Una de las primeras señales de este gobierno en el proceso de fortalecimiento de la seguridad interna fue la rápida intervención penitenciaria, principalmente en una de las más pobladas que es Tacumbú.

Aquel operativo denominado Veneratio, que permitió la recuperación de todo el sistema penitenciario, allanó el camino para la reforma del sistema carcelario que hoy estamos observando y que debe continuar por el orden que requiere este segmento de la población.

Veneratio significó la reivindicación de aquel monopolio que había perdido el Estado paraguayo en el ejercicio de la fuerza. Más que la perfección con la que se ejecutó ese operativo que se extendió durante cuatro horas y que movilizó a unos 2.500 efectivos de seguridad entre policías y militares, se convirtió en un sólido puente que nos permitió derribar el muro detrás del cual se protegían los grupos delictivos.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

Recordemos que con Veneratio, de una, trasladaron 700 personas privadas de libertad a otros centros penitenciarios y con ello se desarticuló el mando que ejercía el clan Rotela en Tacumbú. Hoy estamos viendo que este evento fue histórico y la política del sistema penitenciario encontró su norte hacia una real reforma integral.

Estos procesos, si bien generan algunos descontentos, están abriendo paso a soluciones efectivas para una comunidad privada de su libertad en condiciones más dignas y seguras.

El nuevo modelo penitenciario concebido en este contexto rescata ejes de acción que no son de otro mundo, pero que fueron históricamente postergados y que se traducen en infraestructura, tecnología y equipamiento, para la seguridad y el capital humano, con los nuevos agentes penitenciarios que se están formando, explican las autoridades pertinentes.

De las periódicas emergencias penitenciarias que suelen declararse por la violencia desatada en las cárceles, la extrema corrupción, el hacinamiento y el abandono estamos como país migrando hacia condiciones más dignas que equivalen más tranquilidad para la ciudadanía en general.

El coraje del Gobierno para romper políticas obsoletas y cambiar el estándar de vida a la que se sometían, por ejemplo, las mujeres privadas de su libertad, implica una revolución altamente positiva con el traslado a un nuevo complejo moderno con infraestructura de primer nivel. Estamos hablando de más de 1.200 mujeres en espacios más confortables, ello representa el bienestar de 1.200 familias que desde afuera también sufrían las carencias que afectan a sus seres queridos en prisión.

La segmentación de la población penitenciaria para direccionar programas acordes a las realidades de los privados de libertad, la gestión de contención a la familia, principalmente a los hijos de los afectados, la mejor atención y el mayor control son parte de esta nueva etapa en la administración de las cárceles en el Paraguay.

El reciente anuncio de las principales acciones para el año 2026 consistente en la formación de 555 nuevos agentes penitenciarios, la creación de una Unidad Canina para reforzar la detección de drogas y la implementación del Plan Tecnológico Institucional, que incluye sistemas de videovigilancia en 18 penitenciarías, además de la adquisición de servidores y equipos de seguridad, significan que no hemos perdido el tiempo y que vamos bien, aunque todavía sea largo el camino.

No son tareas de otro mundo, pero faltaba realizarlas. El Gobierno marca hoy una acción más que diferenciada en su política de administración penitenciaria. El Estado y la comunidad dejó de ser rehén de grupos marginales que tenían a disposición estructura pública para operar, esta situación cambió 180 grados.

Queda seguir insistiendo en una reforma que brinde cada vez más garantías tanto para los sindicados por algún mal y para quienes tienen la difícil misión de velar por el buen funcionamiento de estas sensibles instituciones.

El presupuesto que vaya orientado a los fines mencionados jamás será un gasto, sino una inversión ineludible si queremos mejor calidad de vida. Se han dado los primeros pasos, hay que seguir.

Déjanos tus comentarios en Voiz