• Marcelo Pedroza
  • Doctor en Psicología y Magíster en Educación
  • mpedroza20@hotmail.com

El Libro X de la obra Las Metamorfosis de Ovidio relata, entre otros mitos expuestos, el amor entre Orfeo y Eurídice. La música del protagonista, herido por la muerte de su esposa, se manifiesta en su narración, la cual está impregnada de las sensaciones que emanan de su interior.

Sucede que, Orfeo desciende al Inframundo y logra conmover a Hades y Perséfone con su arte, quienes le permiten llevarse a Eurídice con el requisito de no mirar atrás hasta salir, pero él voltea y la pierde para siempre.

“A ella, junto con la condición, la recibe el rodopeio héroe, de que no gire atrás sus ojos hasta que los valles haya dejado del Averno, o defraudados sus dones han de ser”.

Más adelante escribe: “Aquí, que no abandonara ella temiendo y ávido de verla, giró el amante sus ojos, y en seguida ella se volvió a bajar de nuevo, y ella, sus brazos tendiendo y por ser sostenida y sostenerse contendiendo, nada, sino las que cedían, la infeliz agarró auras.

Y por segunda vez muriendo no hubo, de su esposo, de qué quejarse, pues de qué se quejara, sino de haber sido amada, y su supremo adiós…”. En el poema también puede leerse: “El pesar y el dolor del ánimo y las lágrimas sus alimentos fueron”.

Amerita puntualizar que rodopeio es un epíteto literario y mitológico que hace referencia a Orfeo o a algo proveniente del monte Ródope, una cordillera en Tracia, Grecia.

Publio Ovidio Nasón, (43 a.C. – 17 d.C.), educado en retórica en Roma, deslumbró con su pensamiento entre la mitología y la realidad. Ayer y hoy, su palabra vive en el ser humano y su mundo interior. Para Séneca el Viejo, Ovidio tendía al polo emocional, no al polémico, de la retórica. El amor, el dolor, el deseo, la pérdida y el sufrimiento, la intensidad del ser y todas sus manifestaciones.

Las Metamorfosis es un texto que sostuvo y sostiene la pluma de quienes vibran por medio de la palabra escrita; es un tesoro de la literatura romana, escrita en hexámetros y consta de 250 narraciones mitológicas. Fue concluido en el año 8 d.C.

El poema expresa los sentimientos, en el mismo se hace presente explícitamente el término ánimo, aunque no habla de la mente como tal. Hay un conjunto de mandatos que exponen al sujeto, entre ellos, no se puede mirar hacia atrás, para lo que se necesita paciencia y dominio de sí mismo. Por lo tanto, el héroe debe sostener la esperanza sin dejarse avasallar por la incertidumbre.

Durante el ascenso hacia el mundo de los vivos, el poeta romano describe: “Aquí, que no abandonara ella temiendo y ávido de verla, giró el amante sus ojos...”. Lo que genera un conflicto interior, la convivencia del temor y el deseo de contemplar a Eurídice impactan en su estado emocional, que termina imponiéndose sobre la razón.

Es que no logra dominar la ansiedad ni el miedo de perder otra vez a su esposa. En este caso, el amor vence al autocontrol y provoca la tragedia definitiva.

Es valioso indicar que, este episodio permite advertir cómo Ovidio representa la vida interior del ser humano a través del concepto de ánimo. Recordando que, en la tradición clásica, el término latino animus posee un significado amplio que comprende la voluntad, las emociones, el valor, el espíritu y la disposición interior de la persona.

Aunque no coincide con la noción moderna de “mente”, sí expresa el conjunto de procesos internos que orientan las decisiones y el comportamiento humano. Publio Ovidio Nasón utiliza esta idea para mostrar que las acciones no dependen solo del razonamiento, sino también de los afectos, las pasiones y los estados emocionales.

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