• POR FERNANDO FILÁRTIGA
  • Miembro Titular del Directorio del Banco Central del Paraguay

El pasado viernes, se realizó la presenta­ción de Paraguay: Compromiso con la Eficacia. Aspectos Actuales del Sis­tema Antilavado de Activos y Contra el Financiamiento del Terrorismo, un libro ela­borado bajo la coordinación del Banco Central del Para­guay (BCP) en el contexto de la 4ª Ronda de Evaluaciones Mutuas del Grupo de Acción Financiera Internacional para Latinoamérica (Gafi­lat). El mismo reúne testimo­nios directos de quienes han cumplido roles de liderazgo y de cooperación técnica en el pasado reciente, y de los actuales responsables del sistema nacional antilavado de activos, contra el finan­ciamiento del terrorismo y de la proliferación de armas de destrucción masiva (ALA/CFT/FPADM).

Desde los primeros pasos en firme hasta hoy, nuestro país ha transitado un largo tra­yecto para consolidarse como jurisdicción cooperante en el combate global contra el cri­men organizado. Hubo con­tratiempos: significativa­mente, el ingreso a la lista gris del Grupo de Acción Finan­ciera Internacional (GAFI) en el 2008. Pero ello nos impulsó a replantear el sistema desde sus fundamentos para que en el 2012 recuperásemos la condición de jurisdicción coo­perante, luego de haber opti­mizado el marco jurídico e institucional antilavado.

Cronología de Paraguay en la lista gris:

Ese lapso en listas del GAFI, si bien adverso, no produjo los efectos negativos que podría tener hoy cuando Paraguay está mejor conectado con el mundo. El ingreso a listas implicaría aumento de riesgos, rebajas de la calificación cre­diticia, encarecimiento o pér­dida de recursos para el desa­rrollo, desconexión del sistema financiero internacional y un debilitamiento de la reputa­ción del país, por citar pocos ejemplos.

Al respecto, el secretario eje­cutivo de Gafilat, Esteban Fullin, quien acompañó el lan­zamiento del libro, comentaba este año a un medio local que: “los resultados de las evalua­ciones mutuas pasan a ser la carta de presentación del país a nivel internacional por los próximos ocho años. Todos los países del mundo tomarán como referencia este informe para conocer la situación y el compromiso del país frente a esta criminalidad. El informe es traducido a distintos idio­mas y es tomado como propio no solo por la red del GAFI, sino también por el FMI y el Banco Mundial; es más, el sector pri­vado también lo toma para conocer el riesgo de lavado y financiamiento del terrorismo que implica trabajar con ins­tituciones de ese país. Una buena evaluación saca presión y demuestra que el país está efectuando buenos controles. Por otro lado, una mala eva­luación puede traer perjuicios tanto para el país como para el sector privado”.

Conscientes de ello nuestra preparación ha incluido rigu­rosas evaluaciones naciona­les de riesgo, la aprobación del paquete antilavado compuesto de más de una decena de leyes que incorporan el estándar internacional y actividades en el marco de un plan estra­tégico, público-privado, dise­ñado y ejecutado a través de periodos constitucionales cual corresponde a una auténtica política de Estado. En punto a la financiación del terrorismo, el gobierno ha emitido señales enérgicas del más alto nivel al designar oficialmente a ISIS y Al-Qaeda como organizacio­nes terroristas globales, y a las milicias armadas de Hez­bollah y Hamas como organi­zaciones terroristas interna­cionales. Todo en un contexto de promoción de la integridad últimamente documentado en el Plan Nacional de Integridad, Transparencia y Anticorrup­ción 2021-2025.

Ahora los evaluadores reque­rirán avances concretos en efectividad que se miden en términos de resultados de la metodología del GAFI. De allí que cada nota en Paraguay: Compromiso con la Efica­cia exhibe el fortalecimiento en las tres líneas del combate antilavado: los subsistemas de (I) prevención, (II) inteligen­cia financiera e (III) investi­gación y justicia penal, con énfasis en las pruebas de ese compromiso.

Desde el BCP compartimos resultados de la labor pre­ventiva a través de la super­visión con enfoque en riesgos de instituciones financieras y de seguros. Estas institucio­nes han mejorado sus siste­mas de cumplimento como producto de una serie de fac­tores, entre ellos el perfec­cionamiento y la rigurosidad de los controles y las sancio­nes, pero también el compro­miso de las propias entidades en conocer a sus clientes y al beneficiario final, mejoras en debida diligencia, en mitiga­ción de riesgos y en adopción de acciones correctivas.

Componentes del sis­tema nacional ALA/CFT/FPADM:

Para el Banco Central, el rol en la primera línea de com­bate es un mandato no solo de la legislación antilavado, sino de la propia Carta Orgá­nica que incluye como objeti­vos fundamentales: “promo­ver la eficacia, integridad y estabilidad del sistema finan­ciero” (artículo 3º). Un sistema financiero de tales caracterís­ticas no puede ser permeable a los flujos de fondos del cri­men organizado. De allí que la eficacia preventiva del BCP es directamente proporcio­nal a la calidad de toda su ges­tión como organismo técnico modelo de la administración pública paraguaya.

Siguiendo esa tesitura expuesta en el libro, la siner­gia entre la Secretaría de Pre­vención de Lavado de Dinero o Bienes (Seprelad) y el BCP ha ido en aumento manifestán­dose en varias dimensiones, entre ellas las de capacitación y colaboración técnica. En el 2020, 92,73% de los reportes de operaciones sospechosas recibidos por dicha Secretaría, que representan 98,61% de los montos reportados, han prove­nido del sector bancario.

El libro también incluye con­tribuciones sobre elemen­tos del subsistema represivo, desde la investigación fiscal hasta la sanción de hechos punibles por parte de magis­trados especializados en el cri­men organizado que ya están en funciones y han emitido condenas, hasta las herra­mientas legales del Estado paraguayo para privar a los cri­minales de las ganancias deri­vadas de su actividad ilícita.

Finalmente, ciertos autores abordan aspectos estructu­rales de la causa antilavado: la institucionalización de la República, los avances en transparencia de las personas jurídicas, en la digitalización de los medios de pago, la com­prensión de los nuevos desa­fíos del sistema financiero, así como la cercana coopera­ción de los organismos inter­nacionales en el camino hacia el desarrollo y la formaliza­ción de nuestra economía. Este examen de Gafilat es sin duda riguroso y en el último año se ha desarrollado con las incertidumbres propias de la pandemia. Pese a los contra­tiempos y ciertas debilidades que persisten, hemos inter­nalizado las 40 recomenda­ciones y confiamos que los evaluadores encontrarán un sistema ALA/CFT/FPADM no solo congruente con el están­dar internacional sino tam­bién eficaz.

En palabras de Benigno López, vicepresidente del Banco Inte­ramericano de Desarrollo, coautor y presentador de la obra: “Hoy vemos con mucho optimismo que la preparación del Paraguay para enfrentar esta nueva evaluación es mucho más robusta. El Para­guay se ha organizado mejor y ha realizado avances enormes en su marco normativo desde el 2008 a la fecha, apuntando a tener un sistema de preven­ción del lavado de dinero y del financiamiento del terrorismo en línea con las mejores prác­ticas internacionales”.

Es así. El desafío es grande y estamos encaminados. Para­guay: Compromiso con la Efi­cacia es un testimonio de ello.

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