Al Lewis y Vik Khanna
© 2015 The New York Times News Service
La evidencia de que los programas de bienestar pierden dinero se ha estado acumulando. Esta evidencia no sólo proviene de críticos como nosotros, sino incluso de miembros de la industria del bienestar.
En total, la evidencia es lo suficientemente convincente, al grado de que las compañías de los Estados Unidos que están planeando, o actualmente ya llevan a cabo sus propios programas, quizá deban reconsiderar su compromiso con estos con ellos o, por lo menos, recalcular los ahorros. Esto es especialmente cierto para compañías donde estos programas están probando ser lo suficientemente impopulares como para que se requieran ahorros significativos para justificar el impacto negativo a la moral que suelen involucrar.
Una pieza de esta evidencia es un reporte compilado por dos asociaciones de la industria: la Population Health Alliance y la Health Enhancement Research Organization. El reporte reconoce que pudiera no ser posible ahorrar con el bienestar, al menos durante el periodo de dos años que su programa de ejemplo cubrió.
El reporte HERO es un documento auto descrito como de "consenso", que representa "incontables horas de investigación y discusiones de más de 60 miembros de ambas organizaciones y muchos expertos externos".
HERO calcula los ahorros brutos en $ 0.99 por miembro (empleados) cada mes (PMPM) en "hospitalizaciones potencialmente prevenibles" (PPHs). HERO es muy claro en que los PPHs son la única fuente de gastos reducidos en servicios médicos, llegando al punto de decir que el bienestar ("debería incrementar el uso de ciertos servicios… medicamentos y visitas ambulatorias. Incluso es posible ver un aumento en los servicios de sala de emergencias y cuidado urgente.
El reporte estima que el programa de bienestar cuesta $ 1.50 dólares PMPM, aunque esto excluye incentivos, cuotas de consulta, costos internos de equipo, gastos médicos extra y muchos otros puntos. Algunos de estos elementos enlistados ni siquiera pueden ser cuantificados, incluyendo lo que HERO describe como el costo "tangencial" de la moral de los empleados y la reputación de las compañías. Incluso con estas omisiones, sustraer sólo las cuotas presentadas por el vendedor, de $ 1.50 sobre los ahorros (cuantificados en $ 0.99) genera una pérdida neta qué que excede los $ 0.50 PMPM.
Otra información reciente es consistente con esos descubrimientos. Nuestra investigación ha mostrado que las iniciativas corporativas de pérdida de peso a corto plazo, como los programas "pierda 10 libras en ocho semanas", usualmente fallan o incluso son contraproducentes, al incentivar a las personas para que suban antes de la primera medición y hagan dietas exageradas antes de los seguimientos. Del mismo modo los chequeos no ahorran dinero. Todo lo contrario, como dice Choosing Wisely, pueden hacer más mal que bien para sus empleados. La revisión biométrica anual de adultos sanos, que es el estándar en programas de bienestar, no es recomendada por la United States Preventive Services Task Force, mientras que muchos vendedores de bienestar ofrecen análisis que específicamente no deberían hacerse en lo absoluto. Otros han notado discriminación de edad y clase en los programas de bienestar.
Considerando sus pérdidas, el impacto en la moral, y los posibles peligros, es tiempo de dejar atrás los programas de bienestar corporativo. Reconocemos estar prejuiciados, considerando que nuestra firma ofrece programas de educación a los empleados, pero creemos que los vendedores especializados en transparencia de precio, coordinación de cuidado y educación de salud para los empleados, proveen servicios mucho más valiosos y transparentes a menores precios.
(Al Lewis y Vim Khanna son cofundadores de Quizzify, una compañía que le enseña a los empleados cómo comprar y usar servicios médicos.)

