Incorporar la protección contra incendios desde el diseño arquitectónico y garantizar el mantenimiento permanente de los sistemas son dos de los principales desafíos que enfrenta el sector de la construcción.
Pensar en la protección contra incendios desde el primer plano del proyecto y no cuando la obra ya está en marcha puede marcar la diferencia entre una construcción segura y otra vulnerable. Esa es la principal conclusión que plantea el ingeniero Guillermo Cáceres, especialista en protección contra incendios, quien considera que la prevención debe formar parte de la concepción misma de los edificios y mantenerse durante toda su vida útil.
Explicó que los nuevos desarrollos inmobiliarios e industriales incorporan cada vez con mayor frecuencia criterios de seguridad desde las etapas iniciales del diseño. Sin embargo, advirtió que numerosos edificios construidos hace varias décadas fueron concebidos bajo normativas y estándares diferentes a los actuales, por lo que representan uno de los principales desafíos en materia de adecuación.
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Los elementos esenciales como las vías de evacuación, las escaleras protegidas, la compartimentación, las puertas cortafuego y los sistemas de control de humo deben integrarse a la arquitectura desde el inicio. Cuando estos recursos se incorporan una vez concluida gran parte de la obra, suelen implicar modificaciones complejas, mayores costos y dificultades técnicas o administrativas.
No obstante, instalar equipos no garantiza por sí solo la seguridad. Para que los sistemas funcionen correctamente cuando ocurre una emergencia, es indispensable realizar inspecciones, pruebas y tareas de mantenimiento de manera periódica durante toda la vida útil del edificio.
"Todavía debemos seguir fortaleciendo la cultura de la inspección, las pruebas y el mantenimiento periódico“, afirmó Cáceres, al señalar que muchos sistemas contra incendios permanecen años sin utilizarse y, precisamente por ello, requieren verificaciones constantes para asegurar su correcto funcionamiento cuando realmente sean necesarios.
Asimismo, recordó que la normativa vigente ya contempla procedimientos de inspección y mantenimiento, aunque insistió en que su cumplimiento debe sostenerse en el tiempo para preservar los niveles de seguridad previstos durante el diseño.
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Actualizar las normas
Otro de los puntos que considera prioritarios es la modernización de las ordenanzas municipales relacionadas con la protección contra incendios. A su criterio, edificios con características y niveles de riesgo similares deberían cumplir exigencias equivalentes, sin importar el municipio en el que se encuentren.
En ese sentido, mencionó que la Ordenanza N.º 468/14, vigente en Asunción, fue un avance importante, aunque sostuvo que en los últimos años la ingeniería especializada evolucionó de forma significativa con la incorporación de nuevas tecnologías, materiales y criterios de diseño que aún no están plenamente contemplados en la reglamentación.

