“Asamblea”, programa emitido por GEN y conducido por Augusto dos Santos, abordó uno de los puntos esenciales y fundamentales en tiempos de pandemia: los medios de comunicación. Bajo la consigna “Quo Vadis Medios de Comunicación”, una frase vinculada a la tradición cristiana que gira en torno a San Pedro, ¿a dónde vas?, expertos de distintos puntos del mundo debatieron y dieron su parecer sobre cuál será el futuro de los medios de comunicación en la pospandemia.
Los invitados del día fueron Dagmar Thiel, directora de Fundamedios y defensora de derechos humanos (Estado Unidos); Jorge Acevedo, doctor en Medios, Comunicación y Cultura y doctor en Ciencias Políticas y Gobierno (Perú); y Eduardo Arriagada, decano de la Facultad de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
En el marco de este debate, los profesionales coincidieron principalmente en que la pandemia del COVID-19 traerá consigo la estocada final a uno de los medios tradicionales, el formato papel de las noticias. Así mismo, hablan de consecuencias graves en los medios de comunicación impresos en materia publicitaria y de venta.
Jorge Acevedo (Perú) mencionó que en el caso de los medios impresos, ya se había dado una crisis antes de generarse la propagación de la pandemia, y “sostuvo que en el caso de la prensa veo muy difícil que se vuelva siquiera al estado de crisis en que estaba”.
A su vez, Dagmar Thiel (EEUU) indicó que el COVID “le ha dado la estocada final al diario impreso, la mayoría va morir”, mientras que lo más grave se generaría en los medios locales. Agregó que poco a poco, se debe ir pensando en la información como servicio público, hay que pensar en la información como un derecho del ciudadano, sentenció.
Mientras tanto, Eduardo Arriagada (Chile) dijo que el papel se convertirá en pantalla (teléfonos móviles y computadoras) para vender nuestras historias y aseguró que desde esa pantalla se generarán muchos más ingresos diversos y no solo del ingreso directo de la audiencia.
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La reinvención de los medios
Sin embargo, el anuncio de la pérdida del papel también da paso a otras herramientas de comunicación e información, que en estos tiempos son derechos fundamentales del ciudadano. Las plataformas sociales y aplicaciones, todo lo que tenga que ver con la tecnología, será la reinvención de los medios masivos de comunicación.
A esto se agregan los demás medios tradicionales, como la televisión y la radio, que de acuerdo a los datos proveídos por los expertos, la ciudadanía ha vuelto al consumo de ambos, buscando una información más rápida y concreta. En este caso, se detalla que en los últimos meses el consumo de los noticieros ha aumentado considerablemente.
Sin embargo, también hablan del cuidado que se debe tener con las plataformas, principalmente las redes sociales, al momento de informarse, ya que tienen un flujo bastante alto de informaciones falsas y no valederas.
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El nuevo periodismo
Por otra parte, los expertos coincidieron en que tras esta crisis a nivel mundial, también cambiarán hasta las propias características del ejercicio de la profesión, lo que dará paso a más periodistas dedicados a la función pública, el periodismo institucional, al periodismo de representación y probablemente menos periodistas en el medio de comunicación. Además, hablan de los periodistas multiplataformas, que se desempeñan no solo en los medios de comunicación tradicionales, sino que también generan opiniones a través de las redes sociales.
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El sótano de la depresión en tiempos muy exigentes
En esta entrega de “Expresso”, Augusto dos Santos indaga sobre la situación de la salud mental en el país, y aborda problemática en auge: la depresión. La invitada fue la psicóloga María Esther Benítez Bogarín, quien como terapeuta familiar sistémica explica y comenta, desde su experiencia en consultorio, cuál es el escenario y aporta tips fundamentales.
ADS: –¿Qué está pasando con la depresión en el mundo de hoy? ¿Puede decirse que es como más intensa que en el pasado?
MEB: –Bueno, en realidad, no es que sea más intensa. En el siglo XX, no digo que se normalizó la expresión, pero por lo menos se le puso nombre. Cuando nombrás algo y es como que corrés un velo y sale. Antes, los hombres en particular no tenían permiso de sentirse mal, tampoco tenían permiso de llorar, de caer. Había que sostener sobre los hombros todo un estilo, toda una forma de vida. Y las mujeres se le llamaba melancolía, el estado blue, en inglés. La depresión, yo diría que es casi un componente de nuestra cultura, ¿por qué? Porque nuestra cultura es sumamente exigente hoy en día. Nos piden cosas todo el tiempo. Nos piden que tengamos que ser altos, flacos, rubios, ojos azules, llenos de dinero y con un auto alta gama en la puerta, que tengamos una vida social importante, que nuestros hijos o nietos estén en un X colegio, que hagamos viajes, que subamos fotos, que tengamos un nivel adquisitivo importante. Hasta ahí, toda la parte social de la depresión. Pero, si vamos a hablar de la parte clínica, sí, hay componentes que, de las causas mismas de la depresión, hay razones genéticas, hay familias depresivas, hay familias enteras depresivas, pero se nombra un poco más, se dice, se siente mal, no se halla, entonces, es como que se nombra, se le dice. Pero de nuevo volvemos, Augusto, a un tema que es lo que hoy se llama epigenética, que son todos los factores sociales externos, que inciden sobre el ADN para que la persona sea o no de X manera, en este caso, depresiva. Entonces, ergo, volvemos a lo social. A las condiciones externas. La gente tiene vergüenza, tiene miedo, tiene miedo de ir al psicólogo, tiene miedo de ir al psiquiatra, pero hay que ir.
–¿Cómo tensionan las redes sociales y su presión de representarse siempre feliz?
–Lo que se encuentra afuera nos tensiona mucho. Yo suelo decir, hay que salir medio revestido de algo, porque te incendia lo que está afuera. A veces, se plantea como un mundo que uno construye, se niega, se dice no está pasando nada, “a mí no me afecta lo que pasa en este momento en el mundo”, por ejemplo, todo lo que tenemos en Oriente Medio, pero claro que nos afecta.
–Yo admiro mucho a la gente de entre 35 y 40 años que sale al mundo de la competencia;si es mujer, puede que tenga un hijo pequeño, y tiene que competir, digamos, en un mundo que le exige estar permanentemente de buen humor. Esos son héroes.
–Tenés que estar up. Sí. Como hay una expresión que suelo leer: “terraza, terraza, terraza, nunca sótano”. No se puede. Reconocé que a veces no estás “terraza”, que las más de las veces no estás “terraza”. Estarás por el tercer piso, una cosa así, y bastantemente, si cabe la pésima expresión, “sótano”. Entonces, se debe poner la mirada sobre uno mismo. ¿Cómo estoy yo en este mundo que me está apretando, atosigando, en donde tengo que cumplir –en el caso de las mujeres– roles? Tengo que poner dinero, tengo que poner buena cara, tengo que estar competitiva, tengo que estar en peso, tengo que estar con ciertas marcas. Es muy difícil, muy difícil hoy en día, y para los varones también. Toda esa exclusión social que de repente ocurre con varones de ciertas categorías sociales, de ciertos físicos, de ciertos comportamientos, incluso de ciertas elecciones sexuales. Hoy está muy marcado, muy visto.
–Ese arte de representar te impide representar “sótanos”, te obliga a representar “terrazas”, ¿cómo hago para no engañarme? ¿Cómo lidio con esa situación y qué debo hacer para sostener el equilibrio de salud mental?
–Los profesionales de la psicología, sobre todo los de mi corriente, que yo soy terapeuta familiar sistémica, usamos una expresión que es el “¿para qué?”, no es “¿por qué?” ¿Para qué yo estoy en este lugar? Entonces, empiezan a surgir las respuestas. Para eso se necesita un nivel, un espacio, un tiempo, un nivel de introspección que me diga, por ejemplo, ¿para qué yo estoy en este matrimonio? ¿Para qué estoy en esta pareja? ¿Para qué estoy en este trabajo? Entonces, es increíble cómo en el cerebro las conexiones nerviosas empiezan a moverserápidamente, y empiezan las respuestas.
–¿Qué cambia con cambiar las palabras en las preguntas?
–“Por qué” es causa, y “para qué” es razón.
–Una es más intervenible que la otra
–Las razones, casi todas son intervenibles, casi todas, sin excepción. Hago la salvedad, siempre y cuando la persona esté sana y se dé cuenta de su para qué.
–¿Cómo se ayuda una persona que está en el “sótano”?
–Cuando se cuestiona, y hay como una inquietud que nos pasa, me molesta algo, “no me hallo”. Yo uso mucho la expresión hallarse, que es muy paraguaya, y para mí, encierra muchas respuestas el no me hallo, “ndavy’ái”, no me hallo acá. Entonces, me empiezo a cuestionar. Y, de repente, creo que tal vez va a ser un poco fuerte la expresión, pero hay que gozar de un nivel elevado de necedad para no darte cuenta de lo que no te hace hallar. Entonces agarrás tus bártulos y te marchás elegantemente.
–¿Y cuán importante es hallarse para la salud?
–Muy.La definición de salud mental dice que es el bienestar social, físico, emocional, psicológico, y espiritual. Entonces, es un bienestar completo, y cuando te empieza a sonar una pequeña alarma en algún lugar, ponele, en la parte espiritual, hace caso a esa alarma.
–¿Y por qué hay tanto apego a ese lugar del “no hallarse”?
–Y probablemente por algo que se llama zona de confort. Yo me quedo ahí, y eso me desgasta, nos desgasta, como pareja, como padres, como trabajadores. Tiene mucho que ver la cultura, fundamentalmente los apegos. La cultura es una de las espaldas más grandes que tenemos, yo diría que es la espalda que tenemos, la educación.
–¿Qué relevancia tiene la edad para la depresión?
–Hay niños con depresión, hay niños chiquitos con depresión. Para empezar, por ahí pudo haber sido un niño no deseado, hay muchísimas causas, pudo haber sido un niño que tal vez se le intentó de repente abortar y no se logró el aborto, pudo haber sufrido abusos, maltratos, violencia física, violencia emocional, violencia psicológica. Es decir, hay muchas razones por las que un niño puede deprimirse. Un niño de por sí no es depresión, no hay razones, salvo que haya alguna neurodivergencia que no se haya detectado a tiempo. Los adolescentes también se deprimen.
–¿Cuál es el porcentaje de personas que van a la consulta sin que pasen nada con sus hijos?
–No es muy frecuente, a mí me encanta cuando ocurre. Es un indicador demasiado grande de amor, inconmensurable, de amor, o sea, de papás preocupados.
–¿Sigue existiendo esa resistencia tan fuerte de la gente más grande en consultar?
–Sí. Cuando va a ser pareja, matrimonio, mi señora me dijo que tenemos que venir. No se discute lo que dice la patrona, pero hay una resistencia, y es muy importante. Dicen cosas como “yo no tengo nada, yo estoy bien, a mí no me pasa nada. Ella es la que dice que yo…”.
–¿Hay formas de buscar contención, algo asequible?
–Sí. Sí, hay. Hay fundaciones. Yo estuve en una fundación hasta hace poco. Trabajamos muchísimo durante toda la pandemia, y a un costo irrisorio. Siguen habiendo costos sociales muy bajos. También servicios gratuitos. Hay demasiada información en las redes, y no todo es cierto. O sea, casi nada. Entonces, hay que recurrir a profesionales. Por más que sea barato, por más que sea gratis, no te va a mentir.
–¿Cómo estamos en este momento en nuestra sociedad respecto del tema del suicidio?
–Hay un alto índice de suicidios, muy alto, un porcentaje muy alto. Y de intentos, es cuestión de revisar un poco, de visitar los centros asistenciales, de cómo sacan a las personas del consumo de sustancias, consumo de pastillas, autoeliminación por corte, por armas, envenenamiento. Yo creo que eso se debe a la desesperanza. Ahora tenemos más fotos, más redes que te muestran todo lo que hay que ser. La gente mira fotos de familias, y dice, “pero yo no tengo eso, yo estoy solo acá, en una piecita de 300.000 guaraníes, sin baño, ¿y dónde está mi familia? Yo tengo un título, y en vez de trabajar de lo que dice mi título y de lo que estudié, estoy de limpiador o de limpiadora. Soy empleada doméstica, estoy en manos de un maltratador”. Hay desesperanza, pero hay también una gran muestra de que todo está bien.
–¿Cuál es la principal causa de depresión entre la gente grande?
–De grandes es la insatisfacción con la vida que están llevando. En todos los aspectos, familiar, económica, social, de salud física. También hay muchas razones para que un joven se deprima. La parte espiritual es muy importante. Estos movimientos que tienen las iglesias y todo eso, los sostienen bastante, por lo menos, de reflexión.
–Si al final del camino hay un cartel luminoso que dice “éxito”, ¿en qué medida una frustración en ese camino también es detonante de situaciones límite?
–Es, pero depende de su entorno familiar, social, etcétera, a qué se le llama éxito. El éxito es un ave elusiva, como el correcamino. Entonces, él puede ver el éxito de un papá profesional, exitoso, brillante, etcétera, una mamá así, todo lo que vos quieras. Y a lo mejor, eso al hijo no le emociona mucho.
–¿Cómo solucionamos el problema de incomunicación entre personas?, la familia es solo uno de los problemas, después está el mundo exterior.
–Y atrás no se puede volver, eso es imposible. Lo único que tenemos es el presente, el pasado ya pasó, y el futuro no existe. Yo encuentro que es poner reglas claras, en las familias, los límites se han perdido.
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Analizan gestión en escuelas en pandemia
Un proyecto de investigación presenta aprendizajes sobre cómo las comunidades educativas respondieron a la crisis sanitaria y qué estrategias pueden fortalecer la resiliencia del sistema educativo frente a futuros riesgos.
El estudio, denominado “Educación y participación ciudadana en la gestión y reducción de riesgos de desastres en el Área Metropolitana de Asunción y Bajo Chaco: el caso de los Comités Educativos Institucionales para la Gestión del Riesgo (CEIGR) en la pandemia de la covid-19”, analizó el funcionamiento de estos comités en 25 instituciones educativas, con el objetivo de comprender cómo se tomaron decisiones y qué mecanismos permitieron sostener la continuidad educativa en un contexto de emergencia.
Entre los principales hallazgos se destaca el papel de la coordinación interinstitucional durante la pandemia. En el ámbito educativo, el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) brindó acompañamiento a las instituciones a través de guías prácticas y capacitaciones orientadas a la gestión del riesgo en las escuelas.
En este proceso, los supervisores educativos cumplieron un rol fundamental como vínculo entre las autoridades educativas y las comunidades escolares.
Los resultados muestran que las decisiones tomadas durante la pandemia fueron mayoritariamente colectivas y participativas, lo que contribuyó a fortalecer la autonomía de las comunidades educativas. El proyecto propone recomendaciones estratégicas orientadas a fortalecer el sistema educativo
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Cuál es el presente y el futuro de la oposición en Paraguay
En esta edición del programa “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, Augusto dos Santos recibe al exsenador de izquierda Hugo Richer y al politólogo liberal Luis Carreras para analizar el presente de la oposición de cara a las próximas elecciones municipales, así como sus posibilidades de erigirse en una opción política para la ciudadanía.
- Fotos Matías Amarilla
–¿Qué les parece que planteó este escenario que tuvimos en Asunción con la encuesta?
–HR: En el tema de las encuestas y el debate que se da y se dio sobre el tema, yo no me detendría solamente en eso. Yo creo que eso difícilmente resuelva el problema político de la oposición.
–¿En qué sentido?
–HR: Acá hay una entelequia, hay una ilusión de presentar a la fuerza de la oposición como si fueran un solo partido. Las fuerzas de la oposición no son un solo partido, hay diferencias lógicas, legítimas. Por eso se requiere de un mayor acuerdo político, una plataforma de articulación más sólida. El tema ese de “vamos a unirnos todos porque así vamos a ganar” se ha demostrado que no ha sido siempre así. Entonces, la encuesta puede ser una herramienta muy excepcional, porque la oposición necesita un acuerdo político más sólido y no veo precisamente que eso esté ocurriendo hasta ahora.
–Luis, ¿nos ayudarías con tu análisis sobre esta coyuntura?
–LC: Esta situación que se presenta en Asunción particularmente debe partir de una base, que es el desastre de la administración de Nenecho Rodríguez y con él un conjunto de actores que no se limitan al Partido Colorado, sino que se extienden a otros actores que son copartícipes de esta mala administración que no tiene solamente 5 años, sino que se extiende a un período mayor. Asunción ha sufrido un gran impacto y una transformación extraordinaria en la parte edilicia, la parte urbanística, en la parte del transporte, pero encontramos que continúan los accidentes, por ejemplo, por fallas en semáforos, una cosa así básica. Entonces, ese es el contexto en el cual las fuerzas políticas que aspiran a gobernar esta ciudad tienen que articular sus fuerzas y calibra sus condiciones para enfrentar con éxito una maquinaria que está asociada al prebendarismo de la municipalidad, pero también al prebendarismo del Estado. Por lo tanto, plantear el problema de la unidad o de la unificación es, primero, ver el contexto y ese contexto es de un desorden muy grande. Y ahí viene un deseo, que es pónganse de acuerdo, necesitamos que entren en un gran acuerdo para que se solucione esto.
–HR: Hay una diferencia muy importante entre la alternancia y la alternativa. Puede haber alternancia y ganar las elecciones, pero ¿qué hacemos después? Porque necesitamos construir alternativas para, por lo menos, los próximos 10, 15, 20 años en Asunción y en la República del Paraguay. Entonces, ahí es donde yo digo que hay una escasez de debate político en un ámbito de degradación democrática. Es importante que la oposición discuta con los referentes de la sociedad, referentes intelectuales, con los profesionales, con la gente de la cultura, necesitamos abrir ese espacio. Y la oposición, hay que hacer la autocrítica y el reconocimiento, no hemos tenido la capacidad de construir una alternativa con la gente.
MARCANDO AGENDA
–¿No les parece que la oposición entrega la agenda al Partido Colorado siempre? Entonces, un proceso político de oposición que solamente habla del oficialismo no tiene mucha chance de instalar su plan. ¿Cuál es el plan?, es la pregunta.
–LC: Es imposible no referirse al Partido Colorado en Asunción. ¿Por qué? Porque gobiernan hace muchísimo tiempo, de una manera bastante forzada, porque la gestión que ha tenido en los últimos años ha sido un desastre. Imaginate, la principal fuente de inversión inmobiliaria en el país está en Asunción y vos pasás por esos lugares para superricos los días de lluvia es como Venecia, pero tirado.
–HR: Todos sufren las consecuencias de la corrupción y de la mala administración, pero ¿cuáles son nuestras propuestas radicalmente diferentes? Voy a citar dos cosas. Yo no creo que las elecciones se ganen solamente con la clase media, hablo de un universo electoral. Acá hay una población, los alrededores de Asunción, de barrios pobres con muchos votos. Hay dos grandes problemas en esos barrios. Una es la cuestión medioambiental. Es tremendo el deterioro medioambiental, ahora con medidas judiciales siguen funcionando las mataderías. ¿Cuál es nuestro planteamiento? Segundo, las miles de personas que viven en los bañados, ellos no pueden pagar ni impuestos porque no figuran jurídicamente. ¿Qué hacemos con ellos? Ellos no son beneficiarios de las políticas municipales porque no existen, no pagan impuestos, ellos no saben si es su territorio, si es su propiedad, si son legales, no son legales, ¿cuáles son las propuestas de la oposición? Ahí, cuando empecemos a discutir eso con la gente, creo que vamos a diferenciarnos notablemente.
ACUERDOS
–¿Sobre qué bases deben construirse de futuro los acuerdos de la oposición?
–LC: La primera tarea en la cual yo me veo involucrado es en clarificar cuál es nuestro propósito. Porque en el campo de la oposición hay una fragmentación muy amplia y cada uno persigue un propósito. Muchos de ellos tienen algunos grados de representación que coinciden con los intereses del Partido Colorado. Hay una forma de ver la gestión de la ciudad, una forma de administrar la ciudad, que yo diría hasta autoritaria, es decir, de imponer su misión, de decir “acá se tiene que asfaltar, acá tenemos que poner la zona de negocios, aquí tenemos que mantenerlos con los mataderos y que vivan como animales”. Esa me parece que es como una visión que es compartida con algunos sectores de la oposición y una de las primeras tareas que tenemos es reconfigurar ese posicionamiento. Ahí hay una labor que implica rescatar el mensaje de la gente, de escuchar a la gente, de trabajar con ellos. Está demostrado que puede haber incluso buena voluntad, pero si no tiene la fuerza política, si no tiene el consenso social, y si no hay participación ciudadana, eso no tiene futuro. Tiene que haber un sinceramiento e incluso estar dispuestos a sacrificar privilegios que tienen para poder articular en un proyecto mayor y que pueda significar un cambio en la conducción del gobierno.
–HR: Yo creo que el modelo político y económico y su impacto social está agotado. Políticamente, estamos en un proceso de degradación de la democracia, necesitamos recuperar el concepto, la definición y la pertenencia de la gente con la democracia. La pregunta es ¿por qué se produce este divorcio? Que no es solamente en Paraguay, en todo el mundo está en cuestionamiento la democracia en este momento. Por un lado, la política dominante olvidó el concepto del Estado social de derecho. Hoy día, cuando se habla del crecimiento económico del Paraguay 4 %, 5 %, es muy importante el crecimiento económico, pero no estamos hablando de quién se queda con lo que se produjo y eso ha generado una desigualdad social importante en Paraguay. Y cuando digo desigualdad, no me refiero solamente a cuánto tiene de ingreso una familia. No, en todo sentido, en formación técnica, educación, salud. ¿Qué hacer ante esto? Primero, tenemos que discutir de vuelta la concepción del Estado. El Paraguay no puede seguir exportando materia prima y producir esta desigualdad social y económica importante.
El conflicto que enfrenta nuestra sociedad contemporánea tiene una respuesta que fue escrita hace más de 200 años, por una persona que se llamó Alexis de Tocqueville, donde plantea que la verdadera revolución es la del liberalismo democrático. La gran crisis de la democracia es la falta de la participación de las personas y, por lo tanto, la crisis de nuestra democracia es nuestro alejamiento de los problemas de la gente concreta. Y cuando vos te alejás de la gente concreta, comenzás a articular mensajes que muchas veces le fanatizan, pero no le solucionan el problema. Y, entonces, ahí viene el gran problema, que es el de cómo conectar el ejercicio del poder a la solución del problema concreto de la persona. Y, en ese sentido, el liberalismo tiene una fórmula, que es la que hoy en día está siendo violentamente atacada desde diferentes aspectos.
EL FIN DE LA POLÍTICA
–¿Qué anda buscando la política? ¿Está buscando la mejor idea o el mejor candidato?
–LC: A veces nos concentramos en las cuestiones programáticas, creemos que nuestra necesidad es identificar soluciones concretas, medibles, verificables, muy propio de los cientistas sociales, ¿verdad? Pero la política es una cuestión, como decía el viejo Torcuato Di Tella, el profesor, que la política es movilización. La política es acción y, entonces, ¿quién es el que moviliza? ¿Quién es el que despierta esa llama del ciudadano de decir “queremos cambiar esto”, “queremos cambiar aquello”?. Eso es lo que nosotros hoy en día encontramos en figuras que son disruptivas. El problema central, hoy en día, de los paraguayos es que no nos escuchamos. Los paraguayos están gritando por todos lados. No es solamente que se les cae las escuelas, no es solamente que se muere la gente en el pasillo de los hospitales. No es que se mueren en el pasillo del hospital público, que tiene pocos recursos, sino del IPS, porque se están comiendo la plata. Aquí hay bronca, porque algunos pequeños grupos que ya tienen mucho son insaciables. Pero también hay mucha gente que está haciendo grandes cosas, que está generando grandes oportunidades y que no tiene el espacio suficiente. Y ahí es donde creo que está el gran desafío.
–HR: Parte de la población está enojada por la corrupción, porque no hay salud pública. En guaraní es muy gráfico, “ipochy” y viene alguien como Payo Cubas y dice “yo voy a resolver esto a cintarazos”. Ahí hay una conexión entre esa gente enojada. Vos tocaste el tema de IPS. Lo primero es realmente democratizar la gobernanza del IPS. Los jubilados tienen que tener más poder, los trabajadores tienen que tener más poder y hay que restarle poder al Ejecutivo en el IPS. Ese es un diseño político, de tal manera que haya una participación efectiva que logre una mayor transparencia en ese ancho de corrupción que es el IPS.
Ahí hay una propuesta concreta. No puede ser que el presidente de la República siga eligiendo a través de una terna al representante de los trabajadores o de los jubilados. Yo sigo insistiendo en la salud universal. El Paraguay necesita invertir. Si vamos a construir un modelo de desarrollo de aquí a 15 años, necesitamos invertir en salud pública, llegar al 6 por ciento del PIB de inversión en educación. Estamos ahora en 3 y pico. ¿Y qué vamos a hacer con ese 6 por ciento? ¿Qué tipo de formación?, ¿qué tipo de educación vamos a construir?
–Se nos va el tiempo y quiero pedirles 30 segundos a cada uno para hacer una conclusión.
–HR: Yo sigo insistiendo en que hay que abrir el debate para el Paraguay de los próximos 15, 20 años, y esa es una responsabilidad de la oposición que quiere ser alternativa, pero para construir alternativas hay que dar respuesta a los problemas del país.
–LC: Hay que patear este tablero y esto significa asumir otro tipo de conducta. La primera conducta que me parece necesaria, además de escuchar a la gente, es la de movilizarla, de ayudarla a movilizarse. Las elecciones no son suficientes. Las elecciones, más aún en nuestro contexto, donde casi siempre el control desde la Justicia Electoral está muy cuestionado, lo que hay que hacer es forzar el hecho de que se puedan poner por delante los problemas de las personas, de los vecinos, de los ciudadanos, porque no hay cambio nacional si no hay cambio municipal.
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Larissa Chase: “Vivimos en un mundo cada vez más personalizado”
En esta edición del programa “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, Augusto dos Santos recibe a la consultora Larissa Chase para abordar el fascinante mundo de las ciencias demoscópicas. La experta reflexiona sobre los nuevos desafíos que imponen los particularismos de la cultura digital, que ha creado nuevas subjetividades, y herramientas que podrían revolucionar el campo como la inteligencia artificial.
- Fotos: Emilio Bazán
–Tu historia con la tarea que hacés no es difícil de encontrar, pero sería mucho más sensible que lo cuentes vos. ¿Cómo empezó?
–Bueno, el ICA (Consultoría Estratégica) empezó en los años 70, fue pionero en investigación social y de mercado acá en Paraguay. Anteriormente, tenía una fundación que trabajaba con fondos americanos. Capacitaron a todo un equipo liderado por mi abuelo en todo lo que era investigación, grupos focales principalmente en lo cualitativo, encuestas. Tenemos nosotros en nuestra biblioteca reportes de ese año hechos a mano, con máquina de escribir, donde los gráficos eran hechos con regla a mano.
–¿Cuándo fue que dijiste “este es mi camino”?
–Realmente tuve mucho interés por los números y también por la ciencia desde adolescente. Yo siempre fui muy cercana a mis abuelos y ambos eran personas muy leídas, muy instruidas, que además estaban en contacto con una serie de actores claves. Luego, cuando cumplí 18, 19 años, decidieron que podían enviarme a estudiar a Estados Unidos y ahí seguí la carrera de economía. Siempre me gustó mucho también el acercamiento, desde el punto de vista económico y desde el punto de vista financiero, y en este mundo de incentivos, recompensas y castigos, y cómo podemos entender el comportamiento humano a partir de esta ciencia.
–Vuestra tarea de ubicarnos en los diferentes nichos de pensamiento es una tarea sin la cual no se podría hacer una serie de cosas, desde el comercio hasta las ciencias políticas, ¿no?
–Totalmente, la estadística y la ciencia social son la base de un montón de decisiones que van desde la salud, transporte, el comercio, el retail, servicios financieros. Es transversal a un montón de industrias. En mercados más desarrollados los investigadores sociales se van especializando por distintas áreas. En mercados más chicos como el nuestro toca hacer una especie de camaleón y tener estas habilidades tipo t, como se dicen, manejar varios temas con un set de herramientas metodológicas que te permite tener esa profundidad que va desde lo político hasta lo comercial.
–¿Cuál es el proceso de formación de una persona que vaya a dedicarse a este tema?
–Esto en Paraguay está todavía en desarrollo. Nosotros notamos acá que cuando hacemos selección de personal, para no decir 100 %, el 99 % no tuvo experiencia previa ni formación específica. Entonces, a nosotros nos toca hacer como un semillero. Sabemos que aportamos mucho valor de mercado a las personas que trabajan con nosotros para siguientes trabajos, siguientes posiciones. Sabemos que tiene un incremento, inclusive, en sus honorarios luego de aprender este tipo de skills, de habilidades que tienen que ver con formular hipótesis, entender el proceso de investigación, plantear diseño de herramientas, cómo tomar muestras, cómo validar hipótesis, cuáles son los tipos de sesgos en los que uno puede incurrir y cómo, finalmente, después bajar en las acciones.
TOMA DE DECISIONES
–Si tuvieras que definir qué es hacer mediciones, encuestas, sondeos, en términos de su relación con otras disciplinas como la política, la gestión pública, la empresa, ¿cuál es el rol que cumplen?
–Nuestro principal rol es reducir el riesgo en la toma de decisiones. Entonces, nosotros lo que hacemos es acortamos la curva de aprendizaje de personas que están queriendo iniciar un proyecto, explorar un mercado, elaborar un producto, y ese producto puede ser un producto político o puede ser un producto de mercado. Entonces, básicamente damos la base para el desarrollo de propuestas y esas propuestas pueden ser de distintos tipos. Y es eso, darle más seguridad al que tiene que tomar la decisión, por un lado, y también poder validar. Desde lo exploratorio y luego para validar también.
–¿Y ya hay un hábito en el empresariado de recurrir a vuestros servicios?
–Antiguamente, estaba mucho más impulsado por las multinacionales y por el sector de la cooperación internacional. Vimos también, con el crecimiento de las empresas, Paraguay es un país que tiene muy pocas empresas, más todavía empresas grandes. Entonces, ahí también hay mucho espacio todavía, que esperamos que en estos años que se vienen, que parecen serán mejores, también se vaya desarrollando más y las empresas puedan tener dentro de sus equipos personas especializadas en research, que es algo que nosotros vemos muy normalmente en otros países, donde hay una contraparte más formada, con quienes también nosotros podemos elevar la innovación y elevar la calidad del trabajo que se hace.
–A un empresario que hace 20 años conoce su mercado, tiene una mirada global sobre lo que tienen, ¿cuáles son las especificidades que ustedes ofrecen?
–No hay que dar de menos al conocimiento y a la información que las personas ya manejan por la experiencia, hay que trabajar con eso. Lo importante es poder validar a través de métodos que nos den datos con márgenes de error. No es lo mismo decir “yo creo que este producto va a ser un éxito porque le conozco al consumidor”, etc. Hay que tener un número exacto y poder definir con mayor especificidad cantidad, margen de error, grupos específicos, puntos de venta donde va a tener mayor alcance. Entonces, tiene que ver con una planificación más organizada. Si bien puede cambiar, porque toda planificación siempre sabemos que es una hoja de ruta sujeta a cambios, nos permite medir mejor y también fijar tareas y responsabilidades más acordes.
–Ustedes plantean es el arte de la segmentación, ¿verdad? ¿Qué es lo que se segmenta?
–Al segmentar, nosotros podemos entender mejor la personalización, las necesidades y las demandas específicas de cada grupo. Nosotros vivimos también en un mundo cada vez más personalizado, que viene de la mano del cambio tecnológico. Todo este cambio tecnológico que estamos viviendo es inmenso. Entonces, el hecho que todo el mundo hoy tenga un celular donde se informa, compra, se relaciona, conecta, ya es un mensaje y ya es algo totalmente uno a uno. Dentro de ese uno a uno evidentemente hay puntos donde uno puede juntar y decir este grupo tiene estas características similares en cuanto a actitudes, a hábitos, a relacionamientos. Entonces, ahí creamos lo que se dicen las tribus también. Entonces, nuestro diseño muestral siempre parte de un diseño que es por estratos.
SEGMENTACIÓN
–¿Cómo son los niveles socioeconómicos, los etarios? ¿Cómo más se segmenta?
–Los estratos son grupos que tienen características similares. Entonces, un estrato típico para una encuesta de opinión pública nacional, representativa nacional, por ejemplo, debe ser edad, sexo y localidad. Eso como mínimo. Cada una de esas combinaciones de distintos grupos nos da un estrato distinto. Que es parecido, tendría que tener ciertas condiciones similares, pero sabemos nosotros que la combinación de esas tres variables no es suficiente. Ahí, en la medida que nosotros vamos agregando más matices, encontramos el target.
–¿Ves muchas diferencias en las opiniones, en la mirada de la gente?
–Sí, de hecho que sí. Nosotros siempre hacemos ese análisis de cruce, producto entregable, que viene con una presentación de resultados, las tablas cruzadas, que es el análisis de diferencia, se llama en estadística, que es entender cómo se comparan hombres y mujeres, cómo se comparan los centennials, los millennials, la generación Z y los de arriba. Cómo se comparan las personas de nivel socioeconómico bajo, medio, alto y superalto. Cómo se comparan por niveles educativos también las personas, por grupo económico, cómo piensan los empresarios versus los que trabajan en el campo, versus los asalariados.
–¿Cuáles son las diferencias más notables?
–Depende del tema. Justamente estábamos viendo con mi socio, con José Tomás, que hay una tendencia global que está medida también por otras organizaciones, como Gallup y Pew Research, donde ven que hay una divergencia importante entre orientación política de mujeres jóvenes y hombres jóvenes. Los hombres jóvenes son cada vez más conservadores y las mujeres jóvenes son cada vez más progresis
–A un empresario que hace 20 años conoce su mercado, tiene una mirada global sobre lo que tienen, ¿cuáles son las especificidades que ustedes ofrecen?
–No hay que dar de menos al conocimiento y a la información que las personas ya manejan por la experiencia, hay que trabajar con eso. Lo importante es poder validar a través de métodos que nos den datos con márgenes de error. No es lo mismo decir “yo creo que este producto va a ser un éxito porque le conozco al consumidor”, etc. Hay que tener un número exacto y poder definir con mayor especificidad cantidad, margen de error, grupos específicos, puntos de venta donde va a tener mayor alcance. Entonces, tiene que ver con una planificación más organizada. Si bien puede cambiar, porque toda planificación siempre sabemos que es una hoja de ruta sujeta a cambios, nos permite medir mejor y también fijar tareas y responsabilidades más acordes.
–Ustedes plantean es el arte de la segmentación, ¿verdad? ¿Qué es lo que se segmenta?
–Al segmentar, nosotros podemos entender mejor la personalización, las necesidades y las demandas específicas de cada grupo. Nosotros vivimos también en un mundo cada vez más personalizado, que viene de la mano del cambio tecnológico. Todo este cambio tecnológico que estamos viviendo es inmenso. Entonces, el hecho que todo el mundo hoy tenga un celular donde se informa, compra, se relaciona, conecta, ya es un mensaje y ya es algo totalmente uno a uno. Dentro de ese uno a uno evidentemente hay puntos donde uno puede juntar y decir este grupo tiene estas características similares en cuanto a actitudes, a hábitos, a relacionamientos. Entonces, ahí creamos lo que se dicen las tribus también. Entonces, nuestro diseño muestral siempre parte de un diseño que es por estratos.
SEGMENTACIÓN
–¿Cómo son los niveles socioeconómicos, los etarios? ¿Cómo más se segmenta?
–Los estratos son grupos que tienen características similares. Entonces, un estrato típico para una encuesta de opinión pública nacional, representativa nacional, por ejemplo, debe ser edad, sexo y localidad. Eso como mínimo. Cada una de esas combinaciones de distintos grupos nos da un estrato distinto. Que es parecido, tendría que tener ciertas condiciones similares, pero sabemos nosotros que la combinación de esas tres variables no es suficiente. Ahí, en la medida que nosotros vamos agregando más matices, encontramos el target.
–¿Ves muchas diferencias en las opiniones, en la mirada de la gente?
–Sí, de hecho que sí. Nosotros siempre hacemos ese análisis de cruce, producto entregable, que viene con una presentación de resultados, las tablas cruzadas, que es el análisis de diferencia, se llama en estadística, que es entender cómo se comparan hombres y mujeres, cómo se comparan los centennials, los millennials, la generación Z y los de arriba. Cómo se comparan las personas de nivel socioeconómico bajo, medio, alto y superalto. Cómo se comparan por niveles educativos también las personas, por grupo económico, cómo piensan los empresarios versus los que trabajan en el campo, versus los asalariados.
–¿Cuáles son las diferencias más notables?
–Depende del tema. Justamente estábamos viendo con mi socio, con José Tomás, que hay una tendencia global que está medida también por otras organizaciones, como Gallup y Pew Research, donde ven que hay una divergencia importante entre orientación política de mujeres jóvenes y hombres jóvenes. Los hombres jóvenes son cada vez más conservadores y las mujeres jóvenes son cada vez más progresistas. Nosotros vemos que las mujeres tienden a tener respuestas más sensibles, tener mayor sensibilidad en temas medioambientales también, por ejemplo.
–Debe ser toda una cruzada lograr la respuesta de la gente, ¿no?
–Hay diferencias también por nivel socioeconómico. Nosotros notamos que todavía hay costumbre en la encuesta presencial de estar en la calle, de estar sentado en la calle tomando tereré con los vecinos o en la familia, donde es fácil llegar a las personas y hay temas que interesan. Temas que tienen que ver, por ejemplo, con infraestructura pública o con elecciones o con algún acontecimiento reciente. Ahora, al segmento socioeconómico medio alto y alto es más difícil de llegar, aunque sí a través de mucha insistencia, mucha persuasión, muchos incentivos y mucha paciencia y con ayuda tecnológica.
CREDIBILIDAD DE LAS ENCUESTAS
–Tuvimos unos años emblemáticos en el mundo a partir de lo acontecido en Inglaterra, luego en Estados Unidos con la primera victoria de Trump. Hubo también un hecho emblemático en Colombia, con un referéndum. Las encuestas cayeron en una crisis de credibilidad, ¿no? ¿Cómo te parece que fue ese proceso de recuperación?
–No es lo mismo en distintos contextos, hay distintas problemáticas. El principal problema fueron los paneles online, que básicamente tenemos mucho satisfacing, que es el término que se utiliza para explicar cuando las personas responden sin prestar atención al formulario, hacen respuestas rápidas, mala calidad básicamente de los paneles online, que son encuestados profesionales. A raíz de eso surgieron un montón de procedimientos y certificaciones ISO, que están cada vez más en la lupa sobre la calidad de estos tipos de paneles. Acá en Paraguay no se utilizan tanto los paneles, se están empezando a usar. Los que yo conozco no tienen certificación, por lo cual no recomendamos y no utilizamos por una serie de problemas que tienen que ver con el nivel de alfabetización digital y el nivel de uso y de madurez de mercado.
–¿Cuáles son las opciones que tiene tu mundo para responder a un político, a un empresario que quiere saber cómo se mueve su universo?
–Nosotros recomendamos seguir un procedimiento mixto, donde podemos, primeramente, hacer acercamientos cualitativos, porque en lo cualitativo nosotros podemos testear esas hipótesis y entender realmente si lo que creemos que la gente está pensando, cómo se está comportando, lo vemos como indicio en lo cualitativo. Entonces, siempre que den los tiempos y el presupuesto, nosotros recomendamos hacer o entrevistas en profundidad o grupos focales. También están surgiendo globalmente mucho las netnografías y los diarios digitales, que son básicamente a través de un programa de incentivos y de recompensas se le pide a la persona que grabe ciertos espacios de su casa o ciertos momentos de interacción, y que anote en un diario cómo se comporta en ciertos momentos y tiene un moderador que le va acompañando.
–Finalmente, ¿cómo estás viendo el futuro de esta disciplina? ¿Ves con potencial importante?
–Sí, yo creo que tiene futuro, conversando también con líderes empresariales en distintos ámbitos. También noto que ellos siguen viendo la necesidad de tomar decisiones basados en información, es algo que viene creciendo y creo que se van combinando también con otros skills o con otros grupos. Por ejemplo, vemos que se está trabajando cada vez más con data scientist, también con gente que viene del área de la comunicación. Entonces, si bien cada uno tiene su especialidad o su fuerte, es importante poder trabajar en equipo e integrando metodología.