La incorporación de maquinaria automatizada representa una apuesta por elevar la productividad industrial, pero también supone un desafío financiero para las empresas. Entre la compra de los equipos, su traslado, instalación y puesta en funcionamiento, pueden transcurrir casi dos años antes de que la inversión comience a generar resultados, mientras los compromisos crediticios siguen acumulándose.
Osvaldo Achón Addario, presidente del Centro Paraguayo de Productividad y Calidad (Ceprocal) y miembro de la junta ejecutiva de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), señaló que el acceso a financiamiento en condiciones competitivas es fundamental para impulsar la modernización de las industrias. En comunicación con La Nación, explicó que los plazos de implementación de una nueva línea de producción pueden prolongarse considerablemente antes de que los equipos empiecen a operar.
“Lo ideal es que uno pague su deuda con la productividad de esa inversión”, sostuvo. Según explicó, la situación es diferente cuando se trata de comercializar mercaderías y cuando se necesita fabricar un producto, debido a que el proceso industrial requiere importar los equipos, transportarlos, montarlos y capacitar al personal para su utilización.
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Durante ese periodo, las empresas deben afrontar el pago del capital y los intereses del préstamo, aun cuando las maquinarias todavía no generan ingresos. Por ello, Achón consideró necesario contar con tasas de interés preferenciales para el sector industrial, de manera a facilitar las inversiones destinadas a ampliar la capacidad productiva y mejorar la calidad.
El empresario también destacó que la reinversión resulta indispensable para mantener la competitividad, aunque reconoció que las pequeñas empresas y los emprendimientos familiares no siempre cuentan con el capital suficiente para modernizar sus instalaciones. En estos casos, el acceso al crédito puede ser determinante para incorporar tecnología y mejorar los procesos.
A su criterio, el financiamiento industrial tiene además un efecto sobre el empleo, ya que las inversiones permiten fortalecer las empresas, generar puestos de trabajo y capacitar a los trabajadores. La articulación entre el sector público y el privado, agregó, es necesaria para identificar las dificultades que enfrenta la industria y ajustar las condiciones que permitan mejorar su productividad.

