Acho Laterza presenta la versión remix de “Mami no llores” junto al DJ Antoni Álvarez
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Acho Laterza presentó “Mami no llores” versión remix de la mano del DJ Antoni Álvarez. El cantante se unió al famoso DJ, oriundo del departamento de Canindeyú, para presentar oficialmente la canción “Mami no llores”, ya lanzada en enero de este año y que formará parte del segundo disco del cantautor.
Se trata del primer sencillo del segundo disco del cantante y que se lanzará en los primeros meses del 2021. Al mismo tiempo, comentó que el videoclip de la música ya se encuentra disponible en su cuenta oficial de YouTube, y destacó que la grabación fue realizada en Villa Hayes con un equipo de producción de primer nivel.
Sobre la colaboración con Álvarez, Acho dijo estar muy satisfecho con el resultado y que trabajar con él fue una experiencia muy enriquecedora porque su dupla supo plasmar muy bien la identidad de la canción. “Por más que sea la misma letra, melodía y armonía, fue una experiencia distinta escuchar esta nueva versión de ‘Mami no llores’, que estoy seguro le va a gustar mucho a la gente”.
Por su parte, Álvarez aseguró que este nuevo trabajo con Laterza fue algo totalmente diferente a lo que venía haciendo, ya que su estilo es más electrónico y “Mami no llores” es una canción de género latino reguetón. “Esta vez salí un poco de mi estilo, ya que estoy acostumbrado a crear música electrónica, pero salí de mi estilo de muy buena manera y el resultado va a estar disponible desde el 23 de octubre en todas las plataformas musicales”.
Acho Laterza
Joven cantautor paraguayo de pop-rock inició su carrera musical con la conformación de su primera banda a los 13 años de edad, por lo que al mismo tiempo tomó la decisión de estudiar música. Y más tarde, a los 15 años, emprendió su carrera como solista.
En el 2013 grabó sus primeras canciones y en el 2016 lanzó su álbum debut “Estoy aquí”, compuesto por 10 canciones. La grabación del disco se hizo con la colaboración de grandes músicos como Luis Chaparro, Danilo Zárate y el bajista Luis Telechea. El mismo fue masterizado en Miami, Estados Unidos.
Dueño del proyecto Napy, que consiste en la creación de sus propias versiones de canciones internacionales y nacionales.
Antoni Álvarez
DJ y productor, originario de Salto del Guairá, departamento de Canindeyú. Inició su carrera como DJ a los 13 años de edad, participando en competencias nacionales e internacionales. Y en el 2014 y 2015 se consagró como ganador de la Batalla de DJs de Paraguay.
Actualmente lleva a cabo con gran éxito en todas las plataformas musicales su proyecto “Napy”, que consiste en la creación de sus propias versiones de canciones internacionales y nacionales, entre ellas se encuentra la canción “Sistema solar” de los Kchiporros y el de “Pirareta”, de la banda de rock nacional Paiko.
K-6X8 versiona “Otherside” de RHCP a ritmo de polca
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“Mucha música paraguaya ha sido versionada al rock y pop. Es hora de dar un giro a esa tendencia”, manifiesta la agrupación paraguaya denominada K-6X8, que acaba de lanzar un videoclip de su versión instrumental de “Otherside” a ritmo de polca. Se trata del éxito de 1999 de la banda rockera estadounidense Red Hot Chili Peppers.
Compuesto por los guitarristas y productores Sergio González y Adrián Pereira, este proyecto musical se concibe la idea de que nuestros ritmos regionales, pueden ser el soporte perfecto para disfrutar canciones de otra manera, incrementando el arraigo y reinterpretando el enfoque que tenemos hacia lo nuestro.
Luego de un extenso proceso de entrar en el laboratorio musical, estudiar profundamente el ritmo y la forma de la música paraguaya, caracterizada por su compás de 6x8 (6/8 o seis octavos), nace K-6x8, buscando dar un encare diferente a clásicos musicales que conocemos desde siempre. Su primer lanzamiento en YouTube fue el cover de “Sweet Child O’ Mine” de Guns N’ Roses, en agosto de 2025.
Ambas canciones citadas, junto con “Back in Black” (AC/DC) y el popurrí pop “Feel so Close/Hot and Cold/Levitating” (Calvin Harris, Katy Perry y Dua Lipa), están en el primer EP lanzado el 6 de agosto de 2025 en todas las plataformas digitales. El formato consiste en músicas instrumentales, principalmente ejecutadas con instrumentos característicos de nuestro folclore, con algunos toques o licencias que permitan la mutación armónica de la música original a la versionada. Se pueden consultar las novedades y noticias en el perfil k_6x8py de Instagram.
Las flores protagonizan la nueva muestra de Masha Lyakhovitskaya
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La muestra “Anatomía del Espejismo” de la artista Masha Lyakhovitskaya se puede visitar en la Galería BGN/Arte, ubicada en el Paseo La Peregrina (Augusto Roa Bastos casi España), en Asunción. Esta nueva colección de obras fue habilitada el pasado 7 de mayo, velada que estuvo marcada por un temporal que motivó una reflexión de la expositora en su cuenta de Instagram.
“Fue una noche donde la realidad decidió imitar al arte. Afuera, la tormenta se desataba con una fuerza salvaje; adentro, el mundo se llenaba de un calor humano que no se puede explicar, solo sentir”, comentó Lyakhovitskaya. “La intensidad del clima terminó siendo el marco perfecto para lo que quería transmitir”.
“Ese contraste entre el caos del cielo y el refugio que construimos entre todos fue simplemente mágico verlos ahí, presentes y firmes, compartiendo risas y abrazos mientras el viento rugía, le dio a la muestra una verdad que ninguna iluminación artificial habría logrado”, agregó la artista. “Gracias por habitar este espejismo conmigo, por su fuego y por reconocer que las mejores cosas suceden cuando nos permitimos ser atravesados por la intensidad de la vida. Me voy con el alma encendida”.
En “Anatomía del Espejismo”, Lyakhovitskaya habla a través de sus flores, que son siempre más que meras flores, son registros poéticos, metáforas profundas y estados del alma. Sus flores emergen como símbolo del alma: delicadas, intensas, profundamente vivas. Encarnan el amor en su estado más puro -bello, idealizado, casi inalcanzable- tal como lo reconstruye la memoria con el paso del tiempo, detalla la presentación de la muestra.
María Lyakhovitskaya (n. 1995), también conocida como Masha, nacida en Lituania de ascendencia rusa, está radicada en Paraguay y reside en Areguá. Se formó en la Academia Rusa de Artes de Florencia y tomo cursos en el Instituto Académico de Pintura, Escultura y Arquitectura Ilya Repin de San Petersburgo. Su meticulosa formación académica se funde con una sensibilidad innata hacia la luz y el color. Su obra, que abarca óleo y acuarela, se caracteriza por capturar la luz y la atmósfera, siendo sus paisajes de Areguá una fuente importante de inspiración.
Una nueva expografía pone en valor la rica historia de la música nacional
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Jorge Zárate
jorge.zarate@nacionmedia.com
Fotos: Jorge Jara
Un extraordinario paseo por los documentos, partituras y objetos de autores y compositores de la música nacional propone la nueva expografía de la Casa Bicentenario de la Música Agustín Pío Barrios Mangoré, reabierta desde esta semana.
“Estamos muy contentos de reabrir con esta muestra”, dice Diego Sánchez Haase, director de la Casa, que en el marco de la apertura realiza un ilustrativo paseo por las salas. “Abarca bien definidamente las dos facetas, la música popular folclórica, por un lado, y la música académica, por otro lado, y también un espacio de transición para los que trabajaron en ambas facetas”, comenta.
La puesta, a cargo de Carlo Spatuzza y Lea Schvartzman, quedó oficialmente inaugurada y puede visitarse de lunes a viernes de 8:00 a 15:00 y sábados, domingos y feriados de 9:00 a 17:00 en Cerro Corá 848 entre Tacuary y Estados Unidos.
El centro del hall de acceso de la histórica vivienda está ocupado por la guitarra de Mangoré, una Ramírez que utilizó entre 1910 y 1914, engalanando el espacio coronado por una de las bellas cúpulas del centro histórico asunceno.
En las salas de la casona, construida para vivienda familiar por la familia Arce a fines de 1910, que destaca por su estilo neoclásico, se dispusieron los diversos elementos. El paseo guiado por Sánchez Haase comienza con la sala de la música popular que tiene instrumentos emblemáticos como el arpa de Félix Pérez Cardozo, aquella que en los años 30 del siglo XX hizo construir al lutier Epifanio López con las 36 cuerdas con que hoy la conocemos.
También están allí las guitarras de Emiliano R. Fernández, Efrén “Kamba’i” Echeverría, Mauricio Cardozo Ocampo, Epifanio Méndez Fleitas, Herminio Giménez, Demetrio Ortiz y Agustín Barboza.
VALIOSO ACERVO
El espacio alberga unas 100 poesías de Emiliano Re, poemas de Teodoro S. Mongelós, una colección de flautas de Mauricio Cardozo Ocampo de la época de su conjunto Perurimá y el bandoneón de Herminio Giménez, por citar objetos principales del valioso acervo.
Ante la vitrina que atesora trombones e instrumentos de viento de la Banda de la Policía, Sánchez Haase recuerda que “allí se formó la generación de oro de la música nacional”, apuntando el paso por la misma de José Asunción Flores, Carlos Lara Bareiro y Mauricio Cardozo Ocampo, entre otros grandes nombres.
De Flores se preservan las notaciones musicales de sus primeros experimentos con “Marãpa reikuaase”, la obra que ayudaría al desarrollo final de la guarania. De Herminio Giménez el manuscrito de “Che trompo arasa”.
Para conmemorar el espíritu de la sala, el barítono Agustín Barboza, nieto del gran cantor, hace una conmovedora versión a capella de “Ruego y camino”, obra central del repertorio de su abuelo.
En destacado homenajea a los 100 años de su nacimiento, sorprenden allí en un escaparate especial el brillo del oro de 3 de los 8 discos de los que se hizo merecedor Luis Alberto del Paraná. Así también, obran su famoso globo, el micrófono y hasta un casete del preciado amarillo metal que galardonaron su reconocida carrera musical.
MÚSICA ACADÉMICA
La sala que homenajea la música académica tiene la guitarra Sanfeliú que Mangoré usó entre 1930/4 y sus manuscritos de “Julia Florida”, fechado en Costa Rica, y el del preludio de “La catedral”, del que hizo lo propio en La Habana en 1938.
La preside el piano que fuera de Susana Elizeche de Codas, a la que Sánchez Haase describe como “una niña prodigio” que daba conciertos desde muy pequeña. Cuenta la historia que el instrumento acogió las primeras pruebas de los escritos de Flores para la guarania con sus métricas no tan definidas como se puede constatar en los documentos presentes en la sala.
También están allí las partituras del Archivo Viladesau. “Paraguay tenía una editorial de música”, apunta el maestro dando cuenta de los más de 30 compositores nacionales que registraron sus obras de polca galopa todavía no escritas en el 6 x 8 que hoy define la esencia de la polca paraguaya.
“Hay obras de mujeres, de Anita Cohen, ‘Mi bandera’ por ejemplo”, cuenta revelando que son cinco de ellas que imprimieron partituras entre 1917/20.
OBJETO ESPECIAL
Tiene un lugar especial un gramófono que el coleccionista de arte Marcial Bordas rescató de una casa de empeños en San Lorenzo. “Tenía un disco en su interior, la primera grabación del Himno de 1914, ejecutada por la Banda del Jardín Japonés de Buenos Aires, bajo la dirección del maestro Gaetano D’Aló”, revela. Acto seguido, da paso a la escucha de ese tesoro y hace notar las diferencias con la versión definitiva que arreglara el maestro Remberto Giménez.
“En la última sala tenemos a los grandes académicos, Carlos Lara Bareiro, Remberto y Juan Carlos Moreno González”, apunta.
Define a Lara Bareiro como “el más grande director de orquesta del país”, recuerda la creación de la zarzuela paraguaya, con obras de gran impacto en taquilla como “La tejedora de ñandutí” o “María Pacurí”. También la formación de la Orquesta de la Asociación de Músicos persiguiendo el sueño de una Sinfónica Nacional que recién vería la luz en 2004.
“Y también renovamos la biblioteca, que lleva el nombre de Lara Bareiro y donde tenemos material de música y cultura paraguaya en general”, explica.
EL SONIDO DE MANGORÉ
En el auditorio que ahora lleva el nombre de Sofía Mendoza, una gran cantante lírica, el guitarrista y compositor Javier Acosta Giangreco, en una charla magistral, aborda la difícil tarea de intentar reconstruir el “sonido” de Agustín Pío Barrios Mangoré.
Tras una breve historia de la guitarra, en la que señala su presencia con formas diversas en el siglo XIX, hasta llegar al formato en que la conocemos gracias al lutier español Antonio de Torres. En el siglo XX los hermanos Manuel y José Ramírez en España la consolidan. Luego separan sus búsquedas, Manuel hace una guitarra más romántica, José una adecuada al toque del flamenco, con sonido más amplificado.
Una de estas últimas llega a manos de Mangoré, que reemplaza las cuerdas de tripa de oveja por unas de metal buscando un sonido mayor. Con ella graba sus primeros discos. Más tarde tendrá una Sanfeliú, más romántica, acaso la razón de temas como “Julia Florida”.
Corona la presentación con la ejecución de la “Danza paraguaya” en una guitarra que imita a una Ramírez, dispuesta como en los tiempos antiguos y consigue una sonoridad intimista. Luego pasa a una guitarra moderna, con materiales de construcción que evolucionan el sonido y la obra gana un sonido mayor. El aplauso del público agradece la buena lección y el legado del gran Mangoré que, según recuerda Sánchez Haase, en el decir de John Williams, guitarrista excepcional, “fue el compositor más grande de la historia de la guitarra”.
UNA EDITORIAL DE MÚSICA
Sánchez Haase da cuenta de una situación especial: “Es un déficit no tener una editorial paraguaya de música”, revela. Lo hace comparando la situación con la de los músicos que pudieron editar sus partituras en la Casa Viladesau, cuyo archivo ahora hace parte del acervo de la institución que dirige.
“Haría falta el establecimiento de una nueva editorial que pueda publicar la música contemporánea. Hay una cuestión comercial ahí también muy compleja porque yo sé que las editoriales pelean todos los días contra las fotocopias y contra las descargas de internet, así que no es fácil embarcarse en un proyecto como ese, pero realmente nos hace mucha falta”, relata.
“En mi caso particular, estoy publicando mi obra en España, por ejemplo, porque aquí no tenemos editoriales y es una carencia que es fuerte y que necesitamos que en algún momento podamos subsanar”, remata.
UNA MUESTRA ESPECIAL
El arquitecto y artista plástico Carlo Spatuzza comparte con Lea Schvartzman la responsabilidad de la puesta. “Fue un trabajo grande, de tres meses”, explica destacando los espacios de “esta maravillosa vivienda”.
Apunta que se hizo “una selección muy detallada del acervo que posee el Centro Cultural de la República El Cabildo, que es muy grande. Todas las piezas elegidas para mí son fundamentales”, cuenta.
Señala luego su expectativa de que “el público y en particular los jóvenes vengan a conocer parte de la historia musical del Paraguay. Entonces, la difusión también me parece fundamental”, expone.
Schvartzman indica que se trata de “un maravilloso viaje por dos vertientes de la música paraguaya, su vertiente popular y folclórica, y luego como, en especial en esta muestra, la música académica”.
El arquitecto y artista plástico Carlo Spatuzza y Lea Schvartzman. Foto: Jorge Jara
“Fuimos armando este guion museográfico pasando por diferentes periodos, yendo, por ejemplo, dentro de la música popular, conociendo esa sonoridad del arpa, de la guitarra, de sus exponentes y ver cómo esa sonoridad fue cambiando, se fue desarrollando por otros caminos, pero siempre dentro de lo que es la música paraguaya”.
La curadora invita a “que la gente pueda venir, tomarse el tiempo y poder mirar cada documento porque hablan, tienen también su historia. Hay cruces entre músicos, cartas, etc. Por ejemplo, a mí me llamó la atención algo de Mangoré porque, como sabemos, Agustín Barrios salió del país enojado porque no había acá el apoyo que necesitaba, pero en sus documentos se encuentran postales que él enviaba a sus amigos de Paraguay. Entonces, es muy lindo, porque no se desconectó en sus afectos. Hay una dedicatoria que está escrita en guaraní a su gran amigo de infancia, a su compañero guitarrista”.
Destaca que el guion está preparado para ser de utilidad al que estudia la historia de la música y despertar la curiosidad de un ciudadano interesado o de un turista.
“Hay además una cantidad de objetos muy valiosos e importantes, guitarras, arpas, etc., y cosas personales de los músicos que te sorprenden. En mi caso fue con la batuta de Carlos Lara Bareiro que yo me imaginaba como algo superespecial y después cuando me voy a buscarla para la exposición ¡era una varita de mimbre que es hermosa! Ella tiene escrito: Lara Bareiro, Paraguay. Creo que es un detalle que da cuenta de la personalidad de alguien que fue expulsado al exilio político, que fue un excelente músico, pero también sabemos que fue una persona de una conciencia social muy grande, él era comunista y su batuta era de mimbre”, apunta.