Un día como hoy pero de 1959, nacía Gustavo Cerati, líder de la banda argentina Soda Stereo y uno de los máximos referentes del rock latinoamericano. Falleció el 4 de septiembre de 2014, a los 55 años, luego de haber estado en coma durante cuatro años. Sin embargo, él sigue vivo en los corazones de sus fanáticos; en su música que suena cada vez más fuerte.
Gustavo Cerati fundó Soda Stereo, junto con Charly Alberti y “Zeta” Bosio, hacia 1982. La carrera que hicieron a partir de entonces los convirtió con el tiempo en una de las bandas de mayor influencia en el rock argentino. El último concierto que dio el cantante con el grupo fue en Caracas, Venezuela, en el cierre de “Fuerza Natural”, una gira que había durado siete meses.
El 15 de mayo del 2010, al finalizar ese show, Gustavo sufrió una descompensación que derivó en un edema cerebral, lo que finalmente lo dejó en estado vegetativo por cuatro largos años. Su muerte conmovió a la escena del rock, que hoy lo recuerda a través de su legado musical.
Su voz, su filosofía y su amor por la ciencia ficción está más presente que nunca. Por eso, por motivo de los 61 años que hubiese cumplido, la familia Cerati compartió en redes sociales el manuscrito que dejó de la letra de “Puente”, canción de su álbum solista “Bocanada” (1999), realizado en su momento por Gustavo para hacer el registro autoral de la obra.
“Una vez más, queremos agradecer las muestras de cariño expresadas en tributos, homenajes, covers, citas de sus letras y saludos provenientes desde todas partes del mundo. Su obra ha hecho que Gus sea parte de todos”, escribió la familia en Instagram.
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Tigre celebra 49 años construyendo el futuro
Miguel Reguera, gerente general de Tigre Paraguay, compartió la fórmula que le permitió a la empresa alcanzar el éxito y cómo fue marcando el crecimiento urbano, industrial y habitacional del país en estos años.
Combinando innovación, confiabilidad y altos estándares productivos, la compañía, desde 1977, se enfocó en construir su camino de éxito, fortaleciendo su presencia en mercados regionales como Bolivia, Uruguay y Argentina, en los que ofrece soluciones para infraestructura sanitaria.
“En estos años vimos cómo la construcción en Paraguay evolucionó desde una lógica basada principalmente en la experiencia hacia una industria cada vez más técnica y profesional. Hoy cada proyecto exige soluciones de alto desempeño y garantías de calidad”, destacó Miguel Reguera, gerente general de Tigre Paraguay.
En este contexto, indicó que la profesionalización de todo el sector jugó un rol importante y, de hecho, es uno de los logros más significativos de la compañía, mencionó. Fabricantes, distribuidores, instaladores y desarrolladores operan ahora bajo criterios más exigentes en términos de eficiencia, seguridad y durabilidad.
Durante el último año, los programas de formación de la empresa beneficiaron a cientos de profesionales, desde plomeros e instaladores hasta arquitectos, promoviendo la mejora continua de la calidad constructiva. “La infraestructura sanitaria dejó de ser un aspecto secundario: hoy define la vida útil de las obras y la seguridad de quienes las habitan. Cada innovación que desarrollamos busca generar un impacto concreto y sostenible”, agregó el gerente general.
De cara a su 50° aniversario en 2027, Tigre Paraguay proyecta una etapa enfocada en innovación, sostenibilidad y eficiencia en el uso de los recursos, reafirmando su compromiso con el cuidado y la preservación del agua.
“Cumplir 49 años refleja la confianza de nuestros clientes, el compromiso de nuestro equipo y nuestra capacidad de adaptarnos a cada etapa del crecimiento del país. Nos acercamos al medio siglo con la convicción de que lo mejor aún está por construirse”, concluyó.
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La huella productiva que transformó el agro paraguayo
A nueve décadas de la llegada de los primeros inmigrantes japoneses, Paraguay reconoce el impacto económico y productivo que esta comunidad dejó en el país.
Más que una historia migratoria, la presencia de los inmigrantes japoneses marcó una transformación en la forma de producir, organizar el trabajo agrícola y conectar al país con nuevos mercados.
Desde la fundación de colonias como La Colmena en 1936, los colonos japoneses introdujeron técnicas de cultivo más eficientes, planificación productiva y modelos cooperativos que contribuyeron a modernizar el agro paraguayo.
Esa combinación de disciplina, innovación y trabajo asociativo ayudó a consolidar zonas agrícolas competitivas y a diversificar la producción.
El vínculo económico también se reflejó tempranamente en el comercio. Ya en los años sesenta se realizaban exportaciones de soja hacia Japón, un antecedente de la relación comercial que hoy continúa con granos, semillas y otros productos agrícolas que cumplen estándares internacionales de calidad y trazabilidad.
Actualmente, la relación bilateral suma una nueva dimensión. A la histórica cooperación agrícola se agregan inversiones japonesas en la industria manufacturera paraguaya, especialmente en autopartes bajo el régimen de maquila, que posiciona al país dentro de cadenas regionales y globales de valor.
Con una comunidad de alrededor de 10.000 nikkei y japoneses residentes, el legado de esta inmigración sigue presente no solo en el campo, sino también en la formación de capital humano, la innovación tecnológica y la integración económica entre Paraguay y Japón.
A 90 años de aquella primera llegada, el aporte japonés ya forma parte de la historia productiva del país y proyecta una relación bilateral que hoy combina agro, industria e inversión.
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Venezuela libera a gendarme argentino, quien denuncia haber sido torturado en la cárcel
El gendarme argentino liberado tras 448 días preso en Venezuela denunció este miércoles en Buenos Aires que estuvo encerrado en una prisión “de tortura psicológica” y que seguirá sintiéndose “encerrado” mientras no liberen al resto de los extranjeros presos en el país caribeño.
Nahuel Gallo, de 33 años, estuvo detenido en la temida prisión Rodeo I, en la periferia de Caracas, desde diciembre de 2024 hasta el último fin de semana, cuando fue liberado tras una gestión de la que participó la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
“El Rodeo I no es un lugar muy bueno, es un lugar de bastante tortura psicológica no muy grata para contar”, dijo ante periodistas en la sede de la Gendarmería en Buenos Aires.
Vistiendo un uniforme con su nombre que le quedaba grande tras más de un año en cautiverio, pidió la liberación de otros 24 extranjeros prisioneros de ese centro.
“No teníamos visitas, no teníamos llamadas”, dijo antes de quebrarse en llanto. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, le tomó la mano. “No quiero contar las atrocidades que hicieron, no puedo”, prosiguió.
Luego rogó a las oenegés que “no bajen los brazos”: “Esto no terminó. Yo sigo encerrado. Hasta que no liberen a esos 24 extranjeros no voy a ser libre”.
El presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, escribió el domingo que la liberación fue posible por el trabajo conjunto entre la Federación Venezolana de Fútbol y CONMEBOL.
El hecho se produjo en medio de un conflicto entre el gobierno y la entidad que rige el fútbol en Argentina.
Gallo, que llegó al país en la mañana del lunes, fue citado a declarar como testigo en una causa por delitos de lesa humanidad contra el presidente depuesto de Venezuela Nicolás Maduro, que se sigue en la justicia argentina bajo el principio de jurisdicción universal.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, impulsó un proceso de liberaciones de presos políticos y una amnistía general después de la captura de Nicolás Maduro en una incursión militar estadounidense.
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Desde el inicio de las excarcelaciones el 8 de enero han quedado en libertad más de 540 personas, pero cerca de 560 -entre ellos decenas de extranjeros- siguen en prisión por motivos políticos, según cifras de la oenegé Foro Penal.
Fuente: AFP
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Los Harlem Globetrotters celebran 100 años de básquet y diversión
Mates de altos vuelos, asistencias increíbles y jugadas improbables: los Harlem Globetrotters celebran este año sus 100 años de vida después de haber conquistado el mundo, popularizado el básquet fuera de Estados Unidos y contribuido a la causa afroamericana, en una trayectoria no exenta de críticas. En gira tanto en su país como en varios países del mundo, empezarán marzo en Reino Unido, antes de pasar gran parte del mes en ciudades de Francia y poner rumbo hacia Turquía a principios de abril.
Aunque se constituyó en Chicago en 1926, su propietario y mánager -blanco- Abe Saperstein optó para el nombre por Harlem, un barrio de Nueva York entonces epicentro de la cultura negra estadounidense “porque quería que todo el mundo supiera que era un equipo compuesto únicamente por afroamericanos”, explica a la AFP Susan Rayl, de la Universidad del Estado de Nueva York en Cortland. El término “Globetrotters” vino porque Saperstein, visionario y con gran olfato para los negocios, “anticipaba que algún día iban a estar recorriendo el mundo”, añade esta experta académica.
Recorrer el mundo
Antes de esa conquista planetaria, el equipo viajaba por Estados Unidos para medirse a planteles compuestos únicamente por blancos, en un ambiente muy alejado de las exhibiciones y shows que ahora realizan.
Muy superiores a aquellos adversarios, los Harlem Globetrotters comenzaron, a finales de los años 1930, a realizar el espectáculo que les dio renombre mundial, en gran medida por sus acrobacias en la práctica del básquet y sus jugadas que desafían lo posible.
Esa apuesta no gustó al propietario y mánager del equipo “Black Fives”, también compuesto solo por jugadores negros, en una época en la que no podían participar en las ligas profesionales por la segregación en vigor.
“Era originario de las Antillas británicas y no le gustaban las payasadas de los Harlem Globetrotters, a los que encontraba degradantes. Para él, trasladaban una imagen de descendientes africanos analfabetos e idiotas. Muchos africanos-estadounidenses compartían esa opinión”, explica Susan Rayl.
Jugadores pioneros
Las mismas críticas se escucharon durante el periodo del movimiento de los derechos civiles de las décadas de los 1950 y 1960.
El pastor y activista Jesse Jackson, recientemente fallecido, les defendió: “Creo que tienen una influencia positiva. No muestran a los negros como estúpidos, sino al contrario, los muestran como superiores”.
Su popularidad a finales de los años 1940 les llevó a enfrentarse en 1948 y 1949 a los Lakers, entonces con sede en Mineápolis y campeones de la Basketball Association of America (BAA), una de las ligas de la época.
El objetivo es también comercial, pero las dos victorias de los “Trotters” contribuyeron a la integración de los jugadores negros en las ligas profesionales: en 1950, su integrante Nathaniel Clifton se convirtió en el primer afroamericano en unirse a la NBA, recién creada.
El mismo año, Chuck Cooper fue el primer jugador negro elegido en el draft, por los Boston Celtics en el decimocuarto lugar.
Del Papa a la URSS
A partir de los años 1950, los Harlem Globetrotters exportaron su talento al extranjero y se convirtieron casi en estrellas de rock, reuniendo por ejemplo a 75.000 personas en el estadio Olímpico de Berlín en 1951.
Mientras la NBA se limitaba a las fronteras de su país, los Harlem Globetrotters se convertían en los auténticos embajadores del básquet de Estados Unidos en el mundo.
Fueron recibidos en 1952 por el papa Pío XII y viajaron a la Unión Soviética con Wilt Chamberlain, una futura estrella de la NBA.
“En los años 1950 fueron nombrados embajadores de buena voluntad y fueron enviados por el Departamento de Estado al extranjero para mostrar la diversidad y la igualdad que se proyectaba de Estados Unidos, aunque no fuera así en realidad”, explica Susan Rayl.
Los Harlem Globetrotters de la actualidad, comprados en 2013 por una empresa de parques de ocio, aseguran “continuar con ese legado intentando tener un impacto positivo en el mundo”, según dice a la AFP “Wham” Middleton, uno de los integrantes actuales. Más allá de piruetas y acrobacias, su impacto es indudable y por algo en 2002 pasaron a formar parte del “Hall of Fame” (Salón de la Fama) del básquet en Springfield (Massachusetts).
Fuente: AFP.