En 1998 dos ciudadanos paraguayos (Catalino Balbuena y Miriam Balbuena) y un mexicano con cédula paraguaya (Peter Neufeld P.) firmaron unos pagarés por la compra de una camioneta de la firma Tape Ruvicha. No pudieron seguir pagando por el vehículo y dejaron pendiente un pagaré por valor de USD 16 mil. La concesionaria recuperó el rodado y lo puso a remate, pero la deuda quedó.
La abogada de la firma María Silvia Acha inició el juicio ejecutivo para cobrar el saldo pendiente, pero, los deudores afirmaron que no poseían bienes para un eventual embargo. Por esas cosas raras del sistema, la abogada Acha obtuvo de la Dirección de Registros Públicos la copia de un título de propiedad en el Chaco paraguayo, de 2.500 hectáreas, valuadas en USD 5 millones, de un ciudadano canadiense de nombre Peter Neufeld, sin documento paraguayo y metieron en el juicio para un eventual remate a fin de cobrar los USD 16 mil.
Un claro caso de homonimia. Esto no importó a los administradores de justicia y avanzaron con el caso hasta que, finalmente, remataron primero unas 500 hectáreas por valor de G. 250 millones y ahora están en proceso de rematar las 2 mil hectáreas que restan. El ciudadano canadiense, quien se casó con una paraguaya de nombre Ramona Caballero, falleció el año pasado. La viuda inició en enero de este año un juicio de sucesión y ahí de carambolas se entera de que ya perdió parte de su propiedad y está a punto de perderla toda por una deuda que nunca existió para esa familia.
Una artimaña que involucró a jueces, actuarios judiciales y a funcionarios del Registro Público. “La caja negra” reveló la rosca judicial que terminó perjudicando a esta familia que nada tenía que ver en un proceso por deuda impaga. “Yo no esperaba que esto pasara porque mi esposo nunca dejó deudas en Paraguay. Si mi marido no moría, nosotros no nos íbamos a enterar”, lamentó la mujer.
En el expediente figura que el mexicano advirtió que la propiedad del canadiense Peter Neufeld no tenía que ver con él. Pero a la rosca judicial no le importó y avanzaron con el objetivo de despojo. “El poder judicial va a tener que pedirle disculpas a esta señora por los daños y perjuicios ocasionados y van a tener que pagar todo”, dijo el abogado Robin Miranda.
¿Es esta la seguridad jurídica que existe en el Paraguay? La Corte Suprema de Justicia debe lavarse la cara y los nuevos ministros que ingresaron con la promesa de renovación deben actuar. Si no lo hacen, seguiremos afirmando que el principal cáncer del país está en el Poder Judicial. Puedo estar equivocado, pero es lo que pienso.
El presidente de la Corte, Alberto Martínez Simón, y el titular del Mitic, Gustavo Villate, firmaron un convenio para seguir con los avances tecnológicos relacionados a la Justicia. Foto: Gentileza
Corte y Mitic renovaron convenio para fortalecer la digitalización de los servicios judiciales
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El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alberto Martínez Simón, y el ministro del Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), Gustavo Villate, firmaron de manera digital el convenio marco de cooperación interinstitucional relativo a productos del Programa de Apoyo a la Agenda Digital (4650/OC-PR).
El acuerdo establece las condiciones para el diseño, desarrollo e implementación de soluciones tecnológicas previstas en el Programa (PR-L1153), orientadas a optimizar la gestión judicial y mejorar el acceso de la ciudadanía a los servicios de Justicia.
Esta cooperación interinstitucional permitirá fortalecer los procesos internos, impulsar la modernización tecnológica y avanzar hacia un sistema judicial más eficiente y accesible para todos los usuarios.
Acompañaron el acto el vicepresidente primero, Luis M. Benítez Riera; los ministros, César Diesel y Carolina Llanes; la directora de la Dirección de Tecnología de la Información y las Comunicaciones de la CSJ, Lic. Rosa Liz Chamorro; y la jefa de Gabinete del ministro Martínez Simón, María Mercedes Ibarra.
El Juzgado de Paz de la ciudad de Pirayú,a cargo de la jueza Mélida Sofía Galeano Ruiz Díaz, marcó un hito institucional con la emisión de su primera resolución firmada digitalmente. Foto: Gentileza
Firman primera resolución judicial digital en el Juzgado de Paz de Pirayú
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El Juzgado de Paz de la ciudad de Pirayú, Circunscripción Judicial de Paraguarí, a cargo de la jueza Mélida Sofía Galeano Ruiz Díaz, marcó un hito institucional con la emisión de su primera resolución firmada digitalmente, consolidando así un avance significativo en el proceso de modernización del sistema de Justicia.
La implementación de esta herramienta tecnológica también abarcó los Juzgados de Paz de las ciudades de Acahay y Escobar y estuvo a cargo del equipo de la Sección Informática de Paraguarí, en el marco del plan de transformación digital impulsado por la Corte Suprema de Justicia.
La incorporación de la firma digital fortalece la eficiencia, la transparencia y la celeridad en la tramitación de los procesos judiciales, además de contribuir a la reducción del uso de papel y optimizar la gestión administrativa. Esta innovación permite agilizar procedimientos y garantizar mayor seguridad jurídica en las actuaciones.
Con este avance, el Juzgado de Paz de Pirayú se suma al proceso de modernización institucional promovido por el Poder Judicial, cumpliendo el compromiso de brindar un servicio de justicia más accesible, ágil y acorde a las necesidades de la ciudadanía.
Situada a 4.202 kilómetros de Asunción y a 3.804 kilómetros de Buenos Aires, la capital de la provincia de Tierra del Fuego regala una de las experiencias más fascinantes en el confín del mundo, donde los paisajes encantan por sus casas y sus flores multicolores que desafían a los vientos helados que llegan desde la Antártida.
Por César Palacios
@cespala
Fotos César Palacios y Secretaría de Turismo de Ushuaia
Febrero en Ushuaia no se parece a ningún febrero del mundo. Mientras el calendario insiste en llamarlo verano, las calles se visten de primavera: lupinos en flor al borde de los caminos, rosas que desafían el viento y un aire que sopla con la voz helada de la Antártida. Aquí, en la ciudad más austral, cada color es un acto de resistencia y cada ráfaga es un recordatorio de que estamos en la antesala del fin del mundo, ubicada a 4.202 kilómetros de Asunción y a 3.804 kilómetros de Buenos Aires. Cuatro horas de vuelo desde Buenos Aires bastan para sentir que uno se aleja de lo conocido y se acerca a lo remoto. A medida que el avión avanza hacia el sur, la sensación es clara: estamos viajando al fin del mundo. Aterrizar allí es una experiencia única: los pilotos deben maniobrar entre montañas, la niebla y vientos fuertes que casi nunca dan tregua.
Las casas y los edificios, diseñados para resistir el clima subantártico, resaltan en el paisaje por su colorido
REINO DEL VIENTO
El viento es protagonista. No acaricia, sentencia. Su fuerza constante parece testificar que la Antártida vigila desde el horizonte, incluso cuando el sol se extiende generosamente sobre los días largos del verano austral. El sol aparece a las 4:30 de la mañana y se oculta recién a las 22:30, mientras la claridad se resiste a desaparecer incluso hasta medianoche. Sin embargo, esa abundancia de luz no es sinónimo de calor: las temperaturas rondan los 10 grados en promedio y la ciudad recuerda a cada visitante que el abrigo es indispensable.
La primavera florece en sus calles mientras el hielo eterno vigila desde la Antártida.
Caminar por sus calles es descubrir un mosaico pintoresco: casas de colores, cafés cálidos y turistas de todas partes del mundo que llegan atraídos por la promesa de aventura.
Ushuaia es un umbral. No es solo un destino, es un punto de partida. Los barcos que parten hacia la Antártida convierten la ciudad en un puerto de sueños y despedidas. Y mientras tanto, quienes se quedan descubren que aquí, en el confín del mapa, la vida florece con intensidad, como si cada día fuera un desafío al clima y una celebración de estar vivos.
Ushuaia es la puerta de entrada a la Antártida, pero también un escenario de experiencias únicas
DE VISITA OBLIGADA
La capital de la provincia argentina de Tierra del Fuego es una puerta de entrada a la Antártida, pero también un escenario de experiencias únicas:
1. Paseo en catamarán por el Canal Beagle: navegar por las mismas aguas donde Charles Darwin realizó sus investigaciones a bordo del HMS Beagle, el barco que dio nombre al canal. La travesía permite observar lobos marinos, cormoranes y la inmensidad de un paisaje que parece intacto desde tiempos remotos.
2. Caminata al Glaciar Martial: unos 5 km desde el centro, por una ruta asfaltada o por un sendero que combina ejercicio y contemplación. A medida que se asciende, se admiran las casas de montaña, los bosques de pinos y, finalmente, la vista imponente de la ciudad recostada sobre el mar.
3. Isla Martillo y pingüineras: un encuentro cercano con colonias de pingüinos magallánicos y papúa, que convierten la excursión en una experiencia inolvidable de vida silvestre.
4. Aventurarse hasta Puerto Williams, Chile:
cruzar el canal y llegar al poblado más austral del planeta, en la isla Navarino, es sentir que se ha ido aun más allá del fin del mundo.
5. El Faro del Fin del Mundo: En la inhóspita Isla de los Estados, frente a las costas de Tierra del Fuego, se levantó en 1884 el Faro de San Juan de Salvamento, conocido como el Faro del Fin del Mundo e inmortalizado por Julio Verne en su novela homónima. Aunque hoy ya no funciona, su legado vive en el cercano Faro Les Éclaireurs, en el Canal Beagle, que se ha convertido en un símbolo turístico de Ushuaia. Ambos faros representan la idea de frontera: más allá de sus destellos comienza la inmensidad de los mares australes y la ruta hacia la Antártida.
6. Otros lugares: el Parque Nacional Tierra del Fuego, con sus senderos entre bosques y lagos; el Museo del Fin del Mundo, que guarda la memoria de los pueblos originarios y de los primeros exploradores; y las estaciones de esquí que, incluso en verano, recuerdan que aquí la nieve nunca está demasiado lejos. El viaje hasta aquí es parte de la experiencia.
Faro de San Juan de Salvamento, conocido como el Faro del Fin del Mundo
SIEMPRE VALE VOLVER
Ushuaia es más que un destino: es un umbral, una frontera entre la primavera que florece en sus calles y el hielo eterno que vigila desde la Antártida. Es viento que sentencia, luz que se prolonga hasta medianoche, sabores que reconfortan y paisajes que invitan a la aventura. Caminarla, navegarla, saborearla es descubrir que en el confín del mapa la vida se celebra con intensidad. Y cuando uno parte, queda la certeza de que el fin del mundo no es un lugar para visitar una sola vez, sino un rincón al que siempre vale la pena volver. Más información en https://www.instagram.com/turismoushuaia/ Whatsaap: +54 9 2901 535070.
GASTRONOMÍA FUEGUINA
Choripán doble con pan ciabatta de masa madre
Ushuaia no solo se recorre con los ojos y los pies, sino también con el paladar. La ciudad es famosa por sus mariscos frescos (centolla, merluza negra, mejillones) y por las comidas patagónicas como el cordero al asador, que se convierte en un ritual de encuentro. A esto se suma la creciente tradición de las cervezas artesanales, elaboradas con agua pura de montaña y servidas en bares que se llenan de viajeros y locales al caer la tarde.
Pero la experiencia gastronómica no se limita a los restaurantes. En el puerto, justo donde parten los catamaranes hacia el Canal Beagle, hay puestos de comida rápida que ofrecen delicias inesperadas. Entre ellas, mi recomendación es el choripán doble con pan ciabatta de masa madre: una combinación simple pero contundente, que mezcla la rusticidad del chorizo con la suavidad y el sabor profundo del pan artesanal. Es un bocado que acompaña el viento y a la vista de los barcos, y que se convierte en un recuerdo tan auténtico como cualquier excursión.
Comer en Ushuaia es, en definitiva, otra forma de sentir que estamos en el fin del mundo: sabores intensos, platos que reconfortan frente al frío y un abanico que va desde la alta cocina patagónica hasta la comida callejera, que sorprende por su calidad.
UNIDA AL PAÍS POR RADIO NACIONAL
Mónica Antonia Benítez Martínez, paraguaya residente en Ushuaia, y la periodista María Luisa Ferreira
La Plaza República del Paraguay recuerda la huella de los migrantes guaraníes en Tierra del Fuego, y entre ellos se destaca la vida de Mónica Antonia Benítez Martínez, nacida en Itauguá en 1942, enfermera que, tras recorrer Argentina, decidió quedarse en Ushuaia, donde ejerció su profesión y formó familia. Hoy, a sus 84 años, cultiva hortalizas en su invernadero y mantiene viva su identidad escuchando cada mañana Radio Nacional del Paraguay a través de internet, conectándose con su tierra natal mientras observa desde la ventana los picos nevados de los Andes. Su historia es testimonio de cómo los paraguayos, incluso en el confín austral, conservan su acento, su guaraní y sus raíces, tendiendo puentes culturales que hacen de Ushuaia un lugar diverso y profundamente humano.
PARAGUAY EN TIERRA DEL FUEGO
La Plaza República del Paraguay, inaugurada en 2005
Camino al Glaciar Martial, entre casas de montaña y el aire frío que baja desde las cumbres, aparece una pequeña plaza ovalada: la Plaza República del Paraguay. Inaugurado el 8 de diciembre de 2005 por la Asociación de Residentes Paraguayos Argentinos, este espacio rinde homenaje a la Virgen de Caacupé y a la comunidad paraguaya que encontró en Ushuaia un nuevo hogar. En sus mástiles flamean las banderas de Paraguay y Argentina, recordando que incluso en el confín del mundo las raíces viajan y se siembran lejos de casa. La plaza es sencilla, pero su simbolismo es profundo: habla de la diversidad que caracteriza a Ushuaia, donde conviven culturas, memorias y tradiciones en un paisaje que parece hecho solo de viento, mar y montañas.
Para el caminante, detenerse allí es descubrir que la ciudad más austral no es únicamente un umbral hacia la Antártida, sino también un cruce de historias humanas. La presencia paraguaya en Tierra del Fuego es un testimonio de cómo la identidad se expande y se adapta, floreciendo incluso en los lugares más remotos. Según un informe publicado por Infofueguina el 28 de octubre de 2021, en esta provincia residen más de 6.000 paraguayos. Esto surge de estadísticas demográficas mencionadas por el Consulado del Paraguay en Argentina.
Un grupo de hombres armados ingresó a una estancia de Capitán Bado, departamento de Amambay, y se habría llevado a un peón. En todo momento, los desconocidos preguntaron por el patrón, que sería un colono menonita. Según el reporte policial, uno de los sujetos vestía ropa camuflada.
El hecho se reportó cerca de las 23:00 de ayer en una estancia. Los cuatro hombres tomaron por sorpresa a los empleados del establecimiento que ya se encontraban descansando. Todos estaban vestidos como trabajadores, pero uno llevada prenda camuflada o parapara’i, informaron. Los empleados fueron obligados a ponerse cuerpo a tierra.
“Los metieron en una de las piezas y los trabajadores aprovecharon para salir escapando, pero el último que sería un peón habría sido llevado por estas personas”, detalló el comisario Osvaldo Lesme, director Policial de Amambay, en la 1020 AM.
Afirmó que recién esta mañana recibieron la denuncia por parte de las víctimas y que están abocados en llegar al sitio para levantar evidencias y testimonios. “Se trata de una estancia que fue arrendada a unos colonos menonitas que estaban haciendo el trabajo de cosecha”, dijo.
Resaltó que los hombres portaban armas de fuego, pero que no realizaron disparos ni hirieron a nadie. “Tenemos a esta persona desaparecida que sería operador maquinista. Lo que escucharon es que preguntaron a uno de ellos donde está el patrón, todos huyeron hacia el fondo de la estancia”, señaló.
En el sitio estaban unas 10 personas, entre trabajadores del establecimiento y también los colonos que ese encargan de arrendar. “La denuncia fue realizada por una persona que logró escapar y llegó a la comisaría distante a unos 7 kilómetros del lugar”, puntualizó.