A raíz de las disposiciones de liberar la cuarentena estricta y de permitir mayor libertad para las personas a pesar de la fuerte presión del coronavirus, en todo el país ha surgido la discusión de cuán conveniente es la medida de cara al peligro existente. Muchos profesionales de la salud han cuestionado la apertura total debido a las dimensiones que ha alcanzado el mal en nuestra sociedad y a que no se tienen aún vacunas ni remedios con qué frenarlo de manera adecuada. Visión desde la que la decisión gubernamental parecería una temeridad.
Pero, también está la posición de los que insisten en que para normalizar la vida del país hay que reabrir todos los negocios, permitir todas las actividades que estaban restringidas, destapar todo lo que está cerrado y no sobredimensionar las amenazas de la enfermedad a la que se le habría atribuido una magnitud exagerada.
Solo el tiempo logrará determinar cuál de las posturas es la más acertada. Entonces se verá quién tiene la razón y qué precios va a pagar el país por los errores, si los hay, o si los aciertos son más importantes y entonces se podrán cosechar sus frutos.
Cuando los responsables de la salud pública hablan de que el covid-19 ha aflojado un poco y de que es el momento de tentar una apertura responsable parecen tener razón, porque no se puede seguir en un encierro permanente por los altos costos económicos y sociales que paga la sociedad por el encierro. Pero, también son razonables las expresiones de los que dicen que se está muy lejos de haber vencido a la enfermedad y que el peligro de que aumenten los casos es grande y que empeore la situación. Eso porque gran parte de la sociedad aún no tiene la disciplina necesaria para cuidarse, lo que se ve cuando muchas personas se toman la libertad de aglomerarse de manera irresponsable, sin los cuidados necesarios.
Los números de los últimos diez días, los cinco últimos de setiembre y los cinco primeros de octubre, son muy elocuentes. Si bien en los primeros cinco días de octubre el promedio de fallecidos disminuyó en 6,2% en relación con los últimos cinco días de setiembre, la cantidad de contagiados en ese mismo tiempo tuvo un incremento del 12%. En los últimos cinco días de setiembre fallecieron 96 individuos, en tanto que en los primeros cinco días de este mes fueron 90 los muertos. Eso hizo que la cantidad de fallecidos diarios fuera de 18 en los primeros días de octubre frente a los 19 del último tramo de setiembre.
Los contagiados sumaron 3.957 personas en los cinco primeros días de octubre contra los 3.532 de los últimos cinco días de setiembre. Son 791 nuevos casos por jornada en los primeros días de este mes en comparación con los 706 contagiados diarios de los últimos cinco días del mes anterior. Dado que el país va a tener que convivir con esta enfermedad, la sociedad paraguaya tendrá que acostumbrarse al nuevo ritmo de vida, extremando los cuidados. El virus vino para quedarse y ello implica que la gente tendrá que aprender a cuidarse.
El ministro de Salud explicó que a pesar de que en las últimas semanas se mantuvo el rango de contagios, la responsabilidad de la ciudadanía es cada vez más importante, puesto que su comportamiento será decisivo. Por ello, exhortó que hoy más que antes se deben mantener las medidas sanitarias de rigor, como el uso del tapabocas, las medidas de higiene y el distanciamiento físico.
Lejos de las discusiones académicas y políticas de los que están a favor o en contra de la apertura sanitaria, lo más sensato es tomar posturas de acuerdo con las exigencias del momento: el virus continúa en medio de nuestros hogares poniendo en peligro la salud y la vida de nuestra gente, razón por la cual tenemos que acentuar el cuidado sanitario e insistir que en todos los sectores se pongan en práctica los protocolos de salud.
Aparte de seguir con nuestras actividades habituales, hoy urge de manera especial tomar las medidas para proteger la salud de todos, con la simple fórmula de cuidarnos a nosotros mismos y exigiendo lo mismo de los demás.
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ARRN celebra apertura de la Ande para que el sector privado impulse la generación nuclear
Por Lourdes Torres
lourdes.torres@nacionmedia.com
La creciente demanda de energía eléctrica por parte de las industrias, está obligando a Paraguay a buscar nuevas fuentes de generación. Por ello, la Autoridad Reguladora Radiológica y Nuclear (ARRN) destacó que la Ande está mostrando una apertura para que el sector privado participe en la generación y consumo de energía nuclear, mientras el Gobierno prepara el marco legal para habilitar esta alternativa emergente.
En esta segunda entrega de la entrevista con el Diario La Nación/Nación Media, el titular de la ARRN Dr. Jorge Molina y el vicepresidente el Dr. Eduardo Galiano, mencionaron que de acuerdo a estimaciones, la Ande registra pedidos empresariales e industriales por 6.000 MW.
Por ello, sostienen que el país necesitará sumar todas las fuentes posibles de generación eléctrica para acompañar el crecimiento de la demanda. Los reactores modulares aparecen como una alternativa dentro de una matriz que también contempla gas, solar e hidroelectricidad.
No obstante, señalaron que la inversión necesaria para un reactor modular pequeño (SMR) de hasta 300 MW podría alcanzar miles de millones de dólares. Ante el alto costo, el Gobierno analiza un esquema en el que empresas privadas puedan participar como generadoras o consumidoras de energía.
Por ello, las autoridades de la ARRN se reunieron con el nuevo presidente de la Ande, Miguel Báez Reyes, con quien intercambiaron pareceres, estrategias, ideas, conceptos. Señalaron que durante la charla notaron que el presidente está muy abierto al diálogo nuclear como parte práctica e ineludible de lo que sería una futura matriz energética integrada al sistema nacional.
“Notamos que está abierto a que actores externos a la Ande, por ejemplo, del sector privado asuman un rol protagónico en la introducción de la energía nuclear al Paraguay. Cosa que lógicamente nos ponen muy contentos porque creo que estamos en muy buena sintonía en esas ideas de que, probablemente, la Ande sola no va a poder, sino que va a necesitar un empuje del sector privado, del sector empresarial. Por ello creo, que vamos por buen camino”, mencionó Galiano.
Al respecto, Molina ratificó que la intención es dejar aprobado el marco legal y avanzar con el Acuerdo Bilateral 123 antes del cambio de Gobierno; de tal modo que con el nuevo, simplemente arranque con la ejecución del proyecto. “La idea es que se comience a implementar en el próximo Gobierno, no necesariamente por parte del Estado, porque sabemos que el Estado no tiene dinero porque cuesta muy caro. Hablamos de miles de millones de dólares por el SMR de 300 MW”, acotó.
Molina remarcó que la ecuación en este caso tiene dos variantes, el que genera y el que consume. “Tenemos a los actores privados que quieran dedicarse a la generación y venta de energía nuclear, por un lado; y por otro, actores privados que sean compradores de esa energía nuclear. Entonces, al escuchar de parte de la Ande una predisposición, una apertura y apoyo también, es un cambio de paradigma, no es poca cosa, porque siempre la Ande fue por ley, un ente monopolio”, remarcó el Dr. Galiano.
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Cuidado del suelo, la clave para el futuro de la agricultura paraguaya
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
El Ing. Agr. Carlos Alcides Villalba encabezó una investigación sobre salud del suelo cuya principal conclusión fue que la siembra directa alcanzó su mayor potencial cuando estuvo acompañada por rotación de cultivos, plantas de cobertura y una mayor diversificación del sistema. Los resultados demostraron que la diversificación no solo protege el suelo físicamente, sino que fortalece procesos biológicos esenciales para el reciclaje de nutrientes, la formación de materia orgánica y el mantenimiento de la fertilidad a largo plazo.
El Ing. Agr. Carlos Alcides Villalba se encuentra realizando estudios de doctorado en Suelos y Nutrición de Plantas en la Universidad de São Paulo (Brasil) en su carácter de investigador del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), Centro de Investigación Capitán Miranda. En ese marco, realizó una investigación que dio pie a varias publicaciones científicas sobre el manejo de suelo en territorio paraguayo, aportando conclusiones propias aplicadas a la realidad del país.
En este diálogo con La Nación/Nación Media, el investigador aporta elementos para pensar en una producción sostenible que considere el suelo como elemento fundamental que requiere un manejo adecuado y normado a partir de evidencias científicas aplicadas a la realidad local.
–¿Cuál es la línea de investigación que estás realizando actualmente?
–Mi línea de investigación se centra en la salud del suelo y la sostenibilidad agrícola. Trabajo con indicadores físicos, químicos y biológicos del suelo, buscando entender cómo las prácticas de manejo influyen en su funcionamiento integral. Es decir, no evaluamos el suelo solo como soporte para producir, sino como un sistema vivo y multifuncional, capaz de reciclar nutrientes, almacenar carbono, regular el agua, sostener raíces y mantener la productividad en el tiempo. Ese enfoque es importante porque permite pensar la agricultura desde una mirada más completa: producir, pero al mismo tiempo conservar el recurso suelo y fortalecer la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.
–Recientemente vimos una publicación en la revista internacional Soil Systems sobre actividad biológica del suelo en sistemas agrícolas de Paraguay. ¿En qué contexto surge esta investigación y cómo se desarrolló?
–Se trata de un estudio que utilizó un experimento histórico del IPTA iniciado en 1991 en Capitán Miranda (departamento de Itapúa), donde evaluamos cinco sistemas agrícolas representativos de la región con diferentes formas de preparación del suelo, intensidades de diversificación de cultivos y uso de especies de cobertura. Esto nos permitió generar evidencia científica propia para comprender cómo las decisiones de manejo influyen en la actividad biológica del suelo después de más de tres décadas. Ese escenario nos permitió generar evidencia propia, bajo condiciones reales de producción, sobre cómo distintas estrategias de manejo influyen en la actividad biológica del suelo después de más de tres décadas.
EXPERIMENTO A LARGO PLAZO
–¿Cómo se da ese escenario de registros anteriores y qué oportunidades de ampliarlos en el presente tuvieron?
–El experimento de largo plazo iniciado en 1991 permitió reconstruir más de tres décadas de historia de distintos sistemas agrícolas. Esa continuidad nos dio la posibilidad de evaluar procesos que evolucionan muy lentamente, como la actividad biológica del suelo, algo que no puede entenderse con estudios de corta duración. Además, incorporamos herramientas y enfoques que hace 30 años no estaban disponibles, lo que nos permitió ampliar significativamente el conocimiento generado por ese experimento.
–¿Cómo se documentó el uso de suelo y prácticas agrícolas a lo largo de los años?
–Ese trabajo fue posible gracias al compromiso del Departamento de Suelos del IPTA. Durante más de tres décadas, los técnicos e investigadores dieron continuidad al experimento siguiendo rigurosamente los protocolos establecidos. Año tras año registraron las operaciones de campo, las secuencias de cultivos, las prácticas de manejo, las fertilizaciones, las especies de cobertura y todas las intervenciones realizadas en cada sistema. Ese seguimiento permanente es lo que hoy nos da la confianza de relacionar la condición actual del suelo con una historia de manejo bien conocida. Sin esa continuidad institucional, un estudio de esta naturaleza simplemente no habría sido posible.
–¿Cuáles son las conclusiones más relevantes que obtuvieron a partir de estos estudios?
–La principal conclusión fue que la siembra directa alcanzó su mayor potencial cuando estuvo acompañada por rotación de cultivos, plantas de cobertura y una mayor diversificación del sistema. La diversidad de especies aporta residuos y raíces con características diferentes, lo que amplía las fuentes de energía para los microorganismos y favorece una comunidad microbiana más activa y funcional. Eso se reflejó en un aumento de enzimas fundamentales para el funcionamiento del suelo. Observamos mayor actividad de la β-glucosidasa, responsable de la degradación de la celulosa y del ciclado del carbono; de la ureasa, que participa en la transformación del nitrógeno hacia formas aprovechables por las plantas; y de la fosfatasa ácida, que libera fósforo retenido en la materia orgánica. También evaluamos la arilsulfatasa, relacionada con el ciclo del azufre, aunque en este caso no observamos diferencias significativas entre los sistemas.
DIVERSIFICACIÓN
–¿Qué se infiere a partir de estos resultados?
–En conjunto estos resultados muestran que la diversificación no solo protege el suelo físicamente, sino que fortalece procesos biológicos esenciales para el reciclaje de nutrientes, la formación de materia orgánica y el mantenimiento de la fertilidad del suelo a largo plazo.
–¿Por qué es importante que Paraguay genere sus propios datos sobre salud del suelo?
–Primero es importante diferenciar dos conceptos. La actividad biológica del suelo es uno de los componentes de la salud del suelo, pero no representa la salud del suelo en su totalidad. Para saber si un suelo es realmente saludable es necesario integrar sus componentes físicos, químicos y biológicos, porque todos interactúan para determinar cómo funciona ese suelo. Justamente por eso es tan importante que Paraguay genere sus propios datos. El funcionamiento del suelo es muy dinámico y depende de muchos factores como el tipo de suelo, el clima, los sistemas de producción, los cultivos, las prácticas de manejo e incluso la realidad tecnológica de cada país. Por eso, un resultado obtenido en Brasil, Argentina o Europa no necesariamente representa lo que ocurre en Paraguay. Generar evidencia científica bajo nuestras propias condiciones nos permite entender cómo responden realmente nuestros suelos, identificar qué sistemas son más sostenibles y desarrollar recomendaciones basadas en conocimiento local. Hablamos mucho de agricultura sostenible y de salud del suelo, pero esos conceptos deben estar respaldados por datos científicos. Solo así podremos tomar mejores decisiones, orientar políticas públicas y avanzar hacia una agricultura más productiva, más resiliente y verdaderamente sostenible.
–¿Qué nivel de variación respecto a la presencia de actividad biológica es la normal o la correcta, y qué arrojaron los resultados de los estudios?
–En realidad hoy no existe un valor único que permita decir que una actividad biológica es baja, media o alta. Es parecido a la salud de una persona. Dos personas pueden tener valores diferentes en algunos análisis y, sin embargo, ambas estar sanas, porque esos valores dependen de la edad, la alimentación, el estilo de vida y muchas otras condiciones. Con el suelo ocurre algo similar: la actividad biológica depende del tipo de suelo, el clima, el cultivo y el manejo. Por eso, en este estudio no buscamos un número ideal, sino comparar sistemas bajo las mismas condiciones. Observamos que los sistemas más diversificados presentaron una actividad biológica superior, reflejada en enzimas relacionadas con la descomposición de la materia orgánica y el reciclaje de nutrientes, indicando un suelo biológicamente más activo y funcional.
SIMPLIFICACIÓN
–¿Qué tipo de riesgos o deterioros encontraron en suelos donde prácticas como la rotación y la siembra directa no se implementan?
–Paraguay ha avanzado enormemente en la adopción de la siembra directa. Sin embargo, muchas veces esa siembra directa se desarrolla bajo sucesiones simplificadas de cultivos comerciales, principalmente trigo-soja o maíz-soja, con una baja incorporación de rotaciones diversificadas y plantas de cobertura. Según datos nacionales, aunque cerca del 95 % de la superficie agrícola utiliza siembra directa, solo alrededor del 48 % incorpora rotación de cultivos y apenas un 8 % utiliza plantas de cobertura. Con el paso de los años, esa simplificación del sistema comienza a generar problemas. Al reducir la diversidad de especies también disminuye la diversidad de raíces, de residuos vegetales y de procesos biológicos que mantienen el suelo funcionando adecuadamente. Como consecuencia, aparecen con mayor frecuencia problemas de compactación, malezas resistentes, menor aporte de materia orgánica y una menor capacidad del suelo para recuperarse naturalmente. Por eso, el desafío para la agricultura paraguaya ya no es solamente hacer siembra directa. El verdadero desafío es construir sistemas más diversos y equilibrados, porque es esa diversidad la que permite que la siembra directa siga siendo eficiente y sostenible después de décadas de uso.
–Se menciona con frecuencia la alta calidad del tipo de suelo paraguayo en el sur y el este. ¿Existe un registro actualizado que valide eso?
–Es cierto que el sur y el este de Paraguay poseen algunos de los suelos con mayor potencial agrícola de Sudamérica. Pero una cosa es el potencial natural del suelo y otra muy distinta es su estado después de años de producción agrícola. Ese potencial no se mantiene solo; depende del manejo que reciba. Hoy todavía no contamos con suficiente información científica para afirmar con certeza cómo se encuentran los suelos de las distintas regiones del país. Nuestros resultados muestran justamente que no basta con asumir que un suelo es bueno por su origen. Encontramos que factores como el pH estuvieron estrechamente relacionados con la actividad biológica y, en otro estudio, observamos que la acidez del suelo fue una de las principales limitaciones para mejorar su salud. Eso significa que, aunque un suelo tenga un enorme potencial natural, si no corregimos sus limitaciones nunca llegará a expresar todo ese potencial.
EVIDENCIA CIENTÍFICA
–¿Estos resultados podrían servir como incentivo para la consolidación de buenas prácticas de los productores?
–Estos resultados aportan evidencia científica generada bajo las condiciones de Paraguay y ayudan a respaldar decisiones de manejo que muchas veces se basaban principalmente en información de otros países. Ese es uno de los principales aportes del trabajo. Al mismo tiempo, es importante entender que un solo estudio no cambia la agricultura. Este trabajo representa un primer paso dentro de un proceso mucho más amplio. Necesitamos seguir generando investigaciones en diferentes regiones, sistemas de producción y condiciones de suelo para construir una base científica cada vez más sólida.
–¿Qué beneficios obtienen los productores al conservar la salud del suelo?
–Los beneficios son mucho más amplios de lo que muchas veces imaginamos. Un suelo saludable infiltra y almacena mejor el agua, recicla con mayor eficiencia los nutrientes, favorece el crecimiento de las raíces y mantiene una mayor actividad biológica. Todo eso permite que los cultivos aprovechen mejor los recursos disponibles y sean más resilientes frente a sequías, lluvias intensas y otros eventos extremos que hoy son cada vez más frecuentes como consecuencia del cambio climático. Si queremos seguir aumentando la producción en las próximas décadas, el camino no puede ser expandir continuamente la frontera agrícola a costa de nuestros bosques y recursos naturales. El gran desafío es producir más y mejor sobre las áreas que ya están siendo cultivadas, aumentando la productividad sin comprometer la capacidad productiva del suelo. Por eso, cuidar el suelo no debe verse como una obligación ambiental, sino como una estrategia para el futuro de la agricultura paraguaya.
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Caso Tajy: fijan prohibición a Prieto de salir del país y fianza de G. 500 millones
En el marco de la causa conocida como Tajy, el juez penal de garantías Osmar Legal otorgó al exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto, libertad ambulatoria e impuso medidas, la prohibición de salir del país y una fianza de G. 500.000.000. El líder del partido YoCreo está acusado por un supuesto perjuicio de alrededor de G. 306.000.000, que habrían desviados de los fondos municipales.
La audiencia se realizó tras dos años de sistemáticos incidentes o chicanas para impedir la imposición de medidas la prosecución del proceso por supuesta lesión de confianza y administración en provecho propio, asociación criminal, acusación presentada por fiscales Silvio Corbeta, Yeimy Adle y Verónica Valdez.
Miguel Prieto y su entorno habrían realizado una compra simulada de alimentos a una firma unipersonal, denominada Tajy, propiedad de un constructor de pozo artesiano, al que el exintendente hizo pasar como proveedor de 50.000 kilos de harina, entre otros productos, en una compra simulada de alimentos, durante la pandemia por el covid-19.
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El caso Tajy consiste en un esquema de compra simulada de víveres por la urgencia de la pandemia que llevaron adelante Prieto y funcionarios cercanos, ubicados en puestos clave de la municipalidad de Ciudad del Este, por un lado y, por el otro, clanes familiares de amigos y expareja que simularon competencia en procesos licitatorios para el desvío de fondos públicos.
La pequeña firma unipersonal corresponde al hoy extinto Buenaventura Morínigo, tío de la expareja del intendente destituido, Vanessa Florentín (Vanemi). El supuesto propietario se dedicaba en realidad a la construcción de pozos artesiano, pero utilizaron su factura en el esquema de compra simulada de alimentos por urgencia para blindar el proceso.
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El nuevo reto migratorio en Paraguay pasa entre la apertura y el control
¿Qué tan preparados están los controles migratorios para identificar el ingreso de personas con posibles agendas ocultas?, surge esta interrogante que alcanza a Paraguay, luego de revelarse recientemente un caso en Argentina que expone la existencia de una presunta red de influencia que habría buscado incidir en la opinión pública mediante medios de comunicación y operadores digitales.
El material periodístico elaborado por el diario digital Hoy Paraguay, detalla que de acuerdo a las investigaciones realizadas, durante el 2024 se habría desplegado una campaña destinada a atacar al gobierno del presidente del vecino país, Javier Milei. Detrás de la operación aparecía una red denominada “La Compañía”, identificada como una estructura de propaganda vinculada al Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia, que habría financiado la publicación de contenidos en medios argentinos mediante periodistas o colaboradores que operaban bajo identidades poco claras o directamente falsas.
El caso generó repercusión no solamente por el contenido de las publicaciones, sino por una pregunta que comenzó a surgir en los países de la región: ¿Qué tan preparados están los Estados para detectar a personas que ingresan con actividades o intereses diferentes a los que declaran oficialmente?
“De entrada, se nombra a Argentina, hablando de cifras como USD 2.000 o USD 2.500 por reportaje o nota en los principales medios. Se trataba de una organización que operaba desde La Paz, Bolivia, y que se encargaba de manipular información rusa, pro-Putin, pro Irán y pro Venezuela. Desde dicho centro de operaciones se contactaba a periodistas, influencers y medios para distribuir información falsa”, comentó el periodista y corresponsal de GEN en Europa, Christian Martin, quien analizó públicamente el caso y argumentó que Paraguay no debería sentirse ajeno a este tipo de riesgos.
Martin acotó que “es un mercado pequeño, pero también un país permeable por su ubicación geográfica y porque el ingreso resulta relativamente sencillo en comparación con otras naciones”.
Filtros para el ingreso a Paraguay
Ante esa inquietud, el director nacional de Migraciones, Jorge Kronawetter, fue consultado en torno a los mecanismos de control aplicados a los extranjeros que buscan radicarse en Paraguay. Al respecto, indicó que el principal requisito es la presentación de los antecedentes penales del país de origen o del último país donde la persona haya residido durante los tres años anteriores.
“Ese es el documento insoslayable y el inevitable que debe poseer una persona”, afirmó. A ello se suma la verificación de datos a través de la Interpol, con el objetivo de detectar pedidos de captura internacional o cualquier otra alerta vigente.
Agregó que existen perfiles específicos que requieren controles adicionales, aunque aclaró que esos procedimientos forman parte de trabajos de inteligencia y, por razones de seguridad, no pueden ser divulgados públicamente.
Mayor presencia de rusos y ucranianos
Uno de los fenómenos observados por las autoridades migratorias en los últimos años fue el incremento de ciudadanos provenientes de Rusia y Ucrania. De acuerdo a Kronawetter, este movimiento se dio principalmente como consecuencia de la guerra entre ambos países.
“Desde el 2024 se produjo un incremento en cuanto a ingresos de ciudadanos de origen ruso y ucraniano, como consecuencia del conflicto bélico entre ambas naciones. Nuestro país ha efectuado acciones concretas en el área de inteligencia, con agencias nacionales e internacionales, a fin de definir perfiles de riesgo y cruzar información sobre aquellos migrantes que puedan encajar en dichos perfiles”, refirió.
Agregó que este trabajo se viene desarrollando de manera sostenida desde el inicio del conflicto y que ha permitido obtener resultados positivos en materia preventiva.
Paraguay despierta el interés de extranjeros
Más allá de los controles, los números muestran que Paraguay atraviesa un momento de fuerte crecimiento en cuanto al interés de extranjeros por radicarse en el país. Informaciones de la Dirección Nacional de Migraciones señalan que durante el 2025 se registraron 47.687 solicitudes de residencia, cifra que representa un aumento superior al 63 % respecto al año anterior.
En ese mismo período fueron otorgadas 40.600 residencias, lo que implica un crecimiento superior al 42 %. Las razones son variadas. Algunos llegan atraídos por las oportunidades de inversión, otros por cuestiones laborales o académicas, mientras que muchos valoran aspectos como la estabilidad económica, el costo de vida o las menores restricciones en comparación con otros países.
Brasil encabeza actualmente la lista de extranjeros que más solicitan residencia en Paraguay. Le siguen Argentina y Alemania. Más atrás aparecen Bolivia, España, Venezuela, Países Bajos, Estados Unidos, Rusia y Francia.
Kronawetter comentó que la mayoría de los extranjeros opta inicialmente por la residencia temporal, un documento que permite permanecer legalmente en el país durante dos años. “Durante ese tiempo, evalúan si lo que los trajo al Paraguay cumple con sus expectativas. Luego pueden avanzar hacia la residencia permanente, que exige otro tipo de documentación”, puntualizó.
Los antecedentes penales, los controles migratorios y los cruces de información internacional constituyen hoy las principales herramientas para filtrar el ingreso de extranjeros. Sin embargo, casos como el revelado en Argentina muestran que algunas amenazas modernas no necesariamente llegan con antecedentes judiciales ni pedidos de captura. En ocasiones, las actividades que generan preocupación aparecen mucho después del ingreso al país.
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