Uno de los aspectos más llamativos en el concierto internacional es que el Paraguay, un país pequeño y cuyo comercio internacional se ve castigado por no tener costa al mar, tiene un crecimiento constante, que está por encima del promedio de la región. Cuando se miran las estadísticas, se ve que es el de más firme impulso entre varias naciones de gran riqueza, por lo que llama la atención de propios y extraños.
Lo importante es que su crecimiento se debe al gran esfuerzo de los sectores productivos y una política económica acertada que se lleva adelante con inteligencia y equilibrio. No depende mucho de los vaivenes de la economía mundial, muchas veces castigada por hechos de lamentable agresión y muerte, como las guerras, aunque se vea golpeado en sus proyectos por sus efectos dañinos.
Cuando la mayoría de los países apenas pueden crecer entre 2 % y 3 %, el Paraguay tiene un promedio de crecimiento superior al 4 % en los últimos años. Mientras la inflación anual en las naciones vecinas está por los dos dígitos, aquí no llega a 5 %, a pesar de los embates monetarios internacionales que pueden desequilibrar la balanza de precios.
Como ha dicho el presidente del Banco Central del Paraguay, Carlos Carvallo, el crecimiento de la economía en nuestro país no es por acción de un hecho prodigioso, sino por la capacidad de dinamizar la producción y otros elementos afines de la actividad económica. “Lo virtuoso de este crecimiento económico es que cuando la demanda externa no está ayudando, los motores internos están encendidos, están empujando”, aseveró el alto funcionario durante una alocución en un encuentro latinoamericano de entidades financieras de desarrollo.
En la ocasión aseveró que el Paraguay ha llegado a esta situación con fundamentos sólidos, inflación controlada, estabilidad financiera y políticas macroeconómicas equilibradas.
Con su política económica, el Gobierno está tomando numerosas medidas para fortalecer la situación económica. El ministro de Economía y Finanzas (MEF), Óscar Lovera, explicó lo que se está realizando para ese efecto. Habló de que se está impulsando una revolución del sistema financiero con el propósito de “fortalecer la inclusión, ampliar la intermediación y promover un financiamiento cada vez más estratégico y eficiente, porque entendemos que el acceso al crédito y a los servicios financieros constituyen una condición fundamental para ampliar posibilidades y capacidades productivas”.
Teniendo en cuenta lo mencionado por los principales responsables de la conducción económica, no es raro que el Paraguay se encuentre actualmente en el sitio privilegiado de alza económica. Y lo que resulta importante es resaltar que se debe especialmente a la capacidad de trabajo de los diferentes agentes de la economía nacional, porque el alza se está dando en los más diversos sectores, como en la producción de bienes y servicios, las finanzas y el comercio en general. A lo que se debe sumar la importancia de una conducción gubernamental dinámica y adecuada. Es excelente que las máquinas trabajen con dinamismo, pero el aporte que hace el que las conduce desde la altura del poder político de la nación es de trascendencia.
Se está por llegar a la mitad del nuevo año y todas las cifras están mostrando un fuerte sesgo positivo. Lo que hace pensar que indudablemente el 2026 será otro ciclo anual de gran progreso. Y que, así como se ha tenido un buen crecimiento el año anterior, este será otro ciclo para celebrar el desarrollo.
Lo que no se debe olvidar es que todo aumento del producto interno bruto (PIB) tiene que tener sus consecuencias en la sociedad, con más beneficios económicos, mayores fuentes de trabajo, aumentos de los ingresos de más personas. Porque al fin de cuentas el propósito que tiene la economía no es solo aumentar la producción y la riqueza sino también hacer que más personas estén en mejores condiciones de vida.
De qué serviría el alza de los puntos de l a economía si no tuviera como principal destino hacer que la mayor parte de la gente disfrute de más beneficios. Está bien el incremento de los números estadísticos para mostrar cómo crece un país, sobre todo si se traduce en el bienestar de la sociedad. El Gobierno tiene claro este tema, por lo que siempre insiste en mejorar la vida de las personas con más oportunidades laborales.