Arthur Ignatius Conan Doyle fue un célebre escritor y médico británico, nacido durante el año 1858 en la ciudad escocesa de Edimburgo. Este escritor es famoso mundialmente por ser padre y creador, del famoso personaje literario Sherlock Holmes. Las aventuras de este conocido detective inglés hicieron las delicias de todos sus lectores desde su lanzamiento en el año 1891, siendo en la actualidad el personaje de novela policíaca por excelencia.
En Escándalo en Bohemia, el primero de los 56 relatos cortos de la que, es considerada por muchos su obra cumbre y en plena investigación de uno de los misterios, su inseparable compañero Watson teoriza sin aún tener todos los elementos sobre la mesa y lanza una hipótesis, a lo cual Holmes responde con la siguiente frase: “Es un error capital teorizar antes de tener datos. Inevitablemente, uno tergiversa los hechos para demostrar sus teorías, en lugar de las teorías para adaptarse a los hechos”. Era la forma en la que Sir Conan Doyle exponía una de sus frases más famosas, suyo significado tiene que ver con lo que se considera uno de los principios fundamentales en cualquier emprendimiento: para poder comenzar a desarrollar una hipótesis exitosa, antes debemos poseer todos los datos disponibles. La misma se aplica también en nuestra vieja amiga la política, donde con mayor asiduidad de la recomendable se ve cómo se desarrollan estrategias y tácticas (muchas veces millonarias en presupuesto) sin, previamente, realizar investigaciones, encuestas, sondeos, grupos focales que le den sustento a las proyecciones y a los siguientes pasos en la línea de tiempo que significa una campaña o, ya estando en gestión de gobierno, de alguna organización.
En Paraguay, los políticos o una mayoría de ellos (para ser justos y precisos en la crítica) son reacios a invertir en investigaciones en algún momento de una campaña o ya liderando instituciones u organizaciones. Elementos absolutamente subjetivos y por lo tanto muy alejados del profesionalismo que nos exige la política en estos tiempos como el olfato, el estómago, el viento norte o algún que otro mano santa, siguen teniendo preponderancia y son fuente permanente de consulta o como elementos para la toma de decisiones estratégicas. Y así nos va. Esa es la regla. Y como toda regla tiene su excepción, cuando las encuestas se usan como herramientas de propaganda. Ahí sí se encuentra predisposición para poner plata, porque son de esas encuestas que se hacen para hacer campaña, para tontamente instalar conceptos, candidaturas, imagen, temas que benefician a lo que se cree son intereses válidos.
Para estas operaciones se necesita cómplices, usualmente se encuentra en algunos medios de comunicación y, obviamente, algunas empresas encuestadoras. El papel de los medios es clave e indispensable porque estas mediciones están pensadas para ser publicadas, de lo contrario no cumplirían con su objetivo de hacer propaganda.
Por eso es preferible siempre optar por aquellas mediciones que no se publican, esas a las que muy pocos acceden y sobre todo esas que se usan para tomar decisiones estratégicas y evaluar escenarios y acciones posibles. De esa manera, esa mala palabra que empieza con p y termina con a, dará un gran paso en la búsqueda de la profesionalización que la mayoría de la población reclama con justa razón.
“El fin último y el propósito más elevado de la vida” es la felicidad porque “aquello que siempre es deseado en sí mismo (...) nunca deberá ser en aras de otra cosa”, decía Aristóteles
Ninguna aspiración crematística, material de ningún tipo o simbólica, devenida en objetivo a alcanzar, debiera ser mencionada como la búsqueda de la felicidad que –siempre– es un fin en sí mismo.
Aquel tan querido maestro de periodismo (y de vida) que supo ser cuando mis primeros veinte años don Helvio Ildefonso “Poroto” Botana (1915-1990) –uno de los hijos de Natalio, fundador en la Argentina del mítico diario Crítica en el inicio del siglo pasado– escritor, periodista, artista plástico y guionista de cine, como se lo presenta en diccionariodelperonisml55-69.ar, con frecuencia y enfáticamente aseguraba a quien quisiera escucharlo que estaba en eudaimonía, como decía el bueno de Aristóteles en la vieja Grecia.
Me intrigaba. De allí que, después de una larguísima madrugada, quise saber más de aquel sentir de Poroto que, cuando lo busqué en el diccionario (una de mis más sostenidas adicciones) supe que la Real Academia Española (RAE) define la “eudemonía (término asociado a eudaimonía) como el estado de satisfacción debido generalmente a la situación de uno mismo en la vida”.
Con esa certeza académica volví a preguntar. “Estoy eudaimónico (sic) porque vivo con pasión la anticultura y hoy se lo diré a la revista Pájaro de Fuego para que nadie dude de mí”. Corría el año de 1982. Tiempo después aquella frase interpelaba desde cada puesto de diarios. Una tapa fantástica. Pero no me quedé con eso.
UN FIN EN SÍ MISMO
“¿Cuál es el propósito último de la existencia humana?”, se pregunta y pregunta Aristóteles en “La ética a Nicómaco”. De su lectura aprendí también y para siempre que la felicidad debe ser asumida como “el fin último y el propósito más elevado de la vida” porque “aquello que siempre es deseable en sí mismo (como lo es la felicidad) nunca (debe ni deberá ser) en aras de otra cosa”. De allí que ninguna aspiración crematística, material de ningún tipo o simbólica, devenida en objetivo a alcanzar, debiera ser mencionada como la búsqueda de la felicidad que –siempre– es un fin en sí mismo.
Dentro de 27 días –el próximo lunes 20 de marzo– una vez más será el Día Internacional de la Felicidad. Así sucede desde 2013. Un año antes, la efeméride fue propuesta por el rey de Bután. El monarca trabajaba sobre ese tema desde los años 70, en el siglo pasado, y en su país trabajó duro por y para ello. De hecho, ese estado pequeño, surasiático, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, ante el pleno del foro mundial, exhibió con orgullo que los butaneses –los drukpas, así autodenominados los habitantes del Druk Yul (Tierra del Dragón Fuego)– informaron como un logro nacional relevante que el Índice de Felicidad Nacional Bruta se ubicaba por encima del Producto Nacional Bruto.
Desde entonces allí –como desde la sexta centuria de nuestra era– todo transcurre armoniosamente. El Himalaya protege la intimidad nacional, así como su cultura y tradiciones. La tele, en ese contexto, irrumpió sobre las y los butaneses en 1999.
José Carlos Ruiz Sánchez (51), filósofo español, advierte un puñado de días atrás en elconfidencial.com que “nunca se ha hablado tanto de felicidad y nunca ha habido tanta ansiedad por alcanzarla” como por estos días. En su parecer, “el ideal de una vida plena se ha desvirtuado hasta convertirse en una fuente más de presión psicológica”.
EXIGENCIA COLECTIVA
Doctorado en Filosofía por la Universidad de Córdoba, sostiene también que “la felicidad ha dejado de ser un proceso íntimo y personal para transformarse en una exigencia colectiva, visible y comparable (porque) ese mandato social no se limita a ‘estar bien’, sino a exhibirlo”. Fue en febrero de 2007, cuando se estrenó en la Argentina la película “En busca de la felicidad” (The pursuit of happyness), una creación exitosísima que dirigió Gabriele Muccino.
A través de ese relato, supe de Chris Gardner (compuesto en esa ficción por Will Smith), quien junto con su hijo –Christopher Gardner Jr. (interpretado por Jaden Smith)– fueron desempleados y, como consecuencia directa de ello, desalojados por no disponer de recursos para pagar la renta. Chris y Jr, carecientes de ingresos desde ese minuto, no solo no tienen un lugar para habitar, sino que tampoco generan recursos para alimentarse, capacitarse, curarse y vestirse. Devienen en vulnerables de toda vulnerabilidad. Procuran ayuda social en refugios.
Pero, pese a ello, en 117 minutos, aquel contenido audiovisual relata cómo superan la adversidad. La historia describe detalladamente sus azarosas vidas que, es preciso decirlo, no son para nada diferentes de millones de parados y desposeídos que involuntariamente en nuestra tan maltratada aldea global transitan agobiados la miseria, avergonzados por la misericordia y no pocas veces significados como miserables.
Curioso, por cierto. Profundo creyente en el peso específico de las palabras siempre llama mi atención la raíz latina miser. Glosbe.com, a esas cinco letras unidas las traduce y significa del latín como “desdichado”, “infeliz”. Es la raíz también de la palabra “miseria”, que millones transitan como Chris y Christopher en la peli de Muccino. En “miser” radica también el vocablo “misericordia”, que la RAE define como la “cualidad de tener el corazón puesto en la miseria”.
Esas cinco letras, además –seguidas del sufijo “able”– son imprescindibles para construir la expresión “miserable”, que, en su evolución histórica, según la misma organización, significaba en el pasado a una persona “infeliz o desdichada”, en tanto que en la actualidad –justamente por aquello– no faltan quienes las significan como susceptibles de compasión. ¡Tremendo!.
POBREZA Y RIQUEZA
Y, mucho más, porque en aquella tremenda gran historia que desde la vida real hizo que las vidas de Chris y Jr. llegaran al cine, la felicidad como tal –para muchos y muchas– es dejar atrás la pobreza para alcanzar la riqueza extrema. Tengo la convicción –y me aferro a ella– de que tanto en la dramática realidad que vivieron Chris y Jr., como en la ficción que Gabriele Muccino construyó en el cine para contar esas historias, nadie procuró ese sentido negativo ni, mucho menos, significar pobreza y/o felicidad con tan inadecuada como cruel superficialidad.
No y solo no. De hecho, el propio Chris Gardner –el de la vida real, cuya historia cuenta el cine– el 16 de diciembre de 2023, en Madrid, lo dice claramente: “La felicidad no tiene nada que ver con el dinero”. Sin embargo, alguna forma de neodarwinismo pareciera intentar abrirse paso para que felicidad se signifique –si y solo si– con tener y poseer. Nada nuevo, quizás.
“Todos los hombres, hermano Galión, quieren vivir felices”, escribe alguna vez Séneca –filósofo estoico– en una carta en la que también le dice que “al ir a descubrir lo que hace feliz la vida, (los hombres) van a tientas (porque) no es fácil conseguir la felicidad (y, en esa búsqueda) se aleja uno tanto más de ella cuanto más afanosamente se la busque, (y) si ha errado el camino, si este (lo) lleva en sentido contrario, (esa) misma velocidad aumenta la distancia” que lo separa de la felicidad que procura”.
En ese contexto recomienda a Galión “determinar primero lo que apetecemos (para) luego considerar por dónde podemos avanzar hacia (la felicidad) más rápidamente (hacia) aquello que nos impulsa un deseo natural”.
SENDEROS
Reflexivo, continúa: “Mientras erremos de acá para allá sin seguir a otro guía que los rumores y los clamores discordantes que nos llaman hacia distintos lugares, se consumirá (en la búsqueda) entre errores nuestra corta vida, aunque trabajemos día y noche”. Con sabiduría advierte que el camino de la vida “no es el mismo que en los demás viajes (porque, en aquellos) hay algún sendero (...), pero aquí el camino más frecuentado y más famoso es el que más engaña”.
Lucio Anneo Séneca (4 aNE-65 dNE) nació en Córdoba, hoy España, en tiempos del Imperio romano. Claro integrante de la élite epocal, fue cuestor, pretor, senador y cónsul. Un hombre del poder, con poder. Sirvió a Roma fielmente durante Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón, de quien también fue tutor, maestro y consejero. Hay quienes aseguran que su influencia sobre aquel fue tal que “gobernó de facto” el poderoso Imperio romano entre los años 54 y 62.
Se puede suponer –como seguramente lo creyeron mayoritariamente sus contemporáneos– que Séneca era un hombre feliz. Pese a ello y a su profunda sabiduría, la historia muestra que, desde algún lugar y aunque para su posteridad, supo sentenciar que “el hombre más feliz es aquel que depende menos de la felicidad”. Pero no le fue bien. El propio Nerón lo obligó a cometer suicidio.
“El hombre más feliz es aquel que depende menos de la felicidad”,
dijo Séneca
MENSURA ANUAL
Como lo hace desde el 1 de abril de 2012, en pocos días más, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hará público el “Informe mundial sobre la felicidad” (World happiness report). Seguramente será en torno del 20 de marzo. Esa mensura anual –enorme trabajo estadístico–, cuyos datos duros y conclusiones conoceremos en la brevedad, se apoyará sobre múltiples indicadores objetivos y subjetivos.
Es necesario saber que, entre otras variables, la ONU articulará valores sobre el producto bruto interno (PBI) per cápita; la expectativa y calidad de vida; la percepción de la corrupción estructural gubernamental y empresaria; la libertad individual; el respeto de los derechos humanos; confianza; redes de apoyos sociales junto con otros dominios tales como bienestar psicológico; salud física y mental; uso del tiempo para mensurar el equilibrio entre trabajo y vida; educación y diversidad cultural; buen gobierno y vitalidad comunitaria; diversidad ecológica y resiliencia para discernir con la mayor precisión posible sobre la Felicidad Nacional Bruta (FNB).
Informe Mundial sobre la Felicidad. Así estábamos el año pasado
En ese contexto de análisis y dentro de dichos parámetros, entre casi 150 países, cuando el año pasado se reportó la felicidad, los Estados fundadores del Mercosur se ubicaban dentro del primer tercio. Uruguay 28; Brasil 36; Argentina 42; y Paraguay 54. Pronto sabremos dónde estamos ahora. En el mismo informe, se reportó que Finlandia, Dinamarca, Islandia, Suecia, Países Bajos, Costa Rica, Noruega, Israel, Luxemburgo y México se encuentran en los diez primeros lugares.
Estados Unidos está en el puesto 24. China, 68; y Afganistán, 147, cierra la tabla. Los datos sobre Bután, el país impulsor mundial del indicador FNB, no se conocen. Es prudente consignar que una cantidad importante de las informaciones que disponen las y los expertos en estadísticas para alcanzar sus conclusiones los producen cada uno de los Estados parte de la ONU.
DILEMA
¿Seremos más o menos felices que un año atrás? ¿Qué dirán los números de la ONU? Y, cuando los conozcamos, ¿cuál será la significación de todas y cada una de esas cifras? Dilemático, por cierto.
Recuerdo que poco más de tres lustros atrás, Umberto Eco (1932-2016) sostuvo que la estadística es una “verdad a medias”. Opinó también que con frecuencia –palabra más palabra menos– a través de la manipulación posibilitan sostener argumentos sesgados. Más aún, enorme lector, escritor, memorista y orador, con enorme simpatía recordó que Carlos Alberto Salustri (1871-1950), famoso poeta y fabulista italiano, crítico implacable de la retórica discursiva sobre la distribución de la riqueza, sentenció irónicamente que “si yo como dos pollos y tú ninguno, estadísticamente nos hemos comido uno cada uno”.
Jigme Dorji Wangchuck, monarca de Bután, informó al mundo en Naciones Unidas que en su reino –pequeño país surasiático– la Felicidad Nacional Bruta (FNS) está por encima del Producto Bruto Interno (PBI)
Cierra con normalidad primera jornada de encuestas de la oposición
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Alrededor de las 19:00 de este sábado se cerró la primera jornada de encuestas para medir a las precandidatas a la intendencia de Asunción dentro del proyecto electoral Juntos por Asunción, Soledad Núñez y Johanna Ortega. Esta primara jornada se inició a las 7:00 hasta las 19:00, la segunda jornada continúa mañana desde las 7:00 a las 14:00.
La diputada y precandidata, Johanna Ortega, destacó que esta primera jornada de desarrolló con total tranquilidad. “Hoy se logró avanzar con tranquilidad, si hubo alguna situación imprevista se resolvió entre el equipo técnico con el comité político. Se logró llegar a los domicilios sin ninguna dificultad, por suerte el clima también acompañó”, expresó para La Nación/Nación Media.
Para el segundo día, Ortega se mostró optimista en que también se pueda desarrollar sin inconvenientes. “Con tranquilidad vamos a afrontar la segunda jornada hasta tener la cantidad de muestra necesarias para informar los resultados”, manifestó.
El objetivo es llegar a más de 1.000 muestras, los domicilios de los 69 barrios son seleccionados a través de un sorteo, previo a la salida de los quipos integrados por dos encuestadores, uno de cada equipo político, y dos veedores, también uno de cada sector. Una vez llegado al domicilio, responde una sola persona que integra esa familia, que se define también por un sorteo.
Los resultados de la medición serán publicados en los próximos días y con ello se oficializa la candidata que representará a la oposición en las elecciones municipales el 4 de octubre de este año, por la chapa Juntos por Asunción.
Soledad Núñez sobre medición: “Llegamos al momento cúlmine”
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La precandidata a la intendencia de Asunción, Soledad Núñez, realizó una conferencia de prensa junto con su equipo en el marco del primer día de encuestas para la medición con la también precandidata, Johanna Ortega. Núñez refirió que con esto se cierra una etapa de disputa entre ambas precandidatas para la definición de candidatura de la oposición en capital.
“Estamos llegando hoy a un momento cúlmine en un proceso que venimos construyendo ya hace más de un año y medio, de una unidad sólida que nos permita darles respuestas a los asuncenos”, refirió a los medios de prensa.
Sostuvo además, que se trata de un proceso de más de un año y medio de diálogo y consensos entre los sectores de la oposición y que se ha logrado construir un proyecto político electoral. Ambas precandidatas forman parte de proyecto Juntos por Asunción, si bien iniciaron con cinco aspirantes, finalmente solo quedaron Núñez y Ortega.
“Creemos que este es un momento muy importante que denota una madurez política, que también es el cierre de un proceso de conversación, de diálogo, de construcción de consenso, de un mismo proyecto sólido”, manifestó la precandidata.
“Venimos a plantear un proyecto sólido, un proyecto que ya comenzó ya a construirse hace tiempo atrás, donde creemos que la unidad es ese camino también inevitable, no es el objetivo, el propósito, las reformas, lograr los cambios que necesita nuestra ciudad, pero sí es una herramienta muy importante donde somos capaces de dejar de lado muchas diferencias que son sutiles para enfocarnos en lo más importante, poder ejercer una buena administración”, concluyó.
Equipos de cuatro personas realizarán encuestas para definir entre Núñez y Ortega
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La diputada y precandidata a la intendencia de Asunción, Johanna Ortega, describió que fueron definidos equipos de cuatro personas para realizar la encuesta para definir la candidatura única de la alianza opositora “Juntos por Asunción”, los días sábado 21 y domingo 22 de febrero en los 69 barrios de la capital.
“La mesa técnica se conformó por profesionales técnicos de ambos equipos, de Sole y de mi equipo, a su vez, ese personal técnico contrató personas que están habituadas a trabajar en temas de encuestas que van a salir a encuestar con el acompañamiento de veedores”, refirió Ortega, este viernes, en entrevista al programa “Arriba hoy” de GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
Los equipos de encuesta estarán conformados por dos encuestadores y dos veedores, cada uno por cada candidata. Son cuatro personas las que llegarán a los hogares, de las cuales solo los encuestadores podrán intervenir, los veedores no podrán interactuar con los encuestados.
En cuanto a la elección de los hogares, se realizará un sorteo previo, antes de la salida de los equipos, una vez llegados a las casas seccionadas se procederá a consultar por las personas mayores de 18 años que votan en Asunción y se procederá a un sorteo de quién será el representante de la familia en responder a la encuesta.
“La encuesta es 100 % anónima, no se le va pedir número de cédula, no se le va pedir nombre, ningún tipo de dato personal, solamente se les va preguntar si son electores de Asunción y cuántos mayores de 18 años hay en la casa en ese momento”, garantizó Ortega. El proceso de las entrevistas también será gravado en audio, no se permitirá videos para resguardar la identidad de los encuestados.
“Para que la gente sepa, si su casa sale sorteada el sábado o el domingo, si el clima nos acompaña y permite, van a llegar en cada casa cuatro personas, van a estar correctamente identificadas, van a llegar y preguntar si quieren responder la encuesta y los que accedan se va a proceder a hacer el sorteo”, detalló.
Aclaró además que los encuestadores no responden a una empresa concretamente, pero que son profesionales del área. Su equipo está compuesto por el sociólogo Ariel Chase y el muestrista José Carlos Rodríguez; por parte de Soledad Núñez, Leticia Alacaráz y Sebastián Bruno.
“Estuvieron trabajando los cuatro profesionales en una mesa técnica, no funcionan ahora como una empresa ni cada uno por su lado, están trabajando juntos en lo que es el desarrollo de la muestra, el cuestionario y todos los detalles del desarrollo de la encuesta”, indicó.
Los resultados
“El acuerdo que firmamos, cada candidata acompañada por los presidentes de nuestros espacios políticos, no establece ni un horario ni un día de anuncio, porque como no es una interna y no es un escrutinio público de papeletas de votos, queremos darle al personal técnico contratado la posibilidad que terminen su trabajo con tranquilidad y rigurosidad científica”, concluyó Ortega.