siempre están son las del equipo de aplauso desde el comienzo y también mis asesoras para bajar los humos cuando hay que bajar y para no desanimarme en esta profesión, que es una lucha permanente contra la indiferencia, contra la falta de apoyo, son personas claves dentro de mi carrera”, agrega.
El maestro Miranda fue su mentor, otorgándole una beca de por vida al hijo de dos agricultores que apenas conocía. El padre fue violinista aficionado que dejó esa práctica cuando subió al barco huyendo de la Segunda Guerra Mundial. Su madre se resistió a que su pequeño tome una carrera incierta como la de músico, aunque se haya inspirado en Luis Alberto del Paraná para darle el nombre.
“Mi padre fue un músico aficionado nomás en Polonia. No era músico, viene de una familia de agricultores y tenía sí su grupo musical, que los fines de semana tocaban entre ellos. Dentro del proceso de mi formación, como músico estudié un año violín y después estudié violonchelo. Recuerdo una vez que tenía el violín, le puse en sus manos y temblando pudo sacar una melodía sin problemas y no había tocado por más de 50 años”, recuerda.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” narra a través de sus palabras y de la voz de dos hermanas y sus hijos cómo es el maestro, qué relación tuvo con sus padres, qué legado y aprendizajes hereda a su descendencia.
COMPARTIR LA MAGIA
“Mi proceso con la música fue bastante natural. A mí me motivó de niño el sonido que salía de una guitarra, me parecía casi algo de magia, que algo que suena y que está en el aire, que es una belleza inaudita y que no podés tocar con las manos, no podés modificarla. Es un arte realmente mágico, porque en la literatura ves las palabras, en la pintura ves los cuadros, podés tocarlo físicamente”, explica.
Para el maestro Szarán, la música sigue siendo una magia extraordinaria que permite unir voluntades y talentos, eso vive regularmente como director de orquesta. Él celebra ese momento al que no podría llegarse tal vez a través de la palabra, sino solo a mediante el sonido, el instante de construir conexiones en las personas, algo propio de la música.
“La música tiene ese poder de apagar o encender las pasiones. Apagar digo en el sentido de hacer contención a momentos desagradables, a penurias. La gente que va a un concierto o a una sesión familiar de música en menos de 10 o 15 minutos experimenta ese milagro de que te limpia todo, es parte de la ceremonia de asistir a esos eventos. Y, por otro lado, en hacerte soñar y conectar con las personas”, sentencia.
EXPERIENCIA HUMANIZADORA
Ser no solo testigo, sino actor de esos momentos de magia lo llevaron a reflexionar sobre cómo podría compartir esa experiencia humanizadora con el resto de su pueblo. Y es así que luego de su formación en Europa regresa al país, primero comparte conocimiento musical, después documenta con registros la música popular, la música indígena, luego rescata archivos musicales de las comunidades jesuíticas de los siglos XVII y XVIII, de las misiones en Paraguay, para finalmente arrancar con un proyecto que le permite compartir el don de la música y abonar el tejido social alrededor de ella, Sonidos de la Tierra.
“Esa conexión yo ya la sentía cuando era adolescente, cuando con mi guitarra recorría y cantaba canciones en eventos de familiares, de amigos, donde sale una canción buena y a la gente le brillan los ojos y parece que se vuelve más buena, más sensible, más comprensiva, más humana. Y hoy día, con el trabajo masivo de la música que llevamos a cabo en los programas de orquestas juveniles, que sí produce un efecto social muy grande, de humanizar a los humanos, no solo a los participantes, sino a quienes acompañan. Eso es muy necesario, es una herramienta educativa hoy día fundamental para ir buscando crear las sociedades equilibradas emocionalmente, como necesitamos aquí en el Paraguay y en todo el mundo”, comenta.
VALORES Y BUENAS PRÁCTICAS CIUDADANAS
Sonidos de la Tierra nace en 2002 de la mano de Szarán para promover valores y buenas prácticas ciudadanas mediante escuelas comunitarias de música, algunas en zonas muy vulnerables, poniendo lo social y lo humano como norte y la música como medio. Con ese mismo marco creó la Orquesta H2O Sonidos del Agua, promoviendo un mensaje ambiental y comunitario.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” habla de la vida de un profesional de la música, pero lo presenta en un tono profundamente humanista y esperanzador. Szarán, quien decidió en un momento volver a Paraguay a pesar del contexto cuesta arriba que supone encarar una carrera artística de manera profesional en el país, cuenta aquí su historia poniendo lo social en el centro y reivindicando la mágica de la música como catalizador de un cambio estructural en la sociedad.
Lejos de limitarse a una biografía de logros y reconocimientos, el filme retrata una convicción que ha guiado toda una vida: la música no es un fin en sí mismo, sino un puente hacia una sociedad más sensible, solidaria y esperanzada. En tiempos marcados por la fragmentación y la indiferencia, el documental invita a redescubrir el inmenso poder del arte para transformar vidas y recuerda que las melodías más perdurables son aquellas que logran resonar en la condición humana.
GEN estrena este sábado la película “El renacer albirrojo”
Compartir en redes
Este sábado 6 de junio, a las 22:00, el canal GEN de Nación Media estrena “El renacer albirrojo”, una película documental que no solo trata de fútbol, sino de un pueblo que vuelve a confiar. A través de los relatos de jugadores, hinchas y cuerpo técnico, unidos por la pasión y la garra de la Albirroja, el film dirigido por Armando Aquino y Alfredo Galeano revive las emociones y el camino de quienes se atrevieron a creer en el regreso de Paraguay a una Copa Mundial de la FIFA, después de 16 años de ausencia y desencanto social.
La Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) presenta esta película, con el sello de la productora de documentales 1922 Historias Vivas, de Maneglia-Schémbori Realizadores (“7 cajas”, “Los buscadores”) y la producción de 23 Sports. Estrenado en cines el pasado 30 de abril, “El renacer albirrojo” recibió la certificación de Marca País por parte del Viceministerio de la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex) del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) por valorizar la identidad paraguaya.
Póster de “Renacer albirrojo”.FOTO: GENTILEZA
¿De qué se trata? Paraguay, sumido en la desesperanza tras quedar fuera de los últimos tres mundiales, se ilusiona con la llegada de un nuevo técnico y una racha de victorias. El Renacer Albirrojo: una película sobre la pasión de un pueblo sigue el impacto de este despertar deportivo en la sociedad a través de historias reales de los hinchas: Claudio, un repositor que encuentra alegría en los triunfos; Valezka, una madre que equilibra estudio y deporte para su hijo Renato; Pichi, un realizador que documenta las emociones del vestuario; y Claudinha, una joven futbolista que rompe barreras.
Las historias, inmersas dentro de testimonios de futbolistas y equipo técnico, convergen en el crucial partido contra Ecuador, que culmina con la ansiada clasificación al Mundial 2026. La victoria representa para el pueblo paraguayo mucho más que un pase al Mundial: la recuperación de la fe en sí mismo. El canal GEN ofrecerá una repetición este domingo 7 de junio, a las 21:00.
La cadena británica BBC anunció que Sir David aparecerá en un nuevo programa, “Secret Gardens”, como parte de las celebraciones de su centenario. Foto: BBC
David Attenborough cumple 100 años con nueva serie sobre vida salvaje
Compartir en redes
David Attenborough, un famoso presentador británico, conocido por su labor de divulgación sobre el cambio climático y cuyos documentales transformaron la forma en que el público percibe la naturaleza, cumple el viernes 100 años. Según encuestas, Attenborough es la personalidad favorita de los británicos, por encima de músicos como Paul McCartney y Elton John o el exfutbolista David Beckham.
La estima por este hombre ha hecho que animales y especies vegetales hereden su nombre, como una diminuta araña australiana (Prethopalpus attenboroughi) y una planta carnívora gigante de Palawan, en Filipinas (Nepenthes attenboroughii). “Ha hecho de la historia natural un tema de gran público, algo que puede ser tan popular como el deporte o el fútbol”, explica Jean-Baptiste Gouyon, profesor de Comunicación Científica en la University College of London (UCL).
La carrera de David Attenborough, ligada a la BBC, comenzó a principios de los años 1950. Su don natural para contar historias, y su voz cálida, conquistaron rápidamente a los espectadores. Desde entonces, no ha dejado de trabajar y su entusiasmo casi infantil nunca lo ha abandonado, como cuando jugó con unos gorilas de montaña en Ruanda en 1978.
Dibujo realizado en arena por la organización artística Sand In Your Eye, en la playa de Morecambe, al norte de Inglaterra, para celebrar su centenario. Foto: Annabel Lee-Ellis/AFP
Crear vocaciones
Attenborough ha recorrido el planeta, trayendo imágenes a menudo inéditas de selvas, desiertos y océanos. Se estima que 500 millones de personas en todo el mundo vieron la primera gran serie sobre la naturaleza que realizó en 1979, “Life on Earth” (La vida en la Tierra). “Ojalá el mundo fuera el doble de grande y que la mitad quedara aún por explorar”, decía entonces.
“Ha llevado la naturaleza a nuestros salones. Nos ha llevado a lugares a los que nunca habríamos ido de otro modo. Es un regalo inmenso”, señala Sandra Knapp, botánica y directora de investigación en el Museo de Historia Natural de Londres. Sandra Knapp afirma que, como científica, Attenborough representa “una verdadera inspiración”.
“Logra hacer muy simples conceptos científicos bastante complejos”, afirma. Attenborough también ha despertado vocaciones. “Muchos biólogos están donde están porque vieron sus programas cuando eran niños”, asegura Jean-Baptiste Gouyon. Aunque tiene un título en ciencias naturales por la Universidad de Cambridge, siempre se ha presentado como un hombre de televisión y no como un científico.
“Colonialismo moderno”
Nombrado caballero en 1985 por la reina Isabel II, con quien mantenía una relación de amistad, ha advertido sobre los daños causados por la humanidad. En 2025, en el documental “Ocean” (Océano), condenaba los métodos de pesca industrial de los países ricos, calificándolos como “colonialismo moderno del mar”. Muchos de los lugares filmados por David Attenborough han sido después destruidos por el ser humano. Attenborough siempre ha rechazado ser visto como una celebridad.
“Es alguien que se echa a un lado, que siempre guía la mirada de los espectadores hacia aquello que quiere mostrar”, subraya Jean-Baptiste Gouyon. En ese sentido, es diferente del francés Jacques Cousteau (1910-1997), que era “el aventurero con su boina roja, el que se cuenta a sí mismo”. Attenborough ya no recorre la selva ni el desierto, pero sigue contando la historia de nuestro planeta.
En “Wild London” (La vida salvaje de Londres), documental emitido a principios de 2026 en la BBC, se interesa por la extraordinaria fauna la capital británica, su ciudad natal. Tras todos sus viajes, Attenborough ha confesado que su lugar favorito sigue siendo Richmond, un suburbio acomodado y frondoso del suroeste de Londres donde vivió la mayor parte de su vida, con su esposa Jane, madre de sus dos hijos, fallecida en 1997.